<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034</id><updated>2011-07-30T20:02:28.908+03:00</updated><title type='text'>La Mandinga - ARCHIVOS 2</title><subtitle type='html'>LA MANDINGA NO ES PROPIETARIA DE NINGUNA DE LAS IMÁGENES O NOTAS QUE SE MUESTRAN EN EL BLOG. TODAS HAN SIDO RECOGIDAS DE PÁGINAS DE LIBRE ACCESO DE INTERNET. SI ALGUIEN CONSIDERA VULNERADOS SUS DERECHOS DE AUTORÍA O SIMPLEMENTE NO DESEA APARECER EN ESTE BLOG, COMUNÍQUEMELO A TRAVÉS DE LA DIRECCIÓN DE E-MAIL.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>100</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-4002375015348982259</id><published>2009-06-13T08:52:00.001+03:00</published><updated>2009-06-13T08:52:20.162+03:00</updated><title type='text'>Indio Toba Argentina: Hambre y Muerte</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;&lt;p&gt;&lt;object height='350' width='425'&gt;&lt;param value='http://youtube.com/v/l3IxEYRCNdM' name='movie'/&gt;&lt;embed height='350' width='425' type='application/x-shockwave-flash' src='http://youtube.com/v/l3IxEYRCNdM'/&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-4002375015348982259?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/4002375015348982259/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=4002375015348982259' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/4002375015348982259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/4002375015348982259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2009/06/indio-toba-argentina-hambre-y-muerte.html' title='Indio Toba Argentina: Hambre y Muerte'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116162575999119885</id><published>2006-10-23T19:48:00.000+02:00</published><updated>2006-10-23T19:49:20.306+02:00</updated><title type='text'>Crearon una PC que reconoce los sentimientos</title><content type='html'>Mientras estoy sentado conversando con ella se me ocurre que mucha gente podría considerar a Laura la pareja ideal: entiende, no se enoja cuando ignoro sus sugerencias, reconoce que uno está bajo mucha presión y me ayuda en todo lo que puede para que logre cumplir mis objetivos. Tal vez, Laura y yo podríamos tener un maravilloso futuro juntos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exagero. No pienso huir con una computadora, aunque mientras le cuento mi régimen semanal de ejercicio, me siento extrañamente comprometido en la conversación. Y admito que algunas personas ya han perdido toda perspectiva racional sobre Laura, la primera computadora capaz de reconocer los sentimientos del usuario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Incluso, algunos que la conocieron nos han dicho que sentían que le gustaban a Laura -señaló Rosalind Picard, una de las creadoras del personaje de software-. Fue algo realmente rarísimo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Picard, experta en computación del reconocido Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), dirige el Grupo de Computación Afectiva, que diseña software capaz de reconocer y adaptarse al estado emocional del usuario. Y los personajes como Laura pueden ser, según parece, emocionalmente inteligentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus gestos amistosos y comprensivos y una voz suave logran subvertir mi conciencia racional, que me avisa que estoy hablando con una máquina. Cuando me levanto, quedo con la extraña sensación de que acabo de disfrutar de la compañía de "alguien" que vive dentro de una computadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta sensación, embarazosa, se da porque la emoción es más importante que el pensamiento racional. "En lo que se hace y en cada decisión tomada, la emoción tiene un rol", dijo Clifford Nass, sociólogo y experto en informática de la Universidad de Stanford. En uno de sus estudios, adultos que aprendían inglés como segunda lengua mejoraron su desempeño en un 27% cuando un compañero digital dentro del software los felicitaba por las respuestas correctas. Las respuestas incorrectas eran recibidas con simpatía y comentarios como "Esa era una pregunta verdaderamente difícil".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro trabajo en simuladores de manejo, hubo un 50% menos de accidentes automovilísticos cada vez que la voz de un personaje de software calmaba a los usuarios. Y Picard prevé aplicaciones similares para las computadoras capaces de reconocer el estado de ánimo o, por ejemplo, cuando un estudiante se siente frustrado: en el momento justo, una voz calma afirma "Puedes hacerlo" o "La mente es como un músculo... Si la ejercitás, se hace más fuerte".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Críticas al modelo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La computación afectiva también tiene sus críticos. "Las computadoras no deberían ser más inteligentes que un lápiz", opinó Ben Shneiderman, experto en informática de la Universidad de Maryland. Para él, la gente que usa computadoras necesita sentir que controla y domina la tecnología. Crear la ilusión de que la máquina tiene sentimientos, opinó, instaría a las personas a no hacerse responsables de sus acciones ni de las consecuencias de usar las máquinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jaron Lanier, pionero de la realidad virtual, es aún más directo: "Si las personas confunden la computadora con un ser humano, la explicación es que la computadora se volvió inteligente o que la persona se volvió estúpida -sostuvo-. Hemos aprendido a aceptar una cierta cantidad de falsa emoción en nuestras vidas, sobre todo en los actores y en los políticos. Pero si nos engañamos creyendo que la computadora se preocupa por nosotros, tal vez nos estemos volviendo más estúpidos en el plano emocional".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Picard desestima las críticas. "Dicen que como aún se sabe muy poco de las emociones y no existe una teoría de la emoción válida, nuestro trabajo es prematuro -comentó-. Pero no necesitamos una teoría de la emoción para equipar con empatía un agente digital."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay pruebas de que las máquinas con inteligencia emocional ya han mejorado la vida de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, el rostro franco y los modales suaves de Laura ayudaron a muchos a cumplir con un programa de ejercicios. "[Su personalidad] es como una serie de opciones de decisión, en forma de árbol, que representan los diferentes fragmentos de conversación", explicó Timothy Bickmore, su creador y profesor de Northeastern University, en EE.UU. Según Bickmore, Laura estará en las computadoras hogareñas dentro de unos 5 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;"¿Cómo está hoy?"&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Laura le pregunta al usuario "¿Cómo está hoy?", el software evalúa la respuesta y elige la apropiada entre una cantidad amplia de posibilidades. Otra parte del programa controla lo que Laura dirá y diseña su respuesta eligiendo expresiones, gestos, tonos de voz y otros "atuendos" emocionales. También compara lo que dirá con lo que ya ha dicho antes y determina qué elementos contienen información nueva y les agrega mayor énfasis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro rasgo clave de las relaciones duraderas es la capacidad de reconocer estados de ánimo y saber cuándo no inmiscuirse. Si esto no ocurre, uno tiene algo como el despreciado "asistente" de Microsoft, Clippy, ese pequeño clip que irrumpe en pantalla para ofrecer su ayuda. Incluso sus creadores reconocen que si uno está tratando de concentrarse y aparece el icono del clip al que nadie llamó, lo más probable es que obstaculice la productividad. "La interrupción de la concentración y la pérdida de tiempo seguro enfurecerían a cualquiera", consideró Picard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2005 NEW SCIENTIST MAGAZINE. DISTRIBUYE TRIBUNE MEDIA SERVICES INTERNATIONAL.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Bennett Davis&lt;br /&gt;De NewScientist&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116162575999119885?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116162575999119885/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116162575999119885' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116162575999119885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116162575999119885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/crearon-una-pc-que-reconoce-los.html' title='Crearon una PC que reconoce los sentimientos'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116963725877765</id><published>2006-10-18T13:06:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T13:09:10.870+02:00</updated><title type='text'>Una familia muy normal</title><content type='html'>El melodrama comenzó en 1975, cuando Loudon Wainwright III grabó su disco Unrequited e incluyó, dedicado a su hijo, el tema “Rufus Is a Tit Man”, acerca de los celos que le provocaba el niño lactante: “Hijo, parecés tan satisfecho/ te envidio/ Poné a Rufus en la izquierda/ y poneme a mí en la derecha/ Como Rómulo y Remo/ chuparemos toda la noche”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tetas en cuestión le pertenecían a Kate McGarrigle, entonces esposa de Loudon. Formaban el matrimonio bohemio soñado; vivían en Nueva York; él, trovador con influencias de Dylan, vástago de una aristocrática familia de la Costa Este –su padre era editor de la revista Life; su madre, una célebre instructora de yoga–; ella, una de las mitades del dúo folk canadiense Kate &amp; Anna McGarrigle, nativa de Quebec, descendiente de una familia irlandesa tradicional. Aparentemente, Kate vio tocar a Loudon durante los intensos años de la escena folk de fines de los ’60, y supo que ese hombre que analizaba sus neurosis en cada canción sería el padre de sus hijos. La tempestuosa unión duró hasta el nacimiento de Martha Wainwright, en 1977. Para entonces la pareja se detestaba, Loudon partió a Inglaterra con otra mujer, y Kate se mudó a Montreal, a casa de su hermana Anna, con sus hijos, futuras estrellas pop. Angustiada y sola, escribió para Loudon “Go, Leave”, una canción que incluyó en su primer disco con su hermana, editado en 1976: “Vamos, andate/ Ella es mejor que yo/ O por lo menos es más fuerte.../ Vamos, andate/ No vuelvas/ Ya no estoy disponible/ Pero no puedo decir que el corazón no me duela/ Se está rompiendo/ Recuerdo los días en que nos reíamos mucho/ Nos sentábamos y hablábamos/ Hasta que las palabras salían de nuestros oídos/ Pero hace mucho tiempo/ Y aquí vienen las lágrimas...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi primera cuna fue el estuche de una guitarra”, recuerda Rufus Wainwright, el primogénito. “No habían comprado una cuna y me pusieron ahí. Así era todo. Como es lógico, la separación de mis padres fue muy intensa, sobre todo porque eran personas muy creativas y competitivas... Fue un duelo de titanes. Pero ambos amaban la música del otro y se respetaban artísticamente, así que, aun cuando mi padre se fue de casa, escuchábamos sus discos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dinastía McGarrigle-Wainwright, además de componer una familia musical tan talentosa que parece demostrar que el genio se hereda, son un caso insólito de disección pública de sus complejas relaciones; aquella cancioncita folk sobre el bebé Rufus en 1975 fue apenas el puntapié inicial de una historia contada en canciones hasta límites humorísticos o dolorosos, alternativamente. Y a eso se suma la sinceridad extrema de los herederos Rufus y Martha, que en cada entrevista hablan sobre cuán complejo puede ser pertenecer a una familia de artistas, sobre todo cuando papá es el irónico y casi cruel Loudon –un personaje ultraviril, casi hemingwayano, con veintiún discos editados y una participación en la serie MASH como el “cirujano cantante”– y mamá es Kate, etérea pero exigente, sobreprotectora y obsesiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL PRINCIPITO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A los 32 años, Rufus no sólo es el mimado de los críticos sino el favorito de sus colegas, que en el reciente documental de Channel 4 All I Want que acaba de editarse en DVD lo ponen por las nubes como a pocos compositores tan jóvenes, y eso con tan sólo cuatro discos. Allí, Sting dice, por ejemplo: “Rufus está fuera del tiempo. Podría haber aparecido en cualquier época de la música y aun así sería esta voz única, que tiene algo diferente para decir”. Y Elton John, un fan confeso, declara: “Creo que Rufus es el mejor compositor del planeta. No tiene competencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elton John además admira la actitud de Rufus, un artista abiertamente gay que jamás se ocultó, ni siquiera en su primer disco. “Supe que era gay alos 14 años”, cuenta hoy. “Estaba poseído por la necesidad de sexo. Pero, por otro lado, era una necesidad de algún tipo de figura masculina en mi vida en general, porque estaba viviendo con mi madre y mi hermana, y no encontraba a un hombre que me orientara en la vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A papá Loudon estas declaraciones le caen espantoso, en parte porque aduce que Kate fue la culpable de su distanciamiento con los chicos, y en parte porque a un pedazo de macho heterosexual como él le molesta, a pesar de sus credenciales de progresismo y corrección política, un hijo tan fuera del closet y tan extravagante como Rufus. En 1992, cuando Rufus era un adolescente salvaje e ingobernable, le escribió “A Father and a Son”: “¿No podés ver que estoy triste?/ Quiero que seas como yo/ Los chicos crecen para convertirse en hombres/ Y después los hombres se vuelven a convertir en niños/ Estás empezando y yo estoy declinando/ ¿Y esta ciudad no es lo suficientemente grande para los dos?/ Cuando tenía tu edad, creía que odiaba a mi padre/ Y que el sentimiento era mutuo/ Nos peleábamos día y noche: yo siempre estaba equivocado, él siempre tenía razón/ Pero él tenía el poder y necesitaba ganar.../ Ahora se trata de vos y yo/ Y es un juego diferente, aunque no es nuevo.../ A lo mejor es poder y presión/ A lo mejor es odio, pero probablemente sea amor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que fue Loudon el que llevó los demos de su talentoso hijo a las discográficas, y en definitiva el que le consiguió un contrato con el sello Dreamworks, la competencia entre ambos supo ser –y presumiblemente sigue siendo– feroz. Entre otras cosas, Loudon se niega a hablar sobre su hijo con la prensa. No lo hace nunca. Sólo cedió una vez, cuando aceptó posar junto a Rufus para Rolling Stone, una sesión de fotos que provocó la última y más espectacular pelea padre-hijo. Aparentemente tras las fotografías partieron a tomarse unos tragos, y Rufus irónicamente le dijo a papá: “Llegaste a Rolling Stone gracias a mí”. No se hablaron durante años. Mientras tanto, Rufus escribió, al piano, la trágica balada “Dinner at Eight” incluida en Want One: “No importa lo fuerte que seas/ Voy a derribarte con una pequeña piedra/ Te voy a quebrar/ para ver si realmente significás algo para mí/ La cena a las ocho estuvo bien hasta el brindis lleno de culpas/ Hasta que esas revistas viejas/ nos hicieron pelear otra vez/ La verdad es que fui yo el que empecé, una vez más/ Pero, ¿por qué siempre soy yo el que se tiene que ir?/ ¿Por qué siempre me echás/ cuando de hecho fuiste vos el que/ mucho tiempo atrás, mientras nevaba/ me dejaste?/ Dios eligió un lugar para nosotros/ en algún lugar cerca del fin del mundo/ cerca del fin de nuestras vidas/ Pero hasta entonces, papá, no te sorprendas/ si quiero ver lágrimas en tus ojos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rufus se la mostró a su padre, y le dijo que si le molestaba, porque era muy impiadosa, no la editaría. Loudon le contestó: “Rufus, yo escribí canciones sobre mucha gente. Y lo que sea que digas, probablemente me lo merezco”. Misión cumplida: cuando la canción terminó de sonar en el living de Loudon Wainwright III, el gran hombre terminó llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reconciliación también fue pública. Rufus invitó a su padre a subir al escenario durante un show suyo junto a Elton John. Elton había proclamado a los cuatro vientos que, cuando era joven, estaba terriblemente enamorado de Loudon, al punto de tomarse helicópteros para ver sus shows. A instancias del hijo, un quejoso pero sonriente Loudon aceptó un beso en los labios de Elton, y la fotografía fue publicada en todas partes. Después, Rufus se internó en una clínica de rehabilitación por su adicción a la metadona cristalizada y otras sustancias, habló de papá en las sesiones, después lo visitó, y al llanto de rigor le siguió una participación de ambos en El aviador, la película de Martin Scorsese. Los dos interpretan a diferentes cantantes de la orquesta Cocoanut Grove, y Martha Wainwright también aparece, como corista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque Rufus nunca se peleó con su madre, ella no escapa a su incisiva pluma. Kate es su musa, pero también la madre siempre insatisfecha: “Nunca quise/ nunca tuve/ tu marca de belleza/ A mí me gusta Callas/ Vos preferís a Robeson cantando ‘Deep River’/ No soy tan masculino/ Pero sé que me amas/ Aunque nunca tuve tu marca”, le canta en “Beauty Mark”, de su disco debut. Kate confiesa que, cuando Rufus le contó que era gay, ella perdió el control –a pesar de ser una madre hippie permisiva– y, llorando, subió las escaleras del Sacre Coeur en París, como para llevar el drama a su pico máximo. Después se le pasó. Hizo falta que Rufus tomara todas las drogas posibles para que Kate reconociera que su hijo estaba en problemas. En “All I Want”, Rufus confiesa haberse inyectado en armarios, y recuerda los días de sexo anónimo en habitaciones cerradas recargadas de drogas. Y aun así, Kate, muy negadora, muy suelta de cuerpo, dice: “Creo que iba a muchas fiestas porque le gustaban. Y te metés en esas cosas difíciles de dejar. Pero él nunca faltó a un show. No lo hacía para autodestruirse. Nunca me preocupé en serio por él, porque tiene sentido común. Nunca se hizo mierda. No tiene mecanismos de fracaso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá, claramente, es dura. Cierto que ser madre de Rufus debe ser complicado: hace un mes, en su show en el Central Park de Londres, abrió diciendo: “La última vez que estuve aquí tenía catorce años y me violaron. ¡Qué regreso!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Martha también es una carga porque, según ella misma dice, “siempre soy la segunda. La que menos llama la atención, la menos reventada, la menos famosa. Aunque no estoy segura de ser la menos talentosa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA PRINCESA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Martha Wainwright acaba de editar su primer disco, que sólo lleva su nombre. Es una verdadera joya, que puede definirse como country-folk, pero de verdad desborda el género. En cualquier caso, y esto es muy sorprendente, no se parece en nada –ni en letras, ni en climas, ni en instrumentación– al barroco pop con influencias clásicas de su hermano. Los hermanos no pueden ser más diferentes, además. “Crecí con mi madre, mi hermano, mis tías y primos en Canadá; la casa estaba siempre llena de gente. Tenía que encontrar refugio en algún lado, porque Rufus se la pasaba golpeando el piano y cantando a todo pulmón. Era insoportable.” Pero es pura ironía, porque Martha adora a su hermano, para quien tocó la guitarra e hizo coros durante años, hasta que decidió lanzarse como solista a los 29 años. Con papá la relación es más compleja: “El es un hombre que se dedicó a escribir canciones sobre sus hijos en vez de criarlos”, dice. No le debe haber gustado nada que Loudon lanzara su nuevo disco, Here Come The Choppers!, el mismo día que ella editó su debut, hace cuatro meses. Claro que la venganza a la inefable competitividad de papá viene en forma de una canción llamada “Bloody Mother Fucking Asshole”: “No tenés idea de lo que es estar solo, en tu casa/ Con el maldito teléfono y tu madre deprimida/ En tu habitación/ Parada sobre tu cabeza, acariciándola/ No voy a fingir/ No voy a sonreír/ No voy a decir que todo está bien con vos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Rufus tiene un mundo propio, de decadencia y príncipes rebeldes y noches en la ópera, Martha es confesional en un sentido mucho más clásico y directo. Ambos son terriblemente honestos, de maneras muy distintas. Canciones como “TV Show” son conmovedoras, y de lo más sencillo y desgarrado que una mujer haya escrito jamás: “No soy tan buena amante/ Soy mucho mejor conversadora/ Así que cuando me tocás ahí/ tengo miedo de que veas/ no la forma en que no te amo/ sino la forma en que no me amo a mí misma/ Y hay cosas estos días/ que te ayudan/ Como la comida y la salud y el miedo/ Pero yo prefiero la cerveza”. La voz de Martha es misteriosa, dulce, pero nocturna; sugiere bares de madrugada, noches sin dormir. Ella es la chica más callada y astuta de la dinastía, la que, si hicieran una sitcom, sería Lisa Simpson. En su primer EP, lanzado en 1999, le escribió a Rufus el tema “Laurel &amp; Hardy”: “Siempre fuiste el orgullo de la familia/ Y eras tan flaco/ Siempre quise que me entraran tus pantalones, en más de un sentido/ Siempre tan fotogénico/ Por lo menos tenés mala suerte en el amor”. Y es la única que se atrevió a grabar con su temible padre en 1995 el tema “Father/Daughter Dialogue”: “Querido papi, con tus canciones, ¿esperás corregir tus errores?/ Todas tus hijas y tu hijo tenemos los hechos y hemos concluido/ en que básicamente nunca estás presente/ Sentimentalmente/ le cantás a mi hermano sobre padre e hijo/ cuando todo lo que hacés es huir de él/ Creés que está bien/ cantar sobre lo que no hablás”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo insólito es que esta letra no es de Martha: es de Loudon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de Rufus, Martha es muy tímida en vivo. “Si no estoy en un día extrovertido –dice–, no finjo. No me importa mostrarme vulnerable.” Sus influencias musicales también son diferentes: le gusta el punk rock –hay algo punk en sus canciones, no musicalmente, pero sí en la actitud– y está entusiasmada con bandas como The Killers o Franz Ferdinand, que probablemente su hermano nunca escuchó y mucho menos sus padres. Y si Rufus usa máscaras y una lírica compleja para expresar sentimientos, Martha es la frontalidad encarnada: “Creo que mi destino es desangrarme frente a la gente. Es importante desnudar tu alma, especialmente si la gente sobre la que cantás está en el show. Y eso me pasa mucho”. Sus canciones de desamor son mil veces más impactantes que las de su madre. En la hermosa y desgarrada “Ball &amp; Chain”, canta: “Sí, las tetas de ella están menos caídas que las mías/ Y su cintura no tiene restos de azúcar/ Me dijeron que también sabe leer y escribir/ Y está logrando un diploma en cogerte/ La psicología sexual es más fácil que la filosofía/ Y mucho más que la química/ ¿Dónde está mi química?/ ¿Por qué siempre me pasa lo mismo?/ ¿Por qué?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta altura, el disco de Martha es uno de los mejores del año, quizá sólo comparable a Extraordinary Machine de Fiona Apple, y quizá bastante más interesante. Y Rufus, con su gira europea totalmente agotada y una reverencia generalizada, ya es mucho más famoso que su respetado padre. Pero, a pesar de los mimos de la crítica y los fans, no bajan los decibeles de la exposición. “Somos bocones por naturaleza –explica Martha–, a veces a pesar nuestro. Muchas veces pienso que sería más sano hablar, ¿no? Pero cuando nos vemos para las Fiestas, no decimos nada. Y después salen estas canciones terribles. No sé si hay un techo. Es una especie de destino.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116963725877765?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116963725877765/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116963725877765' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116963725877765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116963725877765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/una-familia-muy-normal.html' title='Una familia muy normal'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116954381985517</id><published>2006-10-18T13:04:00.001+02:00</published><updated>2006-10-18T13:05:43.890+02:00</updated><title type='text'>"La niña santa", entre los mejores films del año, segun The New York Times</title><content type='html'>Ya parece una sana costumbre que un artista argentino aparezca en las prestigiosas listas que arma el diario The New York Times para destacar a los mejores discos y películas del año. En 2004 fue el turno de Juana Molina y su disco "Tres cosas", y ahora el crítico cinematográfico. A. O. Scott incluyó a "La niña santa", de Lucrecia Martel, en su lista de los mejores films estrenados en el año que termina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta lista no es profecía ni resumen. Es imposible predecir cuál de los buenos films estrenados en 2005 todavía nos parecerá interesante dentro de 10 años o incluso dentro de diez semanas", dice Scott al comienzo de su nota, como para aclarar que la lista es pura subjetividad, armada según su gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que se sabe que los gustos publicados en un diario tan prestigioso adquieren una importancia que resuena en todo el mundo casi como palabra santa. Y allí aparece, en cuarto lugar, justo por encima de "Match Point" -la más reciente película de Woody Allen, considerada "el gran regreso" del realizador norteamericano-, "La niña santa", el segundo largometraje de Martel, protagonizado por Mercedes Morán, María Alche y Carlos Belloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En «La niña santa», la directora argentina, de 39 años, Lucrecia Martel demuestra ser de los realizadores jóvenes más originales y profundos en actividad. Con una autoconfianza que empata con su osadía formal, ella convierte la historia del despertar sexual y religioso de una joven en un rompecabezas lírico con una fuerte carga psicológica. La interpretación de María Alche como la niña santa del título es hechizante e inolvidable, sensual y fuera de este mundo. Su personaje, Amalia, es una adolescente común y corriente que vive con su madre divorciada en un hotel de provincia, y sus choques con el mundo adulto son al mismo tiempo cómicos, espeluznantes y sublimes. El film es oblicuo, a veces hasta alcanzar la opacidad, pero en sus sorprendentes escenas finales revela una coherencia sorprendente y profunda", escribe Scott.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esas palabras justifica el crítico la inclusión de la película argentina en un listado que comienza con la película italiana "La meglio gioventú", del director Marco Tullio Giordana, que aquí se vio hace dos años en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín además de por la señal de cable Cinemax de HBO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lista continúa con los documentales "The Aristocrats", sobre el ejercicio de los comediantes stand up para encontrar el chiste más fuerte de sus carreras, y "Darwin´s Nightmare" ("La pesadilla de Darwin"), un film que muestra los efectos de la globalización en Africa. La cuarta mención es para "La niña santa" que aparece seguida de "Match Point", de Allen, que se estrenará aquí el 9 de febrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Fue un shock de los más agradables descubrir en «Match Point» que uno de los más prolíficos (y recientemente decepcionantes) realizadores había vuelto a su mejor forma. Revisando algunos de los temas de sus primeros trabajos -el más obvio, «Crímenes y pecados»-, Allen les recuerda a sus sufridos admiradores lo talentoso que puede ser. (...) El director mezcla superficie con profundidad y presenta un entretenimiento tan brillante y divertido que casi se pierde de vista la cruel y fría oscuridad que es el corazón de la historia", se entusiasma el crítico que, después de las oscuridades de Woody, elige la transparencia de "Wallace y Gromit, la batalla de los vegetales", de Nick Park y Steve Box.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el capítulo del cine independiente, The New York Times menciona al film de Gregg Araki "Misterious Skin"; a "The Squid and the Whale", la sensación del cine off Hollywood, y a "Funny Ha Ha".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El décimo puesto de Scott queda en manos de Steven Spielberg gracias a su más reciente film que se estrenará aquí el 26 de enero. "«Munich» es complicado hasta el punto de la confusión, pero también es éticamente serio de una manera que rara vez se encuentra en un film comercial de este tamaño. Trata fundamentalmente del desafío que plantea para las sociedades liberales la lucha contra el terrorismo, pero no es un tratado sobre el derrotismo o la venganza. Hacer lo correcto tiene sus costos y a veces son terribles. Una vez más, Spielberg despliega una pericia para la realización de películas que en este momento no tiene igual."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Natalia Trzenko&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De la Redacción de LA NACION / Argentina 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116954381985517?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116954381985517/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116954381985517' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116954381985517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116954381985517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-nia-santa-entre-los-mejores-films.html' title='&quot;La niña santa&quot;, entre los mejores films del año, segun The New York Times'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116948217855944</id><published>2006-10-18T13:04:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T13:04:42.413+02:00</updated><title type='text'>Femenino/masculino</title><content type='html'>Cada tanto, casi siempre desde Estados Unidos, llegan noticias sobre lo masculino y lo femenino. Llegan en esos libros ya inmersos en un halo que hace más fácil su consumo: “Quince semanas como el libro más vendido según el The New York Times”, “Treinta ediciones agotadas”, etc. No es un halo de prestigio, precisamente. Estos libros que hablan de lo masculino y lo femenino no pretenden instalarse como piezas literarias, sino como centros de debate y fenómenos de ventas. El éxito que los acompaña lo que hace es traducirnos: este libro habla de algo que interesa a millones de personas. Los suplementos literarios no se ocupan de ellos. No es parte de su mecánica indagar cuál es el resorte que hace que millones de personas, sobre todo si son norteamericanas, se interesen en un libro. Desde la periferia, damos por sentado que los norteamericanos son personas extrañas que dominan el mundo pero que yacen en una pileta intelectual llena de musgo y sarro. Pero esos libros se venden acá también.&lt;br /&gt;La avidez por averiguar qué es lo femenino y qué es lo masculino surge de un agujero negro de la época. Deberíamos saberlo, en tanto somos hombres y mujeres. Pero no lo sabemos. Dudamos. Tanteamos. Queremos chequear si lo que nos pasa se corresponde con nuestro género o si nos estamos bandeando. ¿Con quién hablar de algunas cosas que sentimos, con un psicólogo, con un sociólogo, con un filósofo? Queremos aliviarnos leyendo que eso mismo les pasa a muchos más. Lo femenino y lo masculino, más que nunca antes, se revela como una construcción delicada, artesanal e industrial al mismo tiempo. Industrial, porque nuestra arquitectura interna se somete diariamente a las mareas sociales, a las modas, los usos y costumbres, las tendencias. Artesanal, porque en cada individuo se libra una pequeña y a veces sangrienta batalla: lo que se supone que era ya no es, los hijos no se parecen a sus padres, las mujeres y los hombres no se satisfacen mutuamente con gestos y actitudes previsibles, presenciadas en la infancia y replicadas en la madurez; todo se reinventa, la gente se reinventa. A veces, con el sonido auspicioso del aleteo liberador. Otras, con la palpitación ahogada de la angustia.&lt;br /&gt;Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estés, y Iron John, de Robert Bly, son dos ejemplos de esos libros que circularon ya hace más de una década, pero dejaron no sólo marca: fueron libros fundadores y dejaron como constancia de su vigor colecciones enteras de best sellers, talleres de autoayuda, grupos de autoconocimiento y vulgata para redactar notas de vida cotidiana en revistas poco pretenciosas.&lt;br /&gt;Los dos fueron booms de ventas en todo el mundo. Y los dos proponían, como herramienta para comprender la inquietud contemporánea con respecto a lo femenino y lo masculino, mitos y leyendas de oriente y occidente. Bucay no sólo plagió unas cuantas páginas, también copió esa estructura, que a su vez los autores tomaron del universo fascinante de Karl Jung.&lt;br /&gt;Lo curioso es que tanto Mujeres que corren con los lobos como Iron John se paran en el mismo lugar para analizar lo femenino y lo masculino. Comparten la baldosa y el tambor. Usan los arquetipos arcaicos para instar a los lectores y lectoras a buscar dentro de sí el hombre o la mujer “primitivos”, esa esencia que la cultura ha alterado, esa fuerza y pulsión de género que nuestras sociedades de consumo desfiguran, aunque es imposible no advertir el gag: ¿puede ser la propia sociedad de consumo la que nos proteja contra sus desviaciones? Esos libros son obviamente parte de ese mismo engranaje, el que primero nos confunde y el que más tarde nos invita a comprar un libro para encontrar en él la llave deltesoro íntimo.&lt;br /&gt;Tanto Mujeres que corren con los lobos como Iron John –Robert Bly llegó a ser un personaje célebre en Estados Unidos, daba seminarios en los bosques, rodeado de varones vestidos con taparrabos que jugaban a ser Tarzán– insisten en descubrir la mujer o el hombre “salvaje” que todos llevamos adentro, aunque con correa, bozal y paseador.&lt;br /&gt;Una mujer que corre con los lobos, aúlla. Se pone su traje de guerrera y ahí va, a bancársela, a aceptarse, a caminar graciosamente sobre la cuerda floja, a mostrar los dientes cuando le tocan a su cría o a su hombre, a tomar las caídas como parte del buen andar. Un hombre que emula a Juan de Hierro hace exactamente lo mismo: se planta en la resistencia de la masculinidad, se niega a ablandarse tanto como para no ser capaz de resumir su potencia en un gesto, una palabra, un acto que lo haga reivindicarse ante sí mismo. Es cierto que la misma época que genera estos libros aceita el tránsito de las mujeres guerreras y enjabona el camino de los Juanes de Hierro. Bly, en el prólogo del libro, dice que los jóvenes norteamericanos que iban a sus seminarios lo enternecían, porque eran adorables, suaves, protectores, pero no eran felices. Querían aullar ellos también. Y él, que no era ningún tonto, les armó festicholas en los bosques para que se disfrazaran de machos y se golpearan el pecho gritando cosas como “acá se hace lo que digo yo”. ¿No es patético? Los hijos de aquellos varones son los que dieron más tarde el origen a otros fenómenos masculinos, como los metrosexuales y ahora los tecnosexuales: todas esas nuevas categorías amplificadas por los medios para dar cuenta de nuevos fenómenos que tienen la misma brújula. El verdadero rollo de género hoy lo tienen los hombres, no las mujeres.&lt;br /&gt;Si hay algún misterio, y lo hay, vinculado con esas esencias que nos hacen sentir, cuando las liberamos, que hombres y mujeres estamos respondiéndonos a nosotros mismos nuestras preguntas fundamentales, lo seguro es que ese enigma no nos será revelado en un libro de bolsillo. No hay ninguna receta cuyos ingredientes conviertan a un hombre en un hombre y a una mujer en una mujer. Y si la hubiere, es personal y producto de sopesar uno mismo cuánto de fortaleza y cuánto de fragilidad nos cabe, y cuánto nos desborda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sandra Russo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116948217855944?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116948217855944/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116948217855944' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116948217855944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116948217855944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/femeninomasculino.html' title='Femenino/masculino'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116942545960030</id><published>2006-10-18T13:02:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T13:03:45.596+02:00</updated><title type='text'>El fin del fin</title><content type='html'>En la cultura televisiva -que todo lo toca y todo lo engulle-, el inmortal tiene nombre y apellido: Duncan MacLeod. Por cuestiones argumentales que nunca se revelaron y que aquí no vienen al caso, este personaje ficticio, de aventuras en los cinco continentes y romances de lo más floridos, se mantuvo siempre congelado en el tiempo, sin agregar a su fisonomía las canas o los surcos dérmicos que vienen asociados junto a la experiencia y los años. La serie se llamaba Highlander y continuaba en la pantalla chica –con otro actor y otro casting– la saga fílmica que tenía como cara visible al actor Cristopher Lambert, estrella fugaz que tuvo a bien venir a la Argentina a filmar la segunda entrega de estas películas sobre ciertos advenedizos individuos que merodeaban la superficie del planeta sin poder tener hijos, viendo cómo sus amistades desaparecían naturalmente con el tiempo y, un poco más clandestinamente, rebanando cabezas de otros inmortales en una competencia que en miles de años de partida terminaría con un único y solitario ganador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pese a las arcadas de risa que levantaban ciertos vuelcos argumentales o ríspidos aspectos colaterales de la serie televisiva (como las pelucas y bigotes falsos que, descolocados, revelaban restos de pegamento para adherirse sin mucho éxito a los rostros de los actores, o los rústicos efectos especiales tipo película clase B que recordaban más a fuegos de artificio navideños que a explosiones bélicas), las inclemencias de su protagonista mantuvieron por varias temporadas en vilo a los teleespectadores que de un grupo minúsculo y marginal pasaron a ser en un momento legión, formando clubes y alentando convenciones de fanáticos. Las razones de tal fanatismo se buscaron en los guiones de sus 119 episodios, en alguna característica oculta de los actores y actrices, en las locaciones parisinas donde transcurría buena parte de la trama o hasta en las rutinarias decapitaciones casi higiénicas (no sólo desprovistas de charcos de sangre a la vista sino también sin signo de cabezas rodando), pero no hubo respuestas. Ocurre que en realidad el quid de la cuestión no estaba adentro sino afuera: en la frondosa cosmogonía occidental (también presente en muchas narrativas orientales) que cuenta entre su repertorio de personajes inamovibles (el gigante, el golem, las hadas, los gnomos) a la figura del inmortal y a la rebeldía innata que lo mueve: la continua burla a la muerte y a los dictámenes dogmáticos impuestos por la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ALPHA Y OMEGA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Siglos más, siglos menos, el deseo de la vida eterna o de la juventud sin fecha de vencimiento ronda casi desde siempre en las cabezas de la especie humana. No es un invento moderno ni el último capricho de la moda condenado a ser olvidado casi a la misma velocidad a la que se escabulle en la memoria el nombre del ganador del último reality show exitoso. En cierta manera, el atractivo magnético de la inmortalidad (y todos los relatos despertados por ella) anida en la condición limitante de su reverso, la mortalidad. Y por una razón u otra, aquel personaje que se distingue del resto de sus pares por no dejarse someter y doblegar ante este dictamen universal de la naturaleza, termina siendo marginalizado o alzado a la categoría de monstruo: Drácula o los insípidos elfos de la tolkiana saga de El señor de los anillos así lo demuestran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal”, sentencia Jorge Luis Borges en “El Inmortal”, cuento con el que arranca El Aleph. Tal vez así, con esta vuelta de tuerca retórica y profunda se aminore el ansia intrínseca y hasta innata de la humanidad por superar las limitaciones biológicas asociadas al carácter material del cuerpo humano. Sin embargo, por fuera de las páginas mucho no sirve. Con la vorágine fantasiosa despertada por la inteligencia artificial y, sobre todo, la ingeniería genética, los sueños de perpetuación tomaron nuevos aires y reclaman a gritos que alguien los saque del limbo literario y los convierta en crudo dato de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inconvenientes sobran: el salto de la ficción a la realidad es más bien vertiginoso y la muerte –quizás el evento más democráticos de todos– a todos nos llega en algún momento. Sin embargo, una sospechosa tendencia amaga con emigrar del campo especulativo, del país en el que lo imposible es la excepción. Casi como nunca antes, el tema de la inmortalidad en sus diversas versiones y gradualidades (dilatación extensa de la expectativa de vida o lucha contra el envejecimiento) es arrojado a la mesa de debates científicos encendiendo discusiones, hipótesis y sospechas. Nada asegura que alguna vez se alcance tal estado de ser, pero de ahí a que nadie lo investigue o apueste cómo conseguirla hay mucha distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ELIXIRES, ALIENTOS Y CUERNOS DE UNICORNIOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hasta la irrupción de la ciencia y de su método-guía para interpelar a la naturaleza en el siglo XVII, la inmortalidad actuó como motor propulsor de conquista: sobre territorios físicamente palpables y sobre la intimidad impuesta por el propio cuerpo. Los libros de historia no oficiales comentan que Alejandro Magno llegó a la India obsesionado por hallar el “agua de la inmortalidad” o que los españoles y portugueses se adentraron en América en el siglo XVI no sólo por el oro sino también anhelando dar con la “fuente de la eterna juventud”. En ambas situaciones –tal vez reales, tal vez ficticias– el ingrediente que hacía colapsar la mortalidad interna venía de afuera y curiosamente en forma líquida. Casi el mismo patrón seguido desde culturas primitivas en las que beber sangre ajena (de animales o de otros congéneres) equivalía no a un acto de irremediable repudio sino a una práctica alentada para absorber cierta carga de “energía vital” que en vez de enfermedades y dolores de estómago sumaban años de vida. El vampirismo y Bram Stoker habrán extraído de la clandestinidad visual estas ingestas, pero nadie le quita a la condesa rumana Isabel Bathory su título de mejor degustadora de sangre: se cuenta que para vivir eternamente acostumbraba bañarse en la sangre de los campesinos que contrataba como sirvientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las zonas donde el agua relucía por su abundancia, en cambio, la llave de la inmortalidad tomó formas gaseosas y sólidas aconsejadas por los siempre maleables alquimistas: aspirando el aliento de jovencitas o masticando mandrágora o cuerno de unicornio, siempre y cuando, alguien los consiguiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;HIELOS ETERNOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Anestesiado por los siglos, el empuje ilusorio de la inmortalidad quedó relegado detrás del ansia de progreso indefinido bien del siglo XIX y de las promesas tecnológicas que viajaban con el ferrocarril y se sacudían fervientemente gracias a la luminiscencia de la electricidad. Sin embargo, no se extinguió: quedó allí, como una tarea pendiente, pospuesta y empujada hacia algún momento futuro en el andar rectilíneo de la historia en donde, gracias a la diosa ciencia, no habría aspiración que no se transformara en realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que empezó a tomar color, forma y más que nada calor lo que con los años se conoció como el “efecto Walt Disney”: la criogenia o criónica –el intento de ponerse literalmente en pausa, a través de la congelación, hasta que se encuentren soluciones a cualquier enfermedad– alentada por un tal Robert Ettinger, autor en 1962 de La prospección de la Inmortalidad, y habitué de programas vespertinos de la televisión estadounidense. Nadie sabe si sin el rumor –que roza la leyenda urbana a escala internacional– de la puesta en hibernación del creador del ratón Mickey y del emporio más exitoso a la hora de volver a niños y niñas adictas a animales parlanchines y a entretenimientos de dudosa calidad intelectual, la criogenia hubiera conseguido convertirse en una miniindustria como lo es hoy, con cientos de clientes congelados (algunos con sus propias mascotas) –y cuyos familiares ruegan por la no proliferación de disruptivos cortes de luz– en las instalaciones de una empresa llamada Alcor life.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había nacido el “movimiento inmortalista” en la clandestinidad científica, a la sombra de la seriedad que teñía los primeros avances certeros en la biología molecular y en el entendimiento profundo y por primera vez sistemático de los ladrillos de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA RECONFIGURACION DE LO VIVO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto y sin que saliera en la tapa de los diarios, la muerte –feminizada en figura para equipararla y contrastarla con la “madre naturaleza”– mutó en sí misma: de discurrir y exhibirse en ceremonias públicas sin el freno de la vergüenza (como los famosos cortejos fúnebres de actores y actrices políticos como Lenin, Stalin, Evita, Perón, por ejemplo, cuyos cuerpos recorrieron calles y esquinas exhibiendo su inimaginable faceta mortal), la muerte como evento se recluyó en la privacidad en las casas de velorio, como algo a ser ocultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun así, la sorpresa no viene del lado de los rituales que circulan alrededor de la muerte sino al intento obsesivo por transformarla de imperativo en accidente. Tildados de muestras exageradas de la arrogancia humana, los esfuerzos por redefinirla comienzan a abundar en los exagerados y banales discursos del quehacer científico. Las empresas que tratan de conseguirlo –a través de la ingeniería genética, la informática, la biotecnología y la nutrición estricta– se condensan al menos en nombre en lo que viene a llamarse “tecnologías de la inmortalidad”, un título bastante sugestivo, que proponen ir más allá de los retoques cosméticos del lifting y los aditivos corporales de la reposición de órganos a partir de prótesis y cultivos de miembros dañados, para moldear la morfología de la especie humana desde su mismo interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurre que con la avalancha de descubrimientos en la materia que precedieron y aumentaron después del Proyecto Genoma Humano, los “ingenieros de la vida” tomaron prestadas metáforas de la informática y se proponen formatear el material genético que hace que un individuo sea tal cual es (alto, bajo, rubio, morocho, narigón, dientudo, pero sobre todo mortal) y lograr que dure y dure. ¿Cómo? Controlando algún día los casi 35 mil genes con los que cuenta un individuo y cambiarlos o introduciendo nuevos para dar lo que la naturaleza quita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pretensiones como estas son conocidas también como la “reconfiguración de lo vivo” (que se expone claramente en la lucha contra el envejecimiento, por ejemplo, a través de sutiles cambios en dos genes practicados en un gusanito conocido como C. elegans) que se sostiene en una voluntad más profunda, una voluntad de dominación: la de conducir la evolución y redirigirla hacia zonas insospechadas, ayudada en un futuro cercano por nanorrobots que a través de venas y arterias se encargarán –afirman los futurólogos siempre entusiastas– de destruir enfermedades y reconstruir tejidos y órganos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;DOWNLOAD DE PERSONALIDAD&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En estos asuntos no faltan aquellos personajes que irrumpen intempestivamente y reparten a diestra y siniestra augurios cargados de naftalina mecanicista. Uno de ellos es Hans Moravec, director del laboratorio de robótica de Carnegie Mellon, y obsesionado por los robots desde chico, quien propone –sin reírse ni hacerse el gracioso– lograr la inmortalidad simplemente descargando la conciencia o la personalidad de uno en una computadora. Evidentemente, su análisis parte de la idea de considerar lo orgánico (el cuerpo) como hardware y lo psíquico como software. La copia de la mente se bajaría a una computadora de algo así como 10.000 gigaflops (1 gigaflop = 10.000 millones de operaciones por segundo) a partir de la cual, conectadas con otras computadoras, podría discurrir en un ciberespacio sin fronteras ni límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así y todo, si Moravec alguna vez vuelve realidad su fantasía científica (si consigue voluntarios primero), lo que se plantea con el solo hecho de pensar en la inmortalidad es un análisis más incipiente de en qué consiste el ser humano, si una de las propiedades que lo caracterizan (y que lo hermanan al resto de los seres vivientes del planeta) se evapora de una vez y para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo por el estilo fue lo que el escritor portugués José Saramago volcó en las páginas de su última novela, Las intermitencias de la muerte, en la que se pregunta qué ocurriría si de repente, de un día para el otro –el 1 de enero–, la gente de un país sin nombre deja de morir: las funerarias quiebran, los geriátricos se abarrotan de gente, la iglesia entra en crisis (“sin muerte no hay resurrección y sin resurrección no hay iglesia”). Un relato que excede la anécdota y le da espacio a un tema reservado por ahora a las fantasías desopilantes pero que tratado con justa seriedad revelaría tal vez cómo la especie humana se vería si lo que considera inalterable y dado alguna vez se sacude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Federico Kukso &lt;/strong&gt;/ Diario Pagina12 / Argentina / 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116942545960030?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116942545960030/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116942545960030' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116942545960030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116942545960030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/el-fin-del-fin.html' title='El fin del fin'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116929674155141</id><published>2006-10-18T12:59:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T13:01:38.850+02:00</updated><title type='text'>La venganza de la perdedora</title><content type='html'>&lt;strong&gt;María Magdalena: escuela del llanto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para llorar de verdad, hay que llorar como una Magdalena. A lágrima viva y a los gritos, porque no hay dolor más sincero que el de cargar con una antigua y pública equivocación. Y equivocarse con la carne, se paga con el arte del panegírico. Artistas como Caravaggio han plasmado a una María Magdalena lujosa y libertina, pasando por alto que había asumido la humildad y la oración como renuncia a todo lo mundano. Otros, que la recuerdan al pie de la cruz, la inmortalizaron como bella sufriente. La liturgia católica concentró el poderoso estigma del pecado en una sola mujer. La pobre Magdalena, una vez convertida en emblema de perdición, ya nunca pudo ser feliz, hasta tal punto que, como todos han visto en películas y estampas, supo sufrir por la muerte de Cristo más que cualquier apóstol. Aunque se haya arrepentido, aunque haya recibido nada menos que el perdón del hijo de Dios, aunque haya sido la elegida para dar testimonio del resucitado, Magdalena, por los siglos de los siglos, pasa de boca en boca como una ex prostituta que llora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez se enamoró de Cristo, no se le conoce marido. Hay un femenino error que en esta Tierra no tiene redención, dijo a través de ella la Iglesia. ¿Cuál es ese error, enamorarse del mejor o haber vendido el cuerpo? Ambas hipótesis quedan suspendidas en la imaginación de los fieles que desde niños van recibiendo a dentelladas alusiones a esta mujer que fue noble pero tarde. Y a pesar de que sus apariciones en el Nuevo Testamento son mínimas, y de que no hay razones para identificar a esta amiga de Jesús con la pecadora homónima que aparece en otro episodio bíblico, ella sigue siendo la prostituta más famosa de la historia. O como dice la investigadora Lynn Picknett, autora de La revelación de los templarios, inspirador del Código Da Vinci: María Magdalena es una “marca registrada”: una figura que, como veremos, más que adoptada fue astutamente inventada por sucesivas generaciones de falsificadores, tanto que su solo nombre terminó por convertirse en sinónimo de una profunda emoción: la vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;María Magdalena: ama de casa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ahora puede ella dejar de revolverse en su tumba, ya sea en la de Francia o en la de Turquía, para no quitar turismo a estos dos centros que desde la Edad Media se la disputan y que durante estos últimos años han vivido gracias a sus reliquias. Leyenda o verdad histórica, poco importa. Cada vez tiene más valor de venta la conjetura. Comenzado el siglo XXI, Magdalena deja de llorar gracias a sus amigos editores, investigadores y novelistas. Y se invierten los papeles, ahora es ella la que hace ganar dinero a quienes la visitan. A partir de Dan Brown, Magdalena se ha secado las lágrimas para sentarse a la derecha de su marido en la última cena, cuidar su descendencia, comandar la Iglesia, ayudar a su esposo a escapar con vida de la cruz, redactar un Evangelio, hacer la comida. En lo que va del año, han aparecido en español unos 20 libros de ficción, de investigaciones esotéricas, de respuesta al Código Da Vinci y de continuación del mismo. En todos, María Magdalena deja de ser lo que era. Los títulos que sin pausa ven agotar sus ediciones y que se exponen en su mayoría en las góndolas de supermercados locales dan un panorama: El complot de María Magdalena, El Santo Grial de María Magdalena, La elegida, El Evangelio de María Magdalena, La hermandad de la sábana santa, El legado perdido de María Magdalena: nuevas revelaciones sobre la esposa de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, la bibliografía en inglés supera el centenar. Si bien las historias que adjudican a Jesús un matrimonio, o una última tentación como quiso Scorsese datan de muchos siglos atrás, es ahora cuando todo coincide para alentar el consumo de estas versiones. El interés por revisar y discutir las historias sacras sucede en un mundo que no se resigna a la pérdida de sus emblemas. Sin izquierdas ni derechas definidas en los Parlamentos occidentales, sin una fe que ampare a los enfermos de las nuevas enfermedades, los flamantes individuos –productores, intermediarios, consumidores– buscan a manotazos en el arcón de los recuerdos. La atomización deja en evidencia aquel desarraigo que antes era capaz de calmar la religión. Ahora también puede calmarlo. Pero como corresponde a la era del delivery y del marketing, tendrá que ser una religión hecha a medida. Una mirada decididamente new age y con un barniz de malentendido feminismo –recordemos que Dan Brown afirma que “Jesús fue el primer feminista” porque incluyó a Magdalena en sus planes–, esta reescritura de la historia sagrada no es más que el afán de congraciarse con la sensibilidad secular moderna. En el camino los autores se cargan también a la investigación histórica, la constatación de hipótesis, las bibliotecas. Tal vez tenga razón el historiador y sociólogo americano Philip Jenkins: el éxito de este producto es sólo una prueba más de que el anticatolicismo es el “último prejuicio aceptable”. El prejuicio de la seriedad y del compromiso del trabajo intelectual también avala esta literatura. El Código Da Vinci, por ejemplo, basa su verosimilitud en información provista por documentos, como los dossiers secretos, entre otros, que son falsificaciones probadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Es palabra de Dios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Según los Evangelios, la mujer en cuestión se llamaba María –el apelativo “Magdalena” significa “de Magdala”, ciudad que ha sido identificada con la actual Taricheai, al norte de Tiberíades, junto al lago de Galilea–. Aunque aparece nombrada unas contadas veces, se le ha reservado un rol particularmente protagónico: es la segunda persona que los Evangelios destacan arrodillada a los pies de la cruz –recordamos que los apóstoles habían huido por miedo a sufrir la misma suerte de su maestro–, es la que enfrenta a los guardias y va a verlo a su tumba. En este punto es la elegida –como otras mujeres que actúan en la Pasión– por las circunstancias genéricas que permitían a un ser insignificante hacer escándalos, llorar, implorar o hasta acercar un santo sudario. En fin, fue la persona elegida para dar testimonio del hecho capital de la religión cristiana: la capacidad de Cristo de morir y de resucitar. La confusión que le adjudicó durante tantos años la profesión de prostituta se basa en que en el Nuevo Testamento el nombre de María aparece mencionado para referirse a tres mujeres diferentes: a la amiga de Jesús se le superpuso la pecadora de quien Cristo extrajo siete demonios, la mujer de larga cabellera que lavó los pies del Maestro, y María, la hermana de Marta y Lázaro, que no es de Magdala sino de Betania y que siempre está sentada a sus pies, leyendo o escuchando sus parábolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es significativo pero la alusión a la ocupación de prostituta no se encuentra en la lectura de los Evangelios, parece haber sido un agregado posterior. Luego de graves discusiones, en las últimas décadas la Iglesia Católica se ha inclinado claramente por la distinción entre las tres mujeres y en la liturgia ya no se hace referencia –a partir del Concilio– a los pecados de María Magdalena o a su condición de “Santa penitente”, ni a la posibilidad de que fuera la hermana de Lázaro. Esto no impide que su estampita proteja los prostíbulos y que aquel acto de lavar los pies con sus propios cabellos y aguas olorosas, retomado por tantos pintores del Renacimiento, la mantenga como una de las santas favoritas de peluqueros y perfumistas. En fin, el no haber sido ni pecadora “adúltera” ni “prostituta” le ha dado en estos últimos días pasaporte para una reivindicación. Y entonces ella no es sólo ella sino la respuesta a una Iglesia que no dio cabida a las mujeres en el escalafón del poder, a la Iglesia que regatea métodos de planificación familiar, a la imaginación reprimida que quisiera ver a los perdedores coronados de laureles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;María Magdalena: piedra de la venganza&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lynn Picknett dedica su último libro Magdalena, la diosa prohibida del cristianismo a todos aquellos que sufrieron a causa de la Iglesia. Desarrolla la hipótesis de que María Magdalena fue la piedra angular sobre la que se construyó la religión cristiana y para eso –dice– descifra la gematría, un código que convierte ciertas frases en números sagrados. Pero mucho más interesante resulta el primer capítulo dedicado a las que estuvieron sufriendo por la Iglesia hasta hace muy pocos días: las célebres Lavanderas Magdalenas de Irlanda. Un escándalo que se destapó en 1994 cuando fueron desenterrados los cuerpos de mujeres que muy avanzado el siglo XX fueron obligadas a trabajar como esclavas por ser consideradas “Magdas”, perdidas. El escándalo fue –y sigue siendo– mayúsculo, a tal punto que la Unesco ha destacado la lesa humanidad de estos crímenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Stephen’s Green de Dublín hay una placa de metal que dice: “A las mujeres que trabajaron en las lavanderías de Magdalenas y a sus hijos. Reflexionad aquí sobre su vida”. La placa se completa con una multitud de cabezas sin rostros. Es el recordatorio para aquellas 175 mujeres que descansan en una fosa común de las orillas del cementerio de Glasnevin, en Irlanda. El primer nombre de la lápida gris data de 1858, y el último de 1994. La historia podría haberse mantenido en secreto de no haber sido porque en los años ’90 las Hermanas de Nuestra Señora de la Caridad, administradoras de la lavandería de Magdalenas de ese convento, vendieron el camposanto, de 5 hectáreas de extensión, en casi un millón de libras esterlinas. Quisieron entregarlo con una buena cantidad de plazas y decidieron limpiarlo de cadáveres inconvenientes. Este acto de suprema codicia dejó al descubierto dos siglos de torturas. La exhumación de los cuerpos originó toda una investigación –la década del ’90 hizo frente a las incómodas realidades tal vez con la premisa de iniciar un nuevo milenio con las manos limpias–. Cuenta la autora que desde el siglo XIX se acostumbraba recluir a las Maggies por considerárselas “deshonradas” (embarazadas, o por relaciones sexuales fuera del matrimonio), o simplemente “en riesgo moral” –lo que podría significar tan sólo hacer planes matrimoniales con un protestante o ir mucho al cine con un chico–, o víctimas de cualquier otro motivo, real o imaginario, denunciado por el cura local cuya palabra funcionaba como ultima ratio. Sin que importaran súplicas personales o de los familiares, una mujer a la que se juzgaba “perdida” o inclusive pasible de caer en desgracia, terminaba invariablemente como Maggie. Las jóvenes fueron explotadas, torturadas y despojadas de sus hijos, que fueron entregados en adopción, vendidos a matrimonios de estadounidenses ricos a cambio de alguna suma de dinero, trasladados a un orfanato vecino, cuyo acceso estaba prohibido a las madres. “Aquí no estamos de vacaciones”, dice una superiora en Sinners –el programa que hizo la BBC basado en el caso de las magdalenas irlandesas de los años ’60–. La búsqueda de restos de los familiares demostró que las monjas les cambiaban el nombre, técnica habitual del esclavismo, primera de una serie de rudas tácticas destinadas a vencerlas mental y espiritualmente para que aceptaran que eran parias sin derechos. Algunas sobrevivientes recordaron que las monjas recorrían el sitio recitando oraciones a las que las Magdalenas debían responder a la manera tradicional de la misa. Si no lo hacían o desobedecían cualquier otra de las múltiples reglas del lugar, recibían un castigo severo, golpes con palos o cinturones, tortura en varias formas, incluida la aplicación de hierros calentados al vapor o al fuego, hambre e interminables humillaciones. Si el último hospicio británico cerró tras la aparición del Estado Benefactor en la posguerra, las lavanderías de las Magdalenas funcionaron hasta hace muy pocos años. Toda la investigación sobre aquella mujer que dio nombre a las lavanderas pretende, por elevación, denunciar y vengar un estigma que persiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;María Magdalena: la gran esta&lt;/strong&gt;fa&lt;br /&gt;Entre las ficciones más vendidas figura El complot de María Magdalena de Gerald Messadié, ensayista francés experto en ensamblar asuntos religiosos y políticos con fantasía. Es autor, para darse una idea, de La señora de Sócrates y de El hombre que se convirtió en Dios. En esta novela María Magdalena no es una simple esposa sino la instigadora de un complot para salvar a Jesús de la muerte. Soborna a los soldados, consigue sacar a su esposo de la cruz unos segundos antes de la asfixia y luego, cuando la vemos gritar ante el santo sepulcro que el cuerpo ha desaparecido aun sin que nadie corriera la pesada piedra que lo guardaba, en realidad se encuentra representando parte del plan urdido de antemano. El plan es perfecto: un hombre santo reaparece de pronto con el aura de haber vencido a la muerte. Messadié encubre esta ficción con una descripción erudita de los enfrentamientos entre sacerdotes, zelotes, profetas y apóstoles. Mientras tanto, la literatura local ha hecho su aporte al mundo magdalena al destacar como segunda finalista del Premio Planeta la novela de Omar Ramos: La elegida. Historia de la hija de Jesús y María Magdalena. La trama se postula como secuela del Código que ya anunciaba la existencia de Sara, la hija del santo matrimonio: “María Magdalena estaba encinta en el momento de la crucifixión. Para garantizar la seguridad de la hija, no tuvo otro remedio que huir de Tierra Santa... Y fue aquí, en Francia, donde dio a luz a su hija, que se llamó Sara”. Más adelante, el libro sostiene que esta unión dio origen a una descendencia que aún se conserva entre prominentes familias, que la Iglesia Católica lo sabe y que lo ha ocultado durante siglos hasta llegar a asesinar a algunos descendientes de Cristo para proteger el secreto. En la historia que propone el autor argentino, un joven bibliotecario se encuentra en los sótanos de una biblioteca florentina con el Evangelio que cuenta la vida de Sara, hija de Jesús y María Magdalena. El relato que tiene un pie en el 2005 deambula por los hitos clave de la Pasión, intentando dar una lectura particular a efectos de contribuir al misterio de esta hija perdida. Tan poderosa que su voz puede influir sobre el corazón del joven investigador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amén&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Cambiará la historia de la humanidad cuando todos estos libros nos convenzan de que hubo un mundo subterráneo a imagen y semejanza del masculino, pero hecho por mujeres silenciadas? Ya no como tragedia, la relectura de los textos antiguos no provocará un Cisma. Como farsa, el consumidor quedará satisfecho. La invocación de su nombre siempre parece haber respondido a una intención desviada: para mostrar un dios humano, para señalar la debilidad femenina, para denunciar opresiones, para ganar dinero, para matar el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atractiva y poderosa, María Magdalena también resistirá a estas tentaciones. Como decía Marguerite Yourcenar, una poeta-historiadora que se fijó en Magdalena y sus amores terrenos antes que Dan Brown: “Y María se fue por el sendero que no lleva a ninguna parte como mujer a quien no le importa que se acaben los caminos ya que conoce el modo de andar por el cielo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Liliana Viola&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116929674155141?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116929674155141/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116929674155141' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116929674155141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116929674155141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-venganza-de-la-perdedora.html' title='La venganza de la perdedora'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116914901736719</id><published>2006-10-18T12:57:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:59:09.116+02:00</updated><title type='text'>Las patas de la superstición</title><content type='html'>Leer esta nota y repetir tres veces en voz alta su última frase alejará la mala suerte durante 24 horas. Sí, es una nueva superstición que, fugaz, se diluirá apenas usted dé vuelta la página. Sin embargo, existen creencias de toda índole que resistieron el paso del tiempo y siguen vigentes aún en pleno siglo XXI: romper un espejo (siete años de desgracias), pasar por debajo de una escalera (mala suerte), cruzarse a un gato negro o derramar la sal (mala suerte o pelea), cruzar los dedos o tocar madera (para atraer la buena fortuna). Estas, entre muchas otras, son algunas de las más conocidas, y prueban la eficacia de la difusión "de boca en boca".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De dónde vienen estas creencias? ¿Cómo se originaron y qué historias hay detrás de cada una de ellas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Las supersticiones tienen que ver con las creencias populares, las leyendas, y con todo tipo de cuestiones que aparecen cuando se buscan certezas en el mundo de lo mágico e irracional. Existen desde que el hombre es hombre", explica Mónica Lacarrieu, antropóloga urbana y de la cultura para el Conicet y la UBA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra superstición viene del latín superstitio, y alude a una "creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón". También se define como una "fe desmedida o valoración excesiva respecto de algo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la Antigüedad, los egipcios, así como los romanos y los griegos, mezclaban las supersticiones con la magia y la adivinación. Tanto es así que muchas de las creencias que aún están arraigadas en nuestra época provienen de aquellas culturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las más conocidas es la supuesta mala suerte -o la pelea- que sobrevendrá si se derrama sal. El consejo para neutralizarla es tomar una pizca y arrojarla por encima del hombro izquierdo, "directamente a la cara del diablo". Así, el demonio queda temporalmente cegado y el espíritu puede volver a aquellos territorios donde prevalece la buena suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sal poseía también un poder simbólico: procedía de la madre tierra y del mar, y derramarla era un sacrilegio. En la Antigüedad se usaba como moneda de cambio y servía para conservar y condimentar los alimentos. Quizás estas supersticiones buscaban también "atemorizar" a aquellos que manipulaban el preciado y blanco mineral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cada vez que derramo sal, yo tiro una pizca para los dos lados. Es algo que en casa se sabe y se practica. Por las dudas", dice Claudia Alvarez, un ama de casa de 35 años, tres hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro hecho muy temido, y que suscita una creencia muy extendida, es la rotura de un espejo, que supone siete años de desgracias (¡siete!). Entre las explicaciones más antiguas, está la que dice que en la antigua Grecia se practicaba la craptomancia, el arte de la adivinación por medio de un espejo, y que si éste se rompía significaba la muerte. Pero también tiene una justificación vinculada con el aspecto económico. Como los primeros espejos fabricados en Venecia, Italia, tenían un baño de plata, eran una mercancía muy cara. Para cuidarlos, las damas adineradas les decían a sus criadas que si rompía un espejo les caerían encima siete años de mala suerte. Terror de por medio, el mito, como muchos otros, pasó de generación en generación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay estructuras psicológicas más rígidas » que tienen que ver con la neurosis. Una cosa es contarlo como un chiste, y otra pensar rompí un espejo, me va a ir mal, me va a ir mal, hasta que termina yéndome mal. Esto tiene que mucho que ver con la inseguridad: hay personas que lo viven con angustia. Cuando este tipo de cosas empiezan a molestar, la consulta es la mejor prevención", explica Gabriela Renault, decana de la Facultad de Psicología de la Universidad del Salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra de las supersticiones más populares es la que indica que pasar por debajo de una escalera es sinónimo de mala suerte. El origen está relacionado con la figura triangular que se forma cuando se la apoya contra la pared, que se ha identificado con la Santísima Trinidad. Irrumpir en medio de ese trío sagrado sería de mal augurio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra creencia popular, de la Europa del siglo XVII, la asociaba a la mala suerte porque los criminales condenados a la horca eran obligados a pasar por debajo de una escalera antes de ser ajusticiados por sus verdugos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo no creo en esas estupideces, pero respeto las creencias ajenas. En la despedida de soltero de mi mejor amigo, que es muy supersticioso, lo dejamos desnudo y atado debajo de una escalera. ¡Se quería morir!", comenta Sebastián Zurita, de 30 años, analista de sistemas. Y aclara que menos por estar desnudo que por el lugar donde lo dejaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Esenciales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Goethe, la superstición formaba parte de la naturaleza y la esencia del hombre. De hecho, muchos personajes de la historia fueron tildados de supersticiosos. Por ejemplo, Napoleón les temía a los gatos negros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tejen infinidad de versiones sobre el origen de esta superstición. Adorado hasta el punto de ser considerado una divinidad en el tiempo de los egipcios, la mala suerte para los gatos llegó con la Iglesia del siglo XIII, que los consideró símbolo del diablo y cuerpo metafórico de las brujas, por lo que eran quemados. De allí que comenzaran a ser considerados de muy mal augurio si se cruzaban en el camino de un cristiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También existen íconos de la cultura contemporánea apegados a ciertas supersticiones. Borges, es sabido, creía en las propiedades benéficas del número tres y sus múltiplos. Cuando viajaba en avión, temeroso en el momento del despegue o del aterrizaje, para conjurar la mala suerte daba tres golpes con los nudillos en el brazo del asiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En las cábalas se les otorga a objetos o rituales cierto poder de acompañamiento positivo. Es parte del folklore. Pensamos: porque llevo o realicé mi cábala me va a ir mejor; entonces, me quedo tranquilo. Lo ideal sería estar libre de todas estas cosas, pero ¿quién no necesita un objeto o una situación de rito o creencia? ", dice Renault.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el terreno de las cábalas, a cada cual la suya. "Uso una bombacha roja cuando voy a rendir un examen difícil. Me lo aconsejó una amiga. Sé que es una pavada, pero al menos no me pongo tan nerviosa como cuando no la usaba", cuenta en voz baja Lorena Ramírez, de 22 años, estudiante de tercer año de abogacía. En su muñeca, disimulada detrás de la malla del reloj, luce una cinta roja. "Es para la envidia", aclara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diseñador Christian Dior no tomaba un lápiz sin consultar las cartas... ni tocar madera. Supersticioso hasta la médula, no salía de casa sin sus cuatro amuletos: "Llevo colgados dos corazones y una estrella, y siempre guardo un trozo de madera en uno de mis bolsillos, por las dudas". Como bien lo sabía Dior, la costumbre dice que el clásico "toco madera" es signo de buena suerte, ya que ésta atrapa la maldad y la hace caer a tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos siglos antes del cristianismo, los pueblos célticos de Europa rendían culto a los árboles, por considerarlos templos de la santidad y principal manifestación de los dioses en la Tierra. Además, se dice que las supersticiones con respecto a la madera nacen, también, del hecho de que fue el material con el que se hizo la cruz de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra de las creencias más arraigadas alrededor del mundo es la que rodea al siempre evitado número 13. La elección del número no es caprichosa, y su origen tiene varias explicaciones en la historia. La más conocida de ellas se remonta a la época de Cristo y la Ultima Cena, en la que había, precisamente, trece comensales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país es muy temido el martes 13. Esto se relaciona con la mitología griega, en la que el dios de la guerra era Marte. Además, es el día regido por el planeta rojo, que significa la destrucción. A partir de estas historias se creó el famoso dicho: Martes 13, no te cases ni te embarques. Es más, casi se ha llegado a demonizar este número: hay muchos hoteles internacionales que omiten el piso decimotercero y saltan directamente, desatendiendo toda matemática, del 12 al 14.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tocarse un testículo -o un pecho en las mujeres- para alejar la mala suerte, quizá sea una costumbre que deriva de una de las supuestas formas de curar el "mal de ojo". En la Antigüedad, para prevenir el mal se acostumbraba llevar consigo figuras que simbolizaran los órganos genitales porque, si el mal de ojo destruía, se suponía que la sexualidad era la fuerza protectora, por ser dadora de la vida. En la actualidad se cree que tocándose esas partes del cuerpo la mala suerte, la "yeta", la "mala onda", se aleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mufas y otras yerbas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Carlos Di Sarli se lo llamó El señor del tango. Sin embargo, en el ambiente tanguero se lo conoce como El innombrable, ya que cargaba una tan difundida como incomprensible fama de "yeta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando ponen Di Sarli, algunos viejos milongueros se tocan el testículo izquierdo; las minas se tocan una teta y no bailan, pero son los menos. Yo bailo igual; es un rumor que no tiene sentido; tal vez se corrió la bolilla por la envidia que le tenían, porque Di Sarli tenía una orquesta que fue incomparable", dice, whisky en mano, Eduardo Aiello, de 54 años, en una milonga céntrica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, al maestro Osvaldo Pugliese se lo considera de buena suerte. Se lo llama San Pugliese y hasta circula su estampita con una oración "antimufa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mundo del espectáculo, desear suerte a viva voz, paradójicamente, trae mala suerte. En su lugar, aconsejan recurrir al más elegante y conocido merde!, que también tiene su explicación histórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La costumbre se remonta a épocas en las que el caballo era el medio de locomoción por excelencia. En aquellos días, ver acumulado el excremento en la puerta de un teatro era sinónimo de que la sala estaba colmada, justamente, con los propietarios de esos animales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, hasta se agradece efusivamente la costumbre, y no se considera a nadie un maleducado si, al desear buena suerte, lo que se escucha es la exclamación: "¡Mucha merde!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creer o reventar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gustavo Barco&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copyright S. A. LA NACION 2005. Todos los derechos reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116914901736719?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116914901736719/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116914901736719' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116914901736719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116914901736719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/las-patas-de-la-supersticin.html' title='Las patas de la superstición'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116904167345495</id><published>2006-10-18T12:54:00.001+02:00</published><updated>2006-10-18T12:57:21.770+02:00</updated><title type='text'>¿Quién es Andahazi?</title><content type='html'>Cuando lo vio por primera vez, el hombre estaba parado en la esquina de Corrientes y Montevideo, y Federico Andahazi sintió un estilete en el estómago y una premonición rara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me parecía cara conocida; entonces, le pregunté a mi novia: "¿Quién es ese tipo?". Y mi novia me dijo: "Es tu viejo, Federico, es tu papá, el que aparece en la foto del librito".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, un día cualquiera de 1981, 18 años después de haber nacido, Federico Andahazi se encontró por primera vez con Bela Andahazi, el húngaro que era su padre y del que sabía pocas cosas: que era psicoanalista y que había escrito un libro de poemas, en cuya solapa había una foto: la única que Federico Andahazi conocía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me acerqué y le dije: "Disculpe, ¿usted es Bela?". Y me dice: "Sí". "Ah. Yo soy Federico." Me dice: "Perdón, ¿qué Federico?". "Su... su hijo." Me abrazó y, acto seguido, me dio su tarjeta. El primer encuentro con mi viejo fue en su consultorio de psicoanalista. Y ahí supe que tenía dos medios hermanos, Pablo y Laura. aunque yo... ya sabía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El recuerdo se atraganta como un tropezón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdón. Voy a buscar agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad de los herejes, el libro que Andahazi acaba de publicar en Planeta, salió al mercado cuando Bela Andahazi, el hombre que era su padre, murió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La maquinaria de lanzamiento ya no se podía parar. Así que la voy llevando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maquinaria de lanzamiento del libro del escritor argentino de su generación que más vende en el país y el mundo -hasta ahora, tres millones de ejemplares y traducciones a treinta idiomas- no es cualquier maquinaria: es una locomotora lanzada a toda velocidad contra un horizonte de expectativas. Así que en medio de la promoción de esta historia que transcurre en 1300 y que tiene como protagonista a un padre perverso que transforma a su hija en su principal enemiga y somete al hombre que ella ama a las torturas más desoladoras, Andahazi lleva la muerte de Bela como puede, pero no se detiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nació en un barrio no apto para niños: Corrientes y Callao, en 1963. Zona difícil para un hijo único sin padre y con una madre, Juana, que trabajaba en un banco, y abuelos amorosos pero mayores -Margarita y Samuel Merlín, llegados de Rusia después de la guerra- que recibían al nieto cada tarde, después del colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mis viejos se habían conocido en una reunión, pero se separaron cuando yo era muy chico. No tuve una mala infancia, pero recuerdo con mucha angustia el tedio. Salía de la escuela y tenía que estar la tarde entera en casa de mis abuelos. Yo los adoraba, pero eran mayores. No hacía nada más que estar ahí mirando la tele sin mirar. Y a cierta hora me sentaba a escuchar el ascensor porque ya venía mi vieja. Recuerdo... ese beso con la cara fría... Qué felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su abuelo materno, Samuel Merlín, se convenció de que era descendiente del célebre mago. Por su abuelo paterno, Bela Andahazi -ex embajador húngaro en Turquía que llegó a la Argentina después de la guerra, con su mujer y su hijo de 8 años-, creyó que por sus venas corría sangre muy azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero mi abuelo Andahazi era pintor y mi abuelo Merlín fue fundador de varias editoriales independientes. Estaba muy vinculado con la literatura política. A tal punto que en 1976 metió los libros de su biblioteca en unas bolsas, los cruzó a un baldío y vi desde el balcón cómo los quemaba. Sobrevivió pocos años a eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la adolescencia, algunas cosas empezaron a cambiar. De alumno adorable en el primario pasó a desastre incontenible en el secundario. Se hizo hippie y se mudó muchas veces de colegio hasta que decidió que el estudio y los deportes, que practicaba con fruición, no eran lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dejé el colegio y empecé a trabajar en un local donde se alquilaban películas. Las tenía que revisar al tacto. Como soy muy torpe, las rompía yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue cadete en una agencia de viajes, hasta que consiguió el mejor trabajo de su vida: se hizo dremelero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Grababa los números de las patentes en los vidrios de los autos. Se hace con un aparatito con punta de diamante al que llaman "dremel". Lo hacíamos con un amigo, en el estacionamiento subterráneo de Recoleta. Si hubiéramos querido ganar mucha guita, habríamos podido, pero no nos gustaba el trabajo, y menos ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué? -Porque estaba el cementerio y estábamos a la altura de los muertos. No me podía desentender de esa idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En serio te perturbaba eso? -Sí. Soy una persona muy impresionable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raro, si se piensa que acaba de escribir un libro cuyas páginas incluyen un aborto sanguinario y un vía crucis con lanzazos y clavos, y cuya primera escena es la violación de un niño en manos de un clérigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Viejo a los 17&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Federico Andahazi nunca fue tan viejo como entre los 17 y los 27 años. Una foto carnet de la época revela a un hombre con bigotes curvados hacia arriba, el pelo tirante, la mirada hundida por el peso de las responsabilidades. A los 16, se puso de novio con Mónica, una chica de 17 a quien había conocido en Villa Gesell, y pareció natural alquilar una casa en Boedo e irse a vivir juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Era una casita chiquita, gris, tristísima. Estuvimos juntos diez años. A los 18 conocí a mi viejo y empecé a estudiar psicología en la UBA. Era muy buen alumno y ya escribía. Le mostraba lo que escribía a un amigo que era muy severo; todo le parecía horrible. Hasta que un día transcribí dos o tres páginas de El otoño del patriarca y le dije: "Tomá, escribí esto". Y me dijo: "Es pésimo, pésimo". Por eso digo que hay que escuchar a la crítica, porque a veces, cuando la crítica es muy dura, uno debe pensar: "Vamos bien encaminados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es fácil terminar engañado por esa visión: si me critican mal, voy bien. Sobre todo porque uno no suele aplicar la inversa. -No, claro. Pero me parece que muchos de estos críticos podrían pisar el palito perfectamente. Terminé la carrera, ejercí dos años atendiendo pacientes y me di cuenta de que eso no era para mí. Nunca fui un buen psicoanalista. No sólo no notaba una evolución en el paciente, sino que tenía la impresión... de estar rompiendo películas. Así que volví a grabar cristales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida de Andahazi parece dividida en extraños ciclos que duran, aproximadamente, entre siete y diez años. De niño obediente a adolescente fatídico, y de eso a novio conviviente. De pésimo alumno secundario a alumno brillante en la universidad y a dremelero y a escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nunca fui bueno para el trabajo. Creo que me dediqué a ser escritor para no trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y escribir no es un trabajo? -En Occidente, tenemos una idea bíblica del trabajo. De sufrimiento. Y la verdad es que escribir para mí es un placer. Cuando tomé la decisión de dedicarme a escribir, fue una apuesta: escribir para publicar. Yo tengo dos novelas escritas antes de El anatomista, que, aunque me gustaban, sabía que no me las iban a publicar. Sabía que tenía que escribir una novela que impactara a un editor. Y eso fue El anatomista. Tardé tres años en escribirla, pero sabía que se iba a publicar. Yo terminé El anatomista y dije: "Bueno, ahora a llevarla a las editoriales; empecemos por orden alfabético". Y fui a una editorial que empieza con "A". Justo salía el editor y le dije: "Mirá, acabo de escribir esto". Y el tipo me dijo una frase muy misteriosa: "No publicamos autores inéditos". Después la llevé a otra editorial y a otra, y al fin me volqué a los concursos. Presenté cuentos a distintos concursos, y para mi enorme sorpresa... los gané todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ganó todos. Los ganó, además, por unanimidad. Eran los concursos Santo Tomás de Aquino, Desde la Gente y Buenos Aires Joven. Después, cometió una incorrección: envió El anatomista a dos premios al mismo tiempo: el Premio Planeta y el otorgado por la Fundación Fortabat. Un día de 1997 lo llamaron de Planeta para avisarle que su novela era finalista, y al día siguiente de la Fundación Fortabat para avisarle que había ganado el premio: María Angélica Bosco, Raúl Castagnino, José María Castiñeira de Dios, María Granata y Eduardo Gudiño Kieffer formaban el jurado que lo consagró por unanimidad. Andahazi se negó a continuar participando en el Premio Planeta sólo para descubrir, horas después, que Amalia Lacroze de Fortabat se rehusaba a premiar una obra inmoral. Aunque el jurado lo defendió en forma noble y monolítica (María Granata declaró: "Fue un premio que dimos todos a un buen libro y a una idea original. El pecado hubiera sido no premiarlo"), el dremelero tuvo que enviar una carta documento para que la Fundación tuviera a bien pagarle el cheque. Se pagó, pero no hubo fiesta consagratoria, aunque Planeta contrató El anatomista, que ya lleva vendidos en la Argentina 120.000 libros y fue traducido a treinta idiomas. La prensa multifotografió y plurientrevistó al escritor del escándalo. El hombre llegado de ninguna parte que había irritado a una de las mujeres más poderosas del país era, además, una mezcla gótica de mago y conde Drácula: remeras ajustadas, coleta, aro en la oreja, barba candado, músculos de gimnasio, una afición por el rock y las motos viejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En realidad, mi amor por las motos empezó de una forma algo espuria hace quince años. Mantenía un romance con una chica que estaba casada y vivía en La Plata. Ella le decía al marido que se iba a hacer compras y se venía en su ciclomotor a Buenos Aires. Una vez me lo dejó y esa semana yo descubrí la libertad de moverme por donde quería. Así que cambié mi guitarra Gibson por una Douglas 1947, y desde entonces nunca paré de comprarlas, desarmarlas y ponerlas en marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundillo literario local dio un respingo ante algunos de estos rasgos, gustos literarios y declaraciones. Si con la publicación de El anatomista ya había un runrún de aguas divididas acerca de la calidad -o su ausencia- de la novela, la que le siguió (Las piadosas, que transcurre en el año 1700, alrededor de las trillizas Legrand) terminó de escindir a Andahazi de ese círculo dorado en el que fulguran ciertos nombres de la literatura nacional. El anatomista fue para Andahazi lo que La ley de la calle para Mickey Rourke: una súbita consagración, a la que siguió un camino cuestionado, con libros como Las piadosas, El príncipe, El secreto de los flamencos y Errante en la sombra. El dice -siempre ha dicho- que no le importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me hace gracia cuando leo que hay escritores que dicen no conocerme, y en su momento me premiaron. En todo caso, el que cambió no fui yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No te tienta pertenecer a esos círculos? -No, porque me aburren. Creo que no sabría de qué hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero no sabés si te aburrirías porque no los conocés desde adentro. -Conozco miembros de esas camarillas. En soledad, muchos son divertidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No anhelás el reconocimiento de esa gente? -Tengo el reconocimiento de mucha gente. Cuando me ven solos, los que no me quieren son siempre los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ser y parecer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excepto la ausencia de gafas, que antes usaba, su aspecto no ha cambiado desde 1997: barba renacentista, pelo al gel, arito, el cuerpo saludable de quien se ejercita. Un aspecto decorado que muchos encuentran objetable. El reverso del cliché del escritor con pipa, pero otro cliché: el escritor hedonista, amante de las mujeres, la velocidad, la noche y el peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo no juego al escritor. Yo soy escritor. La obra está ahí para defenderse sola. Dicen: "No parece un escritor". ¿Y cómo se supone que es un escritor? En otros países, los escritores usan piercing. A mí el aspecto físico me importa menos que a aquellos que se dejan barbas estudiadas y fuman pipas estudiadas y usan anteojos estudiados. Trato de no tener panza. Ya voy a tener, pero mientras pueda evitarlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad de los herejes, la novela que acaba de publicar Planeta, proyecta sobre el telón de fondo del amor prohibido entre Christine y Aurelio (dos personajes que descubren el sexo para luego internarse en sendos conventos religiosos y finalmente renunciar a esa vida para fundar una comunidad libre en Villaviciosa, aplicando una versión muy sui géneris del "ama y haz lo que quieras") la historia del padre de Christine, el duque Geoffroy de Charny, que decide crear una reliquia falsa -el Santo Sudario- para levantar una iglesia y explotarla en provecho propio. El amor de Christine y Aurelio es, por diversos motivos, un obstáculo para el duque, que transforma a su hija en su enemiga, la somete a un aborto carnicero, y a su amado, a una crucifixión con alto morbo. Andahazi dice que no ha escrito este libro para el escándalo, y que la inspiración nada tiene que ver con la oportunidad de calzar en un mercado ávido de novelas que revisiten el exitoso Código Da Vinci, de Dan Brown -que pone en duda las versiones oficiales acerca del Santo Grial, entre otras cosas-, sino por una inspiración que viene, incluso, de lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En 1998, yo estaba en casa de un amigo en Francia, y en la cena había un religioso que había leído El anatomista y me mostró una carta, del siglo XIV, donde el arzobispo de Troyes denunciaba el fraude del Santo Sudario; decía que era una falsa reliquia. Volví a Buenos Aires con unas veinte páginas escritas. Quedó ahí. Y tiempo atrás, ordenando papeles, me reencontré con esas notas. Y me empecé a preguntar el porqué de la fascinación que el sudario ejerce en la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andahazi vive en una casa antigua, grande y sin lujos, con su mujer, artista plástica, y su hija, Vera, de tres años. La casa tiene todo lo que él no pudo tener de chico: un patio verde, piscina al fondo, muchos metros para correr, tomar sol, hacer gimnasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mi hija me hizo una persona distinta. Dejé de fumar, porque soy asmático. Quiero que la nena tenga padre por un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y descubrís en vos rasgos de tu padre? -Muchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrapa un portarretratos con una foto de un hombre de barba cana, pelo blanco, traje gris, entrecejo severo, pipa: el cliché del psicoanalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fumaba tres o cuatro paquetes de cigarrillos por día. Después fumaba en pipa y tragaba el humo. Cada uno se construye su propia vida y su propia muerte. El era enemigo acérrimo de la medicina, y podría decirse que murió en su ley. Me reconozco en cierta cuestión suya completamente contraria a lo pragmático. Las cuestiones de índole práctica las hace mi mujer, porque yo no sé. Si no come ella, yo no como. No sé controlar un saldo bancario, pagar un impuesto. Y con el dinero soy como los boxeadores. Si no fuera por mi mujer, estaría rascando el bolsillo de la campera buscando monedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde estaba el librito de poemas que había escrito tu papá? -En la biblioteca de mi abuelo. Del abuelo Merlín. Pero yo a mi viejo... la verdad es que nunca le dije papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y cómo le decías? -Bela. Eramos como... dos amables colegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Leila Guerriero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Perfil:&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nació en Buenos Aires, en 1963. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Estudió psicología y ejerció durante algunos años, pero abandonó la profesión cuando en 1997 ganó, con su novela El anatomista, el Premio Fortabat. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces ha escrito otros libros, como Las piadosas, El príncipe, El secreto de los flamencos y Errante en la sombra. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sus libros fueron traducidos a treinta idiomas y se han vendido, en el mundo, más de tres millones de ejemplares de su obra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copyright S. A. LA NACION 2005. Todos los derechos reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116904167345495?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116904167345495/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116904167345495' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116904167345495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116904167345495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/quin-es-andahazi.html' title='¿Quién es Andahazi?'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116888293941855</id><published>2006-10-18T12:54:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:54:43.236+02:00</updated><title type='text'>La mujer que engañó a todos y pasó un mes en una cárcel de hombres</title><content type='html'>Durante poco más de un mes, entre abril y mayo pasado, a Carla Aguilera le tocó caer en el agujero negro que se abre entre cárceles, Justicia y policía. Aguilera –peruana, de 30 años– fue detenida el 16 de abril pasado por uniformados de la comisaría 8ª, por tentativa de robo. Indocumentada, dijo ser varón y llamarse Manuel Martín Aguiar. Le creyeron. La derivaron como tal al juzgado donde le tomaron declaración. Después, la alojaron en el penal de varones de Marcos Paz. En cada una de sus estaciones, Aguilera pasó por la revisación médica de rigor. La policial, al ser detenida; la forense, en Tribunales; la penitenciaria, apenas pisó la cárcel. Ya se verá que el mentado rigor no es tan riguroso: durante un mes, Aguilera pasó por varón en una cárcel de varones hasta que un llamado anónimo alertó a la Procuración Penitenciaria. Luego de comprobarse que la denuncia estaba en lo cierto, fue derivada a la unidad psiquiátrica para mujeres del Moyano y de allí se aguarda su pase al penal de mujeres de Ezeiza. Mientras espera la fecha de juicio oral, el Tribunal Nº 18, que la juzgará, pidió que un médico certifique a quién van a sentar en el banquillo. Mientras el caso provoca todo tipo de comentarios en los pasillos judiciales, ella insiste en que es varón, dice que en Marcos Paz la pasó bárbaro y que quiere regresar allí. Pero le será más difícil pasar esta vez los rigores de la revisación médica.&lt;br /&gt;Los nombres que se utilizan en esta nota para identificar a Aguilera/Aguiar son ficticios, con el fin de proteger su identidad. El sábado 16 de abril, personal policial detuvo a un trío bajo la imputación de “tentativa de robo”. Entre los tres, uno tenía apariencias de mujer, pero se decía hombre. Cuando le tomaron los datos dijo que era peruano, que había nacido el 24 de diciembre de 1974, que su padre se llama José y su madre María. No se llamaba Jesús por pura humildad paterna. No contaba con documentos, con lo que todo lo dicho quedó como cierto.&lt;br /&gt;Todo detenido, antes de pisar la celda, debe ser revisado por el médico legista de la comisaría. En la 8ª juran y perjuran que fue revisado/a. Carla, como Manuel, pasó el fin de semana adentro y el lunes 18 de abril fue trasladado/a al Centro de Detención Judicial, U28, del Servicio Penitenciario Federal, para declarar ante el juez Domingo Altieri. Antes, un profesional del Cuerpo Médico Forense debió haberlo revisado y dado el OK. En principio, Carla Aguilera fue procesada en la causa 19.057/05 como Manuel Martín Aguiar por tentativa de robo y despachada/o ese día al Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, cárcel de varones.&lt;br /&gt;Al menos hasta el 4 de mayo, Carla pasó como varón. Ese día se comunicó con su defensora oficial, Alicia Trionfetti de Martínez, para decirle que sufría de ataques de epilepsia y necesitaba un tratamiento médico. Con fecha de ese mismo día, Trionfetti envió un escrito al procurador penitenciario Francisco Mugnolo: “Sufre de epilepsia y tuvo ataques de asma, por lo cual solicita ser revisado por los médicos a fin de recibir la atención y medicación adecuadas”, decía en el escrito. Trionfetti agregaba muy segura que ya que su “defendido es travesti, solicito sea alojado en un pabellón de acuerdo a su condición sexual”. Carla fue revisada/o entonces por los médicos que le recetaron medicación y fue alojada/o en el módulo 1, pabellón 4, destinado a homosexuales.&lt;br /&gt;Durante ese mes, Carla se las arregló perfectamente como Manuel Martín, incluso con las temidas requisas que obligan a los presos a formar en fila completamente desnudos. ¿Cómo? Cuando llegaba la requisa se desmayaba y era trasladada/o a la enfermería donde, después de una sesuda revisación, la/lo devolvían al pabellón.&lt;br /&gt;Todo hubiera seguido así quizás hasta el cumplimiento de la condena, quizás hasta que el bueno de Manuel hubiera quedado “embarazado”, desatando una inédita revolución místico-científica en los penales. Pero el 20 de mayo, un llamado anónimo desde la misma cárcel de varones alertó sobre la situación. “Tenemos a una mujer que se hace pasar por hombre”, dijo el denunciante, según confirmó a este diario una fuente de la Procuración Penitenciaria. Se puso en marcha entonces el mecanismo de rescate. El mismo día, Mugnolo ordenó abrir un expediente, el 10.823/05, y envió una nota urgente al director de Marcos Paz. El preso/a fue revisado por el médico Daniel De Carlo. Algo habrá visto porque se ordenó su inmediato aislamiento.&lt;br /&gt;El 23 de mayo, un funcionario de la Procuración se contactó con el jefe de Judiciales del SPF, de apellido Mercado. “Lo llevaron al Complejo I (Ezeiza, de mujeres) para verificar su sexo”, respondió Mercado. Al día siguiente, lo trasladaron al Cuerpo Médico Forense, con el mismo fin. Finalmente, el 26, Mercado respondió que “lo trasladaron a la unidad 27 (de mujeres del Moyano)”, con lo que de hecho se aceptaba que Manuel era mujer. De hecho no quiere decir por derecho: Carla ingresó al penal femenino como mujer que es, pero como Manuel Martín Aguiar en los rótulos del expediente.&lt;br /&gt;Desconfiada de las revisaciones de rutina, el 7 de junio, la Procuración envió un médico propio, Humberto Metta, a determinar la verdad más profunda del expediente 10.823/05. Metta no reparó en estudios: desde la anatomía externa determinó que se trataba de una mujer, dato corroborado por una tomografía de pelvis que mostraba la presencia del útero, lo que desmentía los rumores en los pasillos de Tribunales que hablaban de una operación de cambio de sexo. Ese día fue entrevistada por un asesor de la Procuración a quien le manifestó que “se llamaba Manuel Martín Aguiar Torres del Cerro Lima, que había nacido con los dos sexos y que se consideraba hombre”. También dijo que había estado detenida durante 8 años en Salta, en un penal de varones.&lt;br /&gt;Los trastornos de personalidad de Carla (o Manuel) fueron asumidos por el sistema: en los partes empezó a ser designada como “Aguiar, Manuel Martín o Aguilera, Carla”. La confusión de los penitenciarios terminó lesionando sus derechos: teniendo en cuenta la alarma que desató el caso, Aguiar/Aguilera fue alojada/o en celdas de aislamiento. El mes pasado se gestionaba su traslado a la U31 de mujeres, en Ezeiza, pero Carla insistía en que en Marcos Paz había pasado una buena temporada y pretendía regresar allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Horacio Cecchi&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116888293941855?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116888293941855/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116888293941855' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116888293941855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116888293941855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-mujer-que-enga-todos-y-pas-un-mes.html' title='La mujer que engañó a todos y pasó un mes en una cárcel de hombres'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116882838538983</id><published>2006-10-18T12:53:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:53:48.520+02:00</updated><title type='text'>Una revista que regala vibradores en sus ejemplares</title><content type='html'>¿A las mujeres francesas les faltarán las vibraciones esenciales de la vida? A juzgar por el último “juguete” distribuido por la revista Jalouse en su edición de diciembre, puede pensarse que sí. Envuelto en un coqueto plástico, la revista, especializada en las “mujeres libres de 20 a 40 años”, hace entrega de un vibrador. Es cierto que los llamados “sex-toys” están de moda, pero la idea de la revista francesa suscitó una protesta de varios círculos. La edición de diciembre dice en la tapa “Buenas vibraciones para el 2006”. El conjunto del número está consagrado a las “vibraciones” del año 2006, a fin de no “ignorar nada de las tendencias”. La revista anuncia un sumario osado con la promesa de explorar los “fantasmas, deseos extremos o placeres simples”. El bimensuario, que se describe como “impertinente, provocador y vanguardista”, anota que sus lectoras “suenan con sexo personalizado y nos revelan lo que las hace vibrar, incluso temblar de deseo para 2006”.&lt;br /&gt;Frente a las críticas, los responsables de Jalouse argumentan que “sólo 50 mil ejemplares, es decir, la mitad de la difusión, llevan el juguete, a fin de que las lectoras elijan si quieren o no adquirirlo”. Pascale Marie, presidenta del Sindicato de la prensa de revistas y de información (SPMI), defiende la idea de Jalouse diciendo que “el vibrador es un objeto de consumo corriente cuyo estatuto ha cambiado considerablemente. Se lo encuentra en venta libre y aparece en las publicidades sin complejo alguno”. Pero la aparición del vibrador desembocó en la renuncia de la revista Santé Magazine del comité que trabaja en el seno de las organizaciones consagradas a la difusión de la prensa. Santé Magazine sostiene que la distribución del vibrador “no corresponde a la vocación de la prensa y, por consiguiente, se aleja de manera abusiva de esa misión”.&lt;br /&gt;Jalouse se ha caracterizado por un oportuno montaje de provocaciones. Hace algún tiempo, la revista sacó un número con cuatro primeras planas diferentes. Cada una de ellas aparecía con la foto de un hombre cuyas “partes íntimas” estaban cubiertas. Para poder verlas, sólo había que rascar el circulito que las tapaba. En apenas dos años, la revista se impuso en el mercado de las publicaciones femeninas. Jalouse se dirige específicamente a las mujeres de menos de 40 años, estudiantes o en la vida activa, que cuentan con un poder adquisitivo suficiente como para pagarse “las glotonerías de la vida”. Jalouse se presenta como una revista que “descubre los nuevos talentos” y las últimas tendencias. Es, en suma, una revista de moda que siempre presenta “lo más actual o lo que está en la perspectiva de ocupar el espacio ‘in’ en materia de moda, cultura, nuevas boutiques o lugares nocturnos sorprendentes”.&lt;br /&gt;La aparición del juguetito no tiene precedentes en la historia de las revistas femeninas europeas. Es lícito reconocer que los sex-toys han salido de las catacumbas de los sex shops para ocupar los estantes de lugares casi públicos. Algunas publicaciones femeninas los presentan incluso en sus múltiples variaciones: pingüinos para la ducha, patitos, jabones vibradores, etc., etc., etc. Internet también ha facilitado la difusión de esos objetos y hasta hubo una casa de moda francesa de alta costura, Sonia Rykiel, que los puso en venta libre en sus boutiques. Ropa íntima porno chic, vibradores, pintura para el cuerpo, cierta forma de erotismo a través de los objetos se impusieron en los últimos cinco años. Algunos objetos que antes estaban condenados por “inmorales” o “perversos” se exponen hoy en las grandes boutiques o tienen sus lugares de venta específicos en las callejuelas chics del barrio du Marais, en el distrito cuatro de París. En la sección ropa íntima femenina de las célebres galerías Lafayette las mujeres pueden comprar pintura de chocolate para pintarse el cuerpo y vivir una noche de sabrosas lamidas al chocolate. Los sex shops o los erotics shops instalados en calles poco recomendables e iluminados con pálidas luces mortecinas pertenecen al pasado. Encuestas recientes muestran que el 70 por ciento de los franceses dice estar dispuesto a probar nuevas experiencias para “salar” su vida íntima. Otra encuesta realizada por el fabricante de preservativos Durex revela que el 20 por ciento de los franceses tiene un vibrador. La misma marca puso en el mercado un producto llamado Play Vibrations que se coloca en la base del sexo masculino y que provoca sostenidas vibraciones conjuntas.&lt;br /&gt;Jalouse se inscribe así de manera más provocativa en las costumbres del air du temps. Pero la presencia del llamado “consolador” en los kioscos de revistas, al alcance de las adolescentes, plantea una polémica que recién empieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Eduardo Febbro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116882838538983?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116882838538983/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116882838538983' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116882838538983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116882838538983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/una-revista-que-regala-vibradores-en.html' title='Una revista que regala vibradores en sus ejemplares'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116875144134027</id><published>2006-10-18T12:48:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:52:31.506+02:00</updated><title type='text'>Los chicos violentos de Colombia</title><content type='html'>CALI, Colombia.- Al pequeño Kevin casi lo mata una bala perdida: le entró por la nuca y le salió por la frente. Eso ocurrió un año atrás, cuando tenía cuatro años. El incidente se produjo a unos pocos metros de donde estábamos sentados ahora, en una habitación que parece un garaje vacío, con su piso de cemento húmedo y una serie -casi un diseño- de aparatos de iluminación quemados en las paredes y el techo. La abuela de Kevin comercia modestamente con ropa de segunda mano; había un alambre tensado sosteniendo algunas perchas y una bolsa de plástico llena de alpargatas y chancletas. El perro de la familia, pequeño, irritable y viejo, todavía seguía gruñéndonos después de media hora, incluso mientras se rascaba la oreja con una pata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kevin estaba jugando en la calle cuando pasó el auto a toda velocidad (nunca me quedó claro a qué le habían querido dar los muchachos, si es que le querían dar a algo). En el hospital, a su madre de 20 años le dijeron que a Kevin le quedaban cinco minutos de vida. Lo operaron, y después de cinco días en coma, un largo período en silla de ruedas y una penosa rehabilitación, Kevin parece haber reemergido como un chico seguro de sí, incluso con gran estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante meses, se mostró profundamente retraído; respondía a desgano a los otros niños y era indiferente hacia los adultos. Cuando dividía sus soldaditos de juguete en buenos y malos, los malos ganaban siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que le ocurrió a Kevin fue un accidente: un accidente en una ciudad muy proclive a los accidentes, pero accidente al fin. A otro chico, Bryan, de 10 años, le resultará más difícil conseguir el consuelo (en realidad inexistente) de la "cicatrización". Su mejor amigo le dio un balazo en la espalda. ¿El delito de Bryan? No es que haya amenazado con llevarse la pelota de fútbol a su casa... todo lo que dijo es que no quería jugar más. Ahora Bryan camina como un inválido (con pasos lentos y arrastrados) y tiene un rostro carente de simetría; y además parece ciego (aunque no lo es) porque tiene la mirada perdida y fija. Kevin, por su parte, permitió de buen grado que su abuela le levantara el flequillo para mostrarme el orificio de entrada y el de salida; parecían marcas de una vacuna. Cuando nos despedimos, el perro nos dedicó un gruñido elocuente: que les vaya bien, basuras. El perro, por lo que parecía, había asumido el miedo y la desconfianza que debían corresponder a Kevin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el patio delantero de la casa de enfrente, un varón adulto (una rareza estadística en este barrio) estaba cerrando su casa para la noche; nos miró fijo con franca pero inespecífica hostilidad, mientras se reacomodaba el contenido de sus shorts rojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque algunos residentes tratan de disimularlo con barrotes y celosías de fantasía, casi todas las casas de las afueras de la ciudad colombiana de Cali están completamente enrejadas. El varón adulto de enfrente procedió a encerrarse en su cárcel personal. En el barrio El Distrito, los muchachos andan como locos toda la noche y duermen todo el día (en sus ataúdes y criptas), y al anochecer se convierten en vampiros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teníamos que irnos a las cinco... pero un momento. Todavía había tiempo de visitar a Ana Milena. Unos años atrás, su hermana había quedado paralítica después de que un vecino le pegó un tiro en la garganta; profundamente deprimida, se dejó morir de hambre en 1997. Siete años después, Ana dejó a su novio. Así que él la atacó a plena luz del día en una parada de autobús, apuñalándola en el ombligo, el cuello y dos veces en la cabeza. La hija de ambos (que tenía casi tres años entonces) vio todo antes de taparse la cara. Todavía insiste en que a su madre la atropelló un auto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la jerga de las bandas, una pistola casera es una pacha, una mamadera. La violencia estalla de inmediato y nunca cesa. Las cicatrices de Kevin no lo desfiguran. Tiene un orificio de entrada y un orificio de salida. La suya era, con mucho, la historia menos terrible que escuché en Cali. En general, uno sospecha, las cicatrices psicológicas y emocionales son todas de entrada, y no de salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Esperanza:&lt;/strong&gt; Ocupando casi una cuarta parte de la tercera ciudad de Colombia, Aguablanca está formada por alrededor de 130 barrios; cada barrio tiene tres o cuatro bandas, y teóricamente todas las bandas están en guerra entre sí. ¿Por qué pelean? No pelean por drogas (el éxtasis y otras sustancias son populares, pero el tráfico de cocaína es una actividad de elite). Pelean por el territorio (una esquina, un callejón); pelean por cualquier cosa que tenga que ver con la falta de respeto (lo que podría llamarse el crimen de "enarcar las cejas" o gestos semejantes), y pelean por la pelea anterior (la venganza es como una serie de cartas en cadena). Sin embargo, lo que hace crecer las estadísticas del crimen, aquí como en otras partes, es la fantástica abundancia de armas. Una pistola casera cuesta apenas 30 dólares; una granada de mano, 20 (una granada de mano es lo que uno necesita, por ejemplo, si se cuela en una fiesta y lo echan). "Las armas no matan a la gente. La gente mata a la gente", argumentó Ronald Reagan. Se podría llevar más allá esa línea de pensamiento y decir que tampoco la gente mata a la gente. Las balas matan a la gente. En Cali cuestan 50 centavos de dólar por pieza, y pueden venderse sueltas a los menores, como los cigarrillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres chicas adolescentes, que actuaban como representantes de un barrio llamado El Barandal, nos aconsejaron que no entráramos, pero unos doscientos metros más adelante, en La Esperanza, nos dieron una despreocupada bienvenida. Pregunté cuál era la causa de esa diferencia, y nuestro chofer dijo que El Barandal era todavía más pobre y sucio y, más importante, estaba más lleno de gente; había más humillación, más furia y más armas. Sara, la residente más amigable de La Esperanza, tenía una versión diferente: "Somos todos negros, y somos buena gente". Y seguramente son buena gente. Cada país sudamericano tiene su propio nombre para los lugares como éste. En Bogotá, la palabra es tugurio, pero la versión chilena describe mejor a La Esperanza: callampa (hongos). Aguablanca sugiere un río de veloz corriente, o rápidos. Los pantanos donde brotaron los barrios, en la década de 1980, son blancos ahora por la putrefacción. La interminable zanja no es suficientemente profunda para ocultar los neumáticos y envases que salpican su manto cáustico. Sin embargo, las garzas todavía consideran que vale la pena chapotear y picotear en ella; cuando despliegan las alas uno espera que se vayan volando con las patas medio corroídas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los habitantes de esta zona son desplazados, campesinos que provienen mayoritariamente de la costa del Pacífico. En Cali hay alrededor de 70.000 desplazados. Algunos son expulsados de la tierra por la irresistible fuerza moderna de la urbanización; otros huyen de lo que tal vez sean las convulsiones finales de una guerra civil que empezó en 1948. Pero aquí están, sin dinero y sin trabajo. Colombia no proporciona a sus ciudadanos servicios de salud ni de educación gratuitos, y la primera explicación que uno encuentra aquí es esa enorme laguna sudamericana: los impuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La contribución impositiva, necesariamente de los ricos, no está regulada. Parafraseando al ex presidente colombiano Alberto Lleras Camargo, los latinoamericanos han ido a la cárcel por muchas extrañas razones, pero ni uno, en todo el continente, ha ido preso alguna vez por fraude impositivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las cuatro casas que pude ver en La Esperanza, la de Sara, inesperadamente, era con mucho la peor. Al primer paso uno se topaba con una pinchuda barrera de baldosas que apuntaban hacia arriba sobre el suelo desnudo: evidentemente, se trataba de una obra en construcción, pero por un momento parecía una trampa. Después había un área común, y un cuarto lleno de jergones aplastados. Finalmente, cerca del agua, una cocina-baño con gran cantidad de caños a la vista, una ingeniosa plomería, una hornalla, una pila de abono en un rincón y una enorme heladera demasiado decorada con cuatro huevos en la puerta abierta. Una negra enorme, desnuda hasta la cintura, pasó junto a nosotros y desapareció en un cubículo de madera. Desde allí llegó el sonido de agua y la cadencia de una canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, las señoras se reían y reñían en broma acerca de cuál casa era la más bonita. La única tienda de La Esperanza tiene tan sólo un cartel hecho a mano sobre la puerta, que dice "no fío", y vende únicamente tabaco y almidón, pero los residentes lo llaman "el supermercado". En cuanto al agua estancada en la que el barrio parece a punto de derrumbarse... sólo tenemos que decirnos -dijo Sara- que es una bella vista marina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colombia tiene un pie en cada uno de los dos grandes océanos. También está a caballo del ecuador. Al mediodía de un día claro, la propia sombra se enreda en los zapatos como un gato. Hicimos nuestra visita en una de las mañanas más frescas (las nubes eran del mismo color que el agua), y resultaba difícil imaginar el barrio bajo un sol que llenara el cielo. Justo calle abajo, en la entrada de Aguablanca, el olor del pútrido canal, con sus orillas de basura sólida, nos invade hasta las amígdalas. Ese olor es el futuro de La Esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sólo para hombres:&lt;/strong&gt; La clásica venganza en la tierra de las bandas de Cali no es una bala en la cabeza, sino una bala en la columna vertebral. Y eso es fruto de cierta reflexión. "Un mes después del ataque -dice Roger Micolta, el joven terapeuta de Médicos sin Fronteras (MSF)- la víctima me pregunta: «¿Volveré a caminar?». Dos meses después, me preguntan: «¿Volveré a practicar el sexo?»." Invariablemente, la respuesta a ambas preguntas es no. Así, las víctimas no sólo tienen que vivir con su herida; tienen que usarla, tienen que trasladarla en silla de ruedas: todo el mundo sabe que han perdido aquello que los hacía hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el hospital municipal de Aguablanca, a la hora de terapia, a media tarde, los mutilados inocentes, como el rengueante Bryan, son superados en número por los mutilados asesinos, mutilados que han mutilado a muchos en sus buenos tiempos. Se someten a interminables secuencias de ejercicios: flexiones, giros laterales. Las novias y hermanas les pasan cepillos por las piernas para estimular la sensibilidad. Un joven, avanzando apenas sobre las barras paralelas, abre y cierra los ojos con impotente desesperación. Otro lleva un peso atado al tobillo; lo observa su madre, quien reflexivamente balancea su propia pierna al mismo ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el cuarto trasero hay un pizarrón que se usa para difundir información psicosexual. "Lo más frustrante: estar impotente. No poder sentir, no comprender, no tener ganas." Los pósters educativos de MSF también se dedican, correcta y agresivamente, al tema de la testosterona. Un espécimen típico muestra una pistola con el caño caído: "Llevar un arma no te convierte en un hombre". Otro muestra una serie de cinturas con el arma situada debajo de la hebilla del cinturón y apuntando directamente hacia abajo. En Cali, todo lo que uno ha leído o escuchado acerca de la inseguridad masculina, los símbolos fálicos y esas cosas, se verifica de manera tediosa casi en cualquier parte que uno mire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca, en las calles del mercado, los puestos están desconcertantemente colmados de productos, esenciales y no esenciales (cámaras baratas, aparatos de gimnasia, organizadores de ducha, un elemento muy necesario en La Esperanza). Los maniquíes sin brazos ni cabezas son fiel reflejo del tipo femenino autóctono: traseros altos y prominentes, pechos robustos con pezones como canicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la pastelería hay una elaborada torta que representa a una muchacha en ojotas. Otra representa un pene; los testículos están salpicados de virutas de chocolate, y la punta, cubierta de fécula, tiene una delgada línea de crema que indica la hendidura. Uno puede imaginar que es para una despedida de soltera. La inscripción dice "chúpame, cariño", con una caligrafía penosamente decorativa. Cariño no tiene femenino en español; no hay cariña. Pero uno nunca sabe. La torta puede estar dirigida tanto a solteras como a solteros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche hubo una comida al aire libre en una terraza, en el centro. Los invitados eran profesionales, académicos; había música y algunos bailaban... todo muy casto y técnico. Sin embargo, incluso allí puede abrirse una trampa sexual bajo sus pies. En un momento, una joven inició una conversación inocente con un apuesto invitado, y después de que circularon algunas bromas en voz baja entre los varones alguien le alcanzó una servilleta de papel, con una sonrisa irónica. Se le insinuaba que ahora podía limpiarse la baba, porque se le había hecho agua la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las paredes externas estaban coronadas por pedazos de vidrio cuyas dimensiones, formas y espesor eran drásticamente variados. Si las paredes coronadas de vidrio constituyen alguna clase de arquitectura, la de allí representaba la etapa gótica. En Inglaterra, esta forma de prevención del crimen era una visión muy frecuente (y muy estimulante) en mi infancia... pero no en mi juventud. Una y otra vez volvía la idea: dos o tres generaciones, 40 o 50 años... ése es el retraso que tienen. Justo en este momento, Colombia parece dispuesta a girar en la dirección correcta. Si hay un tema actual en la evolución de Sudamérica, parece ser éste: los intereses creados (incluyendo los Estados Unidos) están tolerando una mejoría del calibre de los líderes políticos, con Kirchner en la Argentina, Lula en Brasil y ahora, tal vez, Uribe en Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de las paredes tachonadas de plata uno podía ver toda una ladera de luces. Era la callampa de Siloé que, según me dicen, es el doble de violenta que Aguablanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos en la división central de la calzada de doble mano, a unos 300 metros de uno de los barrios más decididamente no visitables de Cali. Se acercaron tres muchachos. Cuando les ofrecí Marlboros, dos aceptaron; bajaron la cabeza mientras fumaban, incómodos por el hecho de que no inhalaban el humo. El tercero rechazó el ofrecimiento. No dijo "no fumo"; dijo "no puedo fumar". No era que no fumara. No podía fumar (por más que le hubiera gustado hacerlo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después se levantó la remera y nos mostró por qué. Su hombro derecho, el pecho derecho y la axila derecha, donde lo habían baleado recientemente, formaban una cama deshecha de vendas y cinta adhesiva parda. También lo habían apuñalado hacía poco, resultado de una venganza. Desde el esternón hasta el ombligo se extendía la herida -todavía no una cicatriz-, rosa e hinchada como un gusano de jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llamaba John Anderson. No era de ninguna manera la primera vez que lo baleaban, ni tampoco la primera vez que lo apuñalaban. Tenía 16 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos, les encantaba que los fotografiaran, pero primero tenían que ir a buscar su arma. Después de escarbar un poco en un basural del otro lado de la calle, volvieron con una escopeta de caño recortado. John posó, con su trabuco, su herida de cuchillo (parecía un intento de seppuku, un harakiri vertical), su estrafalario corte de pelo, su mirada de gatillo fácil. Uno se sorprendía por la inanidad y la levedad de todo eso: una existencia tan próxima a la inexistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía estar más claro que a John Anderson sólo le quedaban semanas de vida. Decir eso de seres humanos es decir tanto lo peor como lo mejor. Pueden acostumbrarse a cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El asesino menos mutilado:&lt;/strong&gt; Y también yo me acostumbré. Uno se descubre pensando: si tuviera que vivir en El Distrito, no me quedaría en lo de Kevin, sino en lo de Ana Milena, donde hay TV por cable y esa linda ventana de comunicación entre la cocina y el living. Y si tuviera que vivir en el barrio La Esperanza, rehusaría amable pero firmemente el ofrecimiento de Sara y trataría de pagarme un lugar cuatro casas más allá, donde el hombre tiene heladera y ventilador (y diez personas a su cargo). De manera semejante, ahora me encontré pensando: este asesino mutilado no es para nada tan interesante como el asesino mutilado que entrevisté anteayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso parecía. Raúl Alexander no era gran cosa comparado con Mario, a quien vería más tarde. Cuando llegamos, Raúl estaba en su cama mirando Los Simpson. En la casa de Kevin, en la casa de Ana, en la casa de Sara nunca había ningún hombre joven. Cuando hay un hombre joven en la casa es porque no puede salir. Seguramente será inválido, y muy probablemente un asesino mutilado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su corte de pelo a la moda y su carita ingenua, Raúl parecía la clase de camarero con el que uno puede encariñarse en un hotel de balneario. Suena poco diplomático, pero la verdad era que nos habíamos tenido que conformar con Raúl. Nos había gustado Alejandro. Era el asesino mutilado que no podía dormir de noche si durante ese día no había matado a alguien. Pero nos habíamos salteado una cita con Alejandro, más de una vez, y cuando finalmente aparecimos su madre nos dijo que había llevado al perro al veterinario. ¿Sería un anatema latino particularmente salvaje, o tan sólo una débil excusa? Pensé en el verbo "groseriar" (en su jerga, no respetar). Finalmente, era un alivio que nos arregláramos con Raúl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le preguntamos por su infancia, la describió como normal, y así parecía serlo, salvo por un padre que permaneció en su lugar hasta que Raúl fue adolescente. Empezó a robar partes de autos, después autos, después autos con gente adentro. "Uno el lunes, uno el miércoles." Después empezó a competir con un amigo: ahora había seis robos armados de autos por día. Empezó a robar dinero que era trasladado desde o hacia los comercios, fábricas y bancos. Estuvo preso nueve meses y salió predeciblemente fortalecido. Para entonces, los traslados de dinero estaban demasiado concurridos, con asaltantes que hacían cola en las calles, así que Raúl se aventuró al interior de comercios y bancos. Esas travesuras semanales no duraron. Estuvo en prisión 30 meses, salió por tres días y volvió adentro por tres años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante su último período, Raúl mató a un hombre, según afirmó, por primera vez: en venganza por una puñalada. Ensangrentado y ya maduro, Raúl se empleó en una oficina. Esta última oración puede resultar un poco rara para alguien que no es de Cali, pero aquí cuando alguien dice que trabajó en una oficina o que hizo "trabajo de oficina", uno sabe exactamente de qué habla: se sienta junto a un teléfono por una tarifa fija (unos 300 dólares mensuales) y comete asesinatos por encargo por medio de un agente por otros 200 dólares por vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los muchachos que trabajan en oficinas, por cierto, no reciben el nombre de "oficinistas", pero se los valora mucho para el trabajo de oficinas porque son baratos, intrépidos y no pueden ir a la cárcel hasta los 18 años. Raúl debe de haber estado en la veintena en ese momento. Pero John Anderson, por ejemplo, bien podía haber trabajado en una oficina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cali, el día más popular para los asesinatos de oficina es el domingo: es el momento en que es más probable encontrar a las personas en su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿La perdición de Raúl? Para entonces, mi fe en su veracidad, o en su autoconciencia, nunca demasiado profunda, empezó a flaquear. ¿Cómo la describió? Tuvo algún problema con un tipo que baleó a su primo, asesinato que un amigo suyo (de Raúl) vengó impulsivamente. Y después, eso de aquella remesa de marihuana. Raúl dio vueltas y más vueltas, y todo parecía resumirse en un problema, una partida de póquer, una bebida derramada... una venganza por "falta de respeto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos despedimos de Raúl Alexander despiadadamente temprano (uno de nosotros debía ir al aeropuerto), y marchamos en fila a través de un soleado rincón que contenía su silla de ruedas y su aparato para caminar. Cuando, minutos antes, le pregunté cuántas personas había matado, el hizo un mohín y, encogiéndose de hombros, dijo: "¿Ocho?". Sí, claro, pensé. Pero aun cuando Raúl hubiera dividido su marcador por dos, o por diez, no era gran cosa comparado con Mario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mario:&lt;/strong&gt; También él está tendido en su cama, aparentemente desnudo, salvo por una toalla que lo cubre a la altura de la cintura. Dos reproducciones que penden de la pared de la sala vecina -una cabaña de troncos cerca de una cascada, un bosque con un caballo blanco destacado por opalescentes rayos solares- nos impulsan, al describir a Mario, a buscar el marco heroico. Uno piensa en el caído Satanás, arrojado sobre las almenas de cristal. Mario fue alguna vez muy radiante y dinámico, pero ha hecho la travesía desde el poder hacia el no poder, y ahora yace en su cama todo el día, con el control remoto y Cartoon Network.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sus largas piernas se afilan y se atrofian, en la parte superior del cuerpo de Mario los músculos aún sobresalen y se tensan. Las axilas, en particular, son inusualmente agradables; parecen afeitadas o depiladas con cera, pero una mirada hacia el pariente semidesnudo que está en la cocina, con las manos unidas detrás de la cabeza, confirma que se trata de un rasgo natural. El problema de Mario, su dificultad, empieza con su cara. Con sus ojos muy juntos divididos por un puente muy playo, su mandíbula muy fuerte (llena de avidez y apetito), la de Mario es la cara de un mandril. Si uno hubiera visto acercarse a Raúl Alexander, en la calle, en un bar, o en el umbral de su casa, habría intentado resistirse, o razonar con él, o darle dinero. Si uno hubiera visto acercarse a Mario en su mejor momento, no habría hecho absolutamente nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los siete años, Mario se escondió bajo una mesa y escuchó cómo nueve campesinos -de ellos, dos mujeres- mataban a su padre. Mario tiene alrededor de 30 años ahora: esto debe de haber ocurrido durante el período conocido como La Violencia (aunque casi no hay en la historia de Colombia un período que merezca otro nombre). A los 12 años empezó con sus venganzas, matando con un cuchillo al primero de los nueve campesinos. Después siguió hasta matar a los otros ocho. Después gravitó hacia Cali. Eso es lo que son en Aguablanca, en Siloé: campesinos, y ahora hijos de campesinos, drásticamente urbanizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un período robando autos, después secuestrando (un campo muy vasto), Mario fue llamado al servicio militar. Cuando le dieron la baja, aprovechó el incremento de sus habilidades organizativas y "se fue a la selva", supervisando la producción y el traslado de talco (cocaína) en la Colombia rural y en Ecuador. Fue también una especie de período militar: el enemigo no era la policía, sino el ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario habla de su época en la selva con gusto y reverencia. "La cocaína venía en panes, sellados... Es muy bonito cómo brilla", dice. "Una vez vi toda una habitación llena de dinero."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a Cali equipado de disciplina, espíritu y (es de imaginar) una tonelada de pesos, y empezó a "gozar de la vida". No es difícil imaginar a Mario gozando de la vida: en una ciudad llena de hombres aterradores, todo el mundo debe de haberle tenido miedo. Tomó un empleo en una oficina, y en ese cargo mató a alrededor de 150 personas en seis años. Pero eso es acumular demasiadas venganzas, y en diciembre de 2003 fueron a buscarlo en masa. Estaba detenido en un semáforo cuando cuatro hombres, en dos motos, se colocaron a ambos lados del auto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la hermana de Mario nos sirve café (es profundamente típico de Aguablanca que nunca haya café; uno tiene que andar de un lugar a otro para tomarse una taza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hora de irse. Le pedí a Mario que describiera la diferencia entre su primer asesinato y el último, y me dijo: "¿El primero?, ¿con el cuchillo? Fue terrible. Tuve pesadillas. Lloraba todo el día. Tenía paranoia. ¿Pero la última vez? Nada. Simplemente uno piensa: Y ahora me pagarán". Mario pidió sus turbios trofeos y yació inmerso en ellos: su revólver (muy pesado... para su dueño debía de tener el divino peso del oro), sus radiografías (la reluciente segunda bala en su arqueado tórax), y su prontuario policial grabado en acero inoxidable (que le costó 900 dólares). También tenía su control remoto, su reloj y, por supuesto, la bolsa transparente de orina sujeta al costado de su cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía están detrás de Mario, así que salir de su casa fue una doble liberación. Sin embargo, cuando lo pensé más tarde me pareció que Mario, con su origen, estaba autorizado a odiar y que el no monstruoso Raúl, con su cuerpo esbelto y su sonrisa de botones, era la figura más representativa... Una hoja llevada por el viento que creaban sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El machismo, en su mutación latinoamericana, tiene una característica adicional... la indiferencia, una indiferencia inalcanzable. Se sentía muy intensamente esa diferencia en John Anderson, allí, en la divisoria central. Cualquier clase de compasión no sólo debilita, sino que es afeminada. Uno no siente compasión ni siquiera por uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que parece que los habitantes de Aguablanca están jugando un juego de niños -cosas de chicos- de desafiar y provocar y adoptar poses, en el que todos se sienten inmortales. Salvo que los palos y las piedras se han convertido ahora en cuchillos y pistolas y granadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras uno vuelve al centro de la ciudad, ve muchachos -malabaristas- que actúan para el público cautivo de los autos. No hacen malabares con clavas ni naranjas, sino con machetes y teas encendidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El retorno de la muerte:&lt;/strong&gt; En mi último día fui a la exposición de fotos e historias de los casos atendidos por Médicos Sin Fronteras. Había caras y nombres familiares: Ana Milena, el pequeño Kevin. La noche de la inauguración, todas las víctimas estaban allí, salvo Edward Ignacio. Cuando aún se recobraba de sus múltiples heridas, Edward había sido baleado ese mismo día. Desde allí directamente hasta el cementerio, situado en medio de la ciudad, un pequeño y atestado lote de tierra entre la cancha de fútbol y el bullente Texaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrada estaba prácticamente sumergida por las obras de vialidad: una mezcladora, una aplanadora, montículos de alquitrán caliente. Los operarios estaban reunidos bebiendo gaseosas y tomando helado. Se acercaba una tormenta: se podía oler la humedad de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cementerio era más bien una morgue, con todos los muertos apilados en una serie de grandes bloques, cada nicho del tamaño de una losa. Cada losa tenía algo escrito, al menos el nombre y el año del entierro, con un marcador; había otras más elaboradas, con fotos enmarcadas, poemas, juramentos ("yo te quiero"), cruces, corazones, ángeles. Habíamos ido con una mujer llamada Marleny López. Su esposo era uno de los pocos que habían sido sepultados en la tierra. La lápida proporcionaba su nombre y sus fechas: Edilson Mora, 1965-1992. En realidad, se trataba de un error. Edilson tenía 37 años cuando murió, dos años atrás. Estaba jugando al dominó con un policía, y ganó. Tal vez hubiera podido sobrevivir a eso, pero el perdedor tenía que pagar la cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi todas las otras fechas revelaban vidas más cortas que la de Edilson: 1983-2001, 1991-2003. En general, se alargaban a medida que uno se internaba más en el cementerio y retrocedía en el tiempo. Además, retrocediendo en el tiempo los nombres ya no eran anglófonos. Y así aparecían Arcelio, Hortensia, Bartolomé, Nieves, Santiago, Yolima, Abelardo, Luz, Paz...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvía de una de las sendas del fondo cuando me encontré en medio de un entierro. Había un ataúd con cuatro portadores y más de 100 personas que acompañaban el duelo. Eso no era un crimen de las bandas ni una bala perdida. Una mujer que había muerto de un ataque al corazón a los 28 años: 1976-2004. Lo que ocurrió a continuación ocurrió de repente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me había pasado los últimos días fingiendo que la muerte no importaba. Ahora me presentaban la cuenta. Era un escarmiento ver el amargo llanto del marido, el amargo llanto de la madre. Era un escarmiento, bien merecido, ver que la muerte recobraba su peso genuino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martin Amis &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;Nació en Oxford, Inglaterra. Hijo del escritor Kingsley Amis, trabajó como director de la sección de narrativa y poesía en el Times Literary Supplement, y después pasó al New Statesman, donde llegó a director de la sección literaria a los 27 años. Polémico, ingenioso, ha publicado una serie de novelas, relatos y ensayos con los que se ganó su reputación como uno de los más punzantes escritores satíricos de su tiempo. Entre otras obras, escribió El libro de Rachel (1973), Dinero (1984) y Campos de Londres (1989). Perro callejero, su último libro, acaba de ser publicado en la Argentina.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116875144134027?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116875144134027/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116875144134027' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116875144134027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116875144134027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/los-chicos-violentos-de-colombia.html' title='Los chicos violentos de Colombia'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116851627841446</id><published>2006-10-18T12:45:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:48:36.346+02:00</updated><title type='text'>Cábala: ¿pasión de multitudes?</title><content type='html'>En el inicio, era un saber de pocos. Realmente muy pocos. Se transmitía de boca en boca, con celo y cuidado, entre lo más selecto de la comunidad judía. Sus orígenes se hundían allá por los principios del mundo, en los tiempos de Abraham y Moisés. Conocida recién a partir del siglo XI con este nombre, la cábala nació con un objetivo: acceder, por medio de la contemplación mística y la lectura minuciosa de los textos sagrados, al significado interno y oculto de las cosas. Era un saber hermético, que implicaba la experiencia directa de la divinidad y estaba reservado sólo a aquellos que pudieran afrontarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguno de aquellos antiguos cabalistas pudiera trasladarse mágicamente a nuestra época, seguramente se escandalizaría. Porque, en el seno de una cultura básicamente secular y laica, proliferan todo tipo de grupos que aseguran ser legítimos herederos de aquella tradición. Lo que alguna vez fue secreto y reservado, hoy es materia de páginas de Internet, artículos periodísticos, grupos de estudio, seminarios y éxitos editoriales. El publicitado fervor de la estrella pop Madonna por la cábala es apenas un detalle en el marco de un fenómeno más amplio, que abarca a miles de personas en todo el mundo, judías o no, creyentes o no tanto. ¿Una variante de la cultura new age? ¿O una revalorización de antiguas tradiciones, en medio de una época sedienta de espiritualidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un saber, muchas voces&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nosotros no vendemos recetas mágicas. Sólo planteamos que se puede crecer por medio del trabajo personal." El rabino Hag­gai Fridman nunca pierde la sonrisa. Aun cuando su discurso se pone más categórico. Fridman está al frente de la sede argentina del Kabbalah Centre, uno de los espacios de enseñanza de la cábala que quizá más notablemente ha logrado adaptarse al lenguaje y estilo de la vida actual. De hecho, su director, el rabino Philip Berg, es el responsable de la reciente fascinación de Madonna por el misticismo judío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fundado en 1922 en Jerusalén, el Kabbalah Centre creció hasta convertirse en una organización internacional que reúne cerca de cinco millones de personas en 52 sedes distribuidas por todo el mundo. Todas ellas asisten a encuentros, charlas y seminarios que les permiten introducirse en los conceptos básicos de la cábala. Algunas también concurren a talleres donde aprenden a aplicar esta filosofía a la vida cotidiana. Básicamente, se parte de la idea de que el hombre es agente activo en el plan divino y de que todos los sucesos vitales, aun los más desgraciados, poseen una enseñanza por descubrir. Al igual que otros grupos similares, incorporan técnicas de meditación a sus encuentros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inaugurada hace cuatro años, la sede porteña recibe unos 200 alumnos todas las semanas. La mayoría asiste a cursos introductorios o a encuentros de meditación colectiva. En el establecimiento, además, es posible adquirir videos, compact discs, casetes y una inmensa gama de accesorios que abarca desde velas, incienso y piedras talladas hasta hilos rojos contra el mal de ojo. Ellos les dan el nombre de "tecnologías para el alma". Aunque no faltan los escépticos, que consideran que son meros objetos comercializables. Frente a este planteo, Fridman asegura: "Es una característica de los argentinos: pensar que, si algo tiene éxito, seguro es malo. Pero, ¿por qué no promover cosas que hacen bien a la gente? ¿Es válido hacerlo con cigarrillos y estímulos a la vanidad, pero no con otras cuestiones?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la necesidad de divulgar la sabiduría cabalista, no alberga duda alguna: "En sus orígenes, el hebreo era una lengua universal. Viene de Abraham, pertenece a toda la humanidad: todos somos descendientes de Adán -afirma Fridman-. Y en este momento el mundo se encuentra bajo una gran presión. Ya no es cuestión de que lo merezcamos o no; en realidad, necesitamos el conocimiento que nos puede aportar la cábala".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fridman no tuvo una crianza estrictamente religiosa. Nació y se formó en un kibbutz, en Israel. Tenía 16 años cuando comenzó a interesarse por las filosofías orientales y las artes marciales, inquietud que siguió cultivando durante el largo servicio militar obligatorio que rige en su país. En algún momento pensó que su destino era ser biólogo, carrera que estudió. Hasta que lo reclutaron para combatir en la guerra del Líbano y, de golpe, se vio participando en la realidad brutal de los frentes de batalla. Las preguntas espirituales que lo acosaban desde la adolescencia se hicieron más agudas. Fue entonces, a poco de terminada la contienda bélica, cuando vio un cartel invitando a un curso del Kabbalah Centre. Y decidió asistir. "Yo soy una persona muy pragmática -comenta-. En el kibbutz era campesino: sembraba, cosechaba; actividades muy concretas, palpables. En ese curso encontré, por primera vez, respuestas ordenadas que no se reducían a una cuestión de fe. No había exigencia de creer, sino premisas y teorías muy liberadoras". Se tomó un año para pensar. Luego se incorporó a la institución, estudió, se hizo rabino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, asegura que no es necesario aprender hebreo o ser religioso para acercarse a este saber. "No hay contradicción con la vida laica. Físicamente, puede parecer muy ligada al judaísmo, pero la cábala no es una religión, sino un camino espiritual."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todos comparten este punto de vista. "De acuerdo con la definición de Maimónides, un estudio laico de la cábala es inviable", afirma el rabino Tzvi Lipinski, director de la comunidad Beit Jabad. En el centro que está a su cargo se dictan cursos sobre cábala destinados exclusivamente a la comunidad judía. "Hay un aspecto de la Biblia que es universal, cuyo conocimiento puede traer grandes beneficios para todos -continúa Lipins-ki-. Existen grandes pensadores actuales que han divulgado compendios basados en este aspecto del libro. Pero en cuanto a la cábala en sí, el motor de su conocimiento es el pueblo judío." Por su parte, el rabino Jaim Zukerwar, director de Halel (programa con sede en Jerusalén que llega a unas 30.000 personas por medio de su página web, además de organizar seminarios y conferencias sobre cábala en España y América latina), sostiene: "El mensaje de la cábala es universal, ya que habla de la esencia humana. Pero no debe ser transmitido a partir de criterios extraños a su auténtico espíritu. Debe ser un maestro quien transmita esta sabiduría. Un rabino es un maestro que a su vez fue iniciado por otro rabino y así se conforma la cadena de sabios que une a todas las generaciones".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las palabras y las cosas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son unas ocho mujeres de entre 40 y 60 años. Algunas son judías, otras no. Hay una profesora de inglés, una psicóloga, una tarotista, una que estudió antropología, otra que está estudiando matemática. Cada semana, se encuentran en un aula del Instituto Superior de Cultura Religiosa para seguir un curso de cábala. Cada una por razones diferentes. "Yo había estudiado hebreo hace años -cuenta Rosa, una de las asistentes-, y siempre sentí que detrás de la interpretación de las letras había algo más. Ahora se me abrió otro mundo." Martha, sentada a dos o tres bancos de distancia, comenta: "Tiene que ver con la apertura a algo nuevo y con una búsqueda personal. No cualquiera se pone a aprender un alfabeto nuevo". Beatriz Borovich, la profesora, asiente. Sus cursos no incluyen meditaciones colectivas ni grandes promesas de cambio. Quienes asisten a ellos aceptan aprender, muy de a poco, las letras del alfabeto hebreo, su grafía, sonido, valor simbólico y numérico. "Según la tradición cabalística, había una interrelación entre la palabra y la divinidad -explica Borovich-. En hebreo, la combinación de letras en una palabra explicaría la relación hombre-universo". Borovich es licenciada en letras y dicta cursos sobre el vínculo entre la obra de Jorge Luis Borges y la cábala. "¡Es que yo me inicié en todo esto porque no entendía a Borges!", exclama. De esto se dio cuenta a mediados de la década del 70. Impulsada por el misterio latente en cuentos como El Aleph o Las ruinas circulares, comenzó, de modo básicamente autodidacto, a sumergirse en los secretos de esta antigua tradición. Se define a sí misma como "ecuménica, laica; que es muy distinto de ser atea". Y cree profundamente en ese don que es el habla humana. "Estos estudios permiten reencontrar la magia de la palabra -explica-. Creo que nuestra caída fue perder la palabra. Volver a darle sentido es muy importante en el mundo actual-"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, el escritor y místico uruguayo Ione Szalay suele referirse al mito del Golem. "Se dice que un grupo de cabalistas decidió crear un ser humano. Tomaron arcilla, modelaron el ser y, basándose en el Libro de la Creación (antiguo texto cabalista), le dieron vida." De acuerdo con este relato, el Golem tenía todos los atributos humanos, salvo uno: no podía hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Era un ser incapaz de expresarse, que no habitaba su cuerpo -continúa Szalay-. Este es el problema de hoy en día. Vivimos en un mundo distraído. La condición humana está perdida en los laberintos de la cultura mercantilista y mecanizada."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Szalay estudió cábala, hebreo antiguo, meditación, psicología social, filosofía, historia de las religiones y arte. Actualmente dirige el sitio de Internet Portal Hineni y dicta seminarios en la Argentina, Uruguay, Brasil, México y España. Calcula que la red de sus alumnos y seguidores incluye unas 1000 personas vía Internet y unos 300 participantes de grupos de estudio de habla hispana. "El precio de la liberación moderna es la desconexión con el origen -explica-. En la actualidad, la humanidad necesita raíces espirituales; una espiritualidad universal, vinculada con la vida cotidiana." Asimismo, considera que para adentrarse realmente en la cábala es necesaria cierta cuota de rigor. "Hay dos caminos de conocimiento: el periférico y el profundo -comenta-. Son pocos los que eligen la segunda opción. Mis grupos de estudio suelen tener entre 10 y 15 personas. Hacemos un trabajo personalizado, procurando no caer en interpretaciones lineales. Aprender a leer la realidad más allá de lo evidente implica riesgos: se puede caer en actitudes paranoicas o en pensamientos animistas. Por eso es fundamental estudiar con un maestro, en el marco de un grupo de contención con el que se comparte la experiencia."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interés intelectual, búsqueda espiritual, simple y llana curiosidad: las razones por las que la gente se acerca a este conocimiento parecen ser tan diversas como las instituciones que se dedican a su enseñanza. También asoma una sospecha: que, pese a la profusa divulgación actual, el núcleo de misterio que siempre fue uno con la cábala, finalmente, permanece inalterable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Algunas claves:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;De qué se trata:&lt;/em&gt; En hebreo antiguo significa "tradición recibida". Es un saber espiritual milenario que se propone comprender el proceso de creación del mundo y postula un camino de crecimiento interior para los seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;Fuentes escritas:&lt;/em&gt; La Torah (es decir, el Pentateuco), el Talmud (comentarios de la Biblia) y obras cabalísticas específicas, como el Libro de la Creación (atribuido al patriarca Abraham), el Libro de la Claridad (siglo XII) y el Libro del Esplendor (siglo XIII).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;Principales conceptos:&lt;/em&gt; Considera que en el proceso de la creación actúan 32 elementos: 10 sefirot, o luces divinas, y las 22 letras del alfabeto hebreo. Con ellos se forman todas las combinaciones y permutaciones con las que Dios dio origen al mundo. Estos elementos integran el Arbol de la Vida, símbolo que expresa esa creación. Asimismo, la cábala postula que existen cuatro mundos o dimensiones de la realidad y del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;Edad de oro:&lt;/em&gt; Tuvo lugar entre los siglos XIII y XIV, en España. Pero en 1492 los judíos fueron expulsados de allí. Según Gershom Scholem (1897-1982), tras el profundo trauma que provocó la diáspora se produjeron cambios en la cábala, que dejó de ser un movimiento exaltadamente místico y aristocrático para pasar a tener predominio en vastos sectores del pueblo judío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt;Impacto en otras áreas:&lt;/em&gt; Es conocido el interés de Jorge Luis Borges por la cábala y su idea de la escritura como cifra del mundo. Entre los autores que estudió Borges se encuentra Gershom Scholem, pionero en el campo de la investigación académica del misticismo judío. Franz Kafka realizó anotaciones en su diario íntimo donde menciona algunas tradiciones cabalistas. Algo más lejos de la literatura, pero igualmente próximo de la palabra, se dice que Sigmund Freud también se interesó por ciertos aspectos de este saber. Respecto del ámbito audiovisual, producciones tan distantes entre sí como el film Pi, de Darren Aronofsky, y la serie animé Evangelion incluyen en sus argumentos conceptos cabalísticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Diana Fernández Irusta    &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Diario La Nacion/Buenos Aires/2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116851627841446?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116851627841446/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116851627841446' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116851627841446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116851627841446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/cbala-pasin-de-multitudes.html' title='Cábala: ¿pasión de multitudes?'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116832977454634</id><published>2006-10-18T12:44:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:45:29.880+02:00</updated><title type='text'>Historia del hombre que no quiso ser uno solo</title><content type='html'>El mayor poeta portugués del siglo XX anticipó la muerte del autor antes de que fuera decretada por los post-estructuralistas. Fernando Pessoa empezó a utilizar los heterónimos, “otros modos de ser” –Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Alvaro de Campos y Bernardo Soares–, en 1914. En un mundo que se desarticulaba en pedazos por la Primera Guerra Mundial, el poeta fraguó el mito de la heteronomía literaria, desconfió de la unidad, sospechó que las grandes obras eran una entelequia, que sólo sobrevivirían unos pocos textos, breves, concisos y variados, y forjó un proyecto estético al servicio de la dispersión y la fragmentación de la subjetividad poética. No persiguió la gloria inmediata ni el reconocimiento personal, pero aspiraba a la posteridad, aunque lo hayan ignorado en vida. Y fue su famoso baúl con más de 25 mil páginas manuscritas, que dejó cuando murió en 1935, el pasaporte que le permitió perdurar como un genio de la literatura. En estos dias se cumplen 70 años de su muerte.&lt;br /&gt;“Antiguos navegantes tenían una frase gloriosa: navegar es preciso, vivir no lo es –escribió Pessoa en una de sus anotaciones–. Quiero para mí el sentido de esta frase a fin de fundirla con lo que soy: crear es necesario, vivir no.” Y la fundió tan al pie de la letra que sólo “vivió” por y para la literatura. No se casó –era incapaz de relacionarse con las mujeres–, aunque tuvo un romance fugaz con una muchacha a la cual le escribió, en la carta de ruptura, que su destino pertenecía a “otra Ley, cuya existencia no sospecha usted siquiera”, situación que remite al modo en que Kierkegaard rompió su compromiso con Regina Olsen. Nunca tuvo una casa propia y distaba de ser una persona permeable a los círculos sociales de Lisboa. Para Octavio Paz, traductor del poeta en México, la historia del verdadero Pessoa “podría reducirse al tránsito entre la irrealidad de su vida cotidiana y la realidad de sus ficciones”. Pero el poeta portugués no inventó personajes-poetas; creó obras de poetas como las de Caeiro, Campos o Reis, a quienes les diseñó detalladas biografías, horóscopos, retratos físicos completos, características morales, intelectuales e ideológicas porque estaba convencido de que el único camino era el de la simulación estética.&lt;br /&gt;Estos heterónimos se conocían entre sí, polemizaban unos con otros y hasta contradecían a Pessoa. El único que no está afectado por el desasosiego de vivir es Alberto Caeiro, el maestro en torno al cual se determinan los otros. Aunque nació en abril de 1889 en Lisboa, vivió la mayor parte de su vida en una quinta en el Ribatejo, donde conocería a Alvaro de Campos. Su vida eran sus poemas, como dice Ricardo Reis: “La vida de Caeiro no puede narrarse, pues no hay en ella más que contar. Sus poemas son lo que hubo en su vida. En todo lo demás no hubo incidentes, ni hay historia”. En uno de sus poemas, Caeiro escribió: “No tengo ambiciones ni deseos./ Ser poeta no es una ambición mía./ Es mi manera de estar solo”. Alvaro de Campos, que nació en 1890 en Tavira y es ingeniero de profesión, escribió el poema Opiario, dedicado al poeta y narrador Mario de Sá-Carneiro. Se peleó con el maestro Caeiro cuando se acercó al futurismo y al sensacionismo. El poeta Ricardo Reis, médico de profesión y monárquico, recibió una formación clásica. Experto en la forma de los poetas latinos, proclamó la disciplina en la construcción poética y escribió breves odas paganas de un modo impetuoso y como si hubiera sido asaltado súbitamente por la inspiración.&lt;br /&gt;Aunque Reis, como Pessoa, apelaba a metros y formas fijas, el poeta portugués advirtió que no admiraba la perfección formal de su heterónimo:”Reis escribe mejor que yo, pero con un purismo que considero exagerado”. ¿Por qué eligió darse a conocer a través de tantas máscaras (se estima que llegó a crear más 70 heterónimos)? La afirmación vital de Pessoa se configuró en la convicción de su vocación literaria. Para él, el poeta es un “fingidor que finge tan completamente que hasta llega a fingir que es dolor el dolor que de veras siente”. Este humor doloroso, dramáticamente exponencial, le hizo decir: “¿Por qué, engañado, juzgo que es mío lo que es mío?”. El poeta se multiplicó o se despersonalizó como autor en la figura de estos personajes; quizá Reis, Caeiro y De Campos fueron lo que Pessoa anheló ser, si se tiene en cuenta que el origen etimológico de su apellido conlleva en sí este simbolismo de desbordamiento ficticio: la palabra persona surge de las máscaras del teatro. Pero sus heterónimos también son lo que el poeta portugués, que sólo publicó el libro Mensaje (1934) y un puñado de poemas y textos en prosa en diversas revistas como El banquero anarquista (1922), no quiso ser, un yo, una personalidad individual. Esta disgregación es el humus de esa fertilidad secreta que pone en circulación el mito Pessoa.&lt;br /&gt;Pero que haya sido un profeta de “la muerte del autor” o que haya liderado la experiencia modernista en su país con el grupo Orpheu no lo redime de su extensa y compleja relación con la derecha política. Pessoa, descontento con la República proclamada en 1910, colaboró desde joven en Acción, revista del Núcleo de Acción Nacional, abrazó el sebastianismo -por el joven rey Don Sebastián (1557-1578), un mito mesiánico por el cual se volvería a restaurar el esplendor portugués para todos– y en 1928 firmó un panfleto, Interregno, defensa y justificación de la dictadura militar en Portugal, del que luego renegaría. Antes de morir, Pessoa se definió como “un conservador antirreacionario, un cristiano gnóstico opuesto al catolicismo, miembro de la Orden de los Templarios”. Todavía habrá unas cuantas sorpresas más –la pluralidad de Pessoa parece apenas la punta de un iceberg– en la medida en que se continúen publicando esos papeles inéditos que dejó en su baúl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Silvina Friera        &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116832977454634?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116832977454634/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116832977454634' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116832977454634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116832977454634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/historia-del-hombre-que-no-quiso-ser.html' title='Historia del hombre que no quiso ser uno solo'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116827710002168</id><published>2006-10-18T12:43:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:44:38.070+02:00</updated><title type='text'>Polanski: el último rebelde</title><content type='html'>"El 13 de marzo de 1943, mi padre me despertó poco antes del amanecer. Cortó tranquilamente el alambre de púas. Me dio un rápido abrazo y atravesé el alambrado por última vez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase se lee en sus memorias, que tituló simplemente Roman (no editada en nuestro país) y publicó en 1984. El cineasta Roman Polanski era entonces un niño en un gueto. Ahora tiene 72 años y reivindica la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajamos a Brasil para entrevistarlo. Escenario de tierra seca y naranja, de pirañas disecadas devenidas en souvenir, de aires calientes y cielos teñidos de azules y grises tumultuosos, de soles brillantes y anaranjados,Manaos es la puerta misma al Amazonas y ciudad testigo de la "endemoniada locura" de Klaus Kinski y Werner Herzog en Fitzcarraldo. Aquí está Polanski, el hombre que sobrevivió al Holocausto, que sufrió la pérdida de su madre en una cámara de gas en Auschwitz; el cineasta que en la cumbre de su carrera debió lidiar con el dolor y la prensa sensacionalista, cuando Sharon Tate, su mujer, embarazada, y un grupo de amigos fueron masacrados por miembros de la secta liderada por Charles Manson. El mismo hombre que huyó de los Estados Unidos luego de declararse culpable del delito de tener relaciones sexuales con una menor de edad. El cineasta cuya obra tiene el poder de sacudir y conmover tanto por medio del humor negro e incisivo como por la violencia silenciosa, profunda e intensa, que suele hacerse terrorífica. Un cineasta que ha conseguido lo que muy pocos: una gran personalidad creadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es martes. La lluvia da paso al sol y el reloj marca las 17. Polanski espera en uno de los cuartos del tercer piso del hotel Tropical. Un atípico edificio, enorme, laberíntico, repleto de carteles indicadores que sirven de apoyo al pequeño mapa que cada huésped lleva consigo, como si se tratara de una vieja brújula. Allí estamos, con la guía en la mano, tratando de no perdernos en esos pasillos oscuros, asfixiantes, de maderas crujientes, intentando sobrevivir. Llegamos a la puerta. Por un instante, los malhumores recogidos en entrevistas al cineasta polaco vienen a la mente como fantasmas. Sin embargo, se abre la puerta y ahí está Polanski con su mejor sonrisa. Primero estira su mano. Luego, sorprende con dos besos, uno en cada mejilla, que se suman a un saludo en un correctísimo inglés al que instintivamente, con una irracional sensación de riesgo en el estómago, el interlocutor sólo puede agregar: "Hola, ¿cómo está?". El hombre, que no mide más de uno sesenta y cinco de estatura, de canas pronunciadas que enmarcan su cara eternamente joven, responderá sin titubear. Lo hará en un castellano que aprendió durante su larga estancia en España y en relaciones con diversos artistas hispanohablantes, como la que mantuvo con el cineasta argentino Leopoldo Torre Nilsson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres sillones blancos y blandos rodean una pequeña mesa ratona ubicada en la sala de su habitación. Tres botellas con agua y una con jugo de guaraná descansan sobre la mesa. Antes de sentarnos, Polanski da tres pasos hacia atrás para detenerse en la remera que lleva puesta esta cronista. No es una remera cualquiera. La imagen en blanco de Franz Kafka sobre la tela negra y la palabra Praga escrita en letras blancas lo sorprenden. Sabíamos que esa remera era una buena manera de romper el hielo. Praga fue la ciudad elegida por él para reconstruir la Londres del siglo XIX durante el rodaje de Oliver Twist, su más reciente producción, y Kafka, uno de los últimos autores que interpretó en teatro. "No fue fácil convertirme en cucaracha todas las noches", dice acerca del personaje de La metamorfosis al que le puso el cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sentados frente a frente, pregunta: "¿Te molesta si fumo?". Y enciende un gran cigarro y dibuja un círculo en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La excusa para este encuentro es Oliver Twist, la película inspirada en el clásico de Charles Dickens con la que se cerró la segunda edición del Amazonas Film Festival. "La vida no es sólo fantasía, y esta historia muestra el vacío y el dolor de los niños que no son atendidos, que no son contenidos; muestra a esos niños que sufren abusos, soledad. Quise hacer una película que ofreciera algo más que efectos especiales. Busqué dejar algo en el corazón de los chicos. No soy un anti-Harry Potter; está bien que los haya, pero también son necesarias estas historias, porque son vividas, porque aún hoy somos testigos de la pobreza, del abuso al que están sometidos los niños. No hay que irse muy lejos: Río de Janeiro es un ejemplo, América latina lo es. Un niño huérfano en un país en desarrollo siempre parece ser el mismo y siempre tiene un destino similar. Hablamos de prostitución, de asesinato, de trabajos forzados, de esclavitud y del peor de los dolores. la soledad, la falta de afecto."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirar para atrás: eso es lo que Polanski se propuso en el último tiempo, como un recurso para cerrar heridas o, por lo menos, para ya no mirarlas con el mismo dolor. Como en una especie de exorcismo, comenzó a hablar de su vida, no de manera directa, sino a través de historias de otros, pero que de alguna forma lo han tocado de cerca. Vivencias como las que revivió en El pianista y ahora en Oliver Twist.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Muchos pueden pensar que dormir en una cama dura o pasar hambre es lo peor que a uno puede ocurrirle; es terrible, sí, pero la falta de padres es mucho peor aún."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño Polanski pasó su infancia en el gueto de Cracovia, donde llegó a ser utilizado como blanco humano por los nazis durante los ejercicios de tiro. Fue separado de su madre, y luego de su padre, que logró sobrevivir al campo de trabajo de Mathausen, en Austria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí adelante Polanski iría de casa en casa, primero a la de una familia católica que no resultó lo que él y su padre esperaban. El pequeño Roman huyó y dio con una familia rural que cuidaría de él hasta terminada la Segunda Guerra Mundial, cuando se reencontraría con su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las imágenes de Oliver Twist hay una carga de dramatismo y realidad tan fuerte como la descripta por Dickens, quizá porque en ciertos pasajes Polanski no ve a Oliver, sino que se reencuentra con aquel niño nómada en busca de un hogar, como ocurre en la escena en la que Twist decide partir rumbo a Londres. Allí, la cámara de Polanski se acerca a los pequeños pies. Las botas agujereadas dejan pasar el agua y el frío, y los pies llegan ensangrentados a la gran ciudad. "Yo sé muy bien lo que son las caminatas largas, sin agua y sin alimento, sin medias, sin botas -dice-. Yo sé lo que es tener los pies ensangrentados mientras se busca un lugar. Sé lo que es sentirse abandonado. Se siente en la piel."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hubo una época en la que usted no se permitía mirar hacia atrás, ni siquiera permitía mencionar su pasado ni trazar un paralelismo entre sus obras, en las que era evidente el exorcismo de sus fantasmas. ¿Qué lo hizo cambiar de parecer? -Pasado. Cómo les obsesiona mi pasado... (Hace una pausa y mira fijo). Es curioso, pero el pasado me afecta más ahora que cuando era joven. Hay momentos en los que uno necesita mirar hacia atrás. Yo sentí esa necesidad cuando nacieron mis hijos (Morgane, de 13 años, y Elvis, de 7).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa necesidad es la que también lo impulsó a limpiar su nombre en un juicio por calumnias contra la revista Vanity Fair, en julio de este año, que difamó al director al asegurar que había hecho avances sexuales con una modelo escandinava en agosto de 1969, camino al velatorio de Sharon Tate, su esposa asesinada. En su declaración, el realizador de El pianista admitió haber tenido muchos encuentros sexuales casuales y haberse embarcado en una etapa de desenfreno. "Muchas mentiras se han publicado sobre mí, la mayoría de las cuales he preferido ignorar", aseguró luego de conocerse el veredicto en su favor, ante la mirada de su mujer y madre de sus hijos, la actriz Emmanuelle Seigner, hoy de 39 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Desde la muerte de Sharon -aunque exteriormente parezca lo contrario- mi alegría de vivir sufrió un desgarro", escribió Polanski en su autobiografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefiere no hablar de esa bella mujer de la que se enamoró durante el rodaje de La danza de los vampiros. Sólo se permite una reflexión: "Antes de que la tragedia golpeara mi vida, yo tenía un razonable prestigio como director, pero luego mi nombre se convirtió en sinónimo de escándalo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el escándalo que lo expulsó definitivamente de los Estados Unidos, luego de declararse culpable del delito de tener relaciones sexuales con una menor de edad, en 1977, razón por la que huyó del país mientras se hallaba en libertad condicional y por la que aún hoy es un fugitivo de la justicia de los Estados Unidos. Cuando Polanski recibió el Oscar por El pianista, la víctima dijo, en el popular programa de Larry King, que lo perdonaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice que no es el mismo. A los 72 años, el director de las asfixiantes imágenes de Repulsión y El bebé de Rosemary asegura que es otro: "Sólo la piel es parecida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde quedó el enfant terrible? -Eso dejáselo a Tarantino -ríe, y vuelve a dibujar en el aire con el humo de su cigarro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero aquel Polanski ha dado a luz obras maestras, como Cul-de-sac, El cuchillo bajo el agua, Repulsión. -Son sólo pecados de juventud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pecados de juventud? No puede contestar eso porque usted, además, es un cinéfilo, y como tal debe reconocer el talento en sus filmes. -Está bien. Sigo disfrutando de La danza de los vampiros y estoy muy satisfecho con lo que ocurrió con El pianista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En una de sus visitas a Buenos Aires (fueron dos, una en 1974 y otra en 1980), cuando presentó Tess (la maravillosa película con Nastassja Kinski), dijo que las películas son como las mujeres, siempre se prefiere a la última. -¿Yo dije eso? No lo creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es?, ¿otro pecado de juventud? (Deja escapar una carcajada y responde) -El problema es que ahora la comparación resulta imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casado desde hace 17 años con Seigner -nieta del célebre actor de la comedia francesa Louis Seigner-, Roman Polanski encontró en la vida familiar un espacio de paz y contención. "Soy un hombre de familia", dice, y a uno le parece estar escuchando una frase salida de otro personaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Uno no puede ser un enfant terrible toda la vida", cuenta, con una mirada cómplice. La seducción es otra de sus marcas personales: ante sus encantos se han rendido bellísimas mujeres, como Catherine Deneuve, Barbara Lass, Sharon Tate y Nastassja Kinski.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento de la entrevista, la agente de prensa se acerca y dice que ya es tiempo de finalizar el encuentro. Pero Polanski hace oídos sordos y pide chocolates. En menos de un minuto los bomboncitos rellenos de frutas típicas están sobre la mesa. El hombre come uno de un bocado. Otra vez los ojos chiquititos, que brillan como los de un niño, vuelven a iluminar el rostro de un hombre del que se decía que vivía de malhumor, dispuesto a maltratar a la prensa y a contestar con monosílabos rotundos. "Ser padre me ha hecho más paciente y tolerante", asegura sonriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-También le ayudó a recobrar el sentido del humor. -El buen humor me ha cambiado para siempre. Estoy satisfecho con lo que veo, con lo tengo, con lo que hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En sus últimas películas, tanto en El pianista como en Oliver Twist, aparece un Polanski optimista... (Interrumpe) -Es que soy un hombre optimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Desde cuándo? -Siempre lo fui. ¿No me creés? Podés poner: Polanski es optimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insiste en que lo es, a pesar de lo que ocurre en Europa con los brotes de nazismo e intolerancia, con los ataques terroristas y el fanatismo religioso: "El propio Charles Dickens asegura en Oliver Twist que el hombre, en principio, es una criatura buena, y yo estoy seguro de ello".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiere hablar de proyectos: "Prefiero decir que me gusta vivir el día a día". Tampoco quiere responder nada referido a sus razones para seguir filmando. Sin embargo, asegura que "la aventura" es lo que lo impulsa a tomar una cámara; el mismo espíritu que desde niño lo empujaba a ver una y otra a vez a Errol Flynn en el papel de Robin Hood, en el cine de Cracovia. La vida quiso que el cine se convirtiera en su pasión dominante: "Mi único escape de la depresión y la desesperanza, que tan a menudo me apabullaban", relata en su biografía, la misma en la que recuerda haber visto propaganda nazi a través de cercos de alambre de púas y haber vivido sin una meta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Fue Andrezj Wajda quien una vez me dijo que un artista debe saber convivir con la dicha y la desdicha. Y creo que he sabido hacerlo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es hora de despedirnos. Pero queda tiempo para una última pregunta: ¿cuál es el secreto de esas maravillosas e irrepetibles imágenes que ha dado buena parte de su cine?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un susurro, confiesa la clave de su mirada: "Es que todo lo veo desde mi uno sesenta y cinco".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perfil:  Nació el 18 de octubre de 1933 en París, de padres polacos judíos. Cuando tenía tres años, la familia se mudó a Cracovia. En 1941, su padre fue deportado al campo de trabajo de Mathausen, Austria, y su madre a Auschwitz, de donde nunca regresó. Durante esa época vivió con diferentes familias polacas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 14 años, comenzó a trabajar como actor. En 1955, el realizador Andrzej Wajda le ofreció un pequeño papel en A Generation, a la que le siguieron tres películas. Ese mismo año fue aceptado en la escuela de cinematografía de Lodz. Sus cortos Dos hombres y un armario y Cuando los ángeles caen ya daban cuenta de su estilo agudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1962 estrenó su ópera prima, Un cuchillo bajo el agua, que le valió una nominación al Oscar como Mejor Película Extranjera. Luego le seguirían títulos como Repulsión (1965), con Catherine Deneuve, y Cul-de-sac (1966), ambos premiados en el Festival de Berlín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1967 realizó La danza de los vampiros, que él mismo protagonizó junto a Sharon Tate. En 1968 estrenó El bebé de Rosemary, con Mia Farrow. El 9 de agosto de 1969, su mujer, Sharon Tate, apareció colgada de una soga en el living de su casa, luego de haber recibido 17 puñaladas a manos de miembros del clan Manson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1974 dio a conocer Barrio chino, una perturbadora pieza de cine negro que recibió once nominaciones al Oscar. Tres años después, confesó haber mantenido relaciones con una chica de 13 años en la casa de Jack Nicholson y huyó de los Estados Unidos. En Europa siguió trabajando y estrenó filmes tales como Tess, Búsqueda frenética, La muerte y la doncella y La última puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2000 fue declarado ciudadano de honor de Lodz, Polonia. En 2001 volvió a trabajar a las órdenes de Andrzej Wajda, en el film Venganza. En 2003 recibió el Oscar por El pianista, su película más personal. Por la causa judicial que tiene pendiente en los Estados Unidos no participó de la ceremonia. La estatuilla le fue entregada cinco meses después, en Francia, por su amigo Harrison Ford.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fabiana Scherer    &lt;/strong&gt;Diario La Nacion/Buenos Aires/2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116827710002168?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116827710002168/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116827710002168' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116827710002168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116827710002168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/polanski-el-ltimo-rebelde.html' title='Polanski: el último rebelde'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116818278828852</id><published>2006-10-18T12:42:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:43:05.910+02:00</updated><title type='text'>Los millones de Evita</title><content type='html'>Es sabido que la memoria auditiva y los mensajes verbales en general –el juego del teléfono descompuesto es ejemplar al respecto– son habitualmente fuentes poco confiables. Uno oye lo que quiere y recuerda lo que puede. O a la inversa. Y mucho más cuando lo que se comunica pretende tener cierta trascendencia. La tradición oral, como el sexo oral, no deja de ser un sustituto embellecedor. Así, en el origen de las decantadas, transitadísimas “frases famosas” suele haber muchas más buenas intenciones –recreadoras o mistificantes– que testigos genuinos. Lo que dijo Saavedra tras la noticia de Moreno muerto en altamar; lo que farfulló el agonizante Cabral tras salvar con “su arrojo / la libertad naciente / de medio continente” es sabido y repetido por todos. Sería bueno que lo “de tanta agua para tanto fuego” y lo del “muero contento”, además de redondo y oportuno, fuera cierto. O no; no importa. Lo único cierto es que es inverificable. Además, como en el caso de las mejores anécdotas, está el problema de la atribución: no sólo si pasó o se dijo sino a quién le pasó o lo dijo. No vaya a ser que al prócer o al héroe se lo esté haciendo recitar un excelente libreto viejo o pensado para otro.&lt;br /&gt;Al respecto, hace poco, el intachable Pablo Capanna recordaba en este mismo diario que si bien es cierto que, entre otras actrices, la impensable Madonna –actuando una Evita terminal– dice, según el guión de la película de Alan Parker y la tradición nacional, “Volveré y seré millones”, en realidad la Abanderada de los Humildes nunca dijo tal cosa sino en los posters peronistas y para temor y temblor del gorilaje extrañao. Y no es una noticia nueva sino una cuestión bastante conocida. Incluso Tomás Eloy Martínez, que tanto ha escrito, testimoniado y ficcionalizado sobre el General y sus alrededores en obras sucesivas –de La novela de Perón a Santa Evita, con numerosas escalas– se ha referido a la oportunísima atribución: a Evita, la amenazante profecía le queda perfecta. Pero no es suya, claro.&lt;br /&gt;El equívoco surgió, parece ser, a partir de un inspirado poema que le dedicó y publicó, en un aniversario –¿el décimo?– de su muerte, el clásico y católico José María Castiñeira de Dios, joven poeta de su círculo íntimo de cantores mientras la Capitana vivía, consecuente peronista (y redundante funcionario de Cultura) durante las últimas tres décadas. El famoso octosílabo cerraba una décima perfecta, en la que Evita decía: “Yo he de volver como el día / para que el amor no muera, / con Perón en mi bandera / con el Pueblo en mi alegría. / ¿Qué pasó en la tierra mía, / desgarrada de aflicciones? / ¿Por qué están las ilusiones / quebradas, de mis hermanos? / Cuando se junten sus manos, / volveré y seré millones”. Y no sólo ahí, sino que en otro tramo, que también suele citarse, Castiñeira escribe: “Aunque la muerte me tiene / presa entre sus cerrazones, / yo volveré de la muerte. / Volveré y seré millones”. Nunca he visto el poema o los poemas enteros, cito de citas, pero es suficiente para probar la intervención del poeta. Sin embargo, se trata sólo del comienzo de la cuestión.&lt;br /&gt;Es que, como recuerda Capanna –y también lo han hecho otros, sobre todo en España–, si no lo dijo Evita, tampoco Castiñeira tiene la prioridad del dicho, pues una década antes, en Spartacus, de 1951, Howard Fast habría puesto la expresión en boca de su héroe, el esclavo rebelde, el crucificado laico. La poderosa novela del judío comunista neoyorquino Howard Fastov (tal su verdadero nombre) fue un éxito impensado en su momento, plena caza de brujas macartista, pese a que ninguno de los grandes sellos la quiso publicar por su transparente contenido alegórico y debió hacerlo por su cuenta: esa historia ambientada en una República Romana del siglo I a. C. conmovida hasta tambalear por la rebelión de los esclavos tenía muchas resonancias en la escena contemporánea del ImperioAmericano. Pero uno va a la novela –editada en Buenos Aires por Siglo Veinte y traducida por Mario Marino en 1962– y se encuentra en la página 15 que las cosas no son exactamente así. En la escena, el gordo Flavio está sentado, como un guía del horror, al pie de la primera de las más de 6400 cruces –cada una con su crucificado– plantadas para escarmiento a lo largo de la Via Apia, de Roma a Capua, y les cuenta a los jóvenes aristócratas romanos de frívolo y morboso paseo que ha visto y oído morir a ese esclavo. Flavio aclara que no es Espartaco, quien fue descuartizado y dispersos sus miembros; éste es Fairtrax, un lugarteniente, un galo. “Sabéis qué fue lo último que dijo? ‘Volveré y seré millones.’ Nada más que eso. Gracioso, ¿verdad?”, explica Flavio y todos se interrogan sobre qué habrá querido decir. Y ésa es toda la mención en el relato original de Fast.&lt;br /&gt;Claro que esto no es todo. Porque lo que no dice en la novela, Espartaco sí lo dijo en el cine, en 1960. Fue la primera superproducción de Stanley Kubrick, que venía de hacer Paths of Glory con Kirk Douglas y que en la misma vena testimonial y con el mismo actor y productor se jugó no sólo con la novela de Fast sino con el guión del prohibidísimo Dalton Trumbo, una de las víctimas de las listas negras de Hollywood. Y Trumbo metió mano en la novela, hizo su película, cortó y pegó. Sobre el final, dialogan Craso –Laurence Olivier–, el general romano vencedor, y un esclavo prisionero (Kirk Douglas) del que sospecha puede ser el líder rebelde. Pero nunca lo sabrá. En esgrima sutil, Kirk Douglas, que es Espartaco y morirá, sin darse a conocer y en tercera persona –como el Papa o Maradona– le dice a Craso lo que Espartaco diría de encontrarse en su lugar: “Volveré y seré millones”. Ahí, sí. Se puede suponer entonces que Castiñeira de Dios no leyó el libro –¿habrá traducción anterior al ’62 al castellano? No creo– sino que vio antes la película, cuando se estrenó en Buenos Aires, y retomó la hermosa idea. Las fechas coinciden: su poema es al cumplirse diez años de la muerte de Evita –junio del ’62– y se habla desde el llano, la desgracia y la persecución. Tal cual.&lt;br /&gt;Pero hay algo más. Si uno va a Internet –o mejor, a Bolivia, que es mucho más rico e interesante– se enterará de que en Peñas, el 15 de noviembre de 1781 fue ejecutado por las autoridades coloniales un líder indígena llamado Túpac Katari (Julián Alpaza, en cristiano) que se había levantado contra la explotación de su raza. Uno lee que, a la manera de su contemporáneo y más famoso –para nosotros– Túpac Amaru, Katari fue descuartizado por cuatro caballos, y expuestos sus restos dispersos en distintos lugares de la región. Han quedado las últimas y amenazantes palabras que enrostró a sus verdugos y que los combativos indigenistas bolivianos recuerdan hoy: “A mí sólo me mataréis; pero mañana volveré y seré millones”.&lt;br /&gt;Lo único seguro, a esta altura, es que la frase volverá. Millones de veces volverá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Juan Sasturain          &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116818278828852?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116818278828852/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116818278828852' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116818278828852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116818278828852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/los-millones-de-evita.html' title='Los millones de Evita'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116812194093289</id><published>2006-10-18T12:40:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:42:02.026+02:00</updated><title type='text'>“Me gusta escribir, lo que no me gusta es ser escritor”</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Efraim Medina Reyes, el hombre terrible de las letras colombianas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá porque llegó a la literatura colombiana con la fuerza de un bárbaro que portaba como antecedentes una infancia conflictiva, el haber pertenecido a una pandilla del barrio Getsemaní y un destino que él mismo pensaba que lo llevaría a convertirse en un asesino, cuando Efraim Medina Reyes habla es brutalmente honesto. Ahora pega, como si estuviera en un ring de boxeo, para defenderse del éxito que le deparó la publicación de sus tres novelas, de la maquinaria del marketing editorial que lo vendió como “el Bukowski colombiano” o el “chico malo” que se atrevió a “matar” al santo padre, Gabriel García Márquez. Antes, cuando fue un púgil amateur, quería canalizar ese instinto de criminalidad o el trauma que le provocó ver morir a su padre atropellado, poniendo el cuerpo para que le pegaran, para hundirse en el dolor. En su último libro, Pistoleros/Putas y dementes (Greatest Hits), editado por Bajo la Luna, el escritor colombiano entrega una colección de poemas en prosa y textos breves que “derriban paredes”, mitos y falsos ídolos, escritos a lo largo de casi veinte años, y en los que rinde homenaje a muchos de los poetas que admira, como Emily Dickinson, Erica Jong y Bukowski.&lt;br /&gt;Medina Reyes, uno de los escritores más celebrados de la nueva narrativa colombiana, repasa su vida, los golpes que dio y los que recibió, anuncia que ya no quiere publicar en grandes editoriales y confiesa que su madre ¡¡“adora” a García Márquez!! “A mí me gusta separar la mecánica del mundo de la literatura. Siempre se escribe en la oscuridad”, señala en la entrevista con Página/12. “El arte es un impulso transitorio porque a mí me mueven el placer, el baile, la diversión, la fiesta. Y la oscuridad es el arte, en la medida en que esa misma oscuridad te va llevando a tener un espacio de luz. Los momentos de oscuridad son transitorios en comparación con estar funcionando, los últimos cuatro años de mi vida, para un mercado editorial prostituido”, se queja el autor de Sexualidad de la Pantera Rosa.&lt;br /&gt;–A propósito de la oscuridad, en su nuevo libro hay un homenaje a su amigo, el artista Ciro Díaz, que murió atropellado. Su padre también murió de la misma manera. ¿Cómo lo marcaron esas muertes tan parecidas?&lt;br /&gt;–La persona que pude haber sido también se murió. La muerte de mi padre fue muy trágica, porque tenía 6 años cuando vi cómo lo atropellaron. Ahí se cagó mi vida, tuve problemas de aprendizaje y estuve casi dos años sin hablar. Al final de mi adolescencia empecé a escribir y descubrí que eso podía ser un alivio. Pero cuando todo parecía ir bien, se murió Ciro. Ya me había liberado de la literatura, porque había encontrado otra cosa que era mejor, que era su amistad, que era divertirnos, hacer música.&lt;br /&gt;–¿Le pesa la escritura?&lt;br /&gt;–Sí. Para mí es fácil escribir, es como manejar un carro, pero me desespera porque no me gusta estar solo. Yo quiero estar siempre con mis amigos y distraerme; estando solo aparecen cosas que no me gustan. La muerte de mi padre me llevó a escribir al final de la adolescencia y la de mi amigo Ciro me hizo volver a escribir cuando había terminado mi relación con la literatura. Esas muertes, en lo literario, marcaron mi vida, y en lo interior también, porque volver a empezar cada vez que me despierto es horrible. Para mí lo más importante son las personas; la literatura es algo de lo que podés prescindir.&lt;br /&gt;–Sin embargo sigue escribiendo y publicando.&lt;br /&gt;–A mí me gusta escribir, pero no me gusta ser escritor, yo no sé ser escritor ni me interesa. La literatura me ha dado dinero para vivir, pero me gustaría reencontrarme con el placer de la escritura. Esto de ser escritor te quita las ganas de escribir; en los últimos tiempos escribir fue un problema, porque los escritores no escriben libros, sólo publican. Y esto es tan ajeno y lejano a la idea de literatura, que este libro de poemas que acabo de publicar representa el tiempo en que escribía sin saber que iba a ser escritor. Es el libro que más quiero y el que más me interesa.&lt;br /&gt;–Usted fundó una multinacional, Fracaso Ltda., fue líder de 7 Torpes Band, le interesan los personajes perdedores, reivindica el fracaso, pero le fue bien en la literatura. ¿Cómo se lleva con el éxito?&lt;br /&gt;–Cuando estaba trabajando de mensajero en una ONG, jugaba los fines de semana al fútbol. En uno de esos partidos conocí a un editor que tenía una pequeña editorial y me preguntó si era cierto que había escrito un libro. Le dije que sí, que era una novela que fue finalista de un premio, y me preguntó qué había pasado con ese libro. Le dije que estaba en casa, que ahora tenía otros planes, y me pidió que se lo mostrara porque estaba haciendo unas pequeñas ediciones. “Yo soy un fracaso limitado, ¿qué problema puede haber?, ¿qué puede pasar entre dos fracasos?”, pensé. Le di el libro, se entusiasmó, lo publicó y cuando me di cuenta ya era demasiado tarde. La cosa había ido muy lejos de la noche a la mañana. Para mí fue importante, porque cuando trabajaba y llevaba una vida como todas las personas normales, mi familia en Cartagena vivía con muchas dificultades y yo les mandaba parte de mi plata a ellos porque soy el padre de mis tres hermanos. Cuando vi la posibilidad de que la literatura me diera dinero, le compré una casa a mamá y un apartamento a cada uno de mis hermanos. Pero eso no ha servido para arreglar esa sensación de sentirme incómodo en el mundo, porque parte de las cosas que más amo está del otro lado. El éxito no ha cambiado nada ese dolor, el éxito es para la gente que se la cree.&lt;br /&gt;–Usted, que criticó tanto a García Márquez, al que le dice “García Marketing”, publicó algunas de sus novelas en una editorial grande. ¿Sintió que formaba parte de una maquinaria que no tenía nada que ver con lo que quería hacer?&lt;br /&gt;–Sí, son las cosas que más he detestado y no quiero convertirme en uno de esos personajes que tanto critiqué. Uno tiene que tener una verdad en su vida, y a mí no me interesa publicar en grandes editoriales. Siento que jugamos el juego hasta donde fue posible, nos prostituimos todo lo que pudimos, pero se me hace terrible seguir. Si continuara, sería sólo por dinero, pero ya no tengo los problemas económicos que tenía antes.&lt;br /&gt;–¿Qué perdió al haberse metido en ese juego del que ahora se corre, publicando en un sello independiente?&lt;br /&gt;–Se pierde la posibilidad de ser auténtico, de sentirse real y libre, en fin... se pierde todo. Para mí fue importante esa plata porque vengo de una familia humilde y pobre, esa plata se necesitaba y si no hubiera publicado esos libros hubiera asaltado un banco, vendido drogas o cualquier otra cosa, porque no iba a dejar que le pasara nada a mi familia; fue una promesa que le hice a mi papá cuando era un niño. Listo... todo pasó de la mejor forma posible, mi mamá está contenta, igual que mis hermanos; ellos están absolutamente de acuerdo con mi decisión de dejar de publicar en grandes editoriales.&lt;br /&gt;–Supongo que, pese al malestar de haber caído en la trampa del marketing, debe preservar ciertas ilusiones...&lt;br /&gt;–Conservé el espíritu. Cuando hablo de fracaso, me refiero a los pequeños sueños que me permiten sentirme más cómodo en el mundo. Hay un poema de Vallejo que dice: “Todos mis huesos son ajenos, yo tal vez los robé. Yo vine a darme lo que acaso estuvo asignado para otro; pienso que si no hubiera nacido, otro pobre tomará este café. Yo soy un mal ladrón. A dónde iré”. Y yo me siento un mal ladrón con esto del éxito, lo único que hice fue hacerme el payaso, burlarme de todo lo que eso representa, desnudarme, decir cosas estúpidas y otras en las que he tenido razón sobre personajes que me resultan antipáticos. Pero eso no sirve porque es usado paravender. La única forma de seguir es volver a empezar de cero, porque cuando tú no tienes importancia para ellos, te dejan en paz.&lt;br /&gt;–Muchos poemas de Pistoleros... transmiten la sensación de que fueron concebidos como si estuviera en un ring de boxeo. ¿Hasta qué punto escribir y boxear se parecen?&lt;br /&gt;–He vivido a la defensiva porque no había ninguna otra solución, estoy ahora a la defensiva porque tengo ese sentimiento del boxeador que creo que nunca me dejará. Aunque me dicen “relájate, no te va a pasar nada”, cuando llegué a Buenos Aires me enteré de que es la ciudad que tiene más accidentes de tráfico en el mundo, y desde que me dijeron eso estoy abrumado (risas). Ya he visto tres accidentes en tres días. Pero en un sentido mucho más interior, ¿qué pasa en un ring de boxeo? Hay dos hombres que se encuentran, que aparentemente están en las mismas circunstancias y empiezan a lastimarse. Todo lo que tú haces como boxeador es herir y las reglas están puestas para que tú asesines a una persona. Si a un futbolista le quiebran una pierna, eso se llama falta y lo echan, pero si estás boxeando y matas al otro, eso no se llama crimen. Cuando te subes a un ring, el entrenador no te dice que tengas cuidado, te pide que “le tumbes la cabeza a ese perro”, que es como decir “mátalo”. En la literatura ocurre algo similar. La cosa más terrible es lo que empieza a salir cuando escribes, lo peor que uno tiene en su vida sale en el momento de la escritura. De lo que las personas se ríen en mis libros es con lo que he llorado y he sufrido. Los escritores son personas que boxean, que tratan de pegarle a todo lo que les duele y molesta. Yo sigo siendo un boxeador que trata de golpear y de que no le peguen.&lt;br /&gt;–¿Es cierto que no ganó ninguna pelea como boxeador?&lt;br /&gt;–Sí, no gané ninguna. Harold Grey, que aún vive y fue el que me entrenó a mí y a varios campeones mundiales, me decía que tenía condiciones para pelear, pero que usaba el boxeo para otra cosa. Para él, el boxeo sirve para ganar dinero, conseguir mujeres bonitas y evitar que te peguen. Pero yo iba para que me pegaran, para hundirme más en todo lo que me dolía. A mí me noquearon dos veces, que es mucho, y si lo hubieran hecho veinte hubiera estado feliz. Perdí mis 14 peleas, y en las últimas ya me había lastimado demasiado y me habían fracturado el tabique. Mi mamá sufría mucho y tuve que dejar.&lt;br /&gt;–¿Y cómo reaccionó su mamá cuando vio que su hijo se convertía en escritor?&lt;br /&gt;–Una vez unos periodistas querían hacerme una nota con ella y cuando los vio les dijo: “Ustedes son los que le han metido eso en la cabeza, por eso no quiere seguir estudiando”, y los echó de la casa. Ahora a ella le gusta que su hijo sea escritor, pero no piensa que sea más importante que otros oficios. Y me regaña mucho porque no le gusta que critique a García Márquez. Mi mamá lo adora y me dice: “Tú no eres nadie, tú no has llegado a ninguna parte, ¿cómo se te ocurre meterte con ese señor?”. Por cada cosa que digo contra él, se enoja muchísimo. Así que no he tenido la posibilidad de creérmela porque en mi casa me barren el piso (risas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ficha:Efraim Medina Reyes nació en 1967 en Cartagena de Indias (Colombia). Fue boxeador y cursó unos años de Medicina y Economía hasta que se integró a una banda musical, 7 Torpes Band (de la que ha sido bajista y autor de todas las canciones), con la que editó los CD Canciones mediocres y Canciones aún más mediocres. En 1985 ganó el segundo Premio Nacional de Poesía, ICFES, con Una pared y otros poemas. Escribió y dirigió la película Ejercicios del ansia y la pieza teatral Poeta &amp; carniceros. En 1990, junto con Ciro Díaz Cortez, fundó la multinacional Fracaso Ltda., que financió la edición de Chupa nena, pero despacio, libro que un grupo de feministas compró y quemó en una plaza de Cartagena por considerarlo misógino. Con la novela Erase una vez el amor pero tuve que matarlo (2001) recibió el Premio Nacional de Novela del Ministerio de Cultura y fue record de ventas en Italia. También publicó las novelas Técnicas de masturbación entre Batman y Robin y Sexualidad de la Pantera Rosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Ruido subterráneo”, en Pistoleros/putas y dementes (Greatest Hits):&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es fuerza, es rabia, es abrir una carnicería exasperante. No se trata de lo que haremos sino del lugar vacío entre dos gestos, no un absoluto sino una pequeña porción de energía dirigida a ti, para que no mueras aún. Y si te amo es porque no significas nada para mí, si eres tan lista deberías saberlo.&lt;br /&gt;Seca como una lápida sin nombre. Ignorada como una torta de zanahoria en el cumpleaños de un caníbal. Buenas tetas pero se las toma en serio, a Kierkegaard también, qué será de ti&lt;br /&gt;Jamás cenamos a la luz de las velas, no besé sus labios ni le agarré el culo. En mi corazón hay un hueco. Cada noche le deseo una idea enorme que vuele su aburrido cerebro en mil fragmentos dentados como esquirlas de explosión&lt;br /&gt;Nena, cuando vengas por el pabellón psiquiátrico de mi cárcel no olvides el libro de versos de Erica Jong, no olvides que ahora eres un retrato en el rincón de los masturbadores, los pensadores, los imaginadores&lt;br /&gt;No tengo caballo ni una verga larga, larga... Mi sonrisa no vale un millón de dólares, mi deporte es secreto. No bailo ni canto pero si alguien te lastimara lo mataría en cinco segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Silvina Friera     &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116812194093289?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116812194093289/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116812194093289' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116812194093289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116812194093289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/me-gusta-escribir-lo-que-no-me-gusta.html' title='“Me gusta escribir, lo que no me gusta es ser escritor”'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116801413895502</id><published>2006-10-18T12:39:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:40:14.426+02:00</updated><title type='text'>¡EXPERTOS DETERMINAN QUE LAS CALESITAS MANUALES PARA NIÑOS PROVOCARÍAN TRASTORNOS MENTALES PASAJEROS, COMO TODO!</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL EXPERIMENTO&lt;/strong&gt;: Se tomó a cuatro sujetos humanos de diferentes sexos y edades que oscilaban entre los 3 y los 6 años; luego se los colocó en una de esas calesitas con volante o “autogiro” presentes en un pequeño parque de entretenciones infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sujetos pasaron por distintos estados de consciencia o fases, detalladas a continuación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 1: Los sujetos comienzan a dar vuelta el aparato con la ayuda del volante, al principio tímidamente. Sus rostros emanan gran concentración en la tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 2: Casi inmediatamente (5 km/h) los sujetos abren la boca con cierto asombro y dicen “Oooohhh”; esto les causa gracia y empiezan a repetir “Oooooohhh” en tono humorístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 3: Los sujetos son poseídos por el entusiasmo y se esfuerzan en hacer girar el aparato a mayor velocidad, alcanzando pronto los 10 km/h, mientras gritan “Oooohhh” y ríen cada vez más fuerte y con mayor frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 4: Un tutor de los sujetos, ajeno al experimento, llevado por el entusiasmo, colabora con los mismos haciendo girar el aparato con su fuerza superior hasta alcanzar abruptamente los 25 km/h. Los sujetos gritan y chillan completamente enloquecidos y urgen al mayor para que vuelva a hacerlo, pero éste es censurado severamente por su pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 5: Los sujetos están completamente fuera de control y ante la falta de colaboración exterior, se esfuerzan cooperativamente entre todos, moviendo el volante con todas sus fuerzas, alcanzando un promedio de 20 km/h. A esta altura ya han perdido la coordinación motriz, el pudor y el habla, limitándose a reír, chillar y decir “Oooohhhh”; algunos intentan exacerbar la sensación y la pérdida del yo moviendo la cabeza en dirección contraria al giro del artefacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 6: Los sujetos se comportan en forma preocupante, en un estado de euforia muy similar al de la embriaguez. Sus “Ooooohhhh” suenan cada vez más irregulares y sinuosos, como simulando un efecto Doppler, y sus risas se mezclan con hipos. Algunos parecen estar viendo manchas o pequeños animalillos imaginarios flotando delante de sus ojos. Su comportamiento social es el del afecto indiscriminado, sintiéndose apegados al resto de los sujetos montados en el autogiro como si fueran grandes amigos, casi hermanos, a pesar de ser la primera vez que se ven en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 7: Producto del mareo, dos de los sujetos golpean sus cráneos. El más pequeño se pone a llorar y el autogiro es detenido para retirarlo. El resto protesta con furia, aunque mezclada con risas y sonidos inarticulados. El adulto entusiasta vuelve a hacer girar el aparato con todas sus fuerzas hasta hacerlo alcanzar unos 40 km/h y los sujetos gritan y chillan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 8: Los tutores presentes deciden que los sujetos ya se han divertido demasiado y no es cuestión de que se acostumbren, así que detienen el autogiro. Los sujetos intentan una débil protesta, pero el estado de consciencia y la euforia que los embarga no les permite enojarse. En otra situación probablemente se echarían al piso pataleando y acusarían a sus tutores de malvados. Afortunadamente,d ebido a la experiencia, se encuentran en conexión y paz con el resto del universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 9: Los sujetos, conscientes de su estado, salen corriendo, con la intención manifiesta de caerse al piso o golpearse la cabeza contra la estructura del pelotero, que afortunadamente se encuentra recubierta de un material acolchado parecido al “flota-flota”. Sus tutores, movidos por el instinto de conservación de la especie, intentan agarrarlos. Algunos lo consiguen y los llevan montados en sus espaldas o llevándolos como bultos; bultos de forma irregular y que tiran manotazos. Otros permanecen al lado de los sujetos intoxicados, que dan vueltas en el piso al estilo “Curly”, hasta que el estado normal vuelve lentamente. Es probable que luego, en casa, sigan diciendo “Ooooohhhh” y riendo en forma irritante, o intenten volver al estado de consciencia dando vueltas sobre su propio eje, hasta que los padres toman medidas disciplinarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FASE 10: Pasada la euforia, el sujeto queda agotado, en estado de semi-letargo, viendo “El Laboratorio de Dexter” con expresión estupefacta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia no parece haber tenido consecuencias neurológicas permanentes sobre los sujetos, pero eso sólo podrá determinarse con un seguimiento año a año, aunque por lo general luego de los doce años de edad, básicamente por un tema de diseño industrial, los consumidores de esta actividad se ven obligados a abandonarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Podeti&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116801413895502?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116801413895502/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116801413895502' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116801413895502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116801413895502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/expertos-determinan-que-las-calesitas.html' title='¡EXPERTOS DETERMINAN QUE LAS CALESITAS MANUALES PARA NIÑOS PROVOCARÍAN TRASTORNOS MENTALES PASAJEROS, COMO TODO!'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116793495906547</id><published>2006-10-18T12:37:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:38:55.016+02:00</updated><title type='text'>68: Modelo para armar</title><content type='html'>&lt;em&gt;¿Cuáles fueron, al cabo, sus consecuencias inesperadas y perdurables? En Francia, un Partido Socialista renovado surgió del movimiento de Mayo. En Checoslovaquia, la Primavera de Praga acabó por ganar la batalla, al derrumbarse el imperio soviético. Y en México no es comprensible la historia del país del ’68 para acá sin la historia del país antes de y durante el ’68.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pirro, rey de Epiro en Grecia, invadió Italia en 280 antes de Cristo y derrotó a los romanos en Heraclea. Pero sus pérdidas fueron tan grandes que tras ganar la batalla exclamó: “Una victoria más como ésta y estoy perdido”. De allí el término “victoria pírrica”, que empleamos para denotar un triunfo tan costoso que en verdad constituye una derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He pensado en el antiguo rey Pirro estos días para preguntarme si las derrotas aparentes de los movimientos estudiantiles en 1968 y, ese mismo año, del “socialismo con rostro humano” en Checoslovaquia, no fueron en realidad fracasos pírricos, es decir, derrotas aparentes cuyos frutos sólo pudieron apreciarse a largo plazo: derrotas pírricas, victorias aplazadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ’68, por principio de cuentas, es uno de esos años-constelación en los que sin razón inmediatamente explicable coinciden hechos, movimientos y personalidades inesperadas y separadas en el espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos conocemos, por ejemplo, las razones profundas de los movimientos de independencia en las colonias españolas de América. La formación de elites criollas postergadas por la soberbia de la corona española. La ciega explotación de las economías coloniales a favor de la metrópoli. La expulsión de los jesuitas. La influencia de las revoluciones en Norteamérica y Francia. Todo ello explica las revoluciones hispanoamericanas, pero no da cuenta de la asombrosa simultaneidad de los movimientos iniciados en un mismo año, de Buenos Aires a Caracas, y a veces en un mismo mes, de México a Santiago de Chile, en 1810.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra fecha de coincidencias pasmosas es 1848, cuando las revoluciones nacionalistas europeas se extendieron de París a Viena y de Milán a Budapest. Marx explicó el ’48 europeo como el momento de la ruptura entre la burguesía y el proletariado que, unidos, habían llevado a cabo la Revolución Francesa de 1789. Fin de una ilusión de progreso compartido, inicio de la lucha de clases moderna pero, a un tiempo, contradicción y afirmación de las tesis internacionalistas de Marx y de la voluntad nacionalista de Manzini en Italia, de Kossuth en Hungría, de Lasalle en Alemania.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La coincidencia en los inicios no aseguró de manera alguna la coincidencia de los resultados. La aparente victoria de las revoluciones de independencia de Hispanoamérica no condujo a la libertad ni a la prosperidad esperadas. Entre la anarquía y la tiranía, de México a la Argentina tardamos largo rato en darle sentido y contenido a la gesta de 1810. Aún hoy, no terminamos de cumplir las promesas del Congreso de Apatzingán o del Cabildo Abierto de Buenos Aires. También es cierto, como dijo Bolívar con irritación, que no se nos podía exigir a los hispanoamericanos hacer en diez años lo que a los europeos les costó un milenio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las revoluciones de 1848 en Europa acabaron por fortalecer, inmediatamente, a las monarquías, pero abrieron, a la larga, caminos inéditos para la legislación social, la democracia política y, desde luego, para la unidad nacional aplazada en Alemania e Italia. En cambio, la pugna entre nacionalismo e internacionalismo no se resolvió en 1848, ni durante la guerra de 1914, ni en el seno de los movimientos extremos, el fascismo germano-italiano y el comunismo soviético-stalinista. El triunfo de éste, al lado de las democracias occidentales, en 1945, tampoco solventó los dilemas planteados por 1848, dividiendo al mundo, horizontalmente, entre el bloque capitalista occidental y el bloque comunista oriental, y verticalmente, entre naciones desarrolladas y naciones en desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ’68 en París, Praga y México no es, por todo ello, ajeno a una historia inconclusa. En Francia, la juventud parisina representó la insatisfacción con el orden conservador, capitalista y consumidor que había olvidado la promesa humanista de la lucha contra el fascismo y del pensamiento radical de Sartre en un extremo, de Camus en el otro y, en el centro de un renacimiento religioso, de Mauriac, Bernanos y Emmanuel Mounier. Pero en el corazón mismo del Mayo parisino había, a la vez, una fiesta y una demanda. Marx y Rimbaud, la imaginación al poder, prohibido prohibir, eran palabras de fiesta, pero también de crítica a la autosatisfacción del orden establecido y de afirmación radical, es decir, de retorno a las raíces de la promesa social, cultural y humana de una modernidad pervertida, por no decir enajenada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera paralela a la crítica francesa del mundo capitalista, la juventud de los países de la órbita soviética, primero en Budapest y finalmente en Poznan, encarnaron la crítica al orden impuesto por el Kremlin. El punto culminante ocurrió en Praga porque el “socialismo con rostro humano” propuesto por Dubcek era un intento de conciliación entre las razones estratégicas del imperio soviético y las razones humanas de los ciudadanos capturados dentro del Pacto de Varsovia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La burocracia comunista, nos explicó el gran escritor húngaro Jorge Konrad, no había logrado aplastar a la sociedad civil. De múltiples maneras, la volvió resistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Primavera de Praga no combatía el sistema comunista. Lo humanizaba, lo democratizaba y lo socializaba. Todo ello, capítulo por capítulo y en su conjunto, era anatema para los gobernantes del Kremlin, empeñados, simultáneamente, en mantener los dogmas del totalitarismo stalinista y la unidad, bajo la dirección de Moscú, de los países satélites del Pacto de Varsovia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento del ’68 mexicano, en cambio, no iba dirigido, sino de la manera más implícita, contra la potencia hegemónica y vecina, los Estados Unidos de América. Demanda democrática, como la describió Octavio Paz, o demanda revolucionaria, como la describe Joel Ortega, el movimiento mexicano proviene de una matriz más nacional que internacional. Representa una ruptura flagrante entre la legitimidad revolucionaria reclamada como fundamento por todos los gobiernos a partir de Carranza, y la evidencia contrarrevolucionaria de las prácticas represivas, antidemocráticas y antipopulares cada vez más acentuadas de los gobiernos “emanados de la revolución”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lázaro Cárdenas salvó la legitimidad revolucionaria, seriamente dañada por el maximato callista, y les permitió a los gobiernos subsiguientes, de Avila Camacho a Ruiz Cortines, esgrimirla a partir de una ecuación de desarrollo con estabilidad. Las cifras económicas comprobaban lo primero. Las sucesiones políticas sin traumas sudamericanos, lo segundo. Pero el hecho era que los aplazamientos, los disfraces retóricos y a veces la brutalidad represiva habían creado un cisma cada vez mayor entre el efectivo desarrollo social, cultural y económico del país, y formas políticas vistas cada vez con más recelo por su incapacidad, precisamente, de dar cabida a la renovada realidad cultural, social y económica del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de Adolfo López Mateos, en su enfrentamiento con el sindicalismo independiente y el agrarismo recalcitrante –Othón Salazar, Demetrio Vallejo, Rubén Jaramillo–, dio muestras de una incapacidad para negociar la nueva realidad, que se convirtió en santo y seña del régimen de Gustavo Díaz Ordaz. Divorciado, por cuestión de principio político –orden y autoritarismo– y de principio psicológico –paranoia frente al espejo–, del movimiento real de la sociedad y sus reclamos, el gobierno de Díaz Ordaz fue, simplemente, fiel a sus propias justificaciones: mantener, a cualquier precio, el sistema imperante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el Mayo parisino, como la Primavera de Praga, el ’68 mexicano fue, al cabo, derrotado. En Francia, el Partido Comunista y su central obrera, la CGT, les cerraron las puertas a los estudiantes y los entregaron, inermes, al poder político del presidente De Gaulle, hábilmente asistido por su ministro de Educación, Edgar Faure, quien con malicia maquiavélica les concedió a los estudiantes cursos y facultades fantasiosos sobre el Tercer Mundo, la negritud y el teatro del absurdo, mientras aseguraba que las clases dirigentes se siguiesen formando para gobernar, como siempre, en las escuelas de la elite: la Normal Superior y la Nacional de Administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Praga, fueron los tanques soviéticos los que aplastaron la reforma socialista. El régimen pelele de Husák restableció el orden totalitario, los líderes políticos e intelectuales del movimiento fueron humillados, encarcelados o exiliados y Checoslovaquia regresó a la paz de los sepulcros soviéticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México, en fin, la respuesta brutal de la Plaza de las Tres Culturas desbandó y aplastó el movimiento estudiantil, asegurando la paz olímpica y la hegemonía priísta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si éstas fueron las consecuencias visibles, inmediatas, de esos tres movimientos del ’68, ¿cuáles fueron, al cabo, sus consecuencias inesperadas y perdurables?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Francia, un Partido Socialista renovado surgió del movimiento de Mayo. El Partido Socialista minoritario y dañado de Guy Mollet, desprestigiado por las aventuras imperialistas en Indochina y Suez, surgió fortalecido del ’68. La marcha de Charlety, encabezada por François Mitterrand, fue el inicio de una marcha del Partido Socialista renovado hacia el poder, poder de renovación que demostró en 1997 Lionel Jospin al ganar la posición de jefe de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Checoslovaquia, la Primavera de Praga acabó por ganar la batalla, más allá de sus propios designios originales, al derrumbarse el imperio soviético y ganar la Presidencia de la República uno de los líderes de la disidencia del ’68, el escritor Václav Havel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en México, en fin, no es comprensible la historia del país del ’68 para acá sin la historia del país antes de y durante el ’68. La liberación de los presos políticos, el regreso de Heberto Castillo y Demetrio Vallejo a la palestra pública, la derogación del delito de disolución social, pero también las guerrillas sacrificiales durante la presidencia de Luis Echeverría no son inteligibles sin el ’68, como no lo son las reformas políticas que animó Jesús Reyes Heroles durante el gobierno de José López Portillo y los subsecuentes avances en materia democrática que, pese a los vaivenes del modelo económico, los infames asesinatos políticos y las insurrecciones armadas, se han venido consolidando en el país a partir de 1968.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se hubiese renovado el socialismo y desprestigiado el comunismo en Francia con o sin los eventos del Mayo parisino del ’68?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se habrían derrumbado el poder soviético y la satelización de la Europa central con o sin la Primavera de Praga del ’68?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hubiese transitado México del sistema autoritario monopartidista a un sistema democrático pluralista sin el sacrificio terrible del ’68 en Tlatelolco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es imposible saberlo. Quizás sin Mayo en París, sin Primavera en Praga y sin Tlatelolco en México, las nuevas sendas de la democracia y la crítica social se hubiesen, de todos modos, abierto paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho es que se abrieron paso con Mayo, la Primavera y Tlatelolco, y que, a partir de ello, nos corresponde hoy aplicar la sabia recomendación de Paul Ricoeur: “Distingamos los hechos de las palabras, pero reconozcamos que no hay historia explicable sin la unión del decir y el hacer”. La verdad y la historia, advierte el pensador francés, se reúnen cuando la palabra reflexiona eficazmente y la acción tiene lugar reflexivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Carlos Fuentes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116793495906547?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116793495906547/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116793495906547' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116793495906547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116793495906547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/68-modelo-para-armar.html' title='68: Modelo para armar'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116116781313871943</id><published>2006-10-18T12:35:00.000+02:00</published><updated>2006-10-18T12:36:53.746+02:00</updated><title type='text'>El explorador del ser</title><content type='html'>¿Cómo habitamos el mundo? ¿Cuál es "el lugar del hombre"? En una exploración que conjuga sin cesar el concepto y la anécdota, la observación del mundo y la movilización de la filosofía, el alemán Peter Sloterdijk anticipa una nueva era en que lo liviano se impondrá sobre lo pesado, lo frívolo sobre lo serio, el confort de la protección sobre el principio de realidad. Se trata, asegura, del fin de la necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Sloterdijk, un escándalo lo llevó a la fama. En Normas para el parque humano. Una respuesta a la Carta sobre el humanismo de Heidegger (1999), señaló "el fin del humanismo docto" y se preguntó cómo podría evolucionar una humanidad "corregida" por la biotecnología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La "generación de la memoria", con Jürgen Habermas a la cabeza, se entregó a una confusión (¿interesada?) entre describir y prescribir, observar y aprobar, y lo acusó de jugar con los peores fantasmas del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, hoy, Sloterdijk es tenido por una de las mentes más fecundas de la filosofía alemana actual y aun de la europea. La literatura, la filosofía, la arquitectura, el cine, la televisión, las ciencias, en suma, todas las invenciones humanas interesan a este "explorador del ser" que pretende echar los cimientos de un nuevo humanismo. Rector de la Academia de Bellas Artes de Karlsruhe, donde enseña filosofía y estética, Sloterdijk también conduce, una vez al mes, un programa televisivo sobre filosofía. Es además uno de los críticos más mordaces de este fascismo del entretenimiento que ha sustituido el circo romano por el catódico. Y goza ávidamente de los placeres de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espumas, cuya edición francesa salió este año, es el último volumen de su trilogía Esferas. ¿Podría explicar rápidamente el plan de esta trilogía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Para comprender mi punto de partida, hay que remitirse a la gran fórmula que utilizó Martin Heidegger para caracterizar la situación ontológica del hombre: el "ser en el mundo". ¿A qué se refiere? Al éxtasis profundo, aquel en que residen todos los secretos de la metafísica. En su famosa conferencia de 1929-1930, Heidegger habla del tedio y, so capa de una breve historia de la naturaleza, hace un análisis apasionante de la diferencia entre las piedras, los animales y los seres humanos. Las piedras son notables porque Heidegger las considera seres privados de apertura [al exterior]. Una piedra jamás tiene vecinos. Puede estar junto a otras piedras, pero el hecho ontológico que llamamos "vecindad" no existe. La piedra carece de aparatos sensoriales: no tiene nervios, ojos, piel, orejas. Tampoco respira. Esta ausencia de vulnerabilidad, de pasaje hacia el otro, encarna, por así decir, el ideal ontológico. Si Dios fuera sustancia, esta sustancia debería parecerse a una roca magnífica, absoluta, inmutable y apática. Pero los animales y, más aún, los seres humanos tienen la desdicha de hallarse inmersos en un medio. Entramos en la realidad del metabolismo, del intercambio, del sufrimiento y de la alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De hecho, usted sigue luchando con la metafísica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es una batalla, o una segunda batalla, que es preciso librar hoy, como ayer, para recuperar los legados de la metafísica. Durante los siglos XIX y XX, la filosofía fue un esfuerzo por interpretar el testamento de una metafísica difunta. Nos reunimos todos para asistir a la apertura del testamento. Y entre los convocados para interpretarlo, Heidegger fue una de las voces más importantes. Como también Jacques Derrida... Pero Heidegger se detiene demasiado pronto, cuando afirma que el hombre habita en el mundo o en la casa del ser, que es el lenguaje. Yo querría precisar que "ser en el mundo" debería traducirse "ser en las esferas" porque uno nunca está inmediatamente en el todo o, digamos, en un todo acondicionado. El hombre siempre es un arquitecto de interiores; por lo tanto, se construye esferas. Las esferas son realidades trascendentes que dan a la nada, por cuanto es imposible morar directamente en la nada. O bien, para vivir en ella, siempre hace falta una versión esquemática, por así decir, de una casa habitable, aunque sea una caja de cartón desechada por los obreros de una fábrica. No estamos condenados a ser libres; por el contrario, estamos condenados a habitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El modelo de la esfera es la isla. La realidad humana se construye por separación: es lo que usted llama "la isla antropógena".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una isla es una isla porque está aislada y la realidad humana es el resultado de una gran operación de aislamiento. El proceso conducente a la realidad humana es la autorreclusión de un grupo humano; ella transforma a los habitantes del grupo del mismo modo que transforma a los monos en hombres. Este proceso comienza con un uso perverso y peculiar de la pata del mono, que se metamorfosea en mano humana: nosotros tocamos de un modo diferente, como lo demuestra Sartre en los maravillosos capítulos de El ser y la nada sobre el gesto de la caricia. La caricia es exactamente el gesto que demuestra que la mano humana se ha vuelto extática. Ya no se contenta con el simple gesto de "asir". Es un toque desenvuelto, interesado, ¡pero libre!. La mano se convierte en una antena del ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Después de la mano, está la oreja...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todavía no es el lenguaje, pero nos encerramos dentro de una campana sonora específicamente humana: devenimos miembros de una secta acústica. Vivimos en nuestro ruido y, desde siempre, el ruido común ha sido la realidad constitutiva del grupo humano. Hoy, por primera vez en la historia, los humanos estamos rodeados de aislantes acústicos. En otras palabras, el habitante de cada departamento decide qué oirá o escuchará. Es una de las grandes realidades de nuestra época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Salvo los días de los grandes festivales al aire libre, como el Desfile Tecno en Berlín o la Fiesta de la Música en París, en que el habitante ya no puede decidir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En ese momento, decide sumergirse en el ruido de un grupo ocasional. Por la mañana, hasta quienes habrán de participar se levantan dentro de un departamento, donde están solos y, al principio, reina el silencio matinal. Y su gesto constitutivo, en su ciclo de vida cotidiana, consiste en elegir una música o una frecuencia de radio que le permita romper el silencio nocturno. Por primera vez, existe una especie de desayuno acústico. Los mediólogos del siglo XX, como Marshall McLuhan y Régis Debray, ya han hecho aportes notables a la comprensión de las dos dimensiones de la realidad insular que hemos mencionado. Otra dimensión de la isla del hombre, poco explorada, es la que he dado en llamar "uterotopos". Debemos comprender que los seres humanos estamos condenados a una práctica metafórica: la necesidad de repetir la situación intrauterina fuera del útero. El hombre siempre depende de un espacio protector para realizar su naturaleza humana; por consiguiente, el medio uterino pasa a ser el símbolo de la actividad mundial. Siempre vivimos en un espacio beneficiado por un exceso de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero, entonces, la relación madre-hijo ¿no es un modelo de la civilización, más que su metáfora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y, más que un modelo, es una matriz... En el psicoanálisis, hay una expresión muy útil: la "escena primordial". Es una situación que tiende a repetirse y convertirse en el modelo de todas las situaciones. Pero, a mi entender, su objeto no es la relación triangular con el padre y la situación supuestamente traumática (edípica) de quien presencia la relación íntima de sus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Para usted, la escena primordial es la competencia por lo que usted llama "el mimo", que es el meollo del proceso de hominización. Un término polisémico, tanto en francés, en alemán y en otros idiomas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Paralelamente a su primera acepción, gâterie o Verwöhnung también significan "malacostumbramiento", sobre todo aquel que radica en la voluntad de hacer que la vida nos resulte fácil. Queremos llevar una vida fácil. Tal es el sentido del éxodo antropológico común, que es lo contrario del éxodo judío. Este representa una paradoja porque prefiere la incomodidad a la comodidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Entonces la humanidad se define por el hecho de que somos niños mimados o aspiramos a serlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es absolutamente obvio que el lugar que habitamos debe ser una incubadora que nos estabilice en nuestra inmadurez. La posibilidad de exteriorizar la seguridad produce de inmediato una tendencia al lujo. Y el núcleo del lujo siempre es el infantilismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta definición de la humanidad por el "uterotopos" confiere a la mujer un rol muy específico en su desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Absolutamente. El libro básico de todos nuestros conocimientos biológicos debería titularse El origen de la mujer y no El origen del hombre porque la mujer no sólo es un sexo: es una situación. Así pues, ontológicamente, es más rica que el hombre. Sin duda, el varón ha intentado apropiarse de la riqueza femenina. Pero la mujer no se ha apropiado de nada. Ella encarna el ser en tanto situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Los senos desempeñan un papel particular? Con todo, el primer mimo es el amamantamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por supuesto. Aunque desde que las madres se contaminaron, medio litro de leche biológica es un lujo inaccesible hasta para los multimillonarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las relaciones afectivas y, luego, sexuales, ¿se ajustan a este modelo del mimo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hasta cierto punto sí, porque el matrimonio es un esfuerzo por crear un espacio cómodo superior al que ofrece el medio ambiente. O bien, se convierte en una simple relación legal. Una de las grandes decepciones del ser humano en la historia de la civilización es la decepción matrimonial. La promesa de mimos recíprocos que, a veces, llamamos felicidad resulta muy difícil de cumplir. Hay que recordarles constantemente sus verdaderos deberes a quienes firmaron ese contrato, o bien, hay que facilitarles el divorcio. Nuestra sociedad ha optado por la segunda posibilidad. Alienta la separación en la medida en que no haya la menor diferencia, en cuanto a felicidad, entre el espacio interior de la pareja y el espacio exterior. Si cada cónyuge no es más feliz con el otro que sin él, suponemos que hay razones suficientes para una separación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si el matrimonio es un compromiso de mimos recíprocos, el día en que usted tenga un hijo ya no mimará a su pareja, sino al niño...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es cierto. Los varones son los grandes perdedores en la historia de los mimos y esa es, probablemente, la gran causa de la decepción matrimonial por el lado masculino. Es una de las razones por las que han optado por huir hacia adelante, hacia el heroísmo. Hoy día, como ya no pueden huir hacia las acciones heroicas, la felicidad masculina consiste, más bien, en ser el tercero no excluido de lo que ocurre entre la madre, la esposa, y sus propios hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo que usted ha analizado como la democratización del lujo de dos siglos a esta parte se explica por el hecho de que el "mecenazgo", esa dádiva desinteresada asegurada por la madre, ha sido transferida a otras entidades que cumplen una función "alomaternal".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy, hasta el último sociólogo y el último psicoanalista admiten que ya no se puede concebir el Estado moderno conforme al modelo patriarcal. Todo el mundo ha comprendido que es preciso refundar la función del Estado dentro de la terminología de una maternización política abarcadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando llegó al poder en Francia, Jacques Chirac definió tres grandes causas nacionales: el cáncer, los accidentes de tránsito y los discapacitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ese es el Estado terapéutico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta función maternal no es asumida solamente por el Estado o por las mujeres. El rol del varón en este campo, ¿es una invención tardía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El padre siempre ha cumplido una función alomaternal. Pero durante la mayor parte de la evolución humana, dicha función consistió en crear, de ser posible, una envoltura de seguridad suplementaria en torno al espacio madre-hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy, con eso que llamamos "los nuevos padres", ¿puede decirse que el padre tiende a intervenir en la primera envoltura de seguridad que, antes, era asegurada exclusivamente por la madre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí. Habría que hablar de una uterización del hombre. Tal vez, eso sería una especie de felicidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En tales condiciones, ¿se puede hablar de un patriarcado en la historia, en el sentido de una dominación masculina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Solamente en un sentido legal muy reducido. En el plano psicodinámico, yo vacilaría, porque la mujer ha ejercido su poder en todas las épocas, a través del absolutismo de la relación primaria, el amor concedido o denegado. En este sentido, podemos hablar de un juicio final que no tiene lugar al final, sino al principio, en el momento en que la madre concede o no su amor. Ella ama o no ama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A lo largo de la historia, se han sacrificado generaciones enteras privándolas de los mimos. ¿Vivimos hoy en un período específico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Después del mimo constitutivo, sin el cual los niños no sobreviven más allá de su infancia, entramos en el reino de la verdad bíblica, es decir, de ese núcleo trágico que el psicoanálisis denominó "el principio de realidad". La aventura del siglo XX es, precisamente, haber puesto fin a ese reinado del principio de realidad, al menos para la mayoría de quienes habitan esta vasta esfera de comodidad, este palacio de cristal que llamamos Occidente. El tema de la reducción de las horas de trabajo, muy europeo, es significativo. El año tiene unas 8600 horas; los franceses trabajan 1500 y los alemanes 1650. Por consiguiente, disponen de una libertad desconocida desde la Edad de Piedra, en el sentido de que su vida no está estructurada por el trabajo. Después de ocho horas de sueño y siete de trabajo, les queda casi la mitad del día. Si tomamos en cuenta los 104 días de fin de semana y 30 de vacaciones, vemos que durante mucho más de la mitad de nuestra existencia ningún patrón puede decirnos qué tenemos que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Eso significa que prolongamos la infancia y, por ende, que estamos en vías de acabar con el universo bíblico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El universo bíblico conoció la adultez en su forma más severa. Fue en la época en que todavía no estábamos condenados a la libertad, sino sometidos a la ley del trabajo o, más bien, del trabajo duro y la lucha a muerte. Ahora, es el consumo a muerte. La crisis que padecemos tiene que ver con el hecho de que no hemos dominado la transición de la seriedad antigua a la frivolidad moderna. Por eso tenemos la impresión de asistir a un embrutecimiento sin precedente. Estamos convencidos de que la humanidad jamás ha sido tan bestial. Es un sentimiento casi omnipresente entre los eruditos y los intelectuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y nos acostumbraremos a eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Desde luego! Ese sentimiento indica, simplemente, que el reino de la necesidad ha llegado a su fin. Todos somos huérfanos de la necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nuestro mundo, que todavía conserva un vestigio de adultez, ¿dará lugar a la "isla de los niños"?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Después de la fiesta del infantilismo desenfrenado, en cierto modo esperamos que regresen los adultos. Pero otro tipo de adultos, instruidos por el elemento de sabiduría que se esconde en el comportamiento de los niños felices y terribles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Elisabeth Lévy Karlsruhe&lt;/strong&gt;, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© Le Figaro Magazine y LA NACION&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116116781313871943?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116116781313871943/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116116781313871943' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116781313871943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116116781313871943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/el-explorador-del-ser.html' title='El explorador del ser'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109417484937219</id><published>2006-10-17T16:08:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T16:09:34.980+02:00</updated><title type='text'>Traducciones sin original</title><content type='html'>Una tarde, Falin le dijo a la joven que debía viajar de urgencia a Chicago y le pidió que se llevara las versiones en inglés del puñado de poemas en el que habían trabajado, para copiarlos a máquina. El se quedó con los originales en ruso. Al día siguiente, en clase, ella supo que Falin había muerto en un accidente.&lt;br /&gt;En 1961 un poeta ruso llamado Innokenti Issayevich Falin logró exiliarse en Occidente. Con bombos y platillos, una universidad del Medio Oeste norteamericano le ofreció el puesto de escritor residente: las revistas Look y Life dieron cuenta de su llegada y su nueva vida en el campus, como si se tratara de un Nureyev de la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Nureyev, Falin había llegado a Occidente apenas con lo puesto. Para la prensa, era “el poeta que no pudo llevarse sus poemas”: sus libros estaban prohibidos en la Unión Soviética y no había traducción de ellos en ningún idioma occidental. Ninguno de los alumnos de sus clases sabía qué clase de poeta era Falin. Ni él mismo parecía especialmente interesado en revelar ese enigma. Dedicaba sus desvelos a aprender lentamente inglés y gran parte de ese aprendizaje tenía lugar en sus clases, en las cuales hacía recitar a los alumnos poemas famosos (desde Shakespeare hasta Emily Dickinson y T. S. Eliot), cuyo significado hacía comprender a la clase al mismo tiempo que él iba develándolo en ese idioma nuevo para él. En su tosca lengua de adopción, Falin hizo saber a sus alumnos que ése era el único modo en que sobrevivía la poesía: en la memoria de las personas. El mismo era un ejemplo viviente: su obra sólo existía en el otro extremo del mundo, entre aquellos que supieron memorizar los poemas de sus libros antes de que esos libros fueran retirados de circulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las alumnas de la clase de Falin, llamada Kit Malone, estaba tomando un curso de ruso en la universidad. En aquellos años álgidos de Guerra Fría, la CIA reclutaba de esos cursos a sus huestes, pero el interés excluyente de Kit Malone era la poesía. Cuando Falin se enteró de esos conocimientos rudimentarios de ruso de su alumna, le ofreció un inesperado acceso al mundo poético: su inglés era insuficiente para traducir él mismo los nuevos poemas que había realizado desde su llegada a América, pero con Malone como asistente-amanuense podían realizar juntos la ímproba tarea, en una suerte de inversión del procedimiento que realizaban en clase. Reforzando con su restringido inglés la limitada comprensión en ruso de Malone, Falin la familiarizaba lentamente con cada uno de los versos e imágenes de sus poemas manuscritos, y así iba surgiendo, casi palabra por palabra, la versión traducida. El necesitaba más del inglés que del ruso de ella: la joven debía ser la médium a través de la cual llegara al inglés aquello que no podía traducirse, pero sí transmitirse, si es que Falin lograba pulsar a la joven como se obtiene música de un instrumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así trabajaron poeta y alumna a lo largo de un verano, en informal clandestinidad, ya que la universidad era especialmente estricta en las relaciones entre alumnas y profesores, para no mencionar la vigilancia que sufría Falin de las autoridades. Entonces estalló la crisis de los misiles entre Estados Unidos, Cuba y la Unión Soviética, y la urgencia de aquel trabajo secreto se duplicó: el mundo podía volar por los aires en cualquier momento, Falin parecía más urgido y desesperado cada jornada y los obstáculos que debía sortear Malone para verlo eran cada vez mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde Falin le dijo a la joven que debía viajar de urgencia a Chicago y le pidió que se llevara las versiones en inglés del puñado de poemas en el que habían trabajado, para copiarlos a máquina. El se quedó con los originales en ruso. Al día siguiente, en clase, Malone supo que Falin había sufrido un accidente: su coche había caído desde un puente y se lo daba por muerto aunque no se había encontrado el cadáver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pulseada entre Kennedy, Fidel y Kruschev era seguida minuto a minuto por el mundo entero; nadie tenía tiempo ni interés en el destino de un poeta. Y Malone no podía intentar nada sin revelar la naturaleza de su relación prohibida con Falin. Cuando se acercó hasta la casa de él, se topó con agentes del gobierno, que la sometieron a un interrogatorio sin contemplaciones. El acoso continuó al día siguiente, cuando Malone fue convocada a la rectoría de la universidad y debió enfrentar no sólo a la decana sino a aquellos agentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kit Malone logró ocultar su relación con Falin y, aprovechando el revuelo político, abandonó la universidad, se mudó al otro extremo del país y luego abandonó los Estados Unidos; necesitó casi diez años para recuperarse. Entonces publicó su primer libro de poemas. A ese libro inicial le siguieron otros, menos vacilantes. Su obra fue ganándose lentamente el respeto de los lectores y de la crítica. Pero al hablar de ella, pocos reparaban en aquel primer libro, especialmente en una sección titulada “Traducciones sin original”: los quince poemas de Falin, que ella no tenía manera de demostrar que eran de Falin, pero que consideraba imperativo poner en circulación, para que llegaran a quien debieran llegar, incluso de esa cuestionable manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Kit Malone nunca le gustó hablar de su obra y eran contados los reportajes que concedía, pero a comienzos de los años ochenta reveló finalmente de qué se trataban esas “traducciones sin original”. Poco después recibió la primera carta de la Unión Soviética, preguntando tímidamente por Falin, por lo que ella pudiera contarles de Falin. Malone contestó, pero nunca supo si su carta había llegado a destino. Pasó la Perestroika y la caída del Muro de Berlín, la Unión Soviética se disolvió y de la caótica Nueva Rusia le llegó en 1993 una invitación a San Petersburgo para asistir a la “Celebración del 75º aniversario del nacimiento de I. I. Falin, y de su vida y de su poesía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kit Malone viajó por sus medios hasta Petersburgo, fue recibida por un grupo de ancianos tan excéntricos como fogosos. Le contaron que se proponían publicar las obras completas de Falin, tramitar ante las autoridades para que se le devolviera la ciudadanía y quizás hasta levantarle un pequeño monumento, si tan sólo lograban averiguar cuál había sido su ciudad natal, ya que era imposible que sus restos volvieran a la madre Rusia. Sentada a una mesa del fondo de un restaurante de Petersburgo junto a esa insólita corte de acólitos que había conservado viva la poesía de Falin durante todos esos años transmitiéndola en forma oral o en clandestinos samizdats, Kit Malone les confirmó lo que ya sospechaban: que no había manera de recuperar los originales rusos de aquellos poemas. Y les pidió perdón por haber publicado esas traducciones sin original. Les dijo que había sido una tontería, que había tenido miedo, que no tenía con quién hablar, que no sabía qué hacer hasta que por fin se decidió por el mal menor, con la esperanza de poder transmitir al menos algo de aquella ceremonia secreta de la que había sido cándida partícipe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez Robert Frost dijo que poesía era aquello que se pierde en la traducción, a lo que J. F. Nims contestó: más se pierde si ni siquiera se traduce. Eso le transmitieron aquellos rusos a Kit Malone durante la conmovedora velada. “Spasiba”, le dijeron. “Gracias por haber venido de tan lejos.” Y le regalaron una matrioshka rusa que parecía contener todo el humor negro de Falin y de ellos, esa capacidad para sobreponerse que caracterizará siempre el alma rusa. El pequeño muñeco de madera pintada que le dieron no era, sin embargo, de una campesina en su ropa de fiesta, sino del mismísimo Gorbachev, dentro del cual estaba Brezhnev, dentro del cual estaba Kruschev, dentro del cual estaba Stalin, dentro del cual estaba Lenin, dentro del cual no había nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que decepcionaré a unos cuantos al decir que la historia de Falin y Kit Malone pertenece al reino de la ficción y fue narrada en la novela Traduciendo el cielo, de John Crowley. Pero ¿qué es esa decepción exactamente? Alguna vez le oí decir a Juan Sasturain que, si se hablaba de literatura de evasión, correspondía también hablar de literatura de invasión. La Guerra Fría, la lógica perversa, capciosa, filistea de la Guerra Fría, hizo realidad ese adagio acerca de que los paranoicos siempre tienen razón. Desde entonces, todo relato puede ser real (y de hecho lo es, o termina siéndolo, tarde o temprano, como supo ver Kafka primero que nadie). En palabras de John Berger: “Nunca más volverá a contarse una historia como si fuera la única”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se lo piensa un poco, Crowley, como Kit Malone, lo que ofrece es una traducción sin original. Pero es precisamente esa ausencia de original lo que hace reales (incluso doblemente) esos poemas. ¿Por qué entonces no aceptar que la misma operación pueda suceder con la historia de Kit y Falin? Lo único que puedo decir al respecto es que, al menos yo, desde que leí Traduciendo el cielo, cada referencia a Kennedy, Kruschev y la crisis de los misiles me hace pensar inmediatamente en Innokenti Falin y Kit Malone tratando de dar vida en inglés a esos poemas en ruso, y el mundo me parece menos incompleto sabiendo que ellos existieron, e hicieron eso, en aquella época tan aciaga como ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un poema de I. I. Falin&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En algunos mundos mi torturador es&lt;br /&gt;sólo un hombre como yo,&lt;br /&gt;y sus jefes también son hombres,&lt;br /&gt;y los jefes de sus jefes, hombres como yo,&lt;br /&gt;y el cabecilla un hombre que podría ser yo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llorad, niños. Madres, corred a esconderos.&lt;br /&gt;Vete, día. Ponte, sol; no nos contemples.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algunos mundos mi torturador es&lt;br /&gt;un ser distinto de mí,&lt;br /&gt;y su padre un ángel caído,&lt;br /&gt;cuyo padre es un dios desatento,&lt;br /&gt;cuyo padre es el abismo ante el que se inclina el líder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No veáis, niños. Madres, cegad sus ojos.&lt;br /&gt;Acumulaos, nubes. Cae, noche, y cúbrenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algunos mundos mi torturador es&lt;br /&gt;la lengua en mi propia boca.&lt;br /&gt;En algunos mundos es el hijo de mi cuerpo.&lt;br /&gt;Muere de vergüenza en algunos y yace sin enterrar.&lt;br /&gt;En algunos no muere nunca, sobrevive al sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todos los mundos y todos los soles&lt;br /&gt;están tan cerca de los demás, tan cerca&lt;br /&gt;que ni la cuchilla más sutil podría pasar entre ellos&lt;br /&gt;y los soñadores no pueden saber de cuál a cuál despiertan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces yo levanto la vista de tu carta en mis manos&lt;br /&gt;porque he oído un sonido en todos los mundos.&lt;br /&gt;En algunos es un tintineo de espuelas en la escalera,&lt;br /&gt;en algunos un cuervo que desgarra la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertad, niños. Madres, alzad los rostros.&lt;br /&gt;Apartaos, estrellas. Seca, sol, nuestras lágrimas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traduciendo el cielo fue publicado en castellano por Minotauro hace pocos meses y se consigue con facilidad en librerías argentinas. Me dicen mis amigos fanáticos de la ciencia ficción que los demás libros de John Crowley no tienen nada que ver con éste, salvo uno titulado Pequeño, grande, que es más bien inconseguible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Juan Forn  &lt;/strong&gt;Pagina12 / Buenos Aires / 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109417484937219?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109417484937219/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109417484937219' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109417484937219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109417484937219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/traducciones-sin-original.html' title='Traducciones sin original'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109397052307418</id><published>2006-10-17T16:04:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T16:06:10.766+02:00</updated><title type='text'>Tinta indeleble</title><content type='html'>“¡AaAaaaargggghhhh! ¡Dios, cómo odio que me tatúen!” El grito resuena en el estudio de tatuajes y todo el mundo suelta la carcajada, porque quien dice la frase tiene casi medio cuerpo cubierto de tinta y, además, es uno de los artistas del tatuaje del programa Miami Ink, que emite People &amp; Arts los lunes a la medianoche. El tipo se llama Ami James, tiene 33 años y el aspecto de un Vin Diesel sin los anabólicos, y es uno de los dueños del local ubicado en la Washington Avenue de South Beach. También es quien les pide a los asistentes de producción que vigilen que nadie se apoye en su rojísimo auto vintage, como para apoyar su papel de rudo en la semificción del reality show. Igual, por más que sea divertido cuando conversa, no es la clase de tipo al que te gustaría ver enojado. Pero todo cambia cuando toma la máquina tatuadora y, sin dibujo previo sobre la piel, deja marcado para siempre en su cliente un diseño elaboradísimo y único. Entonces a Ami le cambia la expresión y el televidente entiende que está frente a un auténtico artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la esquina del estudio de tatuajes Miami Ink hay un árbol arrancado de cuajo por Wilma y, dicen los locales, la actividad de la ciudad cayó mucho después del huracán. Salvo la de albañiles y carpinteros, por supuesto: para reparar un techo, se consigue turno para dentro de seis meses. Además, South Beach no es lo mismo en noviembre que en plena temporada de playa, aunque el tráfico atascado en Washington Avenue y la paralela Collins no lo delate demasiado. Sin embargo, cada vez más turistas preguntan por el sitio donde cuatro maestros de la dermografía y un aprendiz japonés muy gracioso le ponen color a la piel del barrio trendy de la ciudad que Babasónicos imaginó como parte de la geografía argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ami James fue quien reunió a sus amigos cuando decidió poner el estudio un local no más grande que el resto de los que pueblan Washington Avenue. Y fue casi al mismo tiempo que le propusieron hacer el programa de televisión. Ahora, mientras un maestro en la antigua técnica japonesa (con agujas montadas sobre una especie de palitos para el sushi) tatúa a Ami, Chris Garber es quien hace las preguntas para mantener el interés de los espectadores, aunque probablemente ya conozca las respuestas. Es que a este tipo que parece el hermano alto de Steve Buscemi se lo considera uno de los mejores tatuadores del mundo y por su estudio de Los Angeles han pasado la mayor parte de las estrellas de Hollywood.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde entran al lugar Chris Nuñez, de ascendencia cubana y copropietario de Miami Ink, y Darren Brass, quién tendrá la sorpresa de su vida: su padre viajó desde Connecticut y quiere que el muchacho con cara de bonachón le tatúe tres pingüinos. “No se imaginan lo que esto significa para mí”, dirá más tarde. “El está orgulloso de lo que hago y creo que si no existiera el programa, igual me habría pedido que lo tatúe. Por supuesto, cuando empecé no podía entender por qué quería dedicarme a algo así y me decía que no iba a poder ganar dinero con eso. Pero era parte de los prejuicios que existen con el tatuaje y afortunadamente él pudo ver que tengo éxito en lo que hago.” Si uno de cada siete adultos de los Estados Unidos está tatuado, ¿por qué don Brass senior no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nace una estrella&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante toda la grabación, el único que no se pierde detalle es Yoji Hamada, el aprendiz, que decidió hacerse tatuador porque el embarazo de su mujer lo convenció de que era muy tarde para convertirse en estrella de rock. “En el piloto hicimos que él tomara el rol del aprendiz, pero después de grabarlo él decidió que de verdad quería ser tatuador, porque no podía vivir sólo de las propinas”, explica Garber. “Y ahora es la estrella del programa, porque es un personaje.” Sucede que las cámaras de Miami Ink no se detienen sólo en cómo se desarrolla un diseño ni en el proceso de la dermografía sino que, también, explora en las historias de tatuados y tatuadores. De hecho, el interés mayor del programa está en esaespecie de psicoanálisis con agujas y tintas, y en lo que les pasa a los cuatro artistas y su aprendiz cuando salen del estudio. Es entonces cuando podemos ver al duro Ami haciéndole de baby sitter al bebé de su amigo Yoji, o a una chica que dejó las drogas y quiere hacerse un diseño hindú que tenía un amigo muerto de sobredosis. “Después de catorce años trabajando en tattoo shops, me siento como un barman que escucha todas las noches las historias más tristes y las más divertidas”, asegura Ami. Y Garber suelta la frase que provoca la carcajada de sus compañeros: “Igual, cuando hago tatuajes sin cámaras, las historias son mucho menos deprimentes que en el programa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuatro tatuadores dicen que la dermografía ha sido su principal interés durante toda su vida, que dibujan desde el jardín de infantes y que todos tuvieron su tiempo como aprendices. Un momento en el que la pasaron mucho peor que Yoji, aseguran, aunque uno ve al simpático japonés limpiar, preparar los instrumentos y hasta ir a buscar el café. Y cuando finalmente lo dejan hacer un tatuaje, lo cargan todo el tiempo. Es que si pasa esa prueba sin que le tiemblen las manos, el tipo tendrá futuro. “Yoji es un amigo, así que le tenemos un respeto diferente”, dice Ami. Y Garber apoya: “Es un estudiante que tiene cuatro maestros... ¡y no tiene que pagar!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Todos ustedes empezaron a dibujar de chicos. ¿Es un problema que Yoji haya decidido ser tatuador a los 32?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ami: –Hace tanto que trabaja en negocios de tatuajes que conoce bien el negocio y sabe diferenciar entre tatuajes buenos y malos, y qué debe hacerse o no. Evoluciona muy bien porque trabaja muy duro. Todos estamos esperando que esté listo para largarse a tatuar y a ganar su propio dinero. ¡Así nos sacamos un peso de encima!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yoji: –Sé que no es fácil porque soy un desastre (risas). Nunca en mi vida había dibujado, mi pasión era la música. Pero ahora lo hago todo el tiempo, porque sé que será mi trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tattoo you&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el padre y el hermano de Darren Brass entran a Miami Ink, el enviado del NO está justo detrás de uno de los camarógrafos, que hasta ese momento seguían la evolución de la rana con garras que adornará por siempre la pierna de Ami James. A un costado, Yoji prepara todo para que Garver y Nuñez le tatúen sendas lágrimas en los dedos índices al primer director del programa. “Esto va a dolerte mucho, dentro de un rato vas a estar lloriqueando como una perra”, lo alienta Garber. La excitación de estar en el piso mientras se graba el programa dura poco: hay que salir porque las cámaras cambiarán de posición. A la calle, donde el aroma del mar, que está a dos cuadras, convence a los turistas de que están en el lugar indicado. Pero también puede ser el sitio perfecto si uno quiere tatuarse: en la guía telefónica figuran casi cuarenta estudios. Y es en ciudades como Miami, Los Angeles y Nueva York está radicada la mayoría de los 30 mil artistas dermográficos de los Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces es tiempo de subir al control. O sea, un departamento de dos ambientes situado justo arriba del local, en el que se amontonan laptops, monitores, cables y cargadores de baterías. Martín, un asistente de producción argentino (aunque vive en Miami desde que tenía 7 años), es quien le dice al NO que en el programa trabajan unas cincuenta personas y que cada capítulo lleva una semana de grabación. Hace poco, el éxito de Miami Ink provocó –además de la aparición de un programa rival llamado Inkled– que los cuatro artistas se tomaran un descanso para desarrollar los diseños de las remeras que se venderán en los principales shoppings de Estados Unidos. Nadie quiere descuidar el negocio, por cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pertenecer al círculo de tatuadores grossos tiene sus privilegios, aunque los cuatro de Miami Ink digan que es un trabajo que se hace más por pasión que para hacerse rico. Por ejemplo, estos tipos han dejado su marca indeleble en la segunda capa de piel de los cantantes David Lee Roth yD’Angelo, el súper mago David Blaine, la top model Helena Christensen, y los actores Robert Downey Jr. y Jeaneane Garofalo. Y hay un detalle: todos los que salen tatuados en cámara pagan como un cliente cualquiera. Los precios, explican los cuatro, dependen del tamaño del tatuaje y del tiempo que llevará hacerlo. Uno básico cuesta entre 300 y 400 dólares, y un diseño complejo y grande (como el águila que Garver le tatuó en la espalda a un cliente) oscila entre los 1500 y los 2000. Pero, como buenos profesionales, tienen un consejo para aquellos que sólo quieren tatuarse porque está de moda: “No es una idea muy brillante, porque las modas cambian, pero los tatuajes permanecen”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un tutor para el tattoo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces uno piensa que conoce bien a alguien hasta que un buen día descubre que bajo la manga de la camisa escondía el logo de Pantera, y que se lo hizo antes de verlos en Ferro en el ‘95. Por eso, y como ahora a todos se les ocurre hacerse algo, vuelve el body piercing, los tatuajes y la posible regulación de la actividad, esa que hace más o menos dos meses ocupó primeras planas. Algunos los usan como una declaración de principios, de amor o de gustos. Y de gastos, porque los ta-tuajes van de 40 a 2000 pesos, según el gusto. Otros lo toman como recuerdo de impulsos espontáneos y de corto sentido. Tito se acaba de tatuar una frase de Bob Marley que incita a liberarse de la esclavitud mental. “Lo escucho desde chico, y la frase tiene que ver con que soy surfer y cuando estoy entre las olas me siento libre”, explica. Facundo, en cambio, decidió ayer hacerse una golondrina y hoy ya están trabajando en su brazo. Dice que tiene tres, y que nunca supo por qué se los hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tendencias, dicen, van cambiando. Sobre todo cuando la cantidad de consumidores aumenta tanto. “En cada temporada hace furor un diseño distinto. Hace ocho años eran todos delfines, después pegaron los tribales, y lo último son las estrellitas, sobre todo en las chicas”, detalla Mariano, dueño y fundador del famoso local American Tattoo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Galería Bond Street es uno de los reductos jóvenes más importantes de la ciudad de Buenos Aires. Ahí, entre tantos fetiches adolescentes, discos, sedas y remeras cool se erigen cerca de quince casas de tatuajes a las que acuden diariamente cientos de pibes –diría Santo Biasatti– dispuestos a dejar la billetera por hacerse uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué los tatuajes y body piercing son símbolo de juventud? Quizá volver a casa con un aro en la lengua sea uno de los actos más comunes de rebeldía que pueda cometer un adolescente. Bueno... tal vez ya no. Hace unos meses, y después de que se empezara a hacer en La Plata y en Mendoza, en la Legislatura porteña se hablaba de regular la actividad. La Asociación de Tatuadores y Afines de la República Argentina (Atara) y trabajadores independientes se plegaron al proyecto presentado por la legisladora Beatriz Baltroc, del Movimiento Autonomía Popular, que exige la realización de un curso de capacitación y el requerimiento de una licencia habilitante para tatuadores. Igualmente, hoy la discusión está frenada por el juicio político a Aníbal Ibarra, por las muertes de Cromañón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si se aprueba la ley, los padres van a tener que acompañar a sus hijos o autorizarlos por escrito junto a una fotocopia del DNI”, advierte Baltroc. Pero ley o no, muchos ya aplican la política de no trabajar con menores. Al menos eso dice el cartel de American Tattoo. “Nosotros pedimos que vengan con los viejos porque muchos tienen una mala imagen de nuestro trabajo. Después estarán de acuerdo o no con el tatuaje, pero al menos se quedan tranquilos en cuanto a la seguridad de sus hijos. Hoy, por ejemplo, vinieron dos chicas con una madre que vio cómo era todo, se tentó y se también se hizo algo”, apunta Mariano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué dicen los clientes? A algunos les parece bien, como a Omar, un chico de diecisiete años que acepta con gusto llevar a sus padres hasta donde lo tatúen. Diego, en cambio, no podría tener dibujada la cara de su madre en el pectoral derecho al mejor estilo Pipi Romagnoli, porque ella misma le habría negado la autorización aunque todo fuera seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué hay que tener dieciocho o más para hacerse un tatuaje? Mariano responde: “Muchos chicos se quieren tatuar los antebrazos o las manos, y hoy no les jode porque los mantienen los viejos, pero mañana pueden perderse un laburo por eso. Cuando tenés quince años no sabés qué querés de tu vida, entonces por ahí venís, te hacés algo que es definitivo, y quizás hoy te gustan los Ramones y mañana Horacio Guarany”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece, entonces, que si se quieren hacer las cosas bien, conviene consultar con los tutores antes de hacerse cualquier cosa, aunque sea pordiplomacia. Eso derribaría el primer intento de rebeldía. Ahora bien, ¿estas prácticas son aún ataques contra las convenciones sociales? Para Mariano ya no lo son. “Antes me tatuaba para ser diferente, ahora lo hago para pertenecer”, dice un tema de Social Distortion, su banda preferida, y él suscribe. Mira los motivos orientales que relucen en sus brazos y recuerda: “Antes te discriminaban, ahora todos tienen algo: un arito, un tatuaje. Es la influencia de la tele, y se da como en una banda de música, primero la siguen diez, después cien y después cien mil”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Roque Casciero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109397052307418?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109397052307418/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109397052307418' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109397052307418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109397052307418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/tinta-indeleble.html' title='Tinta indeleble'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109377669290570</id><published>2006-10-17T15:58:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T16:02:56.843+02:00</updated><title type='text'>Los Mondongo</title><content type='html'>El grupo Mondongo tuvo un sueño: retratar a Diego Maradona. Los motivó, tal vez, el pasado como jugador junior de Manuel Mendanha, o la devoción que rinde Agustina Picasso al “hombre redimido”, consciente de lo difícil que es dejar sus propios pequeños vicios. Ellos son artistas a seis manos, los mejor cotizados del momento: deslumbraron a los reyes de España con retratos hechos de espejitos de colores (y se rieron en privado); utilizaron, en vez de pintura, carne ahumada, golosinas, galletitas para tributar al pintor Lucien Freud, Amalita Fortabat o a Caperucita. Para el Diez imaginaron una única materialidad: ni hilos dorados de fantasía, ni brillo artificial. El fanatismo les dictaba oro. Oro auténtico en cadenas para componer la imagen del ídolo festejando en el Mundial ’86, sobre fondo de resina color petróleo que no eludiera el lado oscuro. Los Mondongo (Mendanha, Picasso y Juliana Laffitte) se convirtieron en artistas-fans, capturados por la devoción, acríticos, corridos de ese estado de semi cinismo que dedicaron a los Reyes o las mujeres de alta sociedad. Atribulados, en ese estado de gracia que los acerca a la masa, cercanos a los géneros del deslumbramiento (la oda, el panfleto) así recuerdan: ¿cómo lo hicieron?&lt;br /&gt;El oro no es trivial en esta historia: tardaron en conseguirlo, les complicó la búsqueda y los presupuestos, y cuando llegó les anuló los acostumbrados guiños, dobleces, asperezas.... Este es el minuto en que el artista sucumbe ante su propia emocionalidad, se enamora de una imagen y le quiere rendir culto. “Hace dos años empezamos a buscar el oro –recuerda Juliana Laffitte–. Pusimos las cadenas encima de cinco mil clavos, a cinco centímetros de la base sobre un fondo de resina negra, como petróleo, negra, negra...”. Confrontados ante el joyero, entrenados en el arte del regateo que los convierte en mucho más que artistas, desvelados por encontrar un precio baratísimo: así fue cuando eligieron ser obvios..., más que obvios. No había otro modo de pensar al ídolo: la linealidad, ¡el punch! ¿Las razones? Debería desprenderse inmediatamente la causalidad entre la carnalidad del pintor Lucien Freud y el uso de carne ahumada en su retrato, o entre el perfil del Papa y las hostias que lo dibujan sobre la madera. “A pesar de que nosotros tratamos de no cerrar las obras, de no decir que es por esto y esto, en los retratos tiene que ser directa la relación con los materiales. En otras series hay más puntas de donde agarrarlo y surgen otras lecturas”, confirma Manuel Mendanha. Oro, entonces, sólo oro.&lt;br /&gt;Juliana Laffitte: –Tenía que ser oro para El Diego (tal el título de su retrato, adquirido a 170 mil pesos por la firma Casinos Victoria) porque es el material más noble que existe. Diego está hecho de una materia que excede a la media. Yo no tenía una historia previa de fan pero siempre me despertó una fascinación, a partir de los cuentos de Manuel, que ha pasado tanto tiempo hablando de sus proezas.&lt;br /&gt;Manuel Mendanha: –Siempre lo admiré mucho, jugué al fútbol desde chico. Yo siempre quise jugar como él.&lt;br /&gt;Agustina Picasso: –Todo confluía para que el combo fuera óptimo: se lo dedicábamos, lo firmábamos con él y encima era a beneficio.&lt;br /&gt;–¿Pensaron en abaratarlo usando metal de fantasía?&lt;br /&gt;J.L.: –Fue una discusión dentro del taller: ¿qué hacíamos si finalmente no podíamos conseguir las cadenas de oro?; ¿era lo mismo si era de hilo dorado? Yo les decía que si no era de oro, era lo mismo que poner carne falsa en el retrato de Lucien Freud, el pintor de la carnalidad. O en el de Rembrandt. No se puede poner falsa carne y pintarla encima. No se puede emplear hilo de fantasía porque puede ser interpretado como que uno quiere hacerle denotar brillo, y nada más.&lt;br /&gt;A.P.: –Pero a mí no me importaba que el oro fuera trucho o no; lo importante era que brillara.&lt;br /&gt;Cada vez hacen menos retratos: de hecho a uno de los últimos que idearon (del galerista que los estafó, a base de mierda), lo vienen postergando, descartando... Lo que llegó es la serie de motivos del dólar en variaciones expuestas en la muestra Merca, que acaba de terminar en la galería Ruth Benzacar. “El personaje nos sirve para pensar una historia –explica Mendanha–; lo de Maradona fue medio extraño, porque últimamente estamos tratando de plasmar una narración.” Agustina Picasso recuerda que el personaje no le despertaba gran cosa, lo corría al territorio de minorías por fuera de la fascinación, hasta que la capturó el costado extrafutbolístico. “Después de la recuperación –admite la rubia fatale– me agarró el fanatismo. Me obsesionó esa capacidad de dar ejemplo, de dejar todo atrás y apostar a la vida estando al borde de la muerte.” Cholula como una del montón, colada en conversaciones privadas entre Maradona, Pablo Codevila y Adrián Suar (El Chueco, para Picasso), se inmiscuyó en la privacidad del astro durante la subasta. “Me tiraba muy buena onda –reconstruye–, hablaba del programa, pasaba al lado de Mike Tyson. Yo estaba como loca, me partía la cabeza. El tipo es un imán... Siempre fui escéptica, pero me tocó... Yo caigo tan fácilmente en la tentación y sin tener la presión de ese hombre... ¿El cómo hizo?”&lt;br /&gt;M.M.: –Para exaltarlo, la imagen que usamos es la foto de él levantando la copa en México ’86. Eso va acompañado del oro, inmerso en un petróleo negro que habla de otra realidad que lo vincula a lo oscuro.&lt;br /&gt;A.P.: –Su lado negro también es la parte que lo hace hermoso, la que lo hace brillar: hace al Dieguito, le permitió salvarse y salir adelante. Yo no sería el Diego ni por un día, no lo aguanto.&lt;br /&gt;–El Diego se convirtió en su obra mejor cotizada, tal vez ayudada por la tele...&lt;br /&gt;J.L.: –Un retrato de Diego es caro de por sí, y nosotros veníamos cotizando bien... Como espectadora, me di cuenta de que era muy vistoso, con mucha presencia en relación a los otros, con ese dorado tan llamativo. No me impresionó ninguna de las otras obras en especial; la idea no era que hubiera un diálogo sino que apenas compartieran la temática.&lt;br /&gt;M.M.: –Un retrato no es sólo una persona, habla de otras cosas: cuando hicimos a los reyes con espejitos de colores tiene implicancias mayores. Aquí también se puede bucear profundo.&lt;br /&gt;Con El Diego se siguen enfrentando a ese territorio tan insólito para un artista plástico: la masividad corrida de la escena de la galería o el museo, compatible con el brillo televisivo, logrando que el gerente de programación de un canal (Suar) y el ídolo deportivo se peleen por llevárselo. El límite para la producción a gran escala no es el trabajo por encargo: lo hicieron y con gusto. Pero sí se detienen un paso antes de la línea de montaje seriada: no respondieron ni a uno de los pedidos que llegaron de a decenas de parte de miembros de la producción de La noche del Diez para atesorar su copia del retrato caro. Tal vez ese límite tan liviano entre el arte y la industria (que les permite fantasear con tener su equipo de aprendices, reproduciendo como en una The Factory vernácula), y esa atracción por los ídolos populares, los acerque a la estética de Andy Warhol, al que toman como referente junto con Marta Minujín. Aunque haya límites precisos.&lt;br /&gt;“Warhol exaltaba la belleza y hacía seriaciones sobre los rostros –se diferencia Manuel Mendanha–, nosotros preferimos contar una historia, aunque el reflejo en la audiencia sea muy parecido.” Les gusta cargar las tintas sobre cómo se enfrentan a los circuitos clásicos del arte, “esa cagada” (en palabras de Agustina Picasso); subrayan su propio camino alternativo, deambulando por tres galerías (Braga Menéndez, Maman y Ruth Benzacar) en cuatro años, acusando públicamente de estafa a Daniel Maman violando el principio de la convivencia armónica (¿o hipócrita?) entre artista y galerista, y hasta defendiendo la exhibición de arte como fondito para una segunda actividad tan poco jerarquizada como puede ser apostar en la ruleta de Casinos Victoria.&lt;br /&gt;J.L.: –Está bueno que nos pueda ver mucha gente.&lt;br /&gt;A.P.: –Que no estén condicionados como cuando van a ver arte al museo. Declamarán el mismo amor por el oro, la piedra pirita (que dedicarán a Alan Faena, ver aparte) o la carne ahumada, el jamón y hasta la mierda... llegado el caso. “Después de dos horas de trabajar con carnes ahumadas, parece que te comiste una vaca entera”, se queja Mendanha. “Tenemos hasta una serie pensada con mierda, y no podemos decir a quién haríamos (trascendió que proyectaban retratar al galerista Daniel Maman). Pero se trabó porque no nos dieron el espacio”, sigue Laffitte. Su manual indica también que a un ídolo popular nunca se le dice que no, y por eso sueñan con un retrato colectivo de la familia Maradona a pleno, con Claudia a la cabeza.&lt;br /&gt;Los guía la escuela Minujín de trabajo con materia comible o de descarte, el cholulismo culto de Warhol, la carnalidad palpable de la obra de Lucien Freud.... Les es indiferente la definición que les carga ser un producto de diseño, la justificación de que su boom es apenas el dictado de una moda. La provocación se expresa en ese tonito socarrón que sólo pierden al hablar de Maradona (¡como la media!) y vuelven a ganar cuando describen su último gran proyecto, el megarretrato de Faena para presidir su nueva torre, hecho de pirita, el oro de los pobres. “Atrae los bienes materiales –justifica la Picasso–. Es adecuada para él, ¡y tiene un brillo!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La ficha:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se bautizaron a sí mismos como los Mondongo en el 2000, cuando expusieron en el Centro Cultural Recoleta sus doce máscaras de yeso con rostros de figuras pop bajo la consigna: ¿Son caretas? En el 2002 sorprendieron al ambiente de la crítica de arte con sus retratos de Amalita Fortabat y Federico Klemm a base de golosinas. Luego llegó el pedido de los reyes de España y la internacionalización: hicieron el retrato de la familia real con espejitos de colores, con guiño incluido a su público local. En su extenso catálogo de personajes de la cultura popular hechos con materiales no convencionales están Caperucita y el Lobo en plastilina, imágenes porno bajadas de Internet en galletitas de chocolate y la Casa Blanca en trucha y jamón ahumado que sólo se consiguen en la Patagonia. Se jactan de un camino alternativo habiendo rotado por tres galerías en cuatro años (Maman, Braga Menéndez y Ruth Benzacar); defienden la necesidad de que el artista esté bien cotizado (ellos de verdad lo están), denuncian frecuentes estafas de los galeristas, se incorporan al mercado atrayendo el pedido de la señora paqueta o del nuevo rico, pero se reservan un segundo para el sarcasmo, como cuando retrataron a Jorge Glusberg en caramelos media hora que terminaron derritiéndose. El subdirector del Museo Reina Sofía, Kevin Power, no ahorró grandilocuencia a la hora de definirlos: “El modo en que utilizan los materiales es una bofetada en el rostro de la burguesía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Producir y abaratar:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Podrían describir el proceso de creación de El Diego?&lt;br /&gt;M.M.: –Los clavos tenían que estar a 90 grados porque, si no, no funciona; es una técnica que venimos desarrollando hace dos años. Antes los clavábamos directamente sobre la madera a mano, y quedaban imperfecciones. Conseguimos una máquina que hace los agujeros y ahora quedan exactamente a 90 grados.&lt;br /&gt;J.L.: –Poner la resina es otra historia: hay que tirarla con una jarra delicadamente entre los intersticios de los hilitos.&lt;br /&gt;–¿Cómo amplían su público?&lt;br /&gt;A.P.: –El resultado de la subasta de El Diego, esa cantidad de guita reunida: te emociona. Como artista querés hacer algo útil. El arte es muy careta, y queda todo en un ambiente de mierda. Es muy elitista, no es popular, y el intento es llegar a nuevos públicos, a gente con cero recursos, al interior.&lt;br /&gt;J.L.: –En el interior del catálogo de Merca viene un poster de Caperucita: puede ser una punta para que la obra pueda circular entre más gente. ¿Acaso no aprendimos de la historia del arte leyéndola en los libros? ¿Pero usar materiales baratos? Si no cotizás no sos bueno, sería autodestructivo. Y además no se bajan los precios de las obras con materiales baratos. Hay artistas que venden acuarelas, un material baratísimo, a miles de dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entre Minujin, Warhol y Faena:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Sus parecidos y diferencias con Marta Minujín y Andy Warhol?&lt;br /&gt;A.P.: –No necesariamente es un principio de Mondongo querer preservar la materia, por ahí hagamos algo que sea efímero como la emplea ella.&lt;br /&gt;J.L.: –Nuestros guías van variando por épocas: pero hicimos versiones de Rembrandt, de Marcelo Pombo, de Lucien Freud. Compartimos con Warhol la idea de qué es un ídolo...&lt;br /&gt;M.M.: –Nos relacionan con Warhol por la manera opuesta con resultado similar de encarar los retratos.&lt;br /&gt;–Sobre todo dialogan con Warhol en El Diego, ídolo popular como los de sus series de retratos...&lt;br /&gt;J.L.: –En esa línea hemos hecho a David Bowie, al Papa en hostias sobre madera.... No sabemos quién lo compró porque en el arte también te estafan. Poco a poco vamos reconstruyendo un camino de obras perdidas.&lt;br /&gt;–¿Y por qué decidieron retratar a Alan Faena?&lt;br /&gt;A.P.: –El tiene un edificio espectacular, y nos convoca para trabajar en unos ventanales de siete metros de alto: haremos los vitreaux. Nos acaba de llegar la piedra para el retrato de Alan, en pirita. Es una piedra dorada que, al romperse, deja ver en su interior una inmensidad de cubos perfectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Julián Gorodischer  &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109377669290570?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109377669290570/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109377669290570' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109377669290570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109377669290570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/los-mondongo.html' title='Los Mondongo'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109349720231530</id><published>2006-10-17T15:55:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:58:17.263+02:00</updated><title type='text'>Historias de un periodista marginal</title><content type='html'>Fabián Polosecki nació en 1964 y este 2005 habría cumplido 42 años. Sin embargo, el encargado de marcar el final de los tiempos en que los periodistas se formaban en las mismas redacciones optó por anticipar su partida. Polosecki murió por voluntad propia, arrojándose a las vías ferroviarias cerca de la estación Santos Lugares, a los 32 años -el 3 de diciembre de 1996-, más desasosegado que como se lo había visto por la pantalla de ATC, conduciendo los ciclos "El otro lado", que ganó tres Martín Fierro, y "El visitante", propuestas que marcaron un antes y un después en la manera de documentar el costado oculto de la vida urbana más oscura, y hasta marginal, del fin de siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Polosecki es ahora figura central de un documental, "La vereda de la sombra", que dirigió el platense Gustavo Alonso y se estrenará mañana en el Cosmos. En su búsqueda de testimonios por más de tres años, Alonso reunió más de setenta entrevistas, desde el recordado Enrique Sdrech ("Polo lo admiraba -asegura Alonso- porque valoraba el talento de este tipo de personajes populares no reconocidos por el progresismo mediático") y Catalina D´Lugi, hasta el escritor Pablo de Santis, Ricardo Ragendorfer y Gerardo Sofovich. "¡Qué mundo curioso y lleno de códigos el del periodismo! Hubo muchos entrevistados que me persuadieron de que si salía tal otro no los pusiera. Por eso quedaron veinte", señaló Alonso, en diálogo con LA NACION.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El documental, producido por Eduardo Blaustein, con música de Fernando Samalea, recupera las voces de quienes lo conocieron de cerca y el espíritu que también fue protagonista de aquellos años en los que se daban cambios fundamentales en la forma de contar historias de la vida real por TV.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Polo llegó a la TV arrastrando amistades de distintos momentos, y el programa resultó una síntesis de su paso por la vida -asegura el documentalista-. Sus jefes en Radiolandia, los compañeros de militancia, los ilustradores de Fierro, los amigos del barrio, alguien que trabajó con él en el diario Sur, lo van armando muy de a poco. De Santis y Marcelo Birmajer fueron bastante generosos conmigo, y rápidamente contacté a Viviana Gallardo, que fue su esposa, y acordamos que iba a trabajar con la totalidad del material de archivo, que eran unas ochocientas horas. Sin embargo me di cuenta de que era una empresa innecesaria, en la medida en que ya tenía la estructura del guión incluso antes de hacer las entrevistas. Sabía que había discutido públicamente con [Bernardo] Neustadt y que había estado en el programa de Susana [Giménez] después de ganar el Martín Fierro, pero esas imágenes no las pude conseguir, algo que da cuenta de lo intrascendente que fue en su momento como personaje del mundo del espectáculo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El primer corte ya tiene dos años, de cuando intenté darla en el Bafici... Es increíble: como entre los programadores de entonces algunos lo habían conocido, pensé que sería oportuno llevarla. Sin embargo, no tuve suerte. Me respondieron que no era de «interés temático para el festival», no obstante muchos piensan que el «nuevo cine argentino» tiene el sello de Polo, en cuanto al abordaje de esos mismos personajes", recuerda. "Por suerte, Fernando Peña -actual director del festival- siempre quiso hacer algo, y por eso este año la programó, en tres pasadas. Fue una comprobación de que podía funcionar, no obstante Polosecki era mucho más marginal de lo que yo mismo creía. La gente tiene un vago recuerdo de su figura. Muchos que ven el documental me felicitan por el buen actor que conseguí para interpretarlo -dice con una sonrisa- sin darse cuenta de que el que aparece es el verdadero Polo, que es él quien cuenta su historia."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Claudio D. Minghetti&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109349720231530?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109349720231530/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109349720231530' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109349720231530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109349720231530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/historias-de-un-periodista-marginal.html' title='Historias de un periodista marginal'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109327275169828</id><published>2006-10-17T15:53:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:54:32.860+02:00</updated><title type='text'>La Iglesia del Monstruo de Spaguetti Volador</title><content type='html'>Una nueva religión que se propaga a través de Internet protesta contra la teoría de que el universo fue creado por una inteligencia superior asegurando que el Ser Supremo es una albóndiga cubierta de fideos.&lt;br /&gt;El mundo fue creado por un monstruo compuesto por albóndigas cubiertas de spaguetti con dos ojos en el extremo de un par de tallos. Por lo menos así lo asegura una nueva religión fundada por el físico desempleado graduado en Oregon, Bobby Henderson, de 25 años. La Church of the Flyin Spaghetti Monster (Iglesia del Monstruo de Spaguetti Volador), surgió como protesta a la decisión del estado de Kansas (más precisamente del Kansas State Board of Education) de incluir el concepto de Diseño Inteligente en las clases de ciencia de las escuelas en las que se esté dando la teoría del evolucionismo.&lt;br /&gt;El concepto de Diseño Inteligente sostiene que el universo tiene una estructura tan compleja que sólo puede haber sido creado por una inteligencia superior y no por una evolución natural. Bobby Henderson puso en marcha, entonces, un ataque satírico y escribió una carta abierta al Consejo de Educación de Kansas: “Creo que todos podemos estar de acuerdo en que es importante para los estudiantes escuchar múltiples puntos de vista para poder elegir por sí mismos la teoría que para ellos tiene más sentido. Me preocupa, sin embargo, que los estudiantes sólo sepan de una teoría de Diseño Inteligente. Muchos otros como yo en todo el mundo creen fervientemente que el universo fue creado por un Monstruo de Espagueti Volador. Creo que todos podemos esperar el momento en que esas tres teorías reciban igual tiempo en nuestros salones de clase en todo el país y con el tiempo en todo el mundo; un tercio para el Diseño Inteligente, un tercio para el Monstruismo de Spaguetti Volador, y un tercio para las conjeturas lógicas basadas en la abrumadora evidencia observable”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos meses, la Iglesia del Monstruo de Spaguetti Volador, quizás se haya transformado en la religión de mayor crecimiento. No se sabe con exactitud la cantidad de seguidores que posee pero se estima que los Pastafarians (expresión basada en la palabra Rastafarians que se utiliza para denominar a los adeptos al Rastafarismo) llegan al millón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los miles de e-mails que recibe el “profeta” Henderson, el 95%, según aseguró, son de apoyo y en el 5% restante dicen que “se vaya al infierno”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los seguidores sostienen que el FSM (Flying Spaghetti Monster) es un Ser Supremo creador del Universo y todas las cosas vivientes. Bobby Henderson dijo que este monstruo se le reveló en un sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las creencias del Monstruismo, está la de que el FSM creó al mundo empezando por las montañas, los pinos y un pigmeo. Que el calentamiento global, los huracanes y los terremotos tienen una relación directa con la desaparición de los piratas del 1800. Un gráfico muestra que la proporción inversa entre los piratas y el calentamiento global está probada. Esta falacia pretende demostrar que un error lógico de correlación puede implicar una causalidad incorrecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los religiosos del Spaghetti en lugar de terminar las oraciones con “Amén", lo hacen con "Ramen" (palabra inglesa para denominar a un nido de fideos, como el de los “cabello de ángel”). Y para ellos los viernes son los días de festividad religiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Iglesia del Monstruo de Spaguetti Volador y sus preceptos se difunden a través de Internet y cada vez son más los que eligen esta idea delirante para mostrar su disconformidad con la teoría del Diseño Inteligente que, para ellos, está dentro del terreno de lo improbable y les resulta tan quimérica como el Flying Spaghetti Monster.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alice M. Pollina&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109327275169828?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109327275169828/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109327275169828' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109327275169828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109327275169828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-iglesia-del-monstruo-de-spaguetti.html' title='La Iglesia del Monstruo de Spaguetti Volador'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109319068785964</id><published>2006-10-17T15:52:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:53:13.340+02:00</updated><title type='text'>Tener estudios ya no garantiza un ascenso en la escala social</title><content type='html'>Según un estudio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, hoy en día ya no basta tener estudios para crecer en la escala social. Actualmente, sólo dos de cada diez jóvenes de entre 18 y 25 años de los hogares más pobres del país con estudios universitarios tienen un empleo de calidad o pleno (asalariados y cuyo sueldo supera la canasta básica de alimentos). En cambio, son siete de cada diez los jóvenes de los hogares más ricos con título universitario los que obtienen un empleo de esas características.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explicación es que cuando la desigualdad y el deterioro social es profundo, como en nuestro país, la formación educativa no logra siquiera equiparar oportunidades. Los jóvenes de los sectores medios-altos y altos de nuestro país, a diferencia de los de hogares de ingresos medios y pobres, cuentan con más estructura familiar que les da apoyo y con una red mucho más amplia de influencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los datos surgen del proyecto UBACYT "Los jóvenes excluidos y las políticas posibles", dirigido por el sociólogo Agustín Salvia y codirigido por Fortunato Mallimaci, investigador del Ceil-Piette Conicet y de la UBA, con la participación de becarios del Conicet y de UBACYT. La base del estudio fueron las Encuestas Permanentes de Hogares del INDEC (2003-2004 y primer semestre de 2005). También encuestas propias y grupos de discusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La educación dejó de ser un factor de movilidad social porque no hay más movilidad. Cuando esto sucede se refuerza el papel de las redes sociales familiares", indicó la investigadora del Conicet Claudia Jacinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el proyecto UBACYT, los jóvenes que viven en los hogares más ricos de los grandes aglomerados urbanos de nuestro país tienen 4 veces más posibilidades de conseguir un empleo de calidad que los sectores de la juventud que viven en los hogares más pobres (más allá del nivel de estudios). La relación es menos desigual respecto de los jóvenes de los sectores medios. Los jóvenes de los hogares más ricos del país tienen 1,5 más oportunidades para conseguir un empleo pleno que los de clase media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los jóvenes más pobres no sólo tienen menos oportunidades de conseguir un empleo mejor remunerado que los de estratos sociales aventajados sino que, aunque tengan un nivel educativo mayor, los de los hogares más pobres tienen pocas oportunidades de aumentar el ingreso que perciben", describió la socióloga y becaria de investigación del proyecto de doctorado, UBACYT, Ianina Tuñón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la hora de ejemplificar, los números no dejan dudas. Un joven de entre 18 y 29 años con título terciario o universitario de los estratos más altos de la sociedad gana en promedio unos 1.346 pesos. Pero uno con las mismas características aunque de los sectores más pobres apenas obtiene una media de 344 pesos. En síntesis: lo que gana un joven de un hogar rico casi cuadruplica el ingreso de uno de un hogar pobre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La relación entre educación e ingresos está altamente asociada a los puestos de trabajo disponibles en los distintos momentos históricos. La crisis del mercado laboral ha determinado que los jóvenes tengan pocos empleos esperándolos", explicó la investigadora de Flacso y becaria de Conicet Ana Miranda. Y concluyó: "En los contextos de restricción social cobran más fuerza las relaciones laborales."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta problemática se suma otro detalle alarmante. Es cierto que hoy son más los que ingresan a la primaria y que finalizan el secundario en comparación con los que lo hacían treinta años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero "estamos viviendo un proceso de polarización de la educación —observa la investigadora Jacinto— y los pobres, en términos generales, acceden a una educación de baja calidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pilar Ferreyra&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109319068785964?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109319068785964/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109319068785964' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109319068785964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109319068785964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/tener-estudios-ya-no-garantiza-un.html' title='Tener estudios ya no garantiza un ascenso en la escala social'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109311072628823</id><published>2006-10-17T15:50:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:51:50.826+02:00</updated><title type='text'>La exhibición del cuerpo humano</title><content type='html'>El aviso en color, desplegado sobre una página entera del New York Times (costo aproximado, 100.000 dólares), muestra la imagen de dos medios cuerpos desollados, de facciones claramente orientales, y anuncia la inauguración de "Cuerpos, la exposición", un despliegue de verdaderos cuerpos humanos, preservados por medio de un novedoso proceso y presentados respetuosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muestra ocupa el segundo piso de un edificio del South Street Seaport, un antiguo mercado de pescado reconvertido en una lujosa galería de boutiques, cafés, restaurantes y un museo marítimo, sobre el fondeadero del viejo puerto, en el extremo sur de Manhattan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La exhibición llega a Nueva York después de un exitoso y polémico paso por Tampa, donde fue criticada por la Junta Anatómica del Estado, pero atrajo, no obstante, a multitudes dispuestas a erogar 24,50 dólares por entrada para ver los cuerpos despellejados de 22 personas y otros 260 restos humanos que incluyen cerebros, órganos genitales, un hígado con cirrosis, pulmones cancerosos, un par de fetos siameses y hasta una mujer regordeta seccionada verticalmente en cuatro partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto los cadáveres como las partes anatómicas pertenecen todos, según se informa, a ciudadanos chinos cuyos cuerpos nunca fueron reclamados. Fueron recolectados por la Universidad Médica Dalian, en el norte de China, con la supervisión del Dr. Sui Hongjin, creador del proceso que permite preservar los cadáveres por un procedimiento que reemplaza el agua de los tejidos con siliconas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el asunto resulta bastante macabro, admitámoslo, particularmente si se toma en cuenta que se trata de un emprendimiento comercial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la controversia que acompaña esta exhibición (no es la única de su tipo que circula por el mundo) excede las cuestiones de buen gusto y se interna en el terreno de los derechos humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diversas organizaciones han señalado que el gobierno chino tiene un dudoso historial en materia de respeto de derechos humanos y que es práctica común el que se reciclen órganos de prisioneros ejecutados sin pedirle permiso a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desafío a la salud mental&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas organizaciones y algunos medios han cuestionado el hecho de que la exposición no acompañe documentación acerca de la identidad y origen de los cuerpos, a lo que la empresa respondió alegando que esa documentación les ha sido presentada, pero que las leyes prohíben revelar la identidad de los donantes de cuerpos u órganos con fines científicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el despliegue de cuerpos humanos desollados haya encontrado una audiencia que se cuenta por cientos de miles, particularmente en un país como los Estados Unidos, donde el 80% cree que el cielo es un lugar real y el 86% cree en la vida después de la muerte, es una de esas contradicciones que desafían la sanidad mental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez esta dicotomía entre las convicciones religiosas y la acción pueda explicar que un gobierno que ha hecho de la fe un instrumento político no vacile en promover prácticas degradantes como la tortura y cuente para ello con el beneplácito del 46% de la población, según una encuesta del Centro Pew de Investigación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mario Diament&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109311072628823?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109311072628823/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109311072628823' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109311072628823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109311072628823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-exhibicin-del-cuerpo-humano.html' title='La exhibición del cuerpo humano'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109303402241908</id><published>2006-10-17T15:49:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:50:34.126+02:00</updated><title type='text'>Paul Auster y Salman Rushdie: literatura, guerra y religion</title><content type='html'>NUEVA YORK.- Nacidos ambos en 1947 y amigos desde hace tiempo, Paul Auster y Salman Rushdie hablan de la guerra en Irak y los paraísos perdidos, el fanatismo globalizado de las sectas y las religiones, las crisis actuales y la política estadounidense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reunidos por Le Nouvel Observateur en una oficina cercana al Central Park, ambos escritores (dos verdaderas celebridades de la literatura mundial) hablaron también de sus nuevas novelas: "Brooklyn Follies", de Auster, y "Shalimar el payaso", de Rushdie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuándo se encontraron por primera vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; P.A.: -Yo había escrito un artículo en The New York Times en el momento de la fatwa [una condena a muerte decretada por el ayatollah Khomeini] contra Salman. En aquella época daba clases en Princeton, donde organicé una velada de apoyo que reunió a numerosos escritores: Toni Morrison, Joyce Carol Oates, Russel Banks... Asistieron miles de personas, alumnos y profesores. Don DeLillo redactó también un texto para apoyar a Salman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Su novela, "Shalimar el payaso", es un fresco muy ambicioso, que se desarrolla en Cachemira, Los Angeles y Francia. ¿Por qué esta distancia geográfica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; S.R.: - El punto de partida de "Shalimar el payaso" es un asesinato, y la curiosa relación que se establece entre el padre (la víctima), su hija y el asesino. El primero es un embajador estadounidense educado en Europa, y en el libro he tenido que hacerme eco de sus orígenes. Su hija quiere ser documentalista en Los Angeles. La novela arranca en esa ciudad. En cuanto a Cachemira, está ligada al destino del asesino, en cuya vida han influido cuestiones de fronteras, de división y secesión territorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién es Shalimar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Es un cómico itinerante, un hombre muy amable y dulce, cuya única ambición es distraer a la gente y amar a una mujer. ¿Cómo puede convertirse en asesino? Esa es la gran pregunta del libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En sus novelas, Paul, usted se dedica sobre todo a describir su ciudad, Brooklyn...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; P.A.: -No todos mis libros se desarrollan en Nueva York. "Mr. Vértigo" estaba ambientado en Kansas y "La música del azar", en Pennsylvania. En cuanto a "El libro de las ilusiones", transcurría tanto en la Argentina como en Hollywood.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuál es la génesis de "Brooklyn Follies"?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Larga y tortuosa. Tenía ese libro en la cabeza desde hacía tiempo. Empecé a escribirlo en 1993. Willy y Mr. Bones, el poeta y el perro de "Tombuctú", debían formar parte de la historia, pero me enamoré de esos personajes y decidí dedicarles toda una novela. Pasaron cinco años, en los que estuve ocupado haciendo películas. No acabé "Tombuctú" hasta 1998. Entonces, quise escribir "La noche del oráculo", un proyecto también muy antiguo. Pero al cabo de 15 o 20 páginas, no acababa de ver hacia dónde iba, así que lo dejé a un lado para escribir "El libro de las ilusiones", cuya idea también se remontaba a varios años atrás. Luego escribí "La noche del oráculo", y después de esto pude retomar "Brooklyn Follies".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿"Brooklyn Follies" es su libro más optimista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -De hecho, lo encuentro casi picaresco en el tono y, sobre todo, más ligero: para mí, a pesar de la gravedad de algunos pasajes, es una novela cómica. Por comedia entiendo que la mayor parte de los personajes se ven más favorecidos al final de la novela que al principio, contrariamente a los héroes de la tragedia. Nathan, el personaje principal, se encuentra al fondo del agujero cuando empieza el libro: es un muerto aplazado o, al menos, eso cree él. Y a medida que se repone, que va hacia los demás, su visión de la vida se aclara, para al final salir feliz del hospital el 11 de septiembre de 2001, tres cuartos de hora antes del primer atentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -¡Dios mío! Te has atrevido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Sí, "Brooklyn Follies" es un libro sobre la vida de antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: - "Furia", mi anterior novela, salió a la venta el 11 de septiembre de 2001...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -¡Qué sentido de la oportunidad! ¡El 12 salió una antología de mis cuentos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Había leído fragmentos de "Furia" en la librería Barnes &amp; Noble de Union Square unos días antes, y el público se rió mucho: se reconocían en esta visión satírica de Nueva York. Desde luego, después de los atentados se canceló la gira de promoción. Durante un año aproximadamente casi no tuve ocasión de hablar de mi libro, hasta el día en que fui invitado a leer algunos extractos en la YMCA de la calle 52. No tenía ni idea de cómo iba a reaccionar el público. Pues bien, se vieron sumergidos en un acceso de nostalgia por una ciudad que ya no existía. Esta novela, que quería ser contemporánea y satírica, se ha vuelto histórica y conmemorativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sus dos héroes son condenados a muerte. Max, el personaje de Salman, va a ser asesinado. En cuanto a Nathan, creo que va a morir de cáncer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Nathan es un cabrón amargado y sarcástico que encuentra de nuevo el camino de la compasión. Al principio, es un amargado y le echa la culpa al mundo entero. Se instala en su Brooklyn natal y empieza a hacer una lista de todas las cosas estúpidas que ha hecho en su vida. Luego el proyecto se amplía para incluir los lapsus y las equivocaciones ajenas. Así ocupa sus días: arrastrándose al bar de la esquina para mirar a su adorable camarera puertorriqueña y escribir su "Libro de las locuras humanas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una idea casi shakespeareana...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Y una empresa titánica, destinada a no acabarse nunca. Por otra parte, quizá la literatura no sea más que eso: una enciclopedia de las locuras humanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Hay algo borgeano en eso. Un día le hice una visita a Borges y pude ver la biblioteca de su casa de Buenos Aires. Una habitación entera, gigantesca, dedicada sólo a las enciclopedias. Lo obsesionaban. Una enciclopedia así le habría gustado mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Paul, una de las ideas más bellas de su libro es ese refugio imaginario en el que la felicidad parece posible, el Hotel Existencia. ¿Cuál es el suyo en la vida real?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -El pequeño mundo que he construido con mi mujer, Siri Hustvedt. Un islote, un oasis rodeado por la suciedad, el horror y la estupidez. Pero mire usted, el Hotel Existencia es, ante todo, un lugar inventado, una celebración de lo imaginario. En este aspecto está muy cerca de los jardines de Cachemira descriptos por Salman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Es un lazo innegable entre las dos novelas. Para mi heroína, que no ha conocido a su madre, el país materno, Cachemira, es el paraíso. Ahora bien, como el libro habla también de la realidad de Cachemira, esta Cachemira soñada se convierte en una especie de paraíso perdido, pero no en el sentido en que lo entendía Milton, que desarrollaba la idea cristiana de una caída del hombre expulsado del paraíso a causa del pecado original. Aquí, se trata de la destrucción literal de ese paraíso, arrasado por las bombas y los cañones, como si los ejércitos hubieran invadido el Jardín del Edén para arrasarlo a sangre y fuego. En cierto sentido, esta destrucción del paraíso es la idea principal de la novela. Ahora vivimos en un mundo sin paraíso y tenemos que aprender a vivir sin esta idea de un mundo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sus abuelos eran originarios de Cachemira...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Lo que explica la palidez de mi piel...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -¡Yo soy más moreno que él!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Sólo Dios sabe de dónde vienes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Creo que soy medio chino. [Risas]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Nunca he vivido en Cachemira, pero íbamos allí todos los veranos. Y para nosotros, como para muchos indios, Cachemira era la idea que nos hacíamos del paraíso. Un lugar encantado. Evidentemente, la pérdida de un lugar así es una tragedia para la India. He querido narrar este edén a través de dos de sus tradiciones ancestrales: el teatro y los banquetes. Unos banquetes increíbles que incluían 36 platos seguidos, sobre todo de carne. Algunas comunidades hacían de ello una especialidad. Se encontraban ciudades enteras de grandes cocineros que se transmitían las recetas de generación en generación. Otras se dedicaban exclusivamente a una forma secular de teatro ambulante. Actualmente, el teatro, ya debilitado de por sí por la competencia del cine y la televisión, se ha visto aniquilado por la guerra. Cachemira, increíblemente fértil y exuberante, se consagraba a las artes del placer. Todo eso no es más que un recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-También su libro, Paul, trata de un paraíso perdido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Uno de mis personajes, Tom, ha renunciado a su tesis, pero es un estudiante muy brillante, cuya tesina ofrecía una comparación entre Poe y Thoreau. Poe era alcohólico y reaccionario; Thoreau, un puritano abstinente, progresista y abolicionista. Poe escribió tres textos poco conocidos, que describen un mundo ideal, igual que Thoreau en Walden. ¿A qué aspiran, pues, estos dos escritores en vísperas de esta Guerra de Secesión en la que el sueño americano está a punto de ser aniquilado con sangre? A un lugar de soledad y recogimiento donde puedan leer y escribir en paz. Es esta misma idea de refugio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las novelas de ustedes abordan la cuestión del integrismo religioso: en Cachemira, en la obra de Salman, y en un predicador fanático de Carolina del Norte, en la suya, Paul. ¿Piensa que todos los fundamentalismos religiosos se parecen?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Los fundamentalistas creen poseer el monopolio de la verdad, y eso es lo que los hace tan peligrosos, sean judíos, cristianos, musulmanes o hinduistas. No pueden tolerar las creencias de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -El fanatismo religioso aborrece la alegría y la felicidad, y por lo tanto aspira a anular todo placer. En Cachemira, el resultado es todavía más lastimoso porque la tradición local, una especie de sincretismo entre hinduismo e islam, desemboca en un misticismo cercano al sufismo, basado en un ideal de tranquilidad. Y ahora la religión se encuentra atrapada entre la espada y la pared, entre el ejército indio y los fanáticos que practican una forma de islam que le es completamente ajena. Las mujeres de Cachemira nunca han llevado velo. Siempre han tenido derecho a trabajar en los campos. Esta cultura no se basaba en la opresión sexual. Pues bien, hoy en día algunas bandas armadas acuden por la noche a aterrorizar a los aldeanos para obligar a sus mujeres a llevar velo. En Occidente, se olvida a menudo que los objetivos y las víctimas del fundamentalismo islámico son, en primer lugar, los musulmanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Podrían hablarnos de sus actividades en el Pen Club?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Lo presido actualmente y Paul es mi vicepresidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -¡Yo ya había sido presidente en el pasado y él me ha arrastrado de nuevo allí! Soy incapaz de decirle que no a este hombre... [Risas]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -El Pen Club me apoyó tanto cuando lo necesitaba que acepté de buen grado este mandato de dos años. El Pen Club prosigue con sus actividades tradicionales, que consisten en defender los derechos de los escritores perseguidos en el mundo. Pero también nos esforzamos por tomar posiciones en las cuestiones relativas a la libertad de expresión y los derechos civiles en Estados Unidos. Y porque en Estados Unidos se oiga más la voz de los escritores del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Las estadísticas son aplastantes. Desde hace 25 años el mundo editorial estadounidense publica cada vez menos traducciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -En los Estados Unidos, las obras traducidas representan una media de cerca del 3 por ciento del número total de libros publicados al año, mientras que en Francia o en Alemania la cifra total es del 15 por ciento. Afortunadamente, la novela es una forma muy resistente. No es fácil deshacerse de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Es dura de pelear. En cualquier caso hay algo seguro: Estados Unidos vive horas muy sombrías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Y no se trata sólo de una cuestión política, sino del control de la información y de los medios de comunicación. Mi primera estancia en Estados Unidos se remonta a principios de los años setenta, cuando se emprendía la construcción de las Torres Gemelas. Me dirigí allí al día siguiente de mi llegada a Nueva York. Y sentí un flechazo por esta ciudad. Pero ya no es el mismo país, y ahora es difícil amar a Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -La cuestión de la información es crucial. Se han sucedido los escándalos, sobre todo los malos tratos infligidos a los prisioneros de Guantánamo por parte de militares o "subcontratistas" privados, cuando no se trata llanamente de asesinatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Estados Unidos se ha puesto a exportar a sus prisioneros hacia Estados aliados que no sienten ningún escrúpulo a la hora de practicar la tortura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Se habla de "traslado excepcional". La expresión produce escalofríos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -Este tipo de lenguaje estereotipado remite a la solución final, pero se generalizó con la Guerra de Vietnam. Recuerdo al general Haig hablando de "ciento por ciento de mortalidad reactiva", lo que quería decir: "hemos matado a todo el mundo". Se da vuelta el lenguaje para esterilizar lo innombrable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Paul, su libro aparece primero en Francia y luego en Estados Unidos. ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.A.: -Francia es uno de los pocos países del mundo donde los libros realmente cuentan, inspiran respeto y afecto. Está anclado en la cultura francesa. Estados Unidos es tan grande que allí existen incluso lectores consecuentes, aunque dispersos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.R.: -¡En efecto, el señor Auster es un french writer, un escritor francés! [Risas] Mi novela también va a aparecer en danés y en francés antes que en inglés. La salida en Estados Unidos está prevista para diciembre. ¡Será lo único que se verá bajo el árbol de Navidad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Didier Jacob&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;© Derechos en español de El Cultural (El Mundo)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109303402241908?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109303402241908/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109303402241908' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109303402241908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109303402241908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/paul-auster-y-salman-rushdie.html' title='Paul Auster y Salman Rushdie: literatura, guerra y religion'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109292982799627</id><published>2006-10-17T15:46:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:48:49.953+02:00</updated><title type='text'>Los muertos del paco</title><content type='html'>Desde un colectivo la vio correr entre los autos, por la avenida Corrientes. Iba con el novio con el que comenzó a fumar. Hacía tiempo que robaban para consumir. Pensó: recién deben haber asaltado a alguien, qué flaca que está, tiene los ojos salidos. Se bajó del micro. Alcanzó a golpear el capó del taxi al que subieron. Romina Albarenga se dio vuelta y la miró: se estaba riendo. Es una de las últimas imágenes que Roxana guarda de su hermana, Romina, 23 años. Fue meses antes del paro cardiorrespiratorio que sufrió a fines de junio en el hospital Muñiz por una insuficiencia pulmonar, tras años de consumo de paco, el desecho de la cocaína que amenaza con diezmar los territorios de la exclusión. Aquí, una inmersión en los fumaderos de las villas tomadas por el paco y el relato de los adictos, víctimas de una nueva forma de eliminación, tan efectiva que genera ganancias hasta su destino final, la muerte.&lt;br /&gt;“Hay una chica que murió”, me dice en un desayuno de pibes de la calle de Constitución una de las personas que la conoció y pudo ver su caída libre sin lograr frenarla. Se ha dicho y se ha oído muchas veces que el paco es una droga que mata. Pero es la historia de Romina Albarenga la primera en ser reconstruida, en ser rastreada entre los jóvenes que durante los últimos cinco años quedaron muy lejos de la políticas públicas. Lo cierto es que Romina Albarenga, a lo largo de un mes de búsqueda, pasó de ser un dato, una muestra del horror, a dar pistas ciertas sobre el nivel del drama social, sobre la compleja estructura de las ilegalidades. Romina, de pronto, era una mujer con sentido del humor, con cinco hermanos y cuatro hijos que quedaron huérfanos el 27 de junio pasado por la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El ansia argentina&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Romina era la chica que solían ver los vecinos de Constitución y San Telmo merodear los coches a los que su novio les robaba el estéreo. Los revendían en un negocio de la calle Libertad y cada día, durante los últimos ocho meses, se encerraban en una casilla hecha de telas y cartones bajo “el puente de Canal 13”, como le dicen en la calle a ese tramo de la autopista que se ve tras los conductores del noticiero de TV. Se encerraban a fumar. Es en la misma zona en la que su hermano Tito, de 24, la recuerda libre, fuerte, líder, golpeándolo cuando él se internaba junto a su primo, el Colo, en los fumaderos que inauguraron, hace unos siete años, el consumo frenético de la droga, en las villas del sur de la Capital: la 21 y la Zabaleta.&lt;br /&gt;Allí, en los límites pobres del distrito menos pobre del país, fue donde el paco logró lo que los expertos llaman “territorialidad”. Los dealers pioneros –La Sofía, El Leo, La Ramona, El Pato Marrueco– protagonizaron, con el fin del uno a uno, “la inyección de la paste base”, tal como se bautizó la operación por la cual durante una temporada los pibes de la zona fueron privados de marihuana y cocaína para cebarlos con la droga que en Colombia se conoce como “basuco” o como “el ansia”. Así el mercado se adaptó al caro precio de la cocaína y le dio cauce a una droga con todas las condiciones para triunfar. A tal punto que cuando se le pregunta a Tito cuántos están vinculadas con el paco, dice: “Es como decir cuánta gente hay en este barrio. Todos fuman, muchos venden”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La mercancía&lt;br /&gt;perfecta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las oficinas de los juzgados de menores de Quilmes puede verse en el pasillo. Es raro: las imágenes de la extrema pobreza estaba reservadas a las del horror de la desnutrición. Aún no hay una estampa de estos cuerpos que van más allá: avanzan en su deterioro hasta la desintegración y resulta angustioso describirlo. El daño cerebral y físico que produce va hacia lo que la socióloga Alcira Daroqui define como “el camino hacia el no sujeto”. Daroqui, experta en cómo se producen eliminaciones entre los jóvenes más pobres, está harta de verlo en el juzgado en el que trabaja. “En ellos y ellas hay una pérdida de conciencia del cuerpo. Las dos chicas que internamos hace poco tenían sífilis y pérdida de pelo, se les cae y se les forman chancros. Una de ellas me dijo: ‘Yo agradecí haberle dejado mi piba a mi papá aunque él era violento, porque si no, yo era capaz de haberla vendido’.”&lt;br /&gt;¿Pero el paco mata? El paco, en sí mismo, no produce una sobredosis. Destruye de a poco. El adicto terminal muere por el deterioro o por el descuido. Pablo Maldonado, preso por robar para consumir, se quemó junto a los demás detenidos en la comisaría 4ª de Quilmes. Era su primera detención. Alcira Daroqui no puede olvidar al pibe que, intoxicado de paco, literalmente se ahogó en un charco.&lt;br /&gt;La lectura de Daroqui coincide con la hipótesis de esta crónica: en el paco el proceso de eliminación progresa, avanza, llega a su punto final mientras de manera permanente genera rentabilidad en el sistema. Algo parecido ocurre en la trata de blancas con las mujeres secuestradas: mientras son inyectadas con cocaína y obligadas a atender clientes sus cuerpos van hacia la deformidad, ellas hacia la locura. Desaparecen, se vuelven desechables, pero hasta el fin generan ganancia. Daroqui sostiene que el paco además tiene la condición sine qua non de la mercancía capitalista: masividad. Su precio, un peso la dosis, la vuelve supuestamente accesible para los que casi nada tienen. El efecto es instantáneo. Se consume rápidamente: dos aspiradas, dos soplidos para adentro, y el polvo pasa por la ceniza o la virulana con la que la mezclan en una pequeña pipa de metal para llegar al cerebro. Deja en los pulmones el rastro de un ácido: los consume y provoca un enfisema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Piojera&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcos se encoge sobre sí mismo sentado en uno de los fumaderos que funcionan como living en el medio de la villa Los Eucaliptos, en Bernal Oeste, partido de Quilmes. Entrar es posible si se va con un conocido, con alguien que cotidianamente entra por ese pasillo con el ansia de fumar. Pablo es uno de ellos. Pablo está en la frontera entre los que han perdido todo –familia, trabajo, posesiones, salud– y los que comienzan a perderlo. Tiene una novia que está embarazada. Trabaja como soldador, no gana tan mal, pero trabaja doce horas de lunes a sábado. Comenzó hace tres años. Vio cómo sus amigos, medio barrio, adelgazaron, “se enmagrecieron”, como dicen los médicos. Cómo llegaron a robarle a la madre. Tiene miedo por él mismo.&lt;br /&gt;–¿Qué placer da fumar paco? –pregunto.&lt;br /&gt;Pablo no sabe. Compra en la villa Los Eucaliptos –una villa con un alias: La Piojera– y allí mismo puede quedarse a fumar los primeros saques, porque eso está calculado en la estructura precaria pero efectiva del paco. Las mujeres y los hombres se asoman a las puertas de los ranchos como si se tratara de una zona roja. Desde una punta a otra del pasillo vocean su mercancía como si se tratara de un mercado popular. Unos diez pibes, de cuatro, cinco, seis años, juegan a la guerra con bombitas de agua. Dos perros se agarran por un hueso. La cumbia anuncia un viernes largo. Se vive cierto clima de fiesta. Todos sonríen. “Pasen al rancho, muchachos”, invita un tranza de short y ojotas.&lt;br /&gt;Un esqueleto de lo que fue una pieza y un patio con paredones que parecen bombardeados han sido convertidos en fumadero. En Colombia les dicen “ollas”. La de Bogotá llegó a ser la más grande del mundo: una manzana de gente fumando y muriendo en el centro de la ciudad. Este es mínimo. Pero como éste hay demasiados: solo en La Piojera unos cinco. Pablo se sienta, empuña la pipa, fuma. Es lindo. Es un morocho de flequillo. Aspira. Enmudece. A su lado, Marcos, el pibe, procede igual. Y un tercero, de unos 18 años, que no estudia ni trabaja, dice que si su vieja lo ve lo mata. Pero como nunca está no sabe que él rapiña en la calle para terminar encerrado ahí. Marcos no habla; mira con la cabeza a un lado y otro como un pequeño búho de ojos enormes. Ya es muy flaco. Los brazos son dos sogas que salen de la remera gigante: en ellos se ve la sarna que lo ha tomado y los rastros de sangre, porque se rasca y no puede parar. “El deterioro es tal que pierden el lenguaje”, dice Daroqui.&lt;br /&gt;–¿Cuál es el placer? –insisto.&lt;br /&gt;–No hay placer, te sentís mal apenas fumás, querés más y si no tenés te angustiás. Te duele todo. Te rompe todo. Te duelen los huesos, las piernas, las rodillas, los codos. Hay personas que escupen pedazos de pulmón. Es muy destructivo. No te das cuenta de cómo estás. Te quema. Te agarra algo como una taquicardia. Es parecido a la merca. Te la podría comparar con picarse. Prender el fuego, el encendedor... Yo no puedo ni hablar. No quiero ni ir a comprar una cerveza.&lt;br /&gt;–No puedo creer que no haya un placer.&lt;br /&gt;–El placer es ir a comprar. Tenerla en el bolsillo.&lt;br /&gt;El día anterior Pablo cayó preso por eso. Así explica su detención. Cuando vio venir al policía sacó las 20 dosis del pantalón y las guardó, como caramelos, en la mano cerrada. “No pude abrir el puño, podría haberla dejado caer, no se hubiera notado, pero no pude deshacerme de ella.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cordero atado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Romina Albarenga tampoco pudo deshacerse del ansia. Pero se deshizo de ella misma. Y en esa misión tuvo compañeros de ruta: primero su novio Gustavo. Luego, cuando él cayó preso, su novio José. Sobre el final, y matizada con las peleas entre ambos, los dos al mismo tiempo. Así lo cuenta el Oso, un ex obrero calificado que anda con su carro por Constitución. “Fue un calvario el de la piba. A veces me siento un poco culpable. Pero tampoco se la podía sacar de ahí. Fue un desastre medio organizado. Ella me contaba: ‘Yo no quería robar, pero me decían cagona de mierda’ y lo tuve que hacer tarde o temprano. Con la droga igual.” Romina conoció Constitución cuando su mamá, en el extremo de la pobreza, tuvo que salir con ella y con Tito a juntar latitas. Luego regresó con el hermano y juntos aprendieron a pedir, a robar y a querer la calle, a refugiarse en las ranchadas de pibes. Cuando su mamá la fue a buscar, cuenta Roxana, salieron chicos de todas partes a ayudarla. No se quería ir. Se la llevaban de los pelos, pero volvía a escapar.&lt;br /&gt;Tito asegura que Romina y su primer novio solían perseguirlo a él y al Colo cuando ellos eran adictos, hace unos cinco años. Roxana, la hermana que a los doce tuvo que hacerse cargo de todos y trabajar, no le cree. Si bien descubrió muy tarde una pipa escondida en un colchón piensa que la autodestrucción de Romina llevaba más de seis años. En ese lapso, Romina fue madre cinco veces. Su primer hijo murió poco después de nacer. Los otros cuatro viven con la familia. Roxana terminó el secundario, habla como cualquier joven universitaria y trabaja como empleada doméstica en Palermo. Nunca se drogó. Luce una fuerza descomunal. Perdió a su esposo y su hija en un choque; ella misma, ahora a cargo de los cuatro chicos de su hermana, es una sobreviviente de la tragedia familiar.&lt;br /&gt;El Oso, sombrío señor de la calle, temeroso de cualquier identificación, dice que él le dio de comer a Romina Albarenga durante los últimos días, cuando la toz ronca de sus pulmones la doblaba en dos. Hacía ocho meses que ella dormía en la calle Tacuarí, bajo la autopista. Había caído internada en terapia intensiva del hospital Muñiz el 15 de abril. Esa vez el examen de VIH le dio positivo. Cuando lo supo se arrancó el suero y escapó del Pabellón 3 en camisón. El Oso la recuerda como a una hija de las que él mismo dejó de ver cuando el alcohol y el desempleo lo dejaron en la calle: “En sus momentos de lucidez quería salir de todo. Sabía que se iba a morir”. “Hoy me siento mal, me estoy por morir”, le decía. Ese pronóstico se lo reiteró a su familia cuando una noche de abril apareció a las cuatro de la madrugada en Dominico, medio borracha, escuálida, con la misma ropa que llevaba el día en que Roxana la vio correr como una fugitiva: una chomba negra con cuello y un pantalón que le bailaba aferrado con un cinturón a los huesos de la cadera. “Siempre pensé que si le dábamos posibilidades, si no le cerrábamos todas las puertas sería mejor, pero esa noche los chicos dormían, ella con los ojos hundidos, tan pero tan flaca, que no quise que los viera”, dice Roxana y se debate entre esa decisión y la culpa. “Ella ya varias veces había dicho que se iba a morir. Fue igual que la fábula del lobo: que viene el lobo, una, dos, tres veces, y no creés. Pero al final el lobo viene.” Y es mortal.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;© 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;UN FUMADERO DE PACO CERCA DEL CENTRO DE QUILMES: “No te importás vos ni nadie”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es un comedor en el que en la penumbra se adivinan mejores épocas, una familia reunida a la hora de la pasta, un mantel raído, la cortina de plástico, ciertos vestigios de comienzos de los noventa. Luego hay un patio en el que todavía hay una mesa y sus sillas de cemento. Al fondo los árboles, bajos, chatos, en el fondo, donde se refugian los que fuman. Es cerca del centro de Quilmes, un barrio de clase media. Son siete, seis varones y una mujer y miran con la desconfianza lógica, con la repelencia lógica, con el asco del que se sabe observado por su extrema vulnerabilidad: ¿para qué puede servir contar sus historias? ¿A quién le puede importar?&lt;br /&gt;“¿Desde cuándo fuman?” “Desde que el sistema nos abandonó.” Es todo lo que dirá en la tarde. Parece o se hace el jefe, con la mirada, y con el cuerpo, todavía fuerte y tatuado como un mapa de la cárcel, como un muro lleno de jeroglíficos azules. Amotinados, a punto de echar al periodista, sólo ceden ante las argumentaciones políticas: ¿qué se siente al prestar el cuerpo a la ganancia de un pequeño narco, de un gran narco, mientras se puede ver, sin pausa, cómo el sujeto pasa a ser sólo cuerpo y, finalmente, cómo el cuerpo se extingue?&lt;br /&gt;“No te cabe nada, no te importás vos, y no te importa nadie, ya no hay nada más que las ganas de consumir esta porquería”, dice un pibe que fue repositor de un supermercado hasta que dejó de ir porque ya no se levantó más por la mañana. Luego vendió la tele, el grabador, todo. Después, robar “para consumir”. Ella, la única chica, ya está en los 28 años. Como Romina Albarenga, tuvo cinco hijos. “Durante el último embarazo fumé los nueve meses –cuenta–. Me hice resinvergüenza, todo tiene su precio.” Lo peor para Gabi es que “todo el tiempo estás consciente”.&lt;br /&gt;La tarde se apaga y ellos continuarán con ese rito fatal en el que se encierran. Gabi dice que lo peor es que perdés el cariño de los demás. Después del paco ya nadie te quiere. “Sólo te digo una cosa: tengo un guacho de 13 años; si alguien le ofrece paco, no lo dudo: le pego un tiro en la cabeza.” Y se quita una lágrima rebelde. “Me da no sé qué, porque me quejo, pero ahora dame una seca”, dice, y se ríe.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C.A.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109292982799627?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109292982799627/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109292982799627' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109292982799627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109292982799627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/los-muertos-del-paco.html' title='Los muertos del paco'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109277947063815</id><published>2006-10-17T15:44:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:46:19.996+02:00</updated><title type='text'>Johnny Depp, ese hombre capaz de hacernos ver cualquier clase de película</title><content type='html'>Bello entre los bellos -con el toque necesario de imperfección masculina-, actor de calidad impar, muchacho honesto, espíritu libre, flexible a la hora de abrir el abanico de sus composiciones... Con ustedes, Johnny Depp, ese hombre capaz de hacernos ver cualquier clase de película, porque total, él siempre está como los dioses. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Puede alguien de la especie humana reunir cualidades de belleza física, intuición y talento, carisma y versatilidad en grado sumo, y además -tratándose de un actor norteamericano de prestigio y éxito- darse el supremo lujo de ser un espíritu libre, romántico, modesto (acepción: falto de engreimiento), que jamás bajaría línea sobre su oficio? La respuesta es, qué duda cabe, Johnny Depp, guitarrista rockero por elección y actor por casualidad (cosa que le debemos al consejo de Nicolas Cage, mal que nos pese).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre otras originalidades, Johnny es imposible de encasillar: se escurre de cualquier intento de definición, su línea de trabajo no responde a un diseño claro, premeditado, evidente (aunque se lo hayan querido instalar como fetiche -palabra que él y Tim Burton detestan- de ciertos directores, o como intérprete solo de marginales); su método de actuación, sin estudios formales, es un misterio (aunque cada tanto arroje un huesito a los críticos refiriendo en qué o en quién se inspiró para tal o cual papel); la insistente etiqueta de "rebelde" -otro epíteto que recusa- que le han adjudicado, supuestamente a años luz de ciertos valores familiares y burgueses, no condice con su actual situación idílica familiar en un pueblito de la zona de Saint-Tropez (Francia), junto a su mujer Vanessa Paradis y su -por ahora- pequeña prole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni torturado ni autodestructivo (aunque en alguna oportunidad haya pateado muebles, lámparas y cuadros del hotel Mark, en un ataque de furia), ni borracho consuetudinario ni drogadicto -empezó a darse a los 12 y dejó a los 15-, Johnny Depp ha alimentado muy a su pesar las crónicas sensacionalistas de la prensa llamada del corazón, que durante años se cebó con su vida privada pese a la férrea renuencia del actor, harto de las fans que creían que todavía estaba en la serie Comando especial. Así, por ejemplo, la anécdota del tatuaje "Winona forever", hecho en tiempo de su encendido romance con Winona, se convirtió en tema de incontables notas. Cuando todavía tenía vigencia, cuando dejó de tenerla, cuando borró la sílaba "na".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Indomesticable&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, Hollywood, es decir, los mandamás de la industria, nunca pudieron entender a un tipo tan atípico, que podía dejar una serie televisiva de suceso (de la que aún hoy se abochorna) e ir a Cry Baby (1990, de John Waters, un director que venía de escandalizar, entre otras cosas, con Pink Flamingos y Polyester) y al El joven Manos de Tijera (1990, de otro raro, Tim Burton) y de ahí -con incursiones intermedias- hacer un cameo en la quinta entrega de Freddy Krueger (recordemos que había debutado en la gran Pesadilla en lo profundo de la noche, 1984), luego tornar a Burton y su maravilloso Ed Wood (1994), sin despreciar aDon Juan De Marco (1995) y enseguida pasar a Nick of Time (del insignificante John Badham). Y proseguir su carrera (concepto que Depp no reivindica precisamente) con Dead Man (1996, peregrino western en blanco y negro de Jim Jarmusch) para después ponerse a dirigir e interpretar la tragedia de un indio americano actual que sacrifica su vida en una snuff movie para sacar a su familia de una vida miserable (The Brave, 1997), seguida de Donnie Brasco (1997), Miedo y locura en Las Vegas (1998, del inflado Terry Gillian) y luego irse a Europa y levantar la mediocridad de La novena puerta (1999), filmar con Sally Potter (The Man Who Cried, 2000), volver y hacer un secundario en Antes que anochezca (2000), investigar las cirugías de Jack el Destripador como detective opiómano en Desde el infierno (2001), ponerse remeras con chistes tontos para encarnar a un corrupto agente de la CIA en Erase una vez en México (2003). Y meterse, porque se le cantó, para recuperar sus fantasías de infancia y porque ahora tenía dos criaturitas, en La maldición del Perla Negra, una de bucaneros con todos los ingredientes del caso producida por Disney.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Inclasificable&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escandalizó así a los críticos puristas que apenas le habían perdonado, por ejemplo, el gitano poco justificado desde el guión de Chocolate (2000). Pero Johnny, que considera que no le debe ninguna explicación a la prensa, se divirtió a lo grande al armar a su capitán Jack Sparrow tomando como modelo al stone Keith Richards, y añadiéndole aderezos como el diente de oro y otros chiches que no figuraban en el guión. Lo que inquietó a los ejecutivos del sello que le rogaron que bajara un poco, no fuera cosa de que el personaje fuera sospechado de faggy (mariquita).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el ex de Lori Allison, Sherilyn Fenn, Jennifer Grey, Winona, Kate Moss y algunas otras, hizo la simpática película -que no dirigió ni Burton ni Waters ni Jarmusch sino el menos prestigioso pero eficaz Gore Verbinski- para su niña Lily-Rose Melody y para su niño Jack, para el chico que él mismo sigue siendo, y todo anduvo tan bien comercialmente (más de 600 millones de dólares recaudados) que la Academia se dignó candidatearlo por primera vez para un Oscar (que no ganó, claro). Cuando con anterioridad no había reparado en composiciones tan descacharrantes como las de El joven, Benny y Joon, Ed Wood, La leyenda del jinete sin cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En verdad, se podrían seguir enumerando todas y cada una de las actuaciones de este bello, bellísimo superdotado, de una intuición infalible a la que sabe prestar atención. Porque si algo resulta previsible en Depp es que siempre, pero siempre va a estar muy bien en cualquier película que acepte, ya se trata de una obra maestra de Burton o de una truchada de Robert Rodriguez. Porque él es de los intérpretes que ennoblecen todo lo que tocan, sondea en profundidad todos sus personajes antes de dejarlos aflorar, ya con una identidad definida. Y si bien es cierto que en el cine hay factores que escapan al control de los actores (encuadre, luz, edición, calidad del diálogo), Johnny se las apaña, misteriosamente, inteligentemente, para dar siempre la sensación de que la acción no termina ahí donde se acaba el gesto en el espacio o donde el director corta la escena, sino mucho más allá. El ha descubierto alguna clave -que no revelará- sobre la belleza de la omisión, de la acción indirecta, de la vida que se puede trasmitir con la mayor intensidad en la mínima actividad. Y, sobre todo, Johnny sabe mirar, dirigir la mirada en el espacio cinematográfico y cuando sus ojos entran en escena, su cuerpo los acompaña. Por eso su presencia en cuadro es siempre insoslayable, irradiante de fuerza interior y de una sugestión muy personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, Johnny Depp no parece el Nuevo James Dean, como amablemente comentó Martin Landau, su compañero en Ed Wood. Ni tampoco el heredero del genialMarlon Brando, según apuntaron algunos luego de que actuaron juntos en Don Juan y de que Brando se ofreció para estar en el film dirigido por Depp. La singularidad de Johnny Depp como intérprete es total, su magnetismo es de otra especie. Y sus pómulos, legado de una abuela cherokee, superan en fotogenia (y con menos maquillaje) a los de Marlene Dietrich.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Increíblemente, con todos estos atributos que le aseguraban el estrellato, ya evidentes en su primer protagónico (Cry Baby), Johnny Depp, desde que a los veintitantos dejó asqueado la serie Comando especial a fines de los '80 -porque empezó a odiar a su personaje y el hecho de haberse convertido en ídolo de adolescentes- jamás se dejó manipular, torcer en sus decisiones. Y a la vez, nunca se las dio de puro y duro. Con mejores cualidades -en cuanto a hermosura, carisma, sex-appeal, por no hablar del talento- que Tom Cruise, se resistió férreamente a que lo procesaran estelarmente, a que lo moldearan en la trituradora. Entonces, le dijo no a Entrevista con el vampiro, a Titanic, prefiriendo hacer Ed Wood en el '94 y dirigir The Brave en el '97. Elecciones que no deberían sorprender en el tipo ultrasensible y apasionado que se echó a llorar a mares cuando leyó el guión sobre Edward, la criatura inacabada con manos de cuchillas que aterriza en un mundo mezquino, convencional e injusto que -salvo honrosas excepciones- lo rechaza por diferente, por representar una amenaza contra lo establecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Papito&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Ser padre? Es algo sublime, increíble. La mejor razón para levantarme cada mañana. Todas las experiencias que pude tener antes del 27 de mayo de 1999, a las 20.25, no eran más que una ilusión. Como si hubiera estado en una especie de neblina sin vivir de verdad, plenamente. El nacimiento de mi hija me ha dado vida. De pronto, todo me ha parecido más limpio, más claro." Así, sin rodeo, con todo fervor, Johnny Depp declaraba su amor por Lili-Rose Melody, su primera hija cuya madre es la cantante pop y actriz Vanessa Paradis. Obviamente, el actor no le decía semejantes palabras a un periódico norteamericano sino a uno francés, Studio Magazine, hace cinco años. Tres años después, esa felicidad se acrecentó con la llegada de Jack. Un motivo más para que Johnny viaje a visitar a su familia los fines de semana si está filmando en otro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diez años antes de enamorarse perdidamente de Vanessa Paradis, flechazo que tuvo lugar en 1998, JD había viajado a París y desde el primer momento se había sentido en su casa. Por eso regresó todas las veces que pudo, "como atraído por un sortilegio, hoy sé que se trataba de Vanessa", dice. "Francia es mi país de adopción, y creo que he sido adoptada por ella. Amo a mi país pero no comparto su política. Tampoco me gusta nada la violencia generalizada que no sólo estalla en episodios como el de Columbine, sino en incontables crímenes y violaciones. Me niego a educar a mis hijos en esa clase de sociedad. Prefiero vivir en Francia, en la campiña, donde la vida es más simple. América parece a punto de implosionar y como padre me siento muy concernido."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que en París el periodismo lo trató siempre de otra manera, con mucho aprecio por sus actuaciones y considerando elegante la ropa que en los Estados Unidos se tiene por grunge. Como la vieja camisa de hilo blanco y la chaqueta de terciopelo que Johnny se había comprado para el estreno parisino de ¿A quién ama Gilbert Grape? En ese entonces, le reconocía a la periodista Annick Le Floc su condición de familiero: "Cuando mis padres se separaron me di cuenta de que ellos y mis hermanos eran las únicas personas que estaban siempre ahí, en todo momento. Desde entonces, deseo formar una familia. Todavía no sé lo que es tener un bebé pero he sido testigo de cómo los hijos cambiaron la vida de mis dos hermanas y mi hermano, mayores que yo. Están dispuestos a todo por susniños, sé que darían su vida por ellos. Creo que ser padre es la cosa más bella y difícil de la vida..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después, convocado por Polanski para La novena puerta y mientras fumaba un Marlboro en el hall del Hotel Costes, JD avistó una espalda de mujer de la que no pudo despegar los ojos por un buen rato. Finalmente, la dueña de esa espalda vino hacia él y lo saludó: era Vanessa Paradis. Unos meses más tarde, la cantante, actriz y -desde que está con Johnny, que le enseñó a tocar la guitarra- compositora estaba embarazada de Lili-Rose. Desde entonces, JD cayó en estado de beatitud amorosa y habla cada vez mejor el francés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin proponérselo, su cotización ya está en los 20 palos verdes si se trata de superproducciones de Hollywood, aunque seguramente le cobró mucho menos a Tim Burton por estar en Charlie y la fábrica de Chocolate, sobre el relato de Roald Dahl. O por protagonizar los futuros estrenos Descubriendo el País de Nunca Jamás -episodios de la vida de JM Barrie- o El libertino, adaptación de la pieza teatral que interpretó John Malkovich (quien lo recomendó para la versión fílmica). Pero para la secuela que al parecer se viene nomás de Perla Negra, Disney va a tener que desembolsar un dinero que hace tres años ningún industrial del cine pensó que se iba a pagar por Johnny Depp. Quien ahora hace sus propios cigarrillos con papel marrón Rizla y tabaco Bali Shag y se los fuma, siempre que no anden cerca sus niñitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Moira Soto &lt;/strong&gt;/ Diario Pagina12 / Buenos Aires / 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109277947063815?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109277947063815/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109277947063815' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109277947063815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109277947063815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/johnny-depp-ese-hombre-capaz-de.html' title='Johnny Depp, ese hombre capaz de hacernos ver cualquier clase de película'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109262792671372</id><published>2006-10-17T15:41:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:43:48.116+02:00</updated><title type='text'>Secretos y excentricidades de los restoranes top de Buenos Aires</title><content type='html'>&lt;em&gt;Platos exóticos con codornices o conejo. Vinos franceses exclusivos de hasta 1.500 dólares. Y mozos que sólo se dedican a servir el pan recién horneado. Todo vale para distinguirse y encantar al cliente.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que comer allí es una experiencia que involucra todos los sentidos. Famosos, recomendados, exclusivos, no aptos para todos los bolsillos: los restoranes top de la Capital guardan más de un secreto. Son un puñado de locales que los críticos gastronómicos ubican en lo alto de una escala que suma cocina de excepción, ambiente sofisticado y atención esmerada, y que forman parte del circuito de la Buenos Aires de lujo que viene en expansión impulsado, en buena medida, por el turismo internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre gustos, suele afirmarse, no hay nada escrito. Y quizás existan pocas cosas más subjetivas que la preferencia por tal o cual comida. Sin embargo, en lo que a restoranes se refiere, hay consenso. En las guías más reconocidas, siempre se repiten algunos nombres que son sinónimo de buena mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de esos nombres es Tomo I. El restorán del entrepiso del hotel Panamericano es considerado por todas las guías, desde hace años, el mejor de Buenos Aires. Allí, explican, la clave de su cocina está en la concentración. Que llega a tal extremo que puede confundirse con una férrea disciplina militar. "No es para tanto —aclara Federico Fialayre, sommelier de Tomo e hijo de Ada Concaro, una de sus dueñas—. Pero sí es innegable que el momento del despacho te exige un grado de concentración, tensión y atención importante".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas reglas, y la personalidad de Ada, fueron claves en el prestigio que Tomo I se ganó a lo largo de 35 años. Su carta, alejada de las modas, se caracteriza por la simpleza y por destacar el sabor de los alimentos. Y tiene algunos clásicos, como sus ya famosas codornices, que esta temporada sirven en una combinación con repollo crocante y salsa de uvas sorprendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ada Concaro, 71 años y una de las referentes de la cocina argentina, dirige cada noche a sus 15 empleados como si fueran integrantes de una orquesta. Su oficina es una pecera en el medio de la cocina: como un atril delante del escenario. "Marca todos los tiempos y chequea cada plato. En una cocina tomás millones de decisiones mínimas que influyen mucho en el resultado, porque los alimentos no responden dos veces de la misma manera", cuenta Federico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Le Mistral, el recientemente reinaugurado restorán del hotel Four Seasons, el joven chef suizo Matthias Zumstein tampoco deja que ningún detalle se pase por alto. Son las cinco de la tarde, y aunque falten tres horas para que comience el servicio, ya está controlando todo. Aquí, la cocina está dividida en estaciones: los platos fríos, los fuegos y la zona de "emplatado". Cuando Le Mistral esté a pleno, Matthias se encargará él mismo de disponer los alimentos sobre cada plato, como si fuera un cuadro. Una obra casi de ingeniería, si se tiene en cuenta que puede llegar a estar preparando 15 al mismo tiempo . "Se puede tardar en sacar un plato, desde que recibo la comanda hasta que sale de la cocina, de 8 a 14 minutos", asegura Matthias, mientras ejemplifica su rutina preparando una tarta de codornices marroquí, uno de los destacados de la cocina mediterránea de Le Mistral. En el salón, decorado con un estilo sobrio y moderno, lo espera una fotógrafa alemana para retratar su creación en un libro sobre los mil restoranes más "cool" del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de lugares "cool" de la escena gastronómica porteña, Casa Cruz aparece como el más fashion de los nuevos restoranes de la Ciudad, elegido por muchos personajes de la farándula. Pensado por el empresario chileno Juan Santa Cruz, las enormes puertas doradas de la entrada anticipan la sofisticación del ambiente, donde mandan un interesante juego de luces y la cava vidriada, imponente en el fondo del salón. La cocina está comandada por Germán Martitegui, otro de los nombres fuertes de la gastronomía local. "Hicimos el restorán que siempre soñé", confiesa Santa Cruz. Casa Cruz apunta a un público de entre 30 y 40 años, "dispuesto a explorar nuevos sabores". Como el medallón de conejo con fideos, brotes y puré de pasas o la combinación de pulpo asado, maracuyá, aceite de chorizo y albahaca que propone Martitegui. "Necesito una dosis de confianza del comensal. Detrás de cada plato, por más simple que parezca, hay mucho trabajo. Hay detalles que, si estás acostumbrado a la comida gourmet, vas a descubrir", afirma el chef.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un martes a la noche cualquiera, en Casa Cruz no hay reservas disponibles. Los comensales pagan un promedio de $ 100 el cubierto, el valor mínimo que tiene una comida en cualquiera de los restoranes de este exclusivo circuito. Otro de los inevitables es La Bourgogne, que el francés Jean Paul Bondoux maneja desde 1994 en el hotel Alvear. El restorán es el único Relais Gourmand de Sudamérica, una identificación que agrupa a varios de los restoranes franceses más destacados del mundo. "Jean Paul recreó las grandes recetas francesas con los productos argentinos más conocidos, como las costillas de cordero o la ternera, con un corte especial que logró después de muchas luchas con tres carniceros. ¡Lo que les costó aceptar que un francés les dijera cómo cortar la ternera!", recuerda Pascal Bernard, gerente del restorán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chefs coinciden en que, muchas veces, los platos más simples son los más complejos. El asado puede ser un buen ejemplo de este axioma. En Cabaña Las Lilas, una de las parrillas preferidas por los turistas (y donde cada comensal es atendido por seis personas), el asado es un verdadero ritual. El "sacerdote" que lo guía es Alfonso Nieva, parrillero desde hace un cuarto de siglo. En dos parrillas enormes, una para la carne y otra para las achuras, Alfonso lleva el control del punto de cocción de todas las porciones, que llegan a ser hasta 85 al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estrella de las brasas es el ojo de bife, un corte introducido por Cabaña Las Lilas, que cuesta 48 pesos la porción generosa con guarnición. Los extranjeros caen rendidos ante ese símbolo argentino: raza Hereford o Aberdeen Angus, carne muy sabrosa por su grasa intramuscular, con una vaquita de cartón pinchada que indica el punto pedido. El proceso para que llegue a la mesa es largo. "Usamos sólo novillos seleccionados. Después de la faena, la carne se deja 24 horas para que se oree en el frío, después se fracciona y una persona elige en el frigorífico los mejores cortes para el restorán. Se envasan al vacío y se conservan en una cámara. Está prohibido congelar la carne", cuenta Alfonso. Y confiesa algunos de sus secretos: "Se cocina con las brasas tapadas por cenizas. En el momento en que pongo la carne en la parrilla, sólo le agrego sal gruesa. No importa que quede blanca de sal porque toma la que necesita".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que hasta lo más sencillo, en los restoranes top, está estudiadamente calculado. Para que cada comida sea, para quienes puedan pagarla, una verdadera fiesta de placeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Adriana Santagati&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109262792671372?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109262792671372/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109262792671372' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109262792671372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109262792671372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/secretos-y-excentricidades-de-los.html' title='Secretos y excentricidades de los restoranes top de Buenos Aires'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109249488488267</id><published>2006-10-17T15:40:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:41:35.006+02:00</updated><title type='text'>En un barco de la China</title><content type='html'>No es que uno piense mucho en estas cosas, pero a veces parece que en China se inventó todo. El papel, la tinta, el barrilete, el peaje, los canales navegables, las murallas, la pólvora –y los cañones, que eso que la usaban sólo para petardos es una tontera–, la burocracia profesional y los rangos militares. Mirar la historia de los chinos es repensar unas cuantas cosas que creemos de este lado, aunque sea por la escala: todo eso lo inventaron hace tres o cuatro mil años. Y ahora, para terminar de ponernos en nuestro lugar, aparece un capitán retirado de submarinos de la Armada Real demostrando que los chinos descubrieron el mundo: descubrieron el cabo de Buena Esperanza, mapearon Africa, encontraron Australia, recorrieron la Antártida y el Polo Norte. Y por supuesto, descubrieron América. Todo esto lo hicieron setenta años antes que Colón, un gaijin que les robó el crédito, y con una flota tan formidable que hasta la Primera Guerra Mundial no se vio cosa semejante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta historia desesperante está relatada en un libro gordo, desprolijo y apasionado, 1421, escrito por el capitán de navío (RE) Gavin Menzies, un hombre que todavía no se repone del shock. Menzies subtituló su obra “El año en que China descubrió el mundo”, ganó sus buenos duros, logró juntarles las cabezas a eruditos al principio escépticos y arrancó un proyecto global para terminar de encontrar los rastros de la inmensa expedición china. Lo que llevó al buen capitán a concentrarse en esto fue, además de tener tiempo libre, una intriga que le venía de sus tiempos de cadete naval: si el mundo se comenzó a descubrir a partir de la década de 1480, cuando los portugueses dieron la vuelta al Cabo y llegaron al Indico, ¿cómo es que aparecían islas en lo que después se llamó Caribe en mapas de 1440 y 1450? Menzies empezó a estudiar el tema y se topó con que era peor de lo que le habían mostrado en su juventud. Había más mapas, mapas que mostraban la Antártida, mapas que mostraban prácticamente toda la costa de Africa, mapas que mostraban la Australia que supuestamente descubrió Cook a fines del 1700, y hasta un mapa alucinante que mostraba la costa norte de Rusia completa, lugar teóricamente mapeado por orden del zar cuatro siglos después de la fecha del mapa renacentista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capitán de submarinos empezó a leer y leer, encontrando rarezas en los diarios de navegantes –Colón escribiendo que las Antillas estaban “donde decía mi carta náutica”– y polémicas eruditas que criticaban las descripciones de islas o los tiempos de navegación medievales. La llave del asunto vino por dos razones inesperadas. La primera es que Menzies sabe navegar, algo que muy pocos cartógrafos e historiadores saben hacer. La segunda es que el buen hombre, que ya tiene sus años, nació y se crió en China.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería largo contar cómo llegó Menzies al emperador Zhu Di y a sus almirantes eunucos, un rompecabezas que le tomó quince años armar. La cosa es que pudo establecer sin duda alguna que el 8 de marzo de 1421 zarpó de China la más formidable flota jamás creada por el hombre, con más de 300 navíos protegidos por decenas de sampanes de guerra de 200 metros de largo y cinco mástiles, cientos de tripulantes, decenas de concubinas para los oficiales que no fueran eunucos, un batallón de prostitutas que atendían a los marineros –y a las gallinas–, cultivos flotantes de brotes de bambú y nutrias amaestradas para pescar en alta mar. La flota al mando del gran almirante Zheng He tenía una orden global: llevar a todas las naciones del mundo el mandato del Celeste Imperio y ordenarles rendir tributo a Pekín. Sólo quedaba afuera la brutal Europa, destino de una futura segunda flota, seguramente mejor armada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al partir, la flota se dividió en cinco escuadrones. El más chico, al mando de Zheng He, se quedó en el Indico, comerciando con los socios hindúes que llevaban seis siglos comprando porcelanas y vendiendo algodones, y llevando de vuelta a sus hogares a los príncipes y dignatarios que habían visitado la flamante Ciudad Prohibida para su fiesta de inauguración. Los enviados a China volvieron tan cargados de regalos que medio siglo después los portugueses todavía se encontraron con reyes mozambicanos y emperadores etíopes que tomaban té en finísimas porcelanas de arroz, mejores que las que se usaban en Lisboa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las otras flotas se repartieron el mundo. Con una curiosidad obsesiva, dieron la vuelta al Cabo de Buena Esperanza y mapearon la costa Atlántica de Africa, siguiendo vientos y mareas ya que los grandes sampanes no navegan bien sino con viento de atrás. Descubiertas las islas de Cabo Verde, una flota recorrió la costa americana del Orinoco a las Malvinas, bajó a lo que hoy es la Antártida argentina y volvió a China por el peor lugar, el brutal infierno de la latitud 40, un páramo en el que no hay nada hasta que llegás a Australia, que también descubrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra flota, mientras, cruzó al norte, recorrió el Caribe, subió por la costa norteamericana, dio la vuelta a Groenlandia –algo imposible de hacer hoy en día, por el hielo–, pasó por Islandia y, como para ver qué había, volvió a China por el norte de Rusia, creando el primer mapa de Siberia y el Artico. Las otras dos flotas se despidieron de sus colegas en la Patagonia y pasaron al Pacífico. Entre las dos fueron de Tierra del Fuego a Sea- ttle, cruzaron el inmenso océano, descubrieron Nueva Zelandia y el lado este de Australia y terminaron de mapear las Filipinas y ese dédalo que es Indonesia, camino a Nankín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chinos no encontraron tantas cosas interesantes en el mundo. Sacaron cobre en Brasil y Estados Unidos, cazaron hasta cansarse en la Patagonia y clasificaron árboles de madera dura en el Caribe. Ya que estaban, se dedicaron a una pasión añeja que tenían y tienen, la de traer y llevar cultivos, lo que explica que en China se come maíz desde tres siglos antes de que los europeos lo llevaran al Asia y que en las Américas haya arroz salvaje y cocoteros, que son nativos de Indonesia. Pero lo que realmente les interesó a los súbditos del Hijo del Cielo fue México: ahí se encontraron a los aztecas. Según parece, no sólo comerciaron sino que se instalaron por el norte, en lo que hoy es California, donde los españoles se encontraron un siglo después con gente que plantaba arroz, hablaba un dialecto chino y comía con palitos. El mundo, encontró Menzies, está inseminado de naufragios chinos en lugares inexplicables –Nantucket, la gran barrera australiana– que tienen casi cuatro siglos, por no hablar de técnicas mexicanas de esmaltado indistinguibles de las de China.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué esta historia no era conocida? Primero, porque las flotas no fueron a Europa, con lo que Colón y su gente se quedaron con los títulos de descubridores. Segundo, porque los chinos ya habían inventado también el totalitarismo, y cuando lo que quedaba de las flotas fue volviendo a casa a partir de 1423 se encontraron con que Zhu Di había muerto, su sucesor era un xenófobo, los mandarines habían dado un golpe palaciego y se acababa de firmar un decreto imperial que prohibía navegar, explorar y hablar siquiera del mundo. China, decía la seda roja que abarca al orbe, es el centro del mundo y no tiene que ir a ninguna parte, ya que el mundo debe ir a ella. El almirante Zheng He se encontró transformado en un paria político al que le dieron un título de honor y una buena casa con vista al puerto para que viera pudrirse su flota. Para mayor humillación, los archivos y mapas de su expedición fueron quemados, como herejías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y los mapas de Colón? Antes de su exilio interno, a Zheng se le permitió un último viaje a Calicut, donde dejó toneladas de mercaderías ya encargadas y a un viejo amigo con algunos mapas parciales de pavorosa exactitud. El amigo se llamaba Niccoló da Conti, era un veneciano andariego que volvió a Europa y les fue vendiendo mapas a geógrafos de medio continente. Cristóbal, como Magallanes, Elcano y tantos otros, compraron copias y las llevaron en sus barquitos descubridores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sergio Kiernan&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109249488488267?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109249488488267/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109249488488267' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109249488488267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109249488488267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/en-un-barco-de-la-china.html' title='En un barco de la China'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109243158849679</id><published>2006-10-17T15:39:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:40:31.673+02:00</updated><title type='text'>Científicos descubren hormona capaz de inhibir el apetito</title><content type='html'>WASHINGTON (AP) _ Los científicos han descubierto un freno biológico para la hormona del hambre: una sustancia similar que parece inhibir el apetito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sustancia, conocida como obestatina, sólo ha sido sometida a pruebas hasta el momento en ratas de laboratorio. Pero si se confirma su efectividad, el descubrimiento del duelo hormonal entre ambas sustancias gemelas podría conducir no sólo a la elaboración de un nuevo inhibidor del apetito, sino que podría ayudar a comprender los complejos mecanismos que permiten al cuerpo humano regular su peso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los investigadores de la Universidad de Stanford dicen en la edición del viernes de la revista Science que el mismo gen está encargado de estimular la producción de ambas hormonas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es un descubrimiento insperado, pero sumamente fascinante", dijo Matthias Tschop, de la Universidad de Cincinnati, que revisó el estudio. "Parecería contrario a los instintos que la Madre Naturaleza pise el acelerador y el freno a la vez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La determinación de si la obsestatina es efectiva para suprimir el apetito requerirá años de investigaciones adicionales. Otras hormonas relacionadas con la pérdida de peso, que fueron anunciadas con gran alharaca, no han generado tratamientos efectivos contra la obesidad, y los científicos afirman hoy día que docenas de hormonas están probablemente involucradas en la tarea de ganar o perder peso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las principales interrogantes que deberán ser respondidas antes de seguir adelante con las investigaciones es determinar si la obstetina impidió a las ratas comer no porque suprimió directamente su apetito, sino porque las hizo sentir mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descubrimiento más reciente deriva de la hormona del hambre, llamada grelin. Esta sustancia es producida por el estómago y estimula el apetito. La teoría es que la hormona ayudó a los antiguos seres humanos a sobrevivir los tiempos de hambruna haciendo que engordasen durante los años de comida abundante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obestatina es una hormona gemela del grelin y es producida también en el estómago, según descubrimientos del endocrinólogo de Stanford Aaron Hsueh y sus colegas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109243158849679?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109243158849679/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109243158849679' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109243158849679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109243158849679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/cientficos-descubren-hormona-capaz-de.html' title='Científicos descubren hormona capaz de inhibir el apetito'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109234704686332</id><published>2006-10-17T15:37:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:39:20.390+02:00</updated><title type='text'>La venganza será terrible</title><content type='html'>Un hombre de negocios sin nada de extraordinario excepto su borrachera es llevado preso. El lugar es Corea, a finales de los ’80, mientras el país sufre una sangrienta dictadura militar. En la comisaría no puede quedarse quieto, de modo que lo encadenan a una pared. Afortunadamente aparece un amigo que paga su fianza. Salen y, en medio de una noche lluviosa, mientras el amigo hace una llamada telefónica, este hombre desaparece. No hay rastro de él. Acto seguido, lo vemos asomarse bajo una rendija metálica: pregunta por qué está preso y cuánto tiempo deberá permanecer allí. Su voz, hablando desde cerca del final de la historia, contesta su propia pregunta: quince años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es un prisionero político? ¿Está secuestrado por dinero? ¿Se trata de un error? A medida que pasan los meses y los años, las preguntas se van eliminando. Oh Dae-su, el preso, hace listas de enemigos para deducir un responsable. Nada. Su celda parece un cuarto de hotel: paredes empapeladas con agobiantes figuras circulares, un cuarto de baño de luz verdosa, una cama y un televisor. Por la rendija pasa regularmente una bandeja siempre con el mismo alimento: bocaditos fritos. ¿El infierno? El televisor es su “escuela, hogar, amigo, amante”. A través de la pantalla vemos las transformaciones del mundo (la democracia llega a Corea –de modo que no es secuestro político–, los británicos se retiran de Hong Kong, los aviones chocan contra las Torres) y de su vida (su mujer fue asesinada y la policía lo busca como principal sospechoso, su hija fue dada en adopción). Oh cambia. De la televisión aprende artes marciales. Tras golpear por años las paredes con el puño desnudo, unas callosidades rugosas se forman en sus nudillos. El hombre débil y sin carácter que fue capturado deja su lugar a un monstruo con un plan. Ayudado por un alambre, Oh raspa una de las paredes por años hasta sacar un ladrillo: del otro lado llueve. “Un mes más y seré libre”, piensa. En ese momento, el mismo gas que era utilizado para dejarlo inconsciente y cortarle el pelo, curar sus heridas autoinfligidas y hasta para evitar un suicidio, inunda la habitación. Cuando vuelve en sí, está en libertad. No tiene nada que perder ni nada que hacer, excepto encontrar a su captor y vengarse de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA TRILOGIA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Esta es la segunda parte de una trilogía con la venganza como tema central anunciada por el director Park Chanwook. La primera parte fue Sympathy for Mr. Vengeance (vista en Buenos Aires en el penúltimo festival de cine independiente), en la que una cascada de vende-ttas paralelas provoca desastres en las vidas de todos los involucrados. La tercera parte será Sympathy for Lady Vengeance, que acaba de ser concluida y, por lo que se sabe, contiene una dosis de violencia mucho menor que sus predecesoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentemente, el director no tenía interés particular en consagrar una trilogía a este tema, pero, tras la buena recepción de la primera película, su productor sugirió dedicar otra película a lo mismo. Tras ello, y el éxito de ambas, una tercera era inevitable. Si uno da crédito a las palabras del director, la prensa es la principal responsable de la existencia de una trilogía: “La verdad es que no quería hacer otra película sobre la venganza. Pero, durante la presentación de Oldboy, tantos periodistas me preguntaban si iba a haber una tercera parte que empecé a molestarme y respondí que las historias de venganza son un material muy rico y que podía hacer diez películas con ellas. Así que la Trilogía de la Venganza fue concebida a partir de mi irritación con los periodistas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA VENGANZA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A pesar de su tema shakespeareano, las dos primeras películas no tienen muchos puntos de contacto entre sí. Sympathy... es una película con un guión complejo, pero contado de modo ascético, con elementos mínimos. Oldboy, en cambio, es una película barroca, en la que todo vale y donde hasta una hormiga de dos metros de altura que viaja en subte no está del todo fuera de lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el comienzo está levantado directamente de una de las matrices de las historias de venganza, El conde de Montecristo de Alejandro Dumas, veladamente versionado innumerables veces (con particular destreza en la gran novela de Alfred Bester, Las estrellas, mi destino), la película lleva el mismo nombre que un manga creado por los japoneses Minegishi Nabuaki y Tsuchiya Garon. Sin embargo, muy poco del relato de ese comic quedó en el guión final, cuyo mayor responsable es el director.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La construcción del guión es uno de los mayores méritos de Oldboy. El comienzo descripto antes no sólo plantea un enigma descomunal sino que, además, da todas las pistas necesarias para su resolución. ¿Cómo pone en marcha Oh su pesquisa? Prueba los arrolladitos de todos los restaurantes con delivery de la ciudad hasta que da con el sabor que se grabó en su memoria tras quince años de degustación forzada. Es mejor no revelar otras pistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA VIOLENCIA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pero más hábil aún que su estructura, es la manipulación que hace Oldboy de su espectador, el verdadero eje del film. Las risas y las expresiones de disgusto que se oyen puntualmente en la sala (ambas simultáneas en dos escenas memorables: aquella en que el protagonista se come un animal vivo, literalmente y sin truco; y en la que saca algunos dientes con un martillo) demuestran que cada espectador está entregado completamente a las emociones telegrafiadas por el relato: nos identificamos con quien el relato nos dice, en el momento en que nos lo dice y jamás nos permitimos tomar la distancia que necesitaría una duda, una segunda reflexión acerca de lo que se muestra. Eso vendrá después. Desde luego que un pulpo masticado y un poco de odontología medieval no garantizan la entrega del espectador. Lo que lo hace es la perfecta dosificación de la información. Esta es tan hábil, que uno no se hace la pregunta crucial hasta que la enuncia uno de los personajes del film: “La cuestión no es por qué Oh fue detenido quince años sino por qué fue liberado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de venganza del protagonista, descubrimos, no es la venganza que nos cuenta la película. Esta es sólo una pieza en una trama mucho mayor. Es decir, el protagonista debe vengarse para que pueda activarse sobre su persona una venganza planeada previamente. Todo el tiempo, casi hasta la escena final, Oh y su amante Mido son manipulados por su enemigo Lee Woo-jin. Esta manipulación refleja la que sufre el espectador. Lee Woo-jin crea una ficción dentro de la ficción y reproduce el lugar de un director, al punto de que más de una vez demuestra que conversaciones mantenidas por los personajes fueron creadas por él (el mecanismo por el que lo logra es complicado e involucra la hipnosis). Oh y Mido son marionetas que no pueden sino hacer lo planeado por Lee, así como los espectadores no podemos sino responder pa- vlovianamente a los estímulos del film. Esta película hiperviolenta (la pelea en el pasillo de Oh armado con un martillo y contra toda una banda, filmada en lo que parece una sola toma de varios minutos, marca un antes y después en las peleas en el cine) problematiza el lugar del espectador frente a la violencia, cuestiona su pasividad, su entrega, al reproducirla dentro del relato. Al exponer los mecanismos de manipulación del cine, Oldboy se pone a años luz de la catarata de películas de venganza que viene de Hollywood, en las que el agravio a un personaje de los buenos es el disparador y la justificación mecánica de cualquier cosa y lo que los espectadores digieren cotidianamente sin preguntarse nada acerca de ello. Oldboy logra mirarse el ombligo sin dejar de avanzar: es más violenta, más cautivante, más excesiva que cualquier película de Hollywood, y al mismo tiempo renuncia a ser perversamente inocente respecto de lo que está haciendo. Ya hay anunciada una versión norteamericana para el 2006. No podrá ser sino la anulación puntual de cada uno de los méritos de ésta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109234704686332?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109234704686332/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109234704686332' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109234704686332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109234704686332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-venganza-ser-terrible.html' title='La venganza será terrible'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109221696253299</id><published>2006-10-17T15:35:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:36:57.243+02:00</updated><title type='text'>Cuando los santos vienen matando</title><content type='html'>Todos oyeron hablar en Utah, el feudo mormón, de los hermanos Lafferty del apacible poblado mormón American Fork, con su arquitectura como salida del imaginario bucólico del Reader’s Digest. En julio de 1984, dos de ellos, los mormones Dan y Ron Lafferty, acompañados por otros dos vagos, putearon y degollaron a su cuñada Brenda, una atractiva ex locutora de TV, mormona y esposa de un tercer hermano Lafferty, Allen, y también a su beba. (Un dato interesante: alguna vez Brenda había visitado la Argentina en una misión evangelizadora.) El motivo de ese baño de sangre cometido por los dos Lafferty fue que Brenda se oponía a plegarse al matrimonio plural exigido por los fundamentalistas. El asesinato, para sus responsables, no era tanto un crimen como el deber impuesto por una revelación de orden divino. Además, estas muertes serían, de acuerdo con el plan de los Lafferty, apenas el comienzo de una cruzada sangrienta, un raid homicida que no llegaron a ejecutar. A pesar de su brutalidad extrema, el crimen no puede leerse como un hecho policial aislado, como una simple noticia con unos “locos sueltos” como protagonistas. Nada de “locos sueltos”: nada tan integrado al sistema estadounidense como los mormones. Este crimen es, ni más ni menos, el resultado directo de las intrincadas relaciones entre política y religión en un estado, Utah, estado mormón por excelencia, considerado como tierra prometida de cuanto estafador místico (y no sólo) ve acá una oportunidad de enriquecimiento. En Estados Unidos, Utah está calificado como el estado donde las estafas baten todas las estadísticas. Pero el dominio de los mormones no comprende sólo este estado. Basta ver el mapa que acompaña las primeras páginas de Por mandato del cielo (2003) para comprobar la arrolladora y temible expansión de una fe nacida apenas un siglo y medio atrás, que hoy se expande hacia Canadá al norte y por México hacia el sur. La calificación de arrolladora y temible no es gratuita. Y de esto da cuenta Jon Krakauer en su último libro: la religión mormona es mayoritaria en los Estados Unidos, da empleo a una multitud de creyentes, factura millones de dólares y, silenciosamente, se ha instalado en el poder, aplicando su fanatismo en personajes y asuntos de gobierno, lo que vuelve comparable su peligrosidad al fundamentalismo de Bin Laden y sus terroristas suicidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jon Krakauer (Oregon, 1954) es un raro en el género de la crónica de viajes. En su juventud nunca aspiró a un futuro literario. Con sus artículos pretendía ganar lo justo para pagarse el alquiler y alternar la escritura con su pasión por la naturaleza. Colaborador habitual de revistas de viajes, no es un cronista como el snob fabulador Bruce Chatwin, un clásico del género. Desde su comienzos, Krakauer se mostró interesado en la resistencia física y las situaciones límite. De esto hablan sus dos primeros best-sellers: Hacia rutas salvajes (Into the Wild) y Mal de altura (Into the Thin Air), dos textos que si son notables se debe, justamente, a que transgreden las reglas de la literatura de viajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el primero, Krakauer se fijaba investigar la muerte por inanición y congelamiento de un hippie lector de literatura rusa en un colectivo destruido y abandonado en la nieve de Alaska. Allí, Krakauer supo rastrear al joven hippie desde su infancia en un típico hogar de clase media norteamericana hasta su final en los bosques blancos. Krakauer siguió al joven en su fuga, repitió su travesía por los Estados Unidos y la transformó en una novela del camino. Poco antes de encontrar las razones que detonaron el viaje del muchacho (todo un enigma), Krakauer se sorprendió enfrentando las propias. Es decir, el viaje y la búsqueda que le explicaría el enigma del otro a través de su país concluían develando que ese viaje (como todo viaje literario, una vez más) no había sido otra cosa que un viaje interior (la vuelta al pasado, la fascinación que su propio padre le había transmitido por los paisajes de montaña). De esta forma, el escritor caía en la cuenta de una paradoja (al destino le gustan las paradojas, decía Borges). Y la paradoja era la del cazador cazado. Hacia rutas salvajes bastó para que Krakauer fuera nombrado un Truman Capote de la crónica de viajes. Además de radiografiar con una distancia clínica una sociedad conformista y el mito del camino (que tiene su buen anclaje en dos ejes: el tema del peregrino y la búsqueda del padre), Krakauer mostraba una intrepidez y una persistencia en la búsqueda que coincidía con la fluidez de una prosa desprovista de adornos y flatulencias retóricas. En su caso, importa subrayarlo: literatura y experiencia carecen de una frontera discernible. Es decir, así como Capote canibalizó el periodismo en un nuevo género literario, la fiction non fiction, Krakauer siguió su lección con la crónica de viajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a la carga unos años más tarde con Mal de altura, sumándose a una expedición al Everest. Krakauer no se conformó con ser un escalador más de una expedición. Con un enfoque despellejado y una prosa neutra, narró, además de los accidentes y muertes de los escaladores, la depredación de un territorio, el Nepal, en función del consumismo de ricachos excéntricos sedientos de nuevas experiencias. Formidable parábola del ascenso como una mística, su metafísica no es ajena a un descenso: los enjuagues roñosos del negocio turístico que están devastando una naturaleza. Es decir, Krakauer refleja aquí la contracara de la cosmética a lo National Geographic. Mal de altura resulta, entonces, más que una crónica regida por la aventura, una denuncia ecológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Por mandato del cielo, Krakauer es y no es el mismo de sus libros anteriores. Comprometido, al igual que Capote con los asesinos de A sangre fría, Krakauer sigue a sus mormones desde el doble asesinato de American Fork hasta la reclusión en una cárcel de máxima seguridad y la condena a fusilamiento. Krakauer se remonta a la formación de los asesinos y a la de sus antepasados. Tal como le había sucedido en Hacia rutas salvajes, sorpresivamente irrumpe su explicación de la búsqueda: “Debo confesar que el libro que están leyendo ahora no es el libro que comencé a escribir”, aclara. Sus compañeros de infancia, sus maestros, sus profesores de gimnasia fueron mormones. El joven Jon envidiaba las certezas y la fe del ambiente mormón. Desde entonces buscó comprender sus creencias, aunque en ocasiones le parecían exageradas. El libro que pretendía entonces escribir iba a titularse Historia y fe. Pero, al írsele de las manos, derivó en un documento histórico, periodístico, literario y narrativo, un experimento en el que ensayo y narración, a veces desarticulados en función de su objetivo desmesurado, lejos de patearle en contra, lo vuelven más magnético y estremecedor. Imprescindible para entender los Estados Unidos, el libro fue aclamado no sólo por la crítica de su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás del doble asesinato cometido por los Lafferty está la historia pormenorizada de los mormones con su particular interpretación de las supersticiones de la Biblia y su desviacionismo especulador acorde a las conveniencias de colectividad cerrada. Ya en los orígenes de este grupo religioso se detecta, mediante la violencia pública y doméstica, la voluntad hambrienta de poder. La rama más fundamentalista de los mormones, en su afán expansionista, plantea el matrimonio plural como exigencia celestial, encubriendo una estrategia de dominación mundial. La reproducción de los creyentes, sostienen estos fanáticos, apunta a controlar el planeta entero. Multiplicarse y poblar hasta el último rincón, de esto se trata. Desde los tiempos de la conquista del Oeste y la épica del western hasta hoy, profetas virulentos, los fundamentalistas, autoproclamándose “santos”, primitivos y mesiánicos, usan ropa interior sagrada, pero practican el incesto, la paidofilia y el abuso como buenas y sanas costumbres dictadas por Dios. Así son ellos, los fundamentalistas que apenas se diferencian de los mormones visibles en sociedad, esos que cualquier lector puede cruzarse en la calle, siempre de a dos o tres, siempre pulcros, siempre camisa blanca, siempre saco y pantalón negros, siempre pelicortos, siempre pálidos, predicando su política. Aunque su visión del mundo y su ansia de poderío es similar, la diferencia entre ambas ramas no es un detalle menor: los fundamentalistas practican, por mandato divino, el matrimonio plural. El sometimiento y la humillación de mujeres y chicos, así como la victimización de esta colectividad que, en ocasiones, se basó en su exterminio y les justificó crueles venganzas posteriores, no excluye que la religión celebre el enriquecimiento personal y los resortes básicos del sistema capitalista. Krakauer pasa de la anécdota histórica al relevamiento sociológico, del relato de costumbres a los dramas, tragedias y crímenes, retrocede al pasado y vuelve al presente urdiendo una trama cruenta en la que cada historia se conecta con las otras, desplegando un arsenal narrativo donde no faltan tiroteos, ataques a caravanas, linchamientos, ceremonias y rituales siniestros. Lo increíble es que todo este material que se lee con vértigo y pavor es absolutamente real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según un comentario de Mario Vargas Llosa, “en nuestros días, sólo en ciertos países musulmanes fundamentalistas la religión absorbe a tanta gente y por tanto tiempo como en la patria de Walt Whitman”. Las fiestas sacras de los mormones, en su escenificación de El libro del mormón, no vacilan en apelar a un espectáculo coreográfico que no ahorra efectos especiales para educar a sus fieles con la música de Rocky. A ver si se entiende: un Woodstock gigantesco, pero con familias y chicos lookeados como empleados del mes en lugar de la ropa hippie, la fragancia del patchouli y la marihuana. En Por mandato del cielo hay tácitamente una lectura de lo norteamericano que va más allá de las citas: William James y Harold Bloom. Con su libro, Krakauer refiere por elevación las fobias que han recorrido la literatura norteamericana desde sus comienzos, una franja que puede iniciarse con Herman Melville (Moby Dick como texto demonológico) y alcanza en la actualidad a Stephen King (sus novelas de terror como representaciones del castigo). Krakauer no ha trazado sólo el itinerario religioso y político de los mormones. Porque este ensayo, por vía subterránea y complementaria, describe además la incidencia de una ideología que se expresa en una narrativa donde el reflejo de lo social proviene muchas veces de un eticismo que divulga la presupuesta lucha entre el Bien y el Mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi sobre el final, Krakauer describe: “Este es un país presidido por un presidente cristiano evangélico, George W. Bush, quien cree que él es un instrumento de Dios y define a las relaciones internacionales como un enfrentamiento bíblico entre las fuerzas del bien y del mal. El oficial jurídico más importante del país, el fiscal general John Ashcroft, es un seguidor a ultranza de una secta fundamentalista cristiana –las Asambleas Pentecostales de Dios–, que comienza cada día de trabajo en el Departamento de Justicia con una reunión de oración con su staff, se hace ungir periódicamente con óleo sagrado y suscribe una vívida visión apocalíptica del mundo que tiene mucho en común con las creencias milenaristas de los hermanos Lafferty y los residentes de Colorado City. El presidente, el fiscal general y otros líderes nacionales imploran con frecuencia al pueblo estadounidense que tengan fe en el poder de la oración, y que confíen en la voluntad de Dios. Eso es precisamente lo que hacíamos, dicen tanto Dan como Ron Lafferty, cuando derramaron tanta sangre en American Fork, el 24 de julio de 1984”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mandato del cielo.&lt;br /&gt;Jon Krakauer,&lt;br /&gt;Traducción de Carlos D. Schroeder,&lt;br /&gt;Colección Hechos reales, Emecé, 351 páginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Guillermo Saccomano&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109221696253299?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109221696253299/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109221696253299' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109221696253299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109221696253299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/cuando-los-santos-vienen-matando.html' title='Cuando los santos vienen matando'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109208771796195</id><published>2006-10-17T15:34:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:34:47.873+02:00</updated><title type='text'>Agarra los libros que son gratis!!!</title><content type='html'>Después del gran éxito de Wikipedia —la enciclopedia online en la que cualquiera puede hacer sus aportes de contenidos— ahora comienza el estrellato de los Wikibooks.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya con el sello de la familia “wiki”, los Wikibooks es un espacio para publicar y compartir libros online. Desde su sitio web se manifiesta que este espacio “tiene por objetivo poner a la disposición de cualquier usuario libros de texto, manuales, tutoriales u otros textos pedagógicos de contenido libre y de acceso gratuito”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el momento, la estantería virtual de Wikibooks consta de 795 contenidos sobre diferentes disciplinas como lingüística, ingeniería, ciencias, matemáticas, medicina y química, entre muchas otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los libros ya cargados en esta biblioteca virtual están clasificados según su nivel de desarrollo: Esbozo, Bajo desarrollo, Madurando, Texto abundante y Considerado completo. Estas denominaciones ayudan a saber, antes de consultar, sobre el volumen y calidad de los contenidos que se incluyen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en Wikibooks no hay de todo, porque sólo existe lo que la gente va cargando, algunos visitantes piden públicamente qué tipo de libros les gustaría encontrar. Por ejemplo, en este momento, se están solicitando contenidos sobre Cálculo, Jardinería, Teoría de conjuntos, Programar para GNU/Linux, Historia de América Latina, Programación en Eiffel, Saintville y Leonore del Marqués de Sade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera que haya escrito algo sobre alguno de estos temas o de otros solamente tiene que hacer clic en el enlace que lleva su nombre y pegar el texto que hayan escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente de Wikibooks destaca que todo lo que se publica en sus páginas se hace bajo licencia de documentación libre. Y aclaran: “si no deseas que otras personas corrijan tus escritos sin piedad o los distribuyan libremente, entonces no los pongas aquí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para resolver cualquier tipo de duda, tanto para usar el contenido como para crear nuevos, Wikibooks dispone de ayudas, avisos de nuevos contenidos disponibles y herramientas para hacer más fáciles y completos los nuevos textos e imágenes que se sumen a la biblioteca. También, y para los que tengan miedo de mandarse algún “bardo” a la hora de publicar, el sitio cuenta con una sección —zona de pruebas— destinada para experimentar y ver cómo funciona el Wiki.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109208771796195?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109208771796195/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109208771796195' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109208771796195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109208771796195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/agarra-los-libros-que-son-gratis.html' title='Agarra los libros que son gratis!!!'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109202108499636</id><published>2006-10-17T15:32:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:33:41.190+02:00</updated><title type='text'>La fe del predicador: Fidel Nadal</title><content type='html'>Jamaica, 1998. “yo nunca habia tenido una Biblia en la mano”, recapitula Fidel: “Me acerqué a un rasta antiguo que estaba leyendo salmos en las montañas de Kingston y, cuando le dije eso, los ojos le quedaron blancos. ¡No sabés la cara que puso! Me tiró la Biblia por la cabeza y me ordenó: «Leé la Revelación». Yo empecé a buscar ese capítulo desde la primera hoja… ¡y está al final, man!”, caracajea. “Pasaban los segundos y el hombre se iba poniendo cada vez más furioso. En un momento pegó el grito y me arrebató la Biblia. Y cuando me sacó el libro… me desmayé. Al despertar, me dijo: «Vos sos un verdadero rastaman». Supe que todo había sido una verdadera revelación. En ese momento, abracé la fe.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta historia es verídica. La secuencia que rememora fue el quiebre, el último viaje de Todos Tus Muertos a la isla tropical (para la grabación de El camino real, 1998). Justo después de esa “visión”, decidió poner en stand by a la banda sobre la que escupió sus mensajes con métrica punk durante casi quince años. Y, así, se alejó de la gente que lo había secundado en su recorrido por los cinco continentes (incluyendo el viaje a bordo del Cargo 92, el barco que trajo a Mano Negra a estas orillas) y con la que conformó un vértice de la Santísima Trinidad del rock latino mestizo (Dale aborigen, de ttm, 1992; al que habría que sumar Ideia Zabaldu, de Negu Gorriak, y Casa Babylon, de Mano Negra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nunca había tenido una Biblia en la mano”, asegura Fidel hoy, en una pizzería de Chacarita. Que su nombre completo sea Fidel Ernesto sólo es la raíz de todo esto. Hasta aquel road trip mítico era un ateo, criado en el barrio de Almagro. De padre negro argentino (“quinta generación”) y madre blanca (“mitad española, mitad italiana”), ambos militantes de izquierda, siempre había tenido la palabra “fe” fuera de su diccionario. Por eso, dice, pisó “el resbaladero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero primero repasemos su genética: “El padre de mi tatarabuelo fue traído de Angola, como esclavo. Lo dejaron en Retiro, ahí funcionaba el Mercado de Esclavos”. Cinco generaciones después, la madre de Fidel, Susana Nadal (organizadora del Festival Pinap, el primero del rock nacional) se enamoró de Enrique, su padre. Por eso, cuando Fidel ocultó sus dreadlocks debajo del turbante, dejó de usar el apellido Nadal (“porque pertenece a quienes esclavizaron a mis padres”). Esa es la clave: “Hasta ahí, la raza venía pura… Y salí yo, ¡mitad guerra, mitad negocio!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué se escuchaba en familia? –En mi casa el jazz era la música impuesta. Mi padre es un gran fanático, un devoto a muerte del jazz. Pero a muerte. Yo me acuerdo de verlo subir el volumen, tirarse en la alfombra y acercar los parlantes a los oídos. Y esa música desarrolló todo en mí. [John] Coltrane y Louis Armstrong, fundamentalmente. Después, todos los otros. Wilson Picket y Otis Reading hasta que se caiga el mundo. Los vecinos nos perforaban el techo a piedrazos. Pero mi viejo se ponía ahí y nadie le tocaba el equipo. Después hubo afro cubano, merengue y salsa. Pero después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué quedó de eso en vos? –El jazz hizo que la música fuera algo natural en mí. Porque crecí con él. Y luego, sin ningún conocimiento musical, pude desenvolverme. Además, hizo nacer mi amor por los discos, cuando estaba en sexto grado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles fueron los primeros? –¿Antes que nada? Los de los Beatles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero cuáles? –Todos. Yo tenía la discografía completa. Y no sabía ni leer, ni escribir en inglés. Pero, en fonética, sabía todas las letras. De memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué pensaba tu padre de los Beatles? –Los odiaba. Los detestaba. “Basura”, me decía. “Les roban a los negros”. Y sí... ¿No lo dijo Little Richard? ¿No lo dijo Chuck Berry? Ellos tienen más plata que nosotros, pero escucharon nuestros discos y nos robaron todo, ¿entendés? Empresas, como los Rolling Stones. O agentes encubiertos de la cia, como Elvis Presley ¿Sí o no? La historia de la música. La historia, bah si la frase no hubiese sido usada como látigo de campaña de un ser nefasto, diríamos: Fidel lo hizo. A comienzos de este verano, cuando saqué mi grabador al sol, el grandote de turbante recién desembarcaba en Buenos Aires. Fidel venía de presenciar el debut de Damas Gratis en México y de tocar ante más de 70 mil personas (junto a los Skatalites, entre otros) en el festival Rock al Parque, en Colombia. En su celular sonaba una oferta para animar el Cosquín Rock. Su discografía, en tanto, acababa de ser editada en los Estados Unidos, mientras acá salía Fuego caliente, su duodécimo disco solista en… ¡cuatro años!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fidel es un predicador. Pero no un Pocho La Pantera, ni un Pastor Giménez… Su lengua funciona aceitada, “como una herramienta de guerra”. Y, justo debajo de ella, un dreadlock gordo y brilloso que se mece en su mentón barbado, exhibe experiencia y autodeterminación. El que lo vio en un escenario sabe de lo que hablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Rolling Stone quiere una tapa de reggae? ¡Que ponga mi cara! Y en mayúsculas, bien grande: «reggae argentino»”, me decía cuando supo del dossier de Bob Marley. “El representante más genuino del reggae criollo soy yo.” Bueno, puede que tenga razón. Aunque le pese a una parte de la escena local, hay que decirlo: Fidel, cultor de un devocional freestyle básico, capaz de emprenderla contra el Opus Dei y los supermercados Coto, dejó vacante el altar del mal llamado rock alterlatino (lugar que, a escala local, ocuparon bandas como Karamelo Santo, La Vela Puerca y Arbol) por voluntad propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según cuenta, se le rieron en la cara y le gritaron “talibán” cuando se puso el turbante, empezó con el “reggae cultural”, se convirtió en rasta practicante y basó su fe en la Repatriación (la antigua misión de Marcus Garvey y sus barcos: devolver a los “damnificados”, libres, a Etiopía). Fidel resume: “Cuando estaba loco me festejaban todo lo que decía. Y ahora me tratan como un loco.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebobinemos. El joven Fidel Ernesto empieza el secundario y se mete en la matiné. Rápido. De los bailes de barrio en el Club Gimnasia y Esgrima de Villa Urquiza al Pigüel Teenager, en la Recoleta. “¡Me acuerdo! Me quería hacer el cheto y era más de barrio que las zapatillas Flecha. Llegaba a la matiné y el disc jockey ponía lo que pegaba: Roller skate, música para bailar en patines. ¡Mirá de lo que te hablo!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Patinaste mucho? –No. Como me los compré apurado, no me di cuenta de que eran como dos talles más chicos. ¡Me sacaban unos juanetes bárbaros!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y después qué vino? –La música disco de la época. La era del afro, Donna Summer, Sly and Robbie… El flash de la época: la peineta. Hasta que empecé a sentir que algo adentro de mí iba a explotar. Y llegó “Cocaine”, de Eric Clapton…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y explotó –Sí, ahí me explotó la locura. Después empecé con el punk rock y mandé cualquiera. Dejé la música negra, colgué los botines. Empecé con los Ramones, Blondie, The Clash…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué bandas punks ibas a ver? –Yo nunca tuve como referente a una banda punk. Menos nacional. Pero vi a Los Corrosivos, Sentimiento Incontrolable, Tumbas nn… Pero no iba porque me gustaran. Iba para descargarme en el pogo. Y cuando no me alcanzó con eso, empecé a cantar. Esa era mi intención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanza, al menos, para entrar en el cuadro de situación. Un día el niño encuentra a un imitador de u-Roy en un disco de deejays jamaiquinos, mientras hurga en el altillo de la disquería Amigos de la Música, de la peatonal Florida. Y, unos cuantos años después, Fidel ya es una especie de Cristo negro que se inmola en directo junto a Sizzla Kalonji, el representante global del género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el medio, reseteó su carrera artística y los otros ttm tuvieron que hacer lo mismo. Las diferencias entre el ala punk –liderada por la guitarra de Gamexane y seguida por el bajo de Félix y la batería de Pablo Potenzoni– y la fracción religiosa –Fidel y el otro vocalista, Pablo Molina– se habían hecho insostenibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto es historia contada. Puso pausa y empezó con un proyecto solista que derivó en Lumumba: un trío vocal junto a Molina y su hermano menor, Amílcar. Dos discos de ragga roots, viajes por toda Centroamérica, un programa en Radio Cero (proyecto multimedia de Omar Chabán). Y, mientras se aventuraba en su misión solista straight, montó Black King: un local de soundsystem en Ayacucho y Corrientes donde él era selector. Cuando la policía allanaba, sólo encontraba jugo de naranja, galletas verdes y té de jengibre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a pedir que la gente con “hábitos de alcohol, cigarrillo y cocaína” se retirara de sus conciertos. Y despistó a los últimos seguidores de ttm. Pero no le importó. Se convirtió en embajador de la Comunidad Boboashanti Argentina. Una organización disuelta hace poco menos de un año, que aunó a doce militantes de la Repatriación esperanzados en reconstruir el planeta desde el continente negro, en sólo dos mil años. “El mismo tiempo que la raza blanca dominó el mundo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, mientras sus ex compañeros (Molina incluido) montan una banda reloaded, al estilo Velvet Revolver pero cansino (ttd, junto a Los Auténticos Decadentes), él sigue hablando de Haile Selassie I (emperador de Etiopía, descendiente del Rey Salomón, de la 225ª generación), de la Sagrada Trinidad, de su manera de difundir la fe rasta… “Y ellos siguen tocando las canciones de antes. ¿Sabés qué pienso? Que en esta parte de la nota tenés que poner: «Cría cuervos» y puntos suspensivos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doce discos en cuatro años (uno de ellos en vivo en ¡Japón!) lo dicen todo. “Podrán decir: «Cantidad no es calidad». Pero poné un disco mío y escuchá…” Es el único artista del reggae de este lado del mundo que carga con el sonido original del género (y también el único argentino que tocó en un auténtico “tabernáculo” rasta). No necesita a Enroll Brown para sonar roots como Los Cafres, ni mover los dreads como si estuviera en trance místico como… ¿todo el resto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si fuera poco, Fidel marcó un antes y un después en la historia de la cumbia villera a partir de la combinación con su amigo Pablo Lescano, líder de Damas Gratis (en Cemento, en Pasión de sábado y en más de quince versiones repartidas en diez discos de ambos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Existe el reggae criollo? –No. El reggae en la Argentina es muy superficial. Quieren tocar roots pero no saben, no les da la nafta. Acá, las bandas hacen falso roots. No sé si es la ubicación geográfica o qué. Pero están como diez años atrasados. Así que vos [le habla al grabador], en 2015, sacá esta nota del archivo: el reggae en la Argentina está igual que el fútbol en China.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No hay buenas bandas acá? –No. No hay bandas de reggae original. De hecho, el roots no se fabrica más, ni en Jamaica. Pero a los argentinos les gusta la música vieja, por eso insisten. Creo que la única banda que carga con el viejo sonido es Midnigths. Y son de Trinidad Tobago. Y acá pasa lo mismo que pasó siempre. No es nuevo: yo ya vi varias olas de reggae local. Y todas tuvieron un defecto que no pudieron revertir. Y es que el reggae tiene mucha fuerza, pero las bandas de acá lo hacen débil, aburrido. Buscan agradar, pero no dejar mensaje. Y, encima, hay muchos que arriba del escenario se la dan de alto reggae, andan con dreads y mueven la cabeza como si estuvieran en trance místico. Acá los falsos rastas lideran la movida. Entonces… no se dejen engañar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo llegó el reggae a la Argentina? ¿Con Luca Prodan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ni con Luca, ni con la Hurlingham Reggae Band. Con Jimmy Cliff en el estadio de San Lorenzo. ¿Esa jugada la sabías? Yo no estuve, pero me acuerdo. Fue a fines de los 70, en un clásico Carnaval del club; tocó en el Viejo Gasómetro. Después vivió un tiempo en Mar del Plata. Ese fue el primer desembarco del reggae en la Argentina. Porque, bueno, era Jimmy Cliff: pensá que Bob Marley se escapaba de su casa para ir a sus conciertos y escucharlo cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál fue el primer festival argentino del género? –En 1988, 1987. Pero sólo me acuerdo que estaban Los Cafres, Bombo Clat!, Kingston Reggae Band… Había una bocha de bandas cuando esto empezó. Pero todas se cayeron igual de rápido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que seguimos con los mismos referentes de esa época –¡Claro! Si acá lo máximo que hicieron fue traducirse “No Woman, No Cry”. Por eso los productores sólo traen bandas de la época. Porque en donde está el nuevo sonido, no hay bandas. Hay cantantes: Sizzla, Capleton, Anthony b, Luciano. Te nombro a los solistas rastas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es el número uno? –Sizzla Kalonji. Acá es desconocido, sólo exclusivo de un grupo que está creciendo cada vez más. Pero vos sabés que incluso en Boboashanti, el reggae es una música detestada. La única música rasta es el Niabinghy [N. de la R.: música de tabernáculo, retumbe del tambor que representa al bajo más antiguo]. Igual, el reggae es una música querida por muchos rastas. Y por eso, trae muchas connotaciones que pueden llevarte a abrazar un estilo de vida, una manera de ver el mundo o una filosofía de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Creés que es la era del reggae? –No sé, pero falta poco para que, en las novelas, entre el pibe cuando la madre está fregando y le diga: “Mamá, me voy a poner una banda de reggae para ver qué tal me va”. Y suene: “Johnny Was a Good Man” [se ríe]. Me alcanzaría con que pase como pasó con la cumbia. No sé... Si te piden que pongas una cruz en un casillero si creés que eso va a pasar, ¿la ponés?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Vos? –Yo no. Ojalá, pero no hay soundsystems en los barrios. ¿Y cuántas bailantas hay en la Argentina? Millones. La cumbia es más popular que el rock en la Argentina. ¿Por qué? Porque hay gente y hay lugares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También los hay para el reggae –Sí. Pero a mí me gustaría que en los barrios pase como con la cumbia. Porque el rasta les puede dar elementos para mejorar a esos pibes. A mí me los dio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora, ¿cómo te fue en tu cruzada por los barrios? –Mirá, yo tuve una idea. Y se cumplió. Pero no en su totalidad. Mi misión: hacer una combinación con cumbia villera para exterminar la vagancia. Pero en vez de tomar el mensaje, me punguearon las bases. Yo le di mis discos a Pablo Lescano y a él se los robaron. Como era lo que escuchaba el Marley de la villa, las cintas empezaron a circular con precio de tesoro. Y las manos que las tocaron, copiaron algo. Discos del Rookie, Cafú Banton, Negro Jethro… Panamá style. Gracias a la combinación que hice con Lescano, podés escuchar el antes y el después de esa cumbia. ¡Ahora se escucha el bajo! Así que, si hablamos de influencias, yo te digo una cosa y que no te queden dudas: fui yo. Yo le cambié el sonido a la cumbia villera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Juan Ortelli &lt;/strong&gt;/ Rolling Stones Argentina&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109202108499636?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109202108499636/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109202108499636' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109202108499636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109202108499636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-fe-del-predicador-fidel-nadal.html' title='La fe del predicador: Fidel Nadal'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109193465452222</id><published>2006-10-17T15:31:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:32:14.726+02:00</updated><title type='text'>Radio para mascotas</title><content type='html'>Se sabe que las emisoras radiales arman su programación, ya sea musical como de otros contenidos, pensando en nichos de públicos determinados. Y también más de un oyente se habrá dado cuenta que hay programas en los que participa más de un&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;personaje que se comporta como un “perro” o señoritas con voz tan sensual y felina como la de un “gato”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que no había ocurrido hasta ahora es que se creara una programación especialmente destinada a perros y gatos. Sí, esos animalitos domésticos de cuatro patas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La emisora, que puede oirse a través de Internet, es de origen norteamericano, se llama DogCatRadio.com y se sintoniza en http://www.dogcatradio.com. Sólo hay que tener instalado el Windows MediaPlayer para convertirse en oyente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale aclarar, antes de ingresar a este sitio, que si bien la idea es muy original y hasta podría ser bien recibida por los amantes de perros y gatos, el diseño no está a la altura del emprendimiento ya que es muy desordenado y de gusto dudoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para oir la programación, ni bien se ingresa al sitio hay que dirigirse a la izquierda de un recuadro negro que se muestra en pantalla. Haciendo clic sobre un dibujo de ondas verdes se podrá acceder a la programación online, mientras que si se selecciona el botón rojo se podrá descargar un archivo de audio en mp3 de poco más de 15 megabytes para oirlo sin necesidad de estar conectado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La radio online no sólo está pensada para dejarla sintonizada cuando los amos de las mascotas no se encuentran en sus casas sino que también poseen contenidos para los dueños. A estos últimos le arriman consejos sobre mascotas, ya sea como criarlas y protegerlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como en los Estados Unidos la población hispana es cada vez mayor, DogCatRadio.com ya posee una hora de programación en español. Claro que esta hora se refiere al lenguaje de los dueños y no de las mascotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Navegando otros sectores del sitio se podrán encontrar noticias sobre animalitos, buscador de mascotas perdidas y album de fotos. También, y para los que quieran ser miembros selectos, se ofrece la suscripción a un newsletter para Very Important Pet Person.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra alternativa que ofrece el sitio es comprar un CD para las mascotas que cuesta 15 dólares y se llama “Dogs in the hood: A holyday extravaganza”. Dos de los temas que contiene este compacto, Sleigh Ride y Hot! Hot! Hot!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Claudio Veloso&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109193465452222?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109193465452222/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109193465452222' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109193465452222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109193465452222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/radio-para-mascotas.html' title='Radio para mascotas'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109185116768289</id><published>2006-10-17T15:28:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:30:51.320+02:00</updated><title type='text'>La leyenda de las chicas raras</title><content type='html'>Celeste Cid y Carolina Fal se vieron una sola vez desde el final de Resistiré . Y fue hace algunas semanas, en la casa que comparten Celeste y Emmanuel Horvilleur con su hijito André. Cuando grababan la telenovela vivían a media cuadra, y no se veían nunca. ¿Se llevaban mal? No, aseguran. Pero ahora, les parece, se llevan mucho mejor. Ahora refiere al siempre apabullante verano de Buenos Aires. Y ellas decidieron pasarlo en la ciudad ardiente para hacer teatro griego en la Fundación Konex, por lo que están juntas casi a diario, entre ensayos. Carolina se mete con Electra Shock , la versión de la tragedia griega de Sófocles que dirige el colorido José María Muscari; mientras que Celeste hace su primera aparición en teatro (en una escena de La pasión desbocada: Hipólito, Fedra y Teseo , de Alejandro Ullua), interpretando a Ariadna, la misteriosa chica que ayuda a Teseo en su laberinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta bueno reencontrarse, dicen y se ríen cómplices, en un bar del Abasto. Carolina se saca las botas texanas blancas a las que tiene que acostumbrarse para la obra, cambia por zapatillas, y las mete en un bolso. Tiene el pelo larguísimo, hunde constantemente los dedos en el flequillo y aun cuando sonríe mantiene la seriedad en sus ojos marrones, que miran fijo. Celeste enciende un cigarillo: volvió a fumar hace poco, pero no está ni cerca del paquete diario que consumía antes del embarazo. El embarazo le cambió el cuerpo; aunque sigue siendo delgada, adquirió una femineidad inquietante. Con poco maquillaje, lejos de la sobrecarga de Resistiré , es tan bella que hipnotiza. La casa de Celeste es hermosa, dice Carolina. ¡Y ese bebé! Es feliz, se le nota mucho. Tiene una tranquilidad y una adultez impresionantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste se ríe, y explica que su casa tiene algo clásico propio de ella y algo muy psicodélico, el toque Emmanuel . Sus tiempos están condicionados por las horas de sueño de André (que por suerte son muchas) y por su necesidad de parar, para decidir lo que quiere hacer después de siete años ininterrumpidos de agotador trabajo en televisión. Pero ir más despacio no significa desaparecer: durante el embarazo tuvo una pequeña, pero notable aparición en Locas de amor y un cameo en El Deseo . También estudió astrología. Dentro de poco, le parece, va a intentar terminar la secundaria, y su compañero de estudios será Emmanuel. Necesitaba un descanso, dice. Durante el año de Resistiré dije varias veces que quería tener un hijo y también sabía que quería dejar de trabajar un tiempo. Tenía esa decisión, era el momento. Y digamos que André fue una buena razón para parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina escucha e interviene. Para ella, dejar de trabajar nunca es una opción. Yo no quiero parar, porque no me resulta. Cuando no trabajo no sé qué hacer con mi vida. No sé qué hacer con el tiempo libre, no soy feliz; para mí es nocivo. Aunque me queje o aunque esté cansada, me aburro, me angustio, me deprimo y me oscurezco cuando no trabajo. O pienso lo que no me conviene pensar. No le encontré la vuelta. Cuando estoy trabajando disfruto más de todo. Este año, Carolina terminó de rodar Monoblock, la película de su amigo Luis Ortega; ella escribió el guión y la protagoniza, junto a Rita Cortese y Graciela Borges. Está un poco inflada, ¿no?, pregunta retóricamente. No importa. La experiencia fue intensa, muy fuerte. Todo salió como tenía que salir. Ya no la angustia pensar en el estreno, que aún no tiene fecha. La Nena de Monoblock es otro personaje peligroso, de esos a los que está acostumbrada. En teatro, fue la Martirio de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca; fue Cathy en Panorama desde el puente de Arthur Miller; y, ahora, es la feroz Electra. También, claro, fue la valiente y triste Martina de Resistiré . Interpretó tantos y tan buenos personajes que parece una veterana al lado de Celeste, que todavía no hizo cine y recién ahora debuta en teatro. A diferencia de su compañera, puede comparar experiencias de trabajo. La tele tiene la exigencia de tratar de hacer un buen trabajo en la vorágine, y eso me resulta atractivo. Me gusta trabajar con la falta de tiempo, y resolver muy rápido algo en un tiempo corto; disfruto de las escenas cuando queda la última media hora, cuando están todos locos y hay que terminar el plan. Para mí son los mejores momentos. El teatro tiene la exigencia de tener tiempo, que suena muy lindo, pero te la regalo: es difícil tener tanta libertad de pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sin embargo, hay cosas que Carolina nunca intentó, todavía. Aunque la versión que Muscari hace de Electra es un show musical, una tragedia rota, divertida, Carolina asegura: El sufrimiento lo actúo en serio. La puesta no es seria, pero el dolor sí. ¿Nunca va a hacer una comedia? No lo sabe. Tendría que ser con un humor que tenga que ver conmigo. Un humor no basado en el humor. El humor clásico no es lo mío, no soy una actriz de comedia. Si puedo ser graciosa, es a pesar de mí. No lo entiendo, no me gusta, no me divierto. No me gusta que me cuenten chistes. No sé contar anécdotas divertidas. El sentimiento que yo más odio es el que se desprende de la burla. Debe ser eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste sólo conoce la televisión, adonde llegó porque quería ser parte de Chiquititas . Tuvo tanta vergüenza en el casting, que salió corriendo; pero Cris Morena la siguió, y en pocos años se convirtió en la adolescente etérea de la televisión argentina, desde la Yoko que interpretaba en Verano del 98 hasta la intrincada Julia de Resistiré . Ese personaje fue un quiebre, un cambio de rumbo que quizá la lleve a convertirse en una actriz tan completa como Carolina. Pero Celeste está tranquila y espera; sabe que tiene mucho tiempo.Creo que me muevo mucho por curiosidad. Cuando era chica, quise salir de la información de mi casa y ver cosas nuevas. Por eso creo que entré en la televisión, y lo hice de cabeza. Pero después de siete años de ver todo desde ahí, quiero asomarme a mundos diferentes. Empezar en el teatro, haciendo de espectro, no está mal. ¿Y el cine? El rostro perfecto de Celeste parece hecho para la pantalla grande. Ella sonríe. Me ofrecieron varias cosas, pero quiero decidirme por algo que sea afín a lo que me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué te gusta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Arturo Ripstein. Una de mis películas favoritas es Profundo carmesí [1996]. Me encantaría hacer a esa gorda hermosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: ¡Es tremenda! A mí el cine que más me gusta en la vida es el de Leonardo Favio. Soñar soñar [1976] me aniquiló. Ojalá vuelva a filmar y quiera trabajar conmigo. Son las dos cosas que se tendrían que dar para cumplir mi sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Hay una película tuya con la que me identifiqué mucho, El caso María Soledad [Héctor Olivera, 1995]...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: ¡Eras re chica cuando se estrenó esa película!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Pero me marcó. Iba a las marchas por María Soledad en esa época&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: Fue una experiencia rara, porque no la tengo identificada como un trabajo. Fui a ese lugar a meterme en la casa de Soledad, conocer a sus padres, ver su habitación, contar esa historia de una chica de mi edad, tan violenta y tan terrible. Ahora la veo y no sé qué me pasaba en cada escena, no era eso lo importante. Con Belén [Blanco] nos metíamos en las marchas y una vez Héctor Olivera el director nos agarró de las orejas y nos metió en el hotel. No quería que fuéramos. Fue muy movilizador a nivel personal. En general la paso muy bien haciendo cine aunque me acuerdo que sufrí bastante en Flores amarillas en la ventana [Víctor Jorge Ruiz, 1996]. Extrañaba mucho a un novio que tenía acá, me quería volver. ¡Y estaba en Esquel, un paraíso! Ahora pienso qué idiota, no valía tanto la pena. No por la persona, es que ahora puedo disfrutar más cuando trabajo lejos de la persona que quiero, entiendo que no es tan grave y que volvés en un tiempo. En ese momento no podía pensar en otra cosa. Qué tonta. Pero bueno, tenía 21 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste y Carolina son muy distintas, y sin embargo tienen experiencias similares. Las dos empezaron a trabajar en la adolescencia: Carolina se vino de Mercedes a los 15 para participar del casting de Clave de sol, y Celeste trabaja desde los 13. Más que ser actrices, ellas querían ser parte de sus programas favoritos, y lo lograron. Ahora saben lo que es crecer en público. A mí me tocaron las tetas en televisión antes que en la vida real, dice Carolina. Fue Gerardo Romano, en Zona de riesgo . Pero siempre fue una buena experiencia trabajar con gente más grande. Te tratan bien, quieren que estés cómoda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho más difícil, cuentan, es lidiar con todo lo que está alrededor del trabajo: las guardias periodísticas, los rumores, la ansiedad de los medios y, sobre todo, los casilleros en los que inevitablemente se las ubica. ¿Cuáles son? Carolina pone los ojos en blanco. Yo soy la rara. Siempre rara. Me agota. Es horrible. Celeste recuerda esos titulares post-Resistiré, que la definían como embarazada y confundida, y esas notas en las que siempre aparecía como una chica depresiva y complicada. Las dos detestan esos personajes oscuros que les atribuyen, esa fama de chicas difíciles. Muchas de esas entrevistas eran un invento de principio a fin, dice Celeste. Pero bueno, cuando te enojás es peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo hiciste para lograr cierta privacidad durante tu embarazo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Coincidió con que no estaba haciendo nada. Cuando salís del foco de la mirada relajan, o relajás vos. La ansiedad mediática la vas generando. A mí me costaba aceptar que me siguieran tres autos cuando salía de la casa de Emmanuel. No estaba en un evento, sólo caminaba por la calle con mi novio. Pero el límite no existe, y no se puede vivir pendiente ni luchar contra eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: Yo paso más inadvertida. No tengo una vida que le interese mucho a la prensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Mentira. Una vez vi una foto tuya en un supermercado chino. Estabas con zapatos blancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: Eso me alucina. ¿A quién le importa que yo vaya al supermercado? También salió una foto mía en Palermo, paseando el perro. ¡Qué notición! Hay que llenar, supongo. Pero está bueno saber que no hay límites. Uno puede tener un juicio acerca de eso, pero lo cierto es que no los hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mañana te enamorás de una estrella de rock, también te van a seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: No creo que me enamore de una estrella de rock.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Para mí está buenísimo. Me encanta verlo a Emmanuel en los shows. Me encanta lo que hace. Es un chongo [se ríe]. Las chicas no me odian, eso ya fue. Ya no existe esa mística, los rockers no ocultan a sus novias. Es mejor, creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de pronto, charlando, las dos se dan cuenta de que no tienen vidas predecibles. Mucha gente cree que Celeste es demasiado joven para ser mamá a los 20 años; Carolina tiene 32 y debe ser paciente con sus padres, que quieren ser abuelos. De chica creía que a los 22 iba a estar casada y con hijos. Diez años después, estoy sola. Qué diferente puede ser lo que uno planea de lo que sucede. Pero Celeste se apura a coincidir: Para mí también es sorprendente. En mi cabeza la idea de la maternidad estaba después de los 40, si estaba. Nunca lo pensé hasta que sucedió. Me imaginaba en una quinta, con cinco gatos, viviendo otra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Fue difícil trabajar embarazada en Locas de amor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Fue muy raro, porque siempre te ponen panzas, y la mía era de verdad. Además, mi personaje era una chica que no se dejaba tocar la panza, porque tenía miedo de perder al bebé&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: ¡Qué arriesgado mentalmente jugar con la realidad así!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Sí. Además era un momento fuerte porque estaba de cinco meses; en ese momento te deformás, el cuerpo cambia, te hinchás. Pero me interesaba mostrar ese aspecto de la maternidad. Yo fui a una clase de preparto y había mujeres que se ponían muy mal con el embarazo. Pensaban que se podían morir, que iban a dejar solos a sus otros hijos, afloraban esos sentimientos. Es un costado que no se conoce, la parte de la sombra. Es que el embarazo es un momento de mucha fragilidad: hay protección, pero también mucha desprotección. El discurso sobre la maternidad es que es perfecta y feliz. Y sin embargo el parto es algo re salvaje, sanguinario, feroz. Sangre, sangre, sangre. Y hay una fantasía del instinto maternal, que nace el bebé y es amor incondicional... Lo es, pero también es una relación que se construye todos los días y todo el tiempo, no es como en las películas. Y está bueno que sea así porque es verdadero, no es jugar a la casita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo es un día típico en sus vidas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina: Ensayo de 11 a 3 de la tarde. Mi mejor momento es a la mañana, lo uso para pensar, me levanto a las ocho y media. Nada que ver con cierta fama de vampira que me echan encima, ¿no? Y hay más: voy al gimnasio a la tarde, y después ya no quiero más. Puedo cenar con una amiga, pero en casa. Salgo muy poco. Después de una vorágine de salir cuatro veces por semana, volví a disfrutar de estar adentro. Lo necesito, me parece. Igual ya no tengo amigos que vea todos los días. No tengo más pandilla. Está bueno, porque hace que sea una celebración encontrarse. Y me gusta vivir sola. Tuve parejas en el medio, pero lo que más siento es que siempre viví sola, aunque compartiera con alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: Yo estoy en ritmo bebé . Me levanto a las 9, ensayo a la tarde y vuelvo a casa. Estoy todo el tiempo disfrutando. Además no quiero delegar y de André me hago cargo yo, está en una etapa importante y no me quiero perder nada. Y con Emmanuel es fabuloso vivir. Viví apenas un año sola, y fue un desastre. No hacía nada, no podía pasarla bien, trataba de cocinar y fallaba, no tenía tiempo, me alimentaba mal. Es más: nunca deshice las cajas. Esas mismas cajas, que mudé de lo de mis viejos, fueron a lo de Emmanuel y recién las desarmé en la casa nueva. Por fin tengo estructura, bibliotecas, ropa en orden. Por primera vez, desde que dejé la casa de mis padres, siento que tengo un hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mariana Enriquez &lt;/strong&gt;/ Rolling Stones Argentina&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109185116768289?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109185116768289/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109185116768289' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109185116768289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109185116768289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/la-leyenda-de-las-chicas-raras.html' title='La leyenda de las chicas raras'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109169580129184</id><published>2006-10-17T15:27:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:28:15.946+02:00</updated><title type='text'>Cerebros de ciegos pueden procesar información visual</title><content type='html'>Aunque el cerebro no sepa conscientemente lo que ven los ojos, posiblemente pueda intuir lo que hay allí.&lt;br /&gt;El cerebro, de acuerdo con este concepto, podría tener "visión ciega", una forma distinta de procesar la información visual. Esto ayudaría a los científicos a comprender mejor la conciencia y a remediar algunos tipos de pérdida de la visión, dice Tony Ro, profesor de psicología en la Universidad Rice de Houston.&lt;br /&gt;No todos los estudiosos de la visión aceptan el concepto de la visión ciega, y se están realizando otros estudios.&lt;br /&gt;Ro y su equipo estudiaron las percepciones de voluntarios momentáneamente privados de la vista. Los resultados aparecieron el lunes en la edición de internet de Proceedings of the National Academy of Sciences.&lt;br /&gt;En el estudio, se indujo ceguera reversible temporaria en voluntarios por medio de pulsos magnéticos que afectan la corteza visual, la zona del cerebro que procesa lo que ven los ojos.&lt;br /&gt;Se colocó una pantalla de computadora frente a los voluntarios. En una prueba, durante la ceguera, en la pantalla aparecía una línea vertical u horizontal. Luego apareció una bola roja o verde.&lt;br /&gt;Preguntados qué vieron durante la ceguera temporaria, dijeron que nada, según los científicos.&lt;br /&gt;Pero cuando se les pidió que adivinaran la orientación de la línea, respondieron correctamente en el 75 por ciento de los casos. Y acertaron el color de la bola en el 81 por ciento. Una adivinación al azar hubiera dado la respuesta correcta en el 50 por ciento de los casos.&lt;br /&gt;Algunos sujetos del experimento dijeron que adivinaban al azar, otros que tenían una "sensación" sobre lo que aparecía en la pantalla.&lt;br /&gt;"Esto demuestra que si bien la conciencia requiere el uso de ciertos sectores del cerebro, mucha información se procesa se manera inconsciente", dijo Ro en una entrevista por correo electrónico.&lt;br /&gt;Dijo que los resultados que "sugieren la existencia de rutas alternativas de procesamiento visual que funcionan inconscientemente pueden dar alguna esperanzas a personas que han sufrido daños en la corteza visual primaria".&lt;br /&gt;El doctor Edmond Fitzgibbon, del Instituto Nacional del Ojo, dijo que el informe sustenta la idea de una forma distinta de visión, pero agregó que el concepto es polémico y muchos investigadores no lo aceptan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109169580129184?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109169580129184/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109169580129184' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109169580129184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109169580129184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/cerebros-de-ciegos-pueden-procesar.html' title='Cerebros de ciegos pueden procesar información visual'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116109161700436201</id><published>2006-10-17T15:25:00.000+02:00</published><updated>2006-10-17T15:26:57.256+02:00</updated><title type='text'>"Mamadera con vino para que se durmieran"</title><content type='html'>SANTIAGO DEL ESTERO.- Zulma vivía en el barrio La Católica, uno de los más pobres de la ciudad, que toma su nombre por su cercanía con la Universidad Católica de Santiago de Estero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí conviven la pobreza extrema, junto con los automóviles último modelo de los jóvenes universitarios que allí estudian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zulma tiene cinco hijos, todos ellos varones. Uno se murió por desnutrición hace pocos meses, mientras que los otros que estaban en las mismas condiciones pudieron ser atendidos a tiempo por el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignacio, a quien Zulma llamaba "Nachito", tenía seis años, pero su peso era el de una criatura de dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo soy sola. Mi marido me dejó hace tiempo y me la rebusco con un «jefe de hogar» y con la «juntada» de cartón. Gracias a Dios y a que el gobierno me ayuda a mí y a mis chicos, no les falta la leche".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zulma recuerda a Nachito y no puede contener la angustia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Me acuerdo que mi chiquito me miraba y me pedía comida y yo no tenía nada para darle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Algunas veces, tengo que decírselo, en la mamadera con el mate cocido le ponía alcohol o vino para que se durmieran y no pidieran más comida. No se las podía dar", cuenta Zulma doblada por la pobreza y el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El drama de la desnutrición no es nuevo en esta provincia. Aquí se vivió la particularidad de más de 50 años de un gobierno hegemónico, como el que encabezó Carlos Juárez, del Partido Justicialista, y del uso y abuso de la pobreza con fines políticos y electorales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, por primera vez, la provincia maneja datos oficiales más cercanos a la realidad de familias como la de Nachito, donde el hambre sigue siendo una constante diaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Leonel Rodríguez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Diario LA NACION / Buenos Aires / 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116109161700436201?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116109161700436201/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116109161700436201' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109161700436201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116109161700436201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/mamadera-con-vino-para-que-se.html' title='&quot;Mamadera con vino para que se durmieran&quot;'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116056533015729759</id><published>2006-10-11T13:14:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T13:15:33.276+02:00</updated><title type='text'>Todo sea por la dignidad de las mascotas, ¿o no?</title><content type='html'>Según una nueva ley local, los dueños de perros en Roma que no saquen a pasear a sus mascotas a diario serán multados. Si bien los romanos son amantes de los perros, muchos dueños mantienen a sus cachorros encerrados en departamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva ley, que decreta que todos los perros tienen derecho a una caminata diaria, es sólo una de muchas medidas introducidas por la municipalidad de la ciudad para asegurarle una vida digna a cientos de miles de perros, gatos y otras mascotas que habitan en Roma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cortarle las colas y las orejas a los perros ahora también es ilegal y cortarle las uñas a los gatos por cuestiones estéticas está prohibido. Los animales ya no se pueden mostrar en vidrieras ni ofrecerse como premios en ningún tipo de feria. También es ilegal tener un pececito en una pecera redonda de vidrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A través de todo esto se puede medir la civilización de una ciudad”, dijo Monica Cirinna, la funcionaria que propició la nueva ley. Cirinna le dijo al diario romano Il Messagero: “Está bien hacer cualquier cosa que esté a nuestro alcance por nuestras mascotas que, a cambio de un poco de amor, nos dan tanto placer”. Las autoridades de la ciudad también reconocieron oficialmente el papel desempeñado por las señoras que alimentan a colonias de gatos sueltos que vagan por las antiguas ruinas de Roma y los suburbios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras ciudades y pueblos también están adoptando leyes similares a las de Roma. Según una nueva legislación vigente en Reggio Emilia, una ciudad cerca de Bolonia, está prohibido hervir langostas vivas –un acto que se calificó como “tortura inútil”– y los pájaros como los periquitos y los loros deben vivir de a pares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Barbara McMahon&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116056533015729759?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116056533015729759/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116056533015729759' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056533015729759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056533015729759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/todo-sea-por-la-dignidad-de-las.html' title='Todo sea por la dignidad de las mascotas, ¿o no?'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116056523813689338</id><published>2006-10-11T13:12:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T13:13:58.650+02:00</updated><title type='text'>Policía del mundo, también en Internet</title><content type='html'>Tiene todos los caprichos y todas las poses de un monstruo, de uno grande que pisa fuerte: es bestialmente inmensa, tanto que es inabarcable de punta a punta en el término de una vida, se expande a un ritmo atroz invadiendo cada esquina del planeta y engulle a cuanto curioso se adentra en sus orillas inexistentes, convirtiéndolo sin resistencia en un adicto, en esclavo de sus caprichos y de sus cuelgues histriónicos. Y, por si faltara poco, esa bestia técnica llamada Internet, el octavo continente, la otra dimensión de la realidad, también tiene dueño, aunque prefiera el título de tutor, supervisor o controlador, que ayer aseguró la continuidad de su reinado: frente a los ojos impávidos y renuentes de los delegados de 170 países participantes de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) que se desarrolla en Túnez, Estados Unidos retuvo su control y dominio del sistema que ejerce sobre la red de redes a través de Icann, la Corporación para la Asignación de Nombres y Números, empresa globalmente con mala fama dependiente del Departamento estadounidense de Comercio y que desde 1998 se encarga de asignar los dominios de Internet a todo el mundo. Sin embargo, el diálogo no está del todo cerrado: impulsados por la Unión Europea y aceptado por Estados Unidos, los países participantes se comprometieron a crear un foro internacional para discutir las cuestiones relativas a la web –como el correo basura, el ciberdelito y los virus informáticos– que serviría de lenta transición hacia un control menos unilateral de la red.&lt;br /&gt;Cada vez que una madre preocupada le manda un mail a su hijo, cada vez que un joven descarga el último hit de su cantante favorito, cada vez que un hombre o una mujer se regodean con una página pornográfica, cada vez que un lector chequea el resultado del partido de su equipo de fútbol en un sitio web deportivo, una maraña de intereses políticos y económicos –detrás, claro, de un enjambre de cables– se tiende asegurando que los paquetes de información vayan de aquí para allá y no se pierdan en el camino. El sostén de todo eso lo ejerce diariamente el gobierno norteamericano a través del control de 13 computadoras distribuidas en distintos países que dirigen el tráfico de cada página web y mail que circulan en el planeta. En estos temas, el caos asoma cada segundo. Por eso, en su tarea distributiva, estas computadoras traducen los mails y las direcciones web en números entendibles por las millones de computadoras que pululan en el mundo. En su conjunto, a este sistema se lo conoce como Domain Name System (DNS) cuyo cerebro –o mejor dicho, el verdadero corazón de la bestia– es el master root server, otra computadora enclavada en suelo estadounidense y manejada por el Departamento de Comercio, cuyos miembros son los únicos autorizados a hacer cambios en su sistema y, además, son los que supervisan el trabajo de los 15 miembros del consejo directivo de Icann, que asigna los nombres de dominios como “.com”, “.org”, “.edu” o “.ar”. De todo esto se saca que, en teoría, Estados Unidos de quererlo podría desenchufar a un país entero de la red y nadie podría hacer nada para evitarlo.&lt;br /&gt;Lo curioso es que hace unos años, en un gesto extraño y leído con desconfianza, el gobierno estadounidense deslizó que entregaría las llaves de Internet a un organismo internacional en algún momento de 2006. Pero según lo sucedido en Túnez, cambiaron repentinamente de opinión y ahora dicen que mejor prefieren quedárselas. De haberse concretado ese pase de manos, hubiese sido como si un padre diese en adopción a su hijo. Al fin y al cabo, Internet nació en los sesenta como un producto militar bajo el ala de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA) del Pentágono. No era otra cosa más que un reaseguro defensivo: de arreciar un ataque nuclear por parte de la Unión Soviética, este sistema de comunicación diseñado en forma de red no se derrumbaría del todo, sino más bien seguiría funcionando gracias a su estructura distribuida. Por entonces nadie pensó que cuarenta años después, ese secreto guardado entre muros se les escaparía de las manos y terminaría disparándose como vitrina mundial y plataforma comercial; y menos aún que los mismos estadounidenses serían los que buscan su centralización burocrática.&lt;br /&gt;Pero así ocurrió. Como también ocurre en el plano más tangible de la realidad, el argumento esgrimido por los norteamericanos en esta reunión organizada por las Naciones Unidas fue muy parecido a aquel por el cual se emplazan como la policía del mundo, esta vez levantando la bandera de la defensa de la libertad de expresión: grosso modo, argumentaron que de regionalizarse, Internet tendería a la inestabilidad y que caería en manos de gobiernos poco democráticos proclives a censurar a los internautas y reprimir lo que se conoce como “ciberdisidencia”. Sin mencionarlos directamente, estos dichos fueron claramente dirigidos hacia Cuba y China. “El objetivo de los Estados Unidos no es dominar la red sino asegurar y proteger su estabilidad; mi gobierno sigue siendo partidario del papel que puede jugar el sector privado en el desarrollo de Internet”, justificó Michael Gallagher, secretario de Estado adjunto de Comercio, dándole a la medida tomada ese opaco velo de diplomacia y falsa cortesía.&lt;br /&gt;Las críticas más encendidas provinieron de Brasil, la India, China, Rusia, los países árabes y el WGIG, un grupo dentro de la ONU llamado Working Group on Internet Governance (algo así como Grupo de trabajo sobre el gobierno de Internet), que en un momento llegaron a amenazar con hacer rancho aparte y formar su propia red si Estados Unidos no cedía el control a un organismo internacional. Las posiciones moderadas estuvieron del lado de algunos países de la Unión Europea, como España, por ejemplo. El ministro español de Industria, José Montilla, abogó por adoptar un modelo multilateral de gestión y control de Internet, que se alejase del intervencionismo gubernamental en los aspectos diarios de la red, dando lugar, en cambio, a un crecimiento del papel del sector civil y privado. Australia, por su parte, se alineó detrás de Estados Unidos para evitar que la red cayese en manos de un organismo bajo el control de la ONU.&lt;br /&gt;Hasta Tim Berners Lee, el creador de la World Wide Web, se opone al control estadounidense. “La Icann debería estar más vinculada a organizaciones de Naciones Unidas. Estados Unidos se hizo cargo de Internet y ahora difícilmente podría abandonarlo”, comentó.&lt;br /&gt;Los sectores más fuertes de la oposición consideran que el foro impulsado por la Unión Europea no es más que un premio consuelo que evitó el papelón, sobre todo por la condición impuesta por Estados Unidos de que ni siquiera se mencione la posibilidad de un organismo global de Internet, esa creación colectiva que se modifica cada segundo, pone en crisis los límites entre lo íntimo y lo público y moldea una subjetividad nueva con efectos inciertos sobre la relación del ser humano con el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; Federico Kukso&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116056523813689338?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116056523813689338/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116056523813689338' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056523813689338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056523813689338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/polica-del-mundo-tambin-en-internet.html' title='Policía del mundo, también en Internet'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116056505763585616</id><published>2006-10-11T13:09:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T13:10:57.776+02:00</updated><title type='text'>Chomsky: "Vistos desde hoy, los pogroms no eran tan malos"</title><content type='html'>Aunque piensa que la mayoría de los periodistas son defensores involuntarios del imperialismo occidental, Noam Chomsky, radical entre los radicales, da esta nota en su oficina de Boston. Allí trabaja como profesor de lingüística, una especie de alter ego de Clark Kent para su Superman activista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón de la entrevista es que Chomsky, de 76 años, fue votado como el principal intelectual del mundo en una compulsa organizada por la revista londinense Prospect. Lo eligieron 4.800 de los 20.000 votantes. Pero eso no le interesa. Cree que se malinterpreta qué significa ser inteligente. Ser inteligente, en su opinión, implica "usar la inteligencia para decidir qué es lo correcto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, por supuesto, es lo que Chomsky viene haciendo desde hace 35 años y sus conclusiones siguen siendo polémicas: que prácticamente todos los presidentes norteamericanos desde la Segunda Guerra Mundial fueron culpables de crímenes de guerra; que en el contexto general de la historia de Camboya, el Khmer Rouge no era tan malo como todos dicen; que durante la guerra bosnia la masacre de Srebrenica probablemente se sobreestimó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Existía un fanatismo histérico sobre Bosnia en la cultura occidental que se parecía mucho a una convicción religiosa apasionada", dice Chomsky. "Era como un stalinismo anticuado: si uno se aleja unos milímetros de la línea partidaria, es un traidor y merece ser destruido."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El activismo de Chomsky tiene sus raíces en su niñez. Creció en la depresión de los años 30, hijo de William Chomsky y Elsie Simonofsky, inmigrantes rusos a Filadelfia. Describe a su familia como "judíos trabajadores", afortunados de tener trabajo cuando la mayoría eran desempleados. En su familia no existía la percepción de Estados Unidos como la tierra prometida: "No era como una fuente de oportunidades", dice, aunque seguramente era mejor que los pogroms de Rusia, a los que Chomsky, de todas maneras, no puede dejar de calificar como "no tan malos, según los patrones contemporáneos. En la peor de las masacres importantes, creo que murieron unas 49 personas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo sólo un par de años a mediados de los 50 en los que abandonó el activismo por completo. Había conocido y se había casado con Carol Schatz, una colega lingüista, y tuvieron tres hijos. Chomsky tuvo que elegir: dedicarse al activismo u olvidarse de él. Las protestas por la guerra de Vietnam estaban cobrando forma y, si optaba por lo primero, existía el peligro real de ser condenado a prisión. Pero Chomsky, según él mismo dice, no era el tipo de persona que podía asistir a una manifestación ocasional y luego esperar que el mundo se arreglara solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mi esposa intentó disuadirme, como lo hace ahora. Pero sabe muy bien que soy testarudo y que seguiré haciéndolo mientras pueda desplazarme."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede elegir varios conflictos sobre los cuales discutir con Chomsky. ¿No es irónico que, dadas sus opiniones sobre el sistema capitalista, se beneficie con él? "¿Qué sistema capitalista? ¿Usted usa computadora? ¿Usa Internet? ¿Toma aviones? Eso es parte del sector estatal de la economía. Yo ciertamente me beneficio de este sistema estatal cuasi de mercado. ¿Eso significa que no debería intentar que sea una sociedad mejor?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo, analicemos el sistema de cuasi mercado no estatal. ¿Tiene acciones? "Le tendría que preguntar a mi mujer. Estoy seguro de que sí. No veo ningún motivo para que no sea así. ¿Le serviría de algo a la gente si me fuera a vivir a la montaña? Sólo a los occidentales ricos y privilegiados —bien educados y, por ende, profundamente irracionales— se les ocurre esta idea. Cuando visito campesinos en Colombia, no me hacen estas preguntas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sugiere que a la gente no le gusta que les dé un sermón alguien a quien consideran un hipócrita. "No hay ningún elemento de hipocresía." De pronto sonríe, otra vez afable, y termina la entrevista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Emma Brockes&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116056505763585616?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116056505763585616/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116056505763585616' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056505763585616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056505763585616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/chomsky-vistos-desde-hoy-los-pogroms.html' title='Chomsky: &quot;Vistos desde hoy, los pogroms no eran tan malos&quot;'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116056495847761521</id><published>2006-10-11T13:08:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T13:09:20.526+02:00</updated><title type='text'>Blancas y radiantes</title><content type='html'>Tienen trece años, son mellizas, y se llaman Lamb y Lynx Gaede –es decir, “Cordero” y “Lince”, elección por demás inquietante para nombrar a las hermanitas–. Pero pronto se entenderá todo. Desde los nueve años, las niñas de Bakersfield, California, cantan en público impulsadas por su madre, April; ahora acaban de sacar un disco y, sonrientes, sueñan con convertirse en las próximas Mary Kate y Ashley Olsen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las mellizas Gaede son muy diferentes a las famosas multimillonarias. Sus canciones tratan, casi exclusivamente, de la supremacía blanca. Se las conoce como “Prussian Blue”, nombre elegido para exaltar su herencia rubia de ojos celestes, y dicen cosas como éstas: “Estamos orgullosas de ser blancas. Queremos seguir siendo blancas y que nuestra gente siga siendo blanca. No queremos ser un enchastre. Queremos preservar nuestra raza”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mmm. ¿Cómo podría la pequeña Lince –de cuya boca salió lo anterior– dejar de ser blanca? Está claro que no se puede razonar con racistas, pero al menos se podría esperar que alguien mande callar al dúo rubio mediante alguna ley contra los crímenes de odio o algo similar. Sin embargo, su primer disco se está vendiendo bien, y ya tienen un primer video que, por suerte, se exhibe en círculos televisivos muy limitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pobres mellizas apenas son culpables de tanta ignorancia. La mayor responsable es mamá April, que no las mandó a la escuela –se educaron de forma particular en casa– y fueron instruidas en las creencias supremacistas desde el nacimiento. Su padre ya no vive con la familia, pero contribuyó al desastre: la casa familiar está decorada con esvásticas, símbolo que además papá Gaede usa en la hebilla del cinturón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las canciones de Prussian Blue ponen los pelos de punta, en especial en voz de adolescentes gorjeantes. “Sacrifice” es un tributo a Rudolph Hess que dice: era un hombre pacífico/ que no se rendía. April no se inmuta cuando organizaciones de derechos humanos y anti-discriminación la acusan: “Influencio a mis hijas como lo haría cualquier padre. Soy una supremacista blanca, y por supuesto lo comparto con mi familia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que comenzaron su carrera, las chicas participan de actos políticos del movimiento blanco supremacista; David Duke, ex candidato a presidente, alguna vez líder del Ku Klux Klan, las utiliza como atracción y se las ha llevado de gira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, todavía quedan ciudadanos cuerdos y decentes en Estados Unidos; hace dos meses, despreciaron a las niñas Gaede de forma contundente. Ellas, como muchas jóvenes estrellas, donaron artículos de primera necesidad para las víctimas del huracán Katrina. Pero, aclararon, la donación sólo estaba destinada a los damnificados blancos. Después de varios días de languidecer en un galpón, la muy necesaria donación no fue retirada por nadie. Y, finalmente, fue arrojada a un negocio abandonado, donde hasta hoy está pudriéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; © 2000-2005 www.pagina12.com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116056495847761521?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116056495847761521/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116056495847761521' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056495847761521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056495847761521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/blancas-y-radiantes.html' title='Blancas y radiantes'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116056485151597800</id><published>2006-10-11T13:06:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T13:07:31.596+02:00</updated><title type='text'>En los EE.UU., uno de cada cuatro trabajadores “pierde” horas y horas leyendo weblogs</title><content type='html'>Un compañero de trabajo concentrado, con los ojos colorados fijos en la pantalla de su computadora puede estar sudando la gota gorda ante un día de trabajo complicado. Aunque podría no ser así y simplemente tratarse de otro de los cada vez más empleados que, según una nueva investigación, se dedican a leer blogs. La firma AdAge.com informó que en lo que va de 2005 el conjunto de los trabajadores estadounidenses perdió el equivalente a 551.000 años leyendo blogs, diarios en Internet y hojas con chismes, las cuales han explotado en los últimos años.&lt;br /&gt;Según el informe, unos 35 millones de trabajadores –uno de cada cuatro de la fuerza laboral de los EE.UU.– pasa tres horas y media, o el equivalente a 9% de su semana laboral leyendo blogs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las bitácoras, que varían de tono y calidad y van desde páginas escandalosas a novedosos sitios semi-profesionales pasando por foros tecnológicos en profundidad, se han convertido en el último grito de la libertad de expresión en Internet. “Olvídense de los recreos para almorzar, los usuarios de los blog esencialmente se toman períodos de 40 minutos pero para bloggear”, ironizó AdAge, presentando su trabajo como una extrapolación más aproximada a todo lo concerniente a la información proveniente de los blogs. Una encuesta similar realizada por America Online y Salary.com en julio encontró que los trabajadores estadounidenses están "ganseando" por casi dos horas por día en Internet, lo que les cuesta a las empresas 759.000 millones de dólares por año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algunos expertos en Internet argumentan que el hecho de leer un blog en sí mismo no significa necesariamente una pérdida de tiempo. “Creo que es un afirmación un tanto gruesa decir que si están leyendo blogs están perdiendo el tiempo”, indicó Steve Ferrer, titular del departamento de marketing y ventas de The Propaganda House, que se especializa en Internet, comercio electrónico y tecnología. “Si no estuviesen leyendo un blog podrían estar haciendo otras cosas no necesariamente productivas”, indicó Ferrer, puntualizando que algunos trabajos requieren que sus empleados utilicen blogs e Internet para la investigación. Lee Rainie, un investigador del Pew Internet &amp; American Life Proyect, acotó que no todos los blogs eran tiempo perdido de los jornales, ya que muchos son activados por medios de comunicación de buena reputación y son utilizados cada vez más por las corporaciones. “La noción de que algunas personas no están optimizando su tiempo es probablemente legítima... los blogs recorren todo el espectro desde los más ridículos a los más sublimes”, indicó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A comienzos de 2005, Pew publicó una investigación que sugiere que 8 millones de estadounidenses han creado blogs, mientras que la lectura de blogs creció 58% en 2004, implicando a 27% de los usuarios de Internet. La encuesta de AdAge coincidió con informes que indican que las compañías estadounidenses estarían perdiendo productividad debido al tiempo que sus empleados navegan en la red. Wired News, por su parte, informó que cada vez son más las compañías que instalan filtros de seguridad que bloquean las frases que incluyen la palabra blog en el URL. En los EE.UU., la azafata Ellen Simontti fue despedida incluir fotografías suyas vistiendo el uniforme de la compañía en su blog, mientras que un empleado de Google perdió el trabajo por cuestionar las finanzas de la firma en otro blog.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35687034-116056485151597800?l=lamandinga2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamandinga2.blogspot.com/feeds/116056485151597800/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35687034&amp;postID=116056485151597800' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056485151597800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35687034/posts/default/116056485151597800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamandinga2.blogspot.com/2006/10/en-los-eeuu-uno-de-cada-cuatro.html' title='En los EE.UU., uno de cada cuatro trabajadores “pierde” horas y horas leyendo weblogs'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35687034.post-116056477593544640</id><published>2006-10-11T13:04:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T13:06:16.053+02:00</updated><title type='text'>Yo era un hombre bueno: Leon Gieco</title><content type='html'>El plan inicial era compartir un tour ciclistico por el kdt, experiencia que podia ser poco práctica en términos periodísticos (especialmente a la hora de tomar apuntes) pero reveladora de ese “otro León”, el que también tiene derecho a desenchufarse de las buenas causas y de la mala sangre. Un sábado helado y gris desvaneció finalmente las intenciones deportivas y confinó el desenchufe a una mesa apartada de un restorán palermitano, a dos cuadras de su departamento. Entonces, una exquisita pizza de tomate, albahaca y queso y un Trapiche Syrah conducen ligeramente al relajamiento de una larga lista de tensiones sufridas antes, durante y después de la salida del cd Por favor, perdón y gracias. En el foco mismo de esa tormenta íntima y mediática ocurrieron los encuentros para esta entrevista. Una tormenta nada menor para un tipo que, aunque no lo aparente, ha padecido la exposición pública hasta los límites del ataque de pánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, cuando esta nota esté en la calle, tal vez prevalezca la adrenalina de la gira que llevará a Gieco y su banda por todo el país; quizá, para ese momento, las pasiones encendidas alrededor de la grabación del tema “Un minuto” junto con Pato Fontanet se hayan aquietado, al menos en cuanto a su relevancia mediática. Sin la posibilidad de encaminar esos resortes emocionales del futuro inmediato, me encuentro con un León Gieco todavía renuente a poner en marcha nuevamente la maquinaria rockera y, al mismo tiempo, visiblemente afectado por las derivaciones del caso Cromañón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea es, de todos modos, hurgar en los pliegues afectivos de uno de los artistas más queridos del país, sin distinción de ideologías o gustos musicales. Después de tres largos encuentros con Rolling Stone, bajo la influencia de distintos estados anímicos, quedarán algunas conclusiones que acaso no desmientan la hipótesis original: León es un buen tipo que, además, se ve obligado a trabajar de tal. En el medio de esas dos variables –que podrían traducirse como su esencia y su imagen pública– radican probablemente los aspectos más interesantes del personaje. Ya en la primera cita con la revista, en las oficinas del sello discográfico emi, había dejado algunas puntas que enriquecían la mirada básica y lineal que suele establecerse respecto de León. Allí, el músico más compenetrado con la realidad, el que está sin ninguna duda más cerca de lo que le pasa a la gente, reconocía que muchas veces, para resguardarse, debe salir a la calle con un barbijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gieco camina por las calles Sinclair y Seguí, en Palermo, con una suerte de tranquilidad impersonal. En parte, es su barrio desde hace ocho años, pero él sabe que nunca lo será del todo. Lo ha decidido así. El origen, la historia, las ideas, forman una totalidad difícilmente asimilable a una escenografía tan contradictoria. Rodeado de autos importados y edificios con seguridad las 24 horas, León pasea con la inmunidad que le confiere su intachable trayectoria. “Me vine acá porque estaba cansado, no aguantaba más. Antes, cuando vivía en Caballito, tenía todo el tiempo quince personas en la puerta de mi casa. A veces mis hijas llegaban y se iban a dar una vuelta porque no se animaban a entrar. Vivo acá para resguardarme. No me siento identificado para nada con el barrio, pero tiene algo interesante: nadie me da pelota. Acá no soy nadie. Con Alicia [su mujer de toda la vida] hasta pensamos en irnos del país. A mí me gustaría un lugar como Colonia, o incluso Montevideo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sensación gobierna la charla, aunque tardará en hacerse explícita. No es tan fácil ser León Gieco, más allá de los aplausos y del reconocimiento de todos por su compulsión solidaria. Habrá que rastrear en su historia para buscar las respuestas que expliquen los interrogantes de hoy. Hasta los 6 años vivió en el campo. A los 7, ya en Cañada Rosquín (provincia de Santa Fe), trabajaba repartiendo carne. “La primera guitarra me la compré con mi propia guita. Era el que más ganaba de toda la familia. En ese momento mi viejo no laburaba porque era alcohólico. Después consiguió la concesión del club del pueblo y ahí laburé durante años. Desde los 10 años hasta los 18 hice de todo, desde pelar pollos hasta preparar los ravioles. Estudiaba y trabajaba. Hasta las 12 de la noche, porque después me iba a ensayar con la banda que habíamos armado con mis amigos. Cañada era un lugar muy especial, porque, por ejemplo, en los asaltos que se hacían donde se remataba el ganado, en la Sociedad Rural, se escuchaba Jimi Hendrix. Y mi vieja a los 8 años me planchaba la ropa y me preparaba la guitarra. Estaba atendiendo a un artista. Y mi viejo, Onildo Gieco, cantaba en la orquesta del pueblo, era un tipo muy creativo, a quien tuve siempre como referencia.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su caso, no parece ser el discurso pregrabado del que se dice familiero, sino un eje tangible de su carrera musical. “Ya en Buenos Aires –prosigue–, cada vez que sacaba un disco, me iba para Cañada y al primero que le mostraba el disco era a él. Nos íbamos con el pasacasete al medio del campo, lo colgábamos del alambre de púa, preparábamos el asadito y le hacía escuchar las canciones. Si a él le gustaban, estaba todo bien. Era un ritual, que se cortó en el 92, cuando murió. Fijate lo que son las cosas: después del 92 mi carrera dio un vuelco, para mejor, pero hasta hoy sigo extrañando esa ceremonia. La vida, después, te va llevando por lugares que no imaginás. Cuando salí de mi pueblo no dije: «Quiero llegar a vivir enfrente de las torres Le Parc». Yo fui zapando la vida. La fui improvisando.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas de esas improvisaciones se toparon con el hambre, en distintas etapas de la carrera de León. “Cuando llegué a Buenos Aires adelgacé veinticinco kilos. Comía lo que podía y cuando podía. Después, en Los Angeles, cuando nos tuvimos que ir del país por las amenazas que recibía, volvimos a pasarla mal con Alicia y Lisa, que era un bebé. Me aparecí con mi Disco de Oro, enmarcado, buscando trabajo de cualquier cosa. Y no me daban nada, porque pensaban que era un delincuente que me había escapado de la Argentina. Vivíamos con dos pechugas de pollo por día. Por eso, si ahora nos estamos tomando este Syrah, bueno, está bien: ya me tomé muchos tetra-bricks en mi vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rock argentino arrastra un poderoso y extraño sentimiento de culpa, que no se verifica en el Primer Mundo, y que tampoco encuentra analogía aquí mismo, en otras disciplinas artísticas. León se ríe y asiente cuando le hago este comentario, poco después de entrar en un apacible bar palermitano. “Sí, es cierto. Yo soy culposo. Por un lado, pienso que me gané el derecho a tener una jubilación tranquila. No quiero que de viejo me hagan un concierto a beneficio para poder comprarme los remedios. Pero al mismo tiempo me da culpa estar bien. Entonces, doy mucho. También debe de estar eso de que «más das, más recibís». A veces digo: «Este mes me fue tan bien que estos conciertos los hago para tal fundación...». Cuando salgo con el auto ya sé que tengo un presupuesto mensual de peajes. Sé que por día, gasto 40, 50 pesos, y entonces salgo con cambio chico. Tengo identificados a mis clientes de los semáforos, y voy largando los billetes y las monedas. A uno le compro una flor, a otro una lapicera, hay otro que está en silla de ruedas y cuando paso le doy 20, 30 pesos. En Cañada Rosquín, lo mismo. Cuando se enteran de que llegué, al minuto mi hermana me avisa: «Ya están en la puerta».”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Se puede ser progre, comprometido y solidario las 24 horas del día o hay un momento en que decís “¡Basta!”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No tengo celular, pero en mi casa recibo cincuenta llamados diarios, y eso que cada dos o tres años cambiamos el número. Más de una vez, corriendo por Palermo, me cruzaron el auto sólo para pedirme: “¿Le firmás un autógrafo a la nena?”. A veces, cuando me joden, pienso: “¡Cómo rompe las pelotas este hijo de puta!”. Pero no me sale contestarle mal. Y al final me da ternura. Lo veo que se va contento con su autógrafo para la nena... soy un boludo. Me pasó de estar enfrente de gente que me mira y se pone a llorar. ¿Qué querés, que siga de largo? Por ahí, Charly la hace más fácil: los manda a la puta que los parió y listo. A mí no me sale. Entonces, para que no me pasen esas cosas, salgo a la calle con un barbijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Como el que usa Michael Jackson?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, igual. Lo adopté después de ver que lo usaban en Japón. Allá la gente anda con barbijos cuando está engripada; lo hacen para no transmitir los gérmenes. Yo en cambio lo uso para pasar inadvertido. Algunos me paran y me preguntan por qué lo tengo: “Porque me operaron de la nariz”, les digo. Se ven las cosas de otro modo. A veces siento que le resulto repulsivo a la gente. Me miran, me ven con el barbijo, se asustan y se corren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo invitan a un recital, pide que no le den entradas para las filas del medio. Prefiere las de atrás, así llega cuando el show ya empezó y se va antes de que termine. Amante del cine, va al Cinemark de Palermo, donde tiene conexión directa entre el estacionamiento y la sala. Por el hall ni aparece. La salida del cine: una especie de populómetro para medir fama, fobia pública y nivel de normalidad en la vida de una estrella (el Indio Solari, por ejemplo, dijo alguna vez que sólo va a ver películas en Uruguay o Nueva York).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este conjunto de síntomas tal vez sea normal en todos los artistas con un nivel similar de exposición pública. Pero León lo dice. Se nota que le duele, y el organismo se lo cobró hace algunos años, durante la grabación de Orozco (1997). Me dice que no hay, científicamente, un vínculo directo entre el ataque de pánico que sufrió y el grado de exigencia cotidiana que supone ser Gieco full time. Pero algo de eso debe de haber. “Puede ser por el exceso de compromiso, mezclado con una angustia muy grande. Por suerte hay unas pastillitas milagrosas”, se ríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerda entonces que en la época previa a Orozco se sentía angustiado y nervioso. Que tuvo varios episodios y que recién durante la grabación, en Los Angeles, asumió el tema porque ya no tenía otra alternativa. “Fue horrible. Pensé que me moría. Sentía que no me circulaba la sangre. Quería volverme a Buenos Aires, pero no podía. Le dije a mi mujer que se fuera para allá. Hasta llegué a llamar por teléfono a Charly. Le conté mi drama. Y me contestó: «Sabés, estoy grabando con tal y tal…». No me dio ni cinco de pelota. Pero a su vez, ese modo suyo de tomarse las cosas me hizo bien. Fue como una inyección de vida. En Los Angeles me tuvieron que internar, porque estaba tildado. Si seguía con la mirada fija en un punto de la habitación me moría ahí mismo. El médico dio con el diagnóstico enseguida: panic attack. Me dio una pastilla antivértigo y pude salir. Después tuve siete meses de tratamiento. No te curás del todo. Yo quedé un poco tildado. Y siento que perdí un poco la memoria. En los shows desparramo machetes con las letras por todos lados. En el micrófono, con dos atriles y un posavasos. No me da vergüenza. En Amnesty, Sting, Peter Gabriel ponían las letras en el piso, así que por qué no lo voy a hacer yo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leon, ¿me firmas un autografo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, claro, decime cómo te llamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Carolina. Soy sobreviviente de Cromañón... ¿Es verdad que vas a cantar con Pato?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento en que se produce este breve diálogo con la camarera del bar palermitano, León Gieco cree haber agotado ya todas las instancias derivadas de ese “¿Vas a cantar con Pato?”. Efectivamente, León cantó y grabó con Fontanet “Un minuto”; luego negoció personalmente con el productor Pelo Aprile la “liberación” del tema para que pudiera ser editado; cuando el disco salió a la calle, familiares de víctimas de la tragedia escracharon las viejas oficinas del sello emi y dos padres se reunieron con Gieco para pedirle que eliminara ese tema del álbum, que finalmente volvió a fabricarse sin “Un minuto”. Todo esto en medio de una semana contaminada de adrenalina burocrática y dardos que hicieron blanco en la imagen pública –hasta entonces inmaculada– de León. Carolina, al margen de estas sinuosidades que Gieco –piadosamente– evitó desmenuzar, se quedó contenta con su autógrafo y con la idea básica de que el tema fue grabado aunque termine siendo una pieza para coleccionistas. Las cosas, en su esencia, son más simples de lo que surge de su configuración mediática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gieco mueve la cabeza cuando se le hace esta observación. Viene de sobrellevar un puñado de días que podrían contradecir cualquier noción de la sencillez y la sobriedad. La tercera cita con Rolling Stone, primero en el bar, minutos más tarde en el restorán de la calle Seguí (a una cuadra de los lagos de Palermo) tiene por objeto ordenar la vorágine. Gieco le pregunta al cronista qué le pareció la decisión de sacar el tema del disco. Como recibe una respuesta negativa, se ve en la necesidad de reconocer: “Mirá, sé que hay gente que no está de acuerdo. Inclusive amigos míos me criticaron. Pero prefiero que me digan que soy un cagón. La verdad es que no pude... yo iba derecho a enfrentarlos [se refiere a Ricardo Righi y Luis Fernández, padres de víctimas de Cromañón que se reunieron con él en emi] porque me habían dicho que eran tipos pesados, que iban a apretarme mal, y terminé llorando con ellos. Es difícil cuando alguien te dice: «Yo ya me morí». Ahí no hay mucho más margen para la discusión. Les hablé de Rosa Bru [madre de Miguel, el chico asesinado por la policía], que transformó su dolor en energía creadora, pero, como me dijo uno de ellos, «eso les pasa a algunas personas y a otras no nos pasa». Hay algo que está más allá del dolor y que es inabordable, sólo puede entenderlo quien lo sufrió”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libreta de apuntes retrocede cronológicamente una semana. En un amplio salón de recepciones del sello discográfico, León me recibe desbordado de papeles: son cartas de padres enfurecidos por el encuentro Gieco-Fontanet (una de ellas, firmada por Adrián Rozengardt, dice, entre otras cosas: “León Gieco resultó ser un integrante más de una corporación. Como las Corporaciones Judiciales, Militares, Políticas, Empresarias, que defienden ante todo sus intereses, caiga quien caiga y cueste lo que cueste. Gieco ante Cromañón asume la peor de las posturas Corporativas. Y Corporativa con mayúscula, porque representa lo más tribal y miserable de lo que ha engendrado nuestra cultura”), artículos periodísticos, comentarios, mails, faxes. Se lo ve abrumado. El disco acaba de salir. En ese momento, León está a la defensiva. “¿Qué sentí cuando leí todas estas cosas? Comparto el dolor de los padres de Cromañón, porque mi hija más chica podía haber estado allí, pero nunca voy a compartir el pensamiento de los que quieren linchar. Me pasó como con [Juan Carlos] Blumberg. A mí me habían convocado para que me sumara a la segunda campaña de Blumberg, pero no acepté. Yo respetaba el dolor de Blumberg, pero no su ideología. Ojo, no sé qué me pasaría si me secuestraran a un ser querido, pero cuando fue la ola de los secuestros recuerdo que me molestó que la madre de un chico secuestrado dijera que si estuvieran los militares eso no pasaría. Se olvidaba de que pasaban cosas peores. Y nunca vi que esta gente pusiera altares con velas para protestar frente a Videla, a Massera o Camps. Además, está este tema de que pareciera que el dolor da derecho a todo. En nombre del dolor no podés salir a hacer o decir cualquier cosa. Una madre dolida no le puede decir a Pato, ante las cámaras de televisión: «Vos te podés conseguir otra novia, yo a mi hija no la tengo más». Yo siempre pongo como ejemplo a las Madres de Plaza de Mayo. Fijate en Hebe de Bonafini, la más explosiva de todas. Nunca dijo: «Hay que linchar a Massera», nunca incitó a que mataran a nadie. Pedía justicia. Y va a dejar para el futuro una universidad.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Lo que se les critica a Callejeros es que no reconozcan su cuota de responsabilidad en la tragedia, más allá de su condición de víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Puede ser que pequen de arrogantes. Es lo que parece cuando se los ve en la tele, pero los conozco y no son así. Quizá deberían hacer un reconocimiento escrito, sin la presión abusiva de las cámaras. Tendrían que bajar un cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Vos les planteaste esto a ellos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, cuando vino Pato a grabar lo sentí muy conmovido, muy dolido por lo que pasó. Para hablar, hay que conocerlos bien; en los reportajes dan otra imagen. También está la cuestión de los abogados, de lo que tienen que decir para mejorar su situación, y esas cosas. Es evidente que fueron irresponsables, pero esa irresponsabilidad también nos cabe a muchos, también a algunos que salieron a hablar sin hacerse cargo de la parte que les tocaba. Todos hemos metido más gente de la que indicaba el sentido común. Yo también. En el interior, una vez a nosotros se nos cayó una columna de luces. Decí que no se cayó para el lado donde estaba la gente, si no ahora se estaría diciendo que yo soy un asesino. Ni los Callejeros ni Chabán son asesinos. Fueron irresponsables. Yo le dije a Pato: “Si ustedes se hubieran muerto, hoy todos dirían que fueron héroes de Cromañón”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Lo invitarías a subir a un escenario?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, claro, ¿por qué no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa certeza, tan sólo una semana después, quedaría relativizada por el curso de los acontecimientos. Hay un núcleo duro que guía la vida de Gieco por un camino que no elude los compromisos ni traiciona los ideales. Pero la fatalidad suele filtrarse incluso en las convicciones más profundas. León llega una hora tarde a la segunda cita con Rolling Stone, que es, en rigor, la sesión fotográfica. La demora no obedece a una veleidad de estrella de rock. Mientras el equipo de producción fotográfica afina previamente los detalles estéticos que concluirán en la tapa de la revista, León termina la reunión con los padres de Cromañón y, junto con la gente de emi, redacta el comunicado que resonará en todos los medios. Cuando llega a la vieja bodega abandonada de Palermo Viejo donde se harán las fotos, el mismo León entrega el papel con el comunicado y adelanta: “Decidimos sacar la canción «Un minuto». Es lo mejor para todos...”. Sorpresa general. “¿Les parece raro? ¡La Argentina es un país raro..!” A la hora de las fotos, expone –de buena manera– una primera objeción estética: “Esa gorra verde oliva no, me van a confundir con un milico de acá. Está todo muy sensibilizado”. Finalmente, aparece una gorra color crema, made in Bond Street y, habano mediante, León se distiende. “Hace cuatro años que no fumo. La clave es no tragar el humo. Si lo llego a tragar, voy corriendo a la primera casa de habanos y me compro una caja.” Después explicará sus pruritos a la hora de las fotos: “La cosa no está para andar jodiendo”. Luego repetirá, sintéticamente, cuál es su postura sobre el incendio: “Cromañón fue la gota que rebasó el vaso. Esto era una bola de nieve que venía tirando mierda desde hacía rato, desde el menemismo y todo su sistema de corrupción y vaciamiento educativo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Con todo esto que pasó, ¿es más difícil ser León Gieco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Para mí lo único realmente difícil de sobrellevar es la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los dos últimos años, León vivió la muerte de cerca. Murieron su productor, Pity Iñurrigarro, el guitarrista de su banda, Eduardo Rogatti, y la escritora y periodista Marta Merkin. “La muerte de gente muy querida y cercana te hace reflexionar sobre lo que le espera a uno. Hace poco fuimos con mis nietos a Cañada Rosquín y entre otras cosas fuimos al club donde trabajaba mi viejo. Ahí hay un árbol, donde encontré una inscripción que yo había hecho en 1965: Recuerdo de mi perro. Era por un perro que se nos había muerto. Y fue muy emocionante para mí, porque me estaba encontrando conmigo mismo hace cuarenta años. Que son muchos más años que los que me quedan por vivir. Saber que te queda menos tiempo del que ya viviste, te pega fuerte. Y más en mi caso, que siempre sentí que estaba viviendo de regalo...” A León se le viene entonces, súbitamente, la historia de Jimmy. “La otra vez me llamó la mamá de Jimmy. No es el personaje de la canción, sino la madre de un amigo mío de la adolescencia. Está desaparecido. El y Juan Carlos eran mis amigos de Las Heras. Desaparecieron Jimmy, su mujer y Juan Carlos. Después de la dictadura, perdí todo rastro de su familia. Durante todos estos años buscaba en las fotos de desaparecidos que publica Página/12, pero nada. Y hace poco me llamó su madre y me largué a llorar. Me conmovió, porque yo podría ser Jimmy. Ellos tenían mi dirección, mi teléfono, se podían haber quebrado con la tortura y dar mi nombre, pero no lo hicieron. Un simple número telefónico que hubieran dado y hoy no estarías hablando con León Gieco. Así que si no tengo una actitud de agradecimiento hacia la vida, soy un hijo de puta. Cómo voy a decir que es difícil ser Gieco...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde ponemos a León? Para algunos, es un referente romántico de la izquierda argentina y latinoamericana. Otros lo ubican en el impreciso terreno del “progresismo”, target más generoso que permite condensar un puñado de principios básicos sin necesidad de definirse dogmáticamente. Esa pertenencia, sin embargo, debe ser tamizada por un par de sensaciones que se palpan en la calle: su condición de “ídolo de Doña Rosa”, un cariño desideologizado que, en algún punto, lo vincula más con Favaloro que con el Che Guevara; su ascendencia patriarcal respecto de las generaciones rockeras que lo sucedieron, para quienes –más allá de su altruismo– su presencia en distintos escenarios es un guiño referencial, como le sucedía a Pappo. Se suponía que la armonía de estos vínculos de popularidad estaba sustentada en un amplio consenso de corrección política (incluso la defensa de los Derechos Humanos, considerada hace veinte años un resabio de la “subversión”, hoy está socialmente naturalizada). Pero León –fundamentalmente en sus últimos dos discos–parece haber querido romper ese esquema tranquilizador. El rescate de los bandidos rurales (apelación romántica que poco tiempo después se vio reflejada en la Argentina real), la canonización simbólica de Romina Tejerina, la invitación al cantante de los Pibes Chorros (una señal tan perturbadora para la conciencia social media como para los códigos de valores rockeros) y la grabación con Pato Fontanet sitúan a Gieco en un terreno más difícil de clasificar. Una posición más jugada y –por lo tanto– más vulnerable. León se hace cargo de estos vaivenes, que muchas veces le sirven para describir el país en el que vive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En este país, si estás en tus cabales, tenés que ser políticamente incorrecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–La “canonización” que hiciste de Romina Tejerina excede incluso las exigencias de la izquierda, que pedía un poco de piedad para esa chica…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Es que yo no santifiqué a nadie. Es simbólico. Lo que pido es un indulto para una chica que tiene una historia que es puro sufrimiento. Me conmovió desde que leí el artículo en la Rolling Stone. Asumo la responsabilidad de lo que escribí, igual que en el tema “Un minuto”. No sé si eso es ser de izquierda. Estamos en un tiempo en que, si pedís que haya justicia, educación, salud, sos de izquierda. Si esos planteos mínimos te convierten en un tipo de izquierda, entonces lo soy. Pero en ese caso soy un izquierdista crítico. No puedo avalar, por ejemplo, al Partido Comunista, que apoyó a Videla. Estoy más cerca de lo que podría ser un socialista, pero a la manera de Alfredo Palacios...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué pensás de Kirchner?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo todavía le creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Es un “todavía” que parece expresar una posible futura decepción...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Es que yo ya estoy curado de espanto. Creo que en los últimos treinta y cinco años hubo dos momentos gloriosos: 1973, con Cámpora, y el primer año de Alfonsín. Pero mirá cómo terminaron esos dos momentos gloriosos: uno, con López Rega y el golpe militar; el otro, con la Obediencia Debida y el Punto Final. Por eso no sé hasta qué punto este Gobierno va a poder continuar lo que insinuó en estos dos primeros años. Me parece que Kirchner es un gobernante preocupado por los Derechos Humanos. Estela Carlotto me habla bien de él. Hebe de Bonafini me dijo: “Nunca creí que fuéramos a tener un Presidente así”. ¡Hebe de Bonafini! Lo que no me gusta es que se está haciendo poco para bajar la desocupación. Hay que esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Es cierto que te llamó apenas asumió?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, me dijo que era fan mío y que quería que tocara. Me ofreció hasta el balcón de la Rosada, pero le dije que el balcón no. Mi lugar es el escenario. Toqué para el 9 de Julio y no me arrepiento. La otra vez lo hablábamos con Hebe: éste es el primer gobierno con el que pisamos la Casa Rosada. Este es un país muy raro. Más de una vez un tachero me dijo: “Tiene que volver Menem. Con él me compré la casa y la heladera”. Lo loco es que me tiran esa y después me dicen: “León, sos mi ídolo”, y no me quieren cobrar. Y saben lo que pienso del menemismo. Yo también podría decir lo mismo: nunca gané tanto como con el 1 a 1. Pero no por eso me hice menemista. Y para Doña Rosa soy un héroe. Pero sólo porque me vio un par de veces en la televisión. Mil veces me confundieron con otros músicos, con David Lebón, con Baglietto. Hasta se dan situaciones graciosas desde el lenguaje. Me dijeron, por ejemplo: “Firmale a Gracielita que es ídola tuya”. Yo le contesté: “Sí claro, ella es mi ídolo”. Y él la seguía: “Claro, si vos cantás todas las canciones de Gracielita” [risas]. Y tal vez sea así; a lo mejor mis canciones ya no son mías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero detengámonos ahora en las nuevas canciones: las de Por favor, perdón y gracias no podrían ser de otro que de Gieco. La responsabilidad musical, en realidad, recae sobre Luis Gurevich, el músico que trabaja con él desde Mensajes del alma (1992). Le dicen “Guro” o “Gurito”. Puede decirse que la música de León de los años 90 y de lo que va del siglo xxi descansa en este hombre que aprendió a interpretar sus emociones, a respetar sus tiempos, a trabajar sobre las letras o sobre los esbozos de letras que le llegan. El flamante disco respira un aire folk, más allá de la pegadiza cumbia “El ángel de la bicicleta”, en homenaje al militante Pocho Lepratti (asesinado por la policía 19 de diciembre de 2001), el electro-tango “Los guardianes de Mugica” (tributo al Padre Mugica) y el sonido power de “Yo soy Juan”, escrito para Juan Cabandié, hijo de desaparecidos. Es curioso que, más allá de sus méritos musicales, siempre se termina hablando de los personajes que pueblan las canciones de León. En los informativos televisivos, como se sabe, la musicalización tiene un rol complementario: enfatiza el tono de las noticias. León, que compuso en su momento melodías tan sencillas como inolvidables (¿será necesario mencionar “Sólo le pido a Dios”, “Hombres de hierro”, “Pensar en nada”, “En el país de la libertad”?, entre tantas otras), reconoce que se quedó sin ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo siento que así como evolucioné desde el punto de vista literario, en lo musical involucioné. La solución sería el autoplagio, como hace Neil Young. Pero no quiero caer en ésa. Cuando agarro una guitarra no me gusta lo que sale de ahí. Tendría que destrabar esa parte mía. Estudiar guitarra, composición, vocalización. Me gustaría, tipo dos veces por semana estudiar guitarra con [Esteban] Morgado. Que me enseñe cómo se toca tal tema de James Taylor. Hace veinte años que tengo pensado hacerlo... Ahora, a veces, no puedo tocar ni siquiera las canciones que escribí hace muchos años. Tendría que estudiarme a mí mismo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como le pasa todo esto, León prefiere estar bien rodeado. Cada vez que elige un invitado está sentando una posición ideológica. Llamó a Ariel Traidor, de Los Pibes Chorros, porque el espíritu de “El ángel de la bicicleta” pedía el swing de una cumbia villera. Quizás, en este caso, para conocer mejor a León convenga escuchar a Ariel: “Me llamó por teléfono para invitarme a grabar. Yo pensé que era una broma.
